Always keep the faith (dbsk) +18

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Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Jue 28 Ago 2014 - 22:11

Resubo el fic. Dejo portada y lista de capitulos que tendran enlace directo al capitulo. Se actualiza cada semana.



Capitulos:

   Interlude
1.- Begin
2.- Checkmate
3.- How Gee
4.- Choosey Lover
5.- Purple Line
6.- Somebody to love
7.- Dead End
8.- I’ll be there
9.- Two hearts
10.- Holding back the tears
11.- Runaway
12.- Mirotic (+18)
13.- Close to you
14.- Distance
15.- One
16.- Be the one (+18)
17.- Still in love
18.- All in vain
19.- Hug (+18)
20.-  Don't say goodbye
21.- Survivor
22.- Hi Ya Ya
23.- Like Now
24.- I believe
25.- Rising sun
26.- My little princess (+18)
27.- Intoxication
28.- Heart, Mind & Soul
29.- Tears……. In the water
30.- Life is struggle
31.- One last cry
32.- Paradox
33.- Try my love
34.- Xiathic (+18)
35.- Easy
36.- Heartquake
37.- Midnight Fantasy (1º parte) (+18)
38.- Midnight fantasy (2º parte) (+18)
39.- Happy Birthday….
40.- A space left for you
41.- You only love
42.- Toki wo tomete
43.- Nothin's over


Última edición por Ayame el Lun 20 Oct 2014 - 11:11, editado 2 veces
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Jue 28 Ago 2014 - 22:13



Interlude:
Siempre hemos creído que los sueños están ahí para ser inalcanzables. Sin embargo, en algunas ocasiones, si le pones empeño, puedes llegar a ellos. Sin embargo, no hay que olvidar que los sueños son solo eso, sueños y que de la misma forma que llegan, desaparecen.

Por aquel entonces, solo soñábamos con poder conocer el país al que siempre habíamos querido ir y jamás pensamos en todo lo que viviríamos allí. Aun así, afrontamos todas las situaciones con valentía e ilusión. Estuvimos juntas en los momentos difíciles, así como en los momentos alegres. Ese viaje cambio nuestra vida de tal manera, que incluso ahora no sabemos que nueva aventura nos mostrara la vida, pero podremos contar las unas con las otras y que, pase lo que pase, conseguiremos salir adelante.

Por eso, puedo decir que confió en mis amigos y que gracias a ellos soy lo que soy. Sé que nunca me abandonaran y que por mucho tiempo que pase, la distancia no hará que esa confianza se detenga. Quizás tengamos que tomar caminos diferentes a partir de ahora, pero siempre podréis contar conmigo.

Ayame, 18 de noviembre de 2019.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Jue 28 Ago 2014 - 22:14



Begin
Todo comenzó cuando Hyori decidió presentarse a una audición sin decírselo a nadie. Ella les pregunto los datos a sus dos amigas, quienes se lo facilitaron después de que ella insistiera mucho, pues les había dicho que se trataba de unos datos necesarios para el papeleo del piso.

Aquella mañana el despertador de la habitación de al lado, sonó más temprano de lo normal, lo que hizo que la joven se removiera en la cama, pero no se levantó. Pocos segundos después escucho movimiento en el pasillo, pero tampoco le prestó atención. Escucho la voz de su otra compañera de piso y se dio la vuelta porque sabía que ahora irían a por ella. La puerta de su cuarto se abrió y dejo entrar la claridad. Una sombra tapono la luz y lentamente avanzo hacia ella. Se giró un poco y con los ojos entreabiertos vio como una cabellera oscura caía sobre su cara.

- Levántate – dijo la voz – tenemos mucho que hacer.
- Estoy cansada Hyori – respondió la joven de la cama – ayer estuve hasta las tantas…
- Nadie te obligo a salir – la corto la joven – levántate. Tengo noticias importantes que llegaron hace un momento.

La joven de la cama respondió afirmativamente y volvió a cerrar los ojos. Escucho como la compañera salía del cuarto y sonrió triunfante. Podría dormir más tiempo. Sin embargo, poco tardo en notar un líquido helado que caía sobre su cabeza. Esto la hizo saltar de la cama como un muelle.

- ¡¿Es que te has vuelto loca?!
- Te dije que tenía noticias – sonrió Hyori – venga, es hora de desayunar. Aya ya habrá terminado de prepararlo.

Se abrieron las persianas y la oscuridad revelo a las dos chicas. La que estaba en la cama, tenía el pelo corto y revuelto. Estaba sentada en la cama, intentando despertarse. La que estaba junto a la persiana tenía el pelo largo y oscuro.

- El desayuno está listo – escucharon una voz desde fuera de la habitación.

Al llegar a la cocina, se encontraron con otra joven que tenía el pelo recogido en un moño revuelto y estaba terminando de servir el café. El desayuno fue en silencio, pero mientras las otras dos recogían, Hyori corrió a su cuarto y cogió el portátil. Lo puso sobre la mesa y espero a que se encendiera.

- Tú me dirás cuáles son esas noticias – dijo la joven a la que había mojado – pero como no sea importante, te matare.
- Mirad – dijo sonriendo – ¡lo hemos conseguido!

Las otras dos se miraron incrédulas y luego leyeron la pantalla. Era un correo en respuesta a otro que Hyori había enviado. Estaba completamente en inglés.

- Su video ha sido seleccionado por nuestra empresa. Han pasado la primera prueba del casting, por eso…
- Un momento – la corto la otra que escuchaba asombrada - ¿Qué video?
- ¿Recuerdas el primer video que grabamos cuando llegamos a Corea? ¿Ese que enviamos a nuestros amigos? – pregunto Hyori mientras las otras dos asentían – pues lo envié a un casting online. Seguid leyendo.
- Por eso Gene Entertaiment os invita a pasar por el estudio el próximo mes – termino de leer la joven.
- Seung Hee tienes que haberlo leído mal – dijo la joven mientras soltaba el vaso que estaba limpiando - ¿has dicho que hemos pasado?
- ¿Para esto querías nuestros datos?
- Exacto – sonrió Hyori – quería que fuera una sorpresa.

El día de la selección, las tres jóvenes se presentaron en la entrada de la empresa. En todo ese tiempo, Hyori y Aya, habían mejorado su coreano, pero aún seguían dependiendo de Seung Hee. Esta llevaba tiempo fuera del país, pero le bastaron dos semanas, para volver a recordar su idioma natal. Las tres se acercaron a recepción para que les indicaran donde tenían que ir. La chica señalo una sala y al entrar en ella, vieron a muchas chicas sentadas en sillas esperando su turno. Justo después de cruzar la puerta, otra chica se acercó y les pregunto su nombre. Al decírselo, les coloco un cartel con un número. También les dijeron que había un vestuario donde podían cambiarse. Se dirigieron hacia allí y, una vez que se cambiaron, se sentaron a esperar. Muchas las miraban, pero en cuanto se percataban de ello, desviaban las miradas. Hyori sabía lo que pasaba. Todas eran asiáticas y en su grupo había dos extranjeras, por lo que pensaban que no tendrían posibilidades. Ellas no se dieron por aludidas y continuaron con su charla sobre que iban a hacer.

Se anunció un descanso de diez minutos en las audiciones. Seung Hee y Aya decidieron quedarse allí, pero Hyori necesitaba un café. Por lo tanto, se dirigió a uno de los pasillos y se sirvió el vaso. Por la ventana observo que había un enorme jaleo en la calle y que una furgoneta blanca estaba estacionada cerca de la puerta. Había un grupo de personas cerca de ella y algunas comentaban que se trataba de un grupo famoso. Hyori volvió a mirar a la furgoneta, pero recibió un toque al móvil y se marchó.

Antes de entrar en la sala, se abrieron las puertas y dejo entrar el griterío del exterior. Todo el mundo se quedó mirando la puerta preguntándose qué pasaba. Entraron varias personas que parecían de seguridad y justo detrás de ellos cinco chicos. Estos parecían aliviados de encontrarse bajo la seguridad del edificio. De todos ellos, le llamo la atención uno moreno que parecía estar preocupado por algo. A su lado iba otro con el pelo un poco más largo que parecía animarlo. Un poco más atrás ibas otro con el pelo lleno de mechas cobre y disparatado. Este la miro, y ella desvió la mirada. No se había dado cuenta, pero se quedó mirando como una boba al grupo. Debía resultar raro que una extranjera te mirara con esa cara. La agarraron del brazo y al girarse vio que se trataba de Aya.

- Somos las siguientes, ¿Qué estas mirando? – dijo la joven mirando en la dirección por donde los chicos se alejaban - ¡vaya! Llevan mucha seguridad, deben ser famosos. Venga vamos, no hay tiempo que perder.

La audición parecía ir bien. No se equivocaron en los pasos, pero los nervios, hicieron que alguno de los pasos se vieron forzados e incluso inseguros. Aun así, estaban satisfechas del trabajo realizado. Las personas que llevaban a cabo la audición, les pidieron que esperaran. Una vez que el casting terminara, darían notificación de los grupos que pasaban. Decidieron bajar al vestuario, donde tenían unas duchas. Hyori y Aya comentaban la entrada de los chicos y Seung Hee pregunto por ellos. Ella los conocía. Dijo que se trataba de un grupo famoso en Corea. Su nombre era DBSK.

- ¿Qué tipo de música hacen? – pregunto Aya mientras se secaba el pelo.
- Pues…. Es mejor que los escuches – dijo Seung Hee rebuscando en su maleta. Saco un mp3 y le dio los cascos.
- No suenan mal – respondió Aya después de escuchar una canción.
- Te los recomiendo, así dejas un poco la música japonesa.
- Estoy lista – dijo Hyori con la bolsa en la mano – os espero arriba.
- ¿no vas a secarte el pelo?
- No – dijo ella saliendo por la puerta – no tengo ganas.

Hyori subió hasta la sala donde debían esperar los resultados. Una chica estaba en la puerta. Le dijo que en ese momento estaban reunidos allí y que no se podía pasar. Le pidió que bajara a una sala que había en la otra planta. Ella le mando un mensaje a sus amigas, que seguían en el vestuario. Se encamino a la dirección indicada, pero un hombre de seguridad le cortó el paso. Lo había visto antes, era uno de los que estaba con el grupo que había entrado y que Seung Hee le había comentado.

- Están a punto de marcharse, por lo que no se puede pasar. Está prohibido acceder a esta zona.

Hyori se disculpó y retrocedió por el pasillo. Una de las puertas estaba abierta. Posiblemente allí si pudiera quedarse. Se acercó para abrir la puerta, pero un hombre que estaba en el interior, se adelantó y salió al pasillo. En silencio la miro de arriba abajo.

- ¿Estas para una entrevista de trabajo?
- Así es – respondió ella – espero los resultados de una audición. Ojala seamos escogidas, porque necesitamos el dinero.
- Yo puedo ayudarte, pero esto tiene que quedar entre los dos. Dijiste que necesitabas dinero, ¿no? Normalmente me dedico a contratar gente para videoclips, pero a veces me gano un dinero extra con el negocio de las citas. Una chica tan llamativa como tú, seria perfecta para ese mundillo. Muchas chicas han empezado así antes de salir en revistas o en televisión.
- ¿Eh? – la joven se encogió cuando el hombre pasó su brazo por sus hombros.
- Nadie contratara extranjeras para bailar o actuar. Venga, vente conmigo. Seguro que me agradeces que te ofrezca este trabajo – el hombre bajo el brazo hasta la cintura de Hyori mientras hablaba. Poco a poco iba deslizando la mano más abajo – puedes llegar a ganar más de un millón al mes. Las extranjeras…
- Tu estas de coña, ¿verdad? ¡No me toques! – chillo ella dándole un empujón que lo lanzo contra la pared - ¿Quién te crees que soy? ¿Acaso piensas que me iría con un baboso como tú? Sigue soñando imbécil.
- Eres una cría – dijo el hombre enfadado – no sé porque he perdido el tiempo contigo.
- ¿Perdona? He sido yo la que ha perdido el tiempo con un asqueroso cerdo como tú. Eres lo…

Ante esas palabras, el hombre camino hacia ella y, antes de darse cuenta, la joven se encontraba en el suelo con un fuerte dolor en la mejilla. Estaba tan sorprendida que no se percató de que el hombre la levantaba del suelo y, sujetándola por los hombros, iba a volver a pegarle. Unas manos sujetaron a Hyori, mientras un chico se ponía delante de ella y golpeaba al hombre.

- ¡Enfríate las ideas tío! – la voz del joven era grave - ¿Qué crees que estás haciendo?
- Llamare a la policía – dijo el hombre al ver que eran dos.
- Adelante hazlo – una voz suave pero masculina, sonó detrás de Hyori y correspondía a las manos que la sujetaban – nos encantara contarle que le has puesto las manos encima a una chica y seguro que ella es menor.
- Esto no quedara así – dijo el hombre levantándose y marchándose de allí.
- Pues sí que estamos apañados. Bueno, Yunho se encargara de solucionarlo si dice algo a la prensa – el joven que la tenía sujeta la giro y acaricio su mejilla dolorida - ¿Estas bien?

Hyori miraba a uno y luego al otro sin poder asimilar lo que estaba pasando. El chico que estaba frente a ella llevaba el pelo castaño con mechas cobre. Era alto y su mirada era penetrante pero dulce a la vez. Aun así, se podía ver la preocupación en sus ojos. El otro chico se colocó a su lado. También era alto, pero no tanto como el otro, su piel era muy blanca y sus rasgos muy finos, tanto que podría confundirse con una chica. Llevaba el pelo revuelto y negro.

- Estoy bien – respondió ella torpemente en coreano – gracias por ayudarme.
- Deberías tener cuidado y no juntarte con ese tipo de personas – dijo el joven moreno - ¿Estás sola?
- Ah no, mis amigas vendrán enseguida.
- ¿Qué hacemos Jae? – pregunto el otro joven – no me gustaría dejarla sola por si ese hombre vuelve, pero no podemos quedarnos más tiempo.
- Por favor, no os preocupéis. Antes me ha cogido por sorpresa, pero para la próxima yo le daré una lección.
- Seguro que si – sonrió el joven castaño y Hyori pensó que tenía la mejor sonrisa del mundo.

El guarda de seguridad de antes los llamo y ellos tuvieron que marcharse. El guardia les pregunto algo y estuvieron hablando con él unos segundos. Entonces apareció el joven que la había mirado. El también pregunto algo mirando en su dirección. Al final tardaron unos minutos en explicarlo y luego, antes de seguir al guarda, se despidieron. El joven que acababa de llegar volvió a mirarla fijamente y después de una inclinación en señal de saludo, se marchó.

Un toque al móvil le indico que la reunión había concluido y que iban a decir los resultados. Regreso con sus amigas, que se sorprendieron al ver su mejilla colorada. Rápidamente les explico lo que había pasado, mientras lo disimulaban con un poco de maquillaje.

- No me puedo creer que te hablaran – dijo Seung Hee.
- Debería sorprenderte más la proposición que le hicieron y agradecer que pasaran por allí en ese momento – comento Aya.
- Si bueno, eso también – dijo distraídamente la otra – pero…. ¿Cómo eran?
- Muy guapos – respondió Hyori – tanto que por unos segundos me quede atontada.
- ¡Que envidia!
- No comprendo a que parte le tienes envidia, pero bueno… - replico Aya mientras cerraba el colorete -¡listo!

Guardaron el maquillaje y a los pocos minutos estaban sentadas con otros cuatro grupos frente a una mesa vacía. El grupo de seleccionadores entro y se fue sentando lentamente. Abrieron unas carpetas y escribieron algo en los folios que tenían delante. De vez en cuando miraban a las chicas y volvían a anotar algo o comentaban entre ellos. La espera se hacía insoportable, porque los nervios estaban acabando con todas ellas. Se tomaron su tiempo en hablar y, cuando lo hicieron, la atmosfera de la sala estaba muy cargada.

- Ha sido una decisión difícil – comenzó una mujer que estaba sentada en el centro – antes de nada, debo agradecer vuestra participación y decir que habéis estado todas magnificas. Sin embargo, solo uno será el grupo que pueda debutar. No quiero alargar esto mucho mas, pues os veo nerviosas a todas. El grupo elegido es el 35.

Todas miraron sus números deseando que fuera el suyo. Seung Hee y las demás tenían el 30, por lo que no habían sido seleccionadas. El grupo elegido comenzó a chilla y a saltar, mientras todas las felicitaban. Las tres amigas se quedaron sentadas en la silla, en una mezcla entre desilusión y desesperanza. ¿Cómo iban a pagar el alquiler si no conseguían trabajo? El grupo ganador fue llevado a otra sala, donde las esperaba la mujer que acababa de hablar. El resto de los grupos comenzaron a salir, mientras ellas continuaban sentadas mirándose la una a la otra y pensando que hacer ahora. En ese momento, se dieron cuenta de que la mesa se había reunido y que uno de los hombres que estaba sentado, se levanto y pidió un momento para poder hablar.

- Perdonad, pero el grupo 30 necesitamos que se quede. Muchas gracias a las demás por venir.

Las tres amigas se miraron incrédulas. Incluso Hyori y Aya hicieron que su amiga repitiera las palabras por si lo habían entendido mal. Volvieron a sentarse, pues al escuchar su número se levantaron automáticamente, y esperaron a que se cerraran las puertas. Las caras de los seleccionadores las miraban serias y anotaban cosas en los folios que tenían delante.

- Tenemos una curiosidad, ¿cual es el motivo por el que habéis participado? Supongo que sois conscientes que un grupo formado por dos extranjeras y una coreana criada fuera del país, no iba a tener muchas posibilidades.
- Por diversión – respondió Hyori rápidamente, pues era la que había mandado el video.
- ¡No puedes decirlo así! – se quejo Seung Hee no nos tomaran en serio. Nosotras, sabemos que era difícil, pero necesitamos el dinero para el alquiler y…
- Interesante respuesta – sonrió otro de los seleccionadores apuntando algo – normalmente se responde que quieren ser famosas o conocer famosos.
- Supongo que al no ser de aquí, no os interesa – comento otro seleccionador.
- Bueno, vamos a lo importante – dijo el que se había colocado en el centro – tenéis un buen nivel de coreano, pero aun se ve forzado. Si os somos sinceros, ese es el motivo por el que no habéis sido seleccionadas como ganadoras. Aun así, nos parece interesante el grupo que hacéis y queremos apostar por ello. Por ese motivo, os daremos la oportunidad de formaros con nosotros y ver hasta donde podéis llegar. Os ofrecemos clases para perfeccionar el idioma y trabajo.
- Creo que no comprendo muy bien – dijo Aya incrédula.
- No podemos haceros debutar como grupo de música, pero necesitamos bailarines para las coreografías de conciertos, videos y demás promociones. Nos ha gustado como bailáis y sois altas, por lo que en eventos publicitarios también podríais participar. Por lo tanto, con este contrato, podéis perfeccionar el idioma, aprender nuevos movimientos de baile y quizás, más adelante, debutar.
- Realmente el tema de debutar no nos interesa mucho… - susurro Hyori.
- ¡Aceptamos! – la corto Aya.
- ¡Piénsatelo un poco tía! – le recrimino Hyori.
- ¿Qué te quieres pensar? – pregunto Aya – nos ofrecen trabajo para poder pagar el alquiler y clases gratis, por lo que dejaremos de depender de Seung Hee.
- A mí también me parece una buena oferta – respondió Seung Hee.
- Cierto, pero tenéis que haceros de rogar un poco – susurro Hyori, después sonrió – aceptamos.
- Bien, ahora ir a descansar – dijo uno de ellos – mañana estará el contrato para que podáis firmarlo. Además os daremos el planning de cómo os distribuiremos el tiempo. ¡Bienvenidas a Gene Entertaiment!
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Jue 28 Ago 2014 - 22:14



checkmate
Las tres chicas se encontraban sentadas en la mesa del salón. Frente a ellas estaba el contrato con la compañía, las normas de la empresa y el plan que iban a seguir. Durante los primeros meses, la única que trabajaría como modelo seria Seung Hee. Las otras dos pasarían a formar parte de un grupo de baile, y lo compaginarían con clases de pronunciación.

En el contrato había varias cláusulas que debían cumplir sin ninguna excepción y también algunas recomendaciones. Por ejemplo, se recomendaba vivir cerca de la empresa, para que el transporte fuera más cómodo. Además, como se iba a trabajar con gente famosa, se pedía discreción y se prohibía cualquier tipo de relación, excepto la profesional con ellos. Además, si eran de diferente compañía, no se podía facilitar información interna de la empresa. Como clausula especial, se indicaba que estaban prohibidos los novios y que, en el caso de que se descubriera, la compañía daría comunicados y tomaría la decisión sobre ella.

- Se les ha olvidado poner: No vivas, eres nuestra marioneta y controlamos todos tus movimientos. – se quejó Aya.
- Esto es como una cárcel – contribuyo Hyori – ni que fuéramos unas locas obsesionadas con los famosos.
- Si lo ponen será por algo – intervino Seung Hee cogiendo el horario – esto es lo que hemos elegido, no hay marcha atrás. Al menos, nos dejan quedarnos en este piso. Venga, veréis como nos divertimos.

Meses después las chicas estaban completamente integradas en la empresa. Sus días transcurrían tranquilos y habían formado amistades. También habían descubierto las grandes rivalidades que había entre las bandas e incluso entre algunos bailarines.

Hyori estuvo durante un tiempo nerviosa porque había visto al hombre del incidente por la empresa. Tenía miedo de que tomara represalias contra ella o que perjudicara a los chicos que la ayudaron. Por suerte, todo se quedó en nada y ella se preguntaba si ese tal Yunho había hecho algo. Quería agradecérselo como era debido, para ello intento conseguir un número o dirección para hablar con ellos, pero le resultó imposible. Mientras, se había interesado más por el grupo y también busco información por internet.

A media mañana Aya salía de su clase. Ya apenas tenían acento, por lo que pronto se unirían a Seung Hee en promociones y eventos. Normalmente iba con Hyori, pero ese día la joven tenía algo que hacer y había ido sola. A la salida, le esperaban algunas compañeras. Iban de camino a la empresa para comenzar el ensayo. Allí les esperaba otra compañera, que acababa de llegar de grabar un anuncio. Parecía nerviosa.

- ¡Hay un chico guapísimo que acaba de llegar!
- ¿Te refieres a Yoochun? – pregunto una de las que llegaba con Aya – he oído que iba a grabar una canción para una conocida marca que trabaja con esta empresa. No sabía que venía hoy.
- ¿Yoochun? – pregunto Aya intrigada.
- Me refiero a DBSK, es uno de los grupos más importantes de Corea. Además, Yunho ha venido con él.
- ¿No los conoces Aya?
- Esto…
- Muy mal chica – dijo otra burlándose – no puede ser que no te interesen los chicos perfectos.
- Es que… - Aya se sentía acorralada - ¡los que son guapos seguro que te ponen los cuernos! Prefiero a los que tienen una cara normalita porque…
- Ya estamos otra vez – suspiro una.
- Ey, vamos a ver a ese chico. Tú vienes con nosotras Aya.
- ¿Eh? ¡No gracias! No tengo ningún interés en ir a ver a ese….

Las chicas tiraron del brazo de Aya, pero la joven se negaba a andar. Consiguieron quitarle el bolso, pero después de ir de un lado a otro durante un rato, consiguió recuperarlo. Las chicas iban a intentar cogerlo de nuevo, pero ella fue más rápida y dio un tirón hacia atrás, consiguiendo que no lo cogieran. Sin embargo, el bolso golpeo contra algo.

- Ah!, ¿Qué ha…
- Aya, ¡Es Yoochun!

La joven levanto la vista y se encontró con un chico que se llevó la mano al estómago, el lugar donde había golpeado el bolso. La joven se puso blanca cuando le chico le lanzo una mirada asesina y después se giró para marcharse. Ella fue incapaz de moverse o disculparse. Las compañeras comentaron que la mirada daba miedo y que la había fulminado con ella. Argumentaron que siendo tan perfecto, seguro que tenía una personalidad horrible y que en este caso, Aya tenía razón. Era un chico guapo, pero seguro que la fama se le había subido a la cabeza y era insoportable.

- No tiene nada que ver a como se ve por la televisión o en los conciertos.
- Muchos famosos tienen doble personalidad, una cara para la gente y otra en privado.

Aya las escuchaba, pero miraba como el joven se alejaba. Ella llevaba un diccionario en el bolso, por lo que posiblemente le había dolido bastante. A pesar de eso, no dijo nada. Si realmente fuera una mala persona, no quería ni imaginarse como habría reaccionado. Intento acercarse para pedirle disculpas mientras abría la puerta del coche, pero las chicas la cogieron cuando estaba cerca de él y la llevaron dentro del edificio. Cuando se cerró la puerta de cristal, el joven ya estaba dentro del coche, hablando con alguien.

Hyori miro el móvil por última vez. En él había un mensaje de su padre. “Estamos en la cafetería que está en frente de la estación. Es famosa porque allí se grabó uno de los doramas que a ti te gustan Lo encontraras enseguida. Saludos, papa”.

¿Cómo se supone que tenía que encontrar eso? Debía de haber cientos de cafeterías alrededor de la estación. Era la primera vez que iba sola ese sitio. Sus padres no contestaban a las llamadas y ella odiaba mezclarse con tanta gente. Por su mente paso dejarlos completamente tirados y volver a casa. Se preguntaba porque sus padres habían decidido ir a visitarla en estos momentos, cuando no les gustaba viajar en avión. Llamo varias veces a Seung Hee, para intentar que ella le indicara la dirección, pero saltaba el contestador. También lo intento con Aya, pero le dijo que estaba ensayando y que acababa de reunirlas el director.

Se encontraba parada en uno de los semáforos buscando información sobre la maldita cafetería, mientras esperaba que se pusiera el semáforo en verde. Escucho un cascabel y miro alrededor, pero no vio nada. A los pocos segundos volvió a escucharlo y miro al suelo. A su lado, había un pequeño gato de color blanco. ¿Qué hacia allí un gato? Posiblemente era la mascota de alguien.

El semáforo se puso en verde y la gente comenzó a cruzar. El gato se levantó y también cruzo por el paso de peatones, justo cuando el semáforo comenzaba a parpadear. Hyori grito para que el animal parara y también se lanzó a la carretera. Por suerte, ambos pudieron cruzar sin problemas. El gato, ajeno a todo, continuo su camino a través de calles estrechas y poco transitadas, hasta llegar a un inmenso edificio de cristales. El animal lo bordeo y accedió a una zona que tenía un pequeño muro de cemento. Estaba a punto de entrar en el edificio por una puerta trasera, cuando la joven consiguió cogerlo a tiempo.

- ¡Te pille! – dijo ella acariciándole le cabeza – no puedes entrar aquí. ¿Te has perdido? ¡Eres una mona…!
- ¡Jae, escuche un cascabel! Tal vez es Hyung….

Un joven salió del edificio. Llevaba un pantalón de chándal y una camiseta de tirantes. Además, tenía una toalla en la cabeza, la cual estaba mojada. Al ver al gato en manos de la chica, se quedó quieto y sorprendido. Ella también se sorprendió al verlo salir tan de improviso. Habían pasado meses, pero recordaba lo que podría llamarse su primer encuentro, cuando la miro en el pasillo. Pensaba que había tenido mucha suerte, porque no había podido localizarlos y ahora, tenía a uno en frente para poder agradecérselo. Sin embargo, ni siquiera pudo empezar a hablar porque el joven reacciono quitándole el gato de las manos, saludando e intentando escapar al interior. Sin embargo, uno de los jóvenes que la ayudo aquella vez, le impidió el paso. Ahora que caia, uno se habia cortado el pelo y el otro se lo habia teñido de rubio.

- Ey, espera Junsu – dijo el cruzándose de brazos - ¿Has sido tu quien ha traído a Hyung de vuelta?
- Ah no, el vino solo. Yo…
- Pasa a tomar algo en señal de agradecimiento – la corto el joven.
- ¡Jae, no podemos! – el joven que respondía al nombre de Junsu intento quejarse - ¿y si se trata de una…?
- ¿Tú le ves pinta de fan obsesiva? – Jae se puso al lado de ella y la señalo. Junsu negó con la cabeza – bien, ahora vamos dentro. Estarás cansada después de traer al gato.
- Esto nos traerá problemas. Ya sabes que Yoochun y Yuhno no…
- ¡Cómo puedes ser tan antipático! Además, ninguno de los dos esta.
- Está bien, adelante – dijo Junsu no muy conforme.
- Venga, vamos – dijo el joven moreno – me llamo Kim Jae Joong. Puedes llamarme Jae.
- No sé si esto es buena idea – la joven sentía que algo malo iba a pasar.
- No pasara nada – respondió el haciéndola entrar en el camerino – los demás están terminando de ensayar. Seguro que no les importa. Debes ser la primera chica que entra en el camerino. Pasa, pasa.
- Un momento yo… -
- Aquella habitación es nuestro camerino – dijo Jae señalando una puerta donde esperaba Junsu con el gato en las manos – esperad los dos allí, traeré algo de comer.

Junsu no espero a que la chica llegara y se metió en la habitación. Cuando Tey se asomó, se encontró una estancia llena de espejos, luces y cinco niños pequeños vestidos de animales, saltando de un lado para otro. El silencio reino en la habitación cuando ella entro. Los niños la observaban, pero pronto desviaron la mirada hacia el gato que Junsu tenía en la mano.

- ¡Lo has encontrado! – gritaron todos a la vez.
- No lo dejéis suelto por aquí cuando esta la puerta abierta – les riño Junsu – es muy travieso y se escapa.

Los niños movieron la cabeza afirmativamente, cogieron al gato de las manos del joven y volvieron a saltar y correr por la habitación. Junsu se sentó en una mesa baja y con la mirada invito a la joven a sentarse. Ambos se sentaron en silencio, observando como los niños jugaban. Ella solo pensaba en cómo salir de allí, pero también en la forma de cómo darles las gracias. En cuanto Jae llevara él te, se lo bebería de un trago, les daría las gracias y saldría corriendo de allí.

- ¿Te ha vuelto a molestar? – pregunto Junsu de repente. Ella lo miro sin comprender y el suspiro – el hombre que intento…
- Ah!, no – respondió ella rápidamente. El silencio volvió a reinar mientras observaban jugar a los niños. Ella se decidió a hablar – esto… yo quería daros las gracias por…
- Debes dárselas a Jae y a Changmin, que fueron los que te ayudaron.

Jae entraba en ese momento con las tazas y acompañado del joven al que acababan de nombrar. Ella les dio las gracias y bebió un poco de té con ellos. Los niños seguían correteando por la habitación. Le explicaron que estaban allí porque acababan de terminar de rodar un video y que Junsu les había dicho que tenía un gato pequeño. Los niños quisieron verlo y por eso estaban allí. Estaban a la espera de que se los llevaran. Una joven que los cuidaba, no tardo en llevárselos y se quedaron solos y tranquilos. A Hyori le sonó el móvil y lo cogió. Eran sus padres, que estaban preocupados porque aún no había llegado.

- ¡¿Y qué esperabais?! No tengo ni idea de cómo llegar a ese lugar no os mováis de donde estáis, intentare llegar lo antes posible – respondió furiosa. Luego suspiro y se levantó – tengo que irme. Muchas gracias por todo.
- ¿Dónde tienes que ir? – pregunto Changmin.
- Una cafetería donde se rodó un dorama cerca de la estación. Me marcho, que tengo que buscarlo.
- Conozco ese sitio – dijo Jae dándole una galleta al gatito – dame tu número y te paso la dirección. Listo, guarda mi número de móvil por si vuelves a necesitar ayuda.

Junsu se levantó y cogió la jaula del gato y se dispuso a marcharse. Jae se interpuso entre él y la puerta.

- Ya que sales – dijo Changmin – acompáñala a esa cafetería.
- No hace falta que os molestéis.
- Vamos – dijo Junsu saliendo de la habitación.

Seung Hee llego casi sin aliento a la empresa. Había recibido una llamada del director, para una reunión urgente. Seguramente había hecho algo mal y por eso la habían llamado. Ni siquiera había tenido tiempo para llamar a Hyori, a pesar de ver todas sus llamadas perdidas.

Rápidamente subió las escaleras y llamo al despacho. Recibió el permiso para entrar, allí se encontraban reunidos un grupo de personas que no conocía. Cuando entro el silencio reino en la habitación. El director la invito a sentarse y cuando lo hizo, retomaron la discusión. Seung Hee no entendía nada, pues hablaban de cifras de conciertos y datos de eventos. Por lo que pudo deducir, se estaba organizando un concierto benéfico, donde iban a participar varios grupos. Por ese motivo, necesitaban un amplio número de bailarines, que llenaran el escenario. Como estaba organizado por varias compañías, cada una de ellas presentaría un coreógrafo para ensayar.

- ¿Qué opinas tú, señorita? – pregunto uno de los representantes.
- Ah yo..., creo que….
- Aun no le he comunicado su función – dijo el director – Seung Hee será la encargada de las coreografías de esta empresa.
- ¿Perdón? – pregunto incrédula – aquí hay gente mucho más preparada para ello y…
- No lo dudo, pero nos gusta como bailas y pensamos que eres una buena opción. Los demás ya lo sabes, así que solo te queda aceptar.
- ¡Lo haré lo mejor que pueda! – sonrió ella saludando - ¡Gracias!
- Bueno, ahora hablemos de los grupos que van a participar y como vamos a repartir a los bailarines.

Aya estaba en la máquina de agua. Acababa de terminar el ensayo y tenía sed. Había un gran revuelo en la empresa por el puesto que le iban a dar a Seung Hee. Se lo habían dicho mientras ensañaban y las críticas comenzaron rápido. Ella parecía la única que se alegraba del éxito de su amiga y sabía que lo haría estupendamente. Escucho revuelo en el pasillo y se giró. Su cara cambio al ver aparecer al joven que había golpeado en la puerta. En esta ocasión iba acompañado de otro joven castaño. Intento esconderse, pero todas las puertas estaban cerradas debido a los ensayos y, el camino de huida, estaba ocupado por ellos. Ella aparto rápidamente la mirada y espero a que pasaran. Sin embargo, se pararon al lado de ella. Aya levanto la vista y comprobó que el joven la miraba atentamente y con cara de pocos amigos, mientras su compañero compraba agua. La joven noto que estaba más pálido que antes.

- ¿Tienes fiebre? – pregunto ella al ver que no desviaba la mirada.
- ¿Quién es? – pregunto el joven castaño intrigado por la mirada de su acompañante y por como ella se había dirigido a él. Quizás se conocían.
- Creo que llevo algunas pastillas en la bolsa – la joven rebusco en ella y saco las pastillas. Ambos jóvenes la miraban con la cara a cuadros – no te preocupes, no provocan somnolencia, cógelas.
- Micky…. ¿Me lo explicas?
- ¡No me digas que te he roto una costilla! – Aya lo miro preocupada ante el silencio del joven.
- ¿Eh? – el joven la miro como si estuviera loca.
- ¡Hace un rato te golpee con la maleta! ¡Oh, dios mío!, ¿Qué voy a hacer? Esto es terrible. Lo siento, llamad a una…
- ¿Qué está pasando aquí? – Seung Hee bajaba en ese momento por las escaleras y vio la escena.
- ¡Seung Hee, le rompí una costilla!, ¿Qué hago?
- Ahora que lo mencionas, tiene una terrible marca en el estómago – dijo el joven castaño - ¿fuiste tú? ¿Con que le diste?
- Solo fue un golpe. Marchémonos antes de que está loca… - Yoochun iba a girarse, pero el joven castaño le dio un puñetazo en el lugar de la herida, haciendo que cayera al suelo dolorido – Yunho, ¿Qué estas…
- ¿Veis? Esta herido – dijo Yunho colocándose al lado de Aya – asume tu responsabilidad y cuídale hasta que se recupere.
- Aya, parece que le diste un bien golpe – intervino Seung Hee – ayúdalo como disculpa.
- Está bien, lo hare. Cuidare de él hasta que se mejore.

El joven la miraba alucinando y luego intentó asesinar a su amigo con la mirada. No se podía creer que fuera a dejarlo en manos de una loca. Posiblemente se trataba de una fan que intentaba acercarse al grupo de cualquier forma. ¿En que estaba pensando Yunho? Sonó su teléfono y se alejó para contestar la llamada, deseando que cuando terminara de hablar, su amigo ya estuviera en el coche.

- No le gusta tratar con personas. Dice que no sabe cómo tratarlas y que siempre se quieren aprovechar de él. Por eso, te fulmina con la mirada como diciendo, no te me acerques – explico el joven.
- Tiene sentido – susurro Seung Hee.
- Pues entonces es mejor que se cuide solo – se quejó Aya, quien veía el cielo abierto para no tener que verlo más.
- Tiene un talento increíble, pero no es bueno que un cantante odie a la gente. Así que si alguien está a su lado todo el día…. ¡será más divertido!
- ¡Un momento! ¿te piensas que soy un juguete? – pregunto enfadada.
- No pongas esa cara, no estarás sola. Puedes llevar a tu amiga contigo, así estarás menos incomoda.
- Será una buena disculpa, acepta – dijo Seung Hee – así es como se hace en Corea.
- Además, ¿no lo habéis notado? No ha dicho que no. Esta es la primera vez que pasa – el joven escribió algo en un papel y se lo entrego – aquí estaremos mañana ensayando. Te espero allí. Pregunta por mí y te dejaran pasar.
- ¿Y tu nombre es? – pregunto Aya cogiendo el papel.
- ¡Yunho! – se giraron al escuchar la voz de Yoochun.
- Ese es mi nombre – el joven sonrió y saludo – os espero mañana.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Jue 28 Ago 2014 - 22:15



How Gee

Hyori se arrastró hasta el sofá de su casa y se tiro en el. La visita de sus padres había sido una verdadera locura. Nunca se habían interesado por ese país, hasta que ella dijo que se marchaba. Desde ese momento habían recopilado mucha información y, finalmente decidieron conocerlo. Cuando Junsu la dejo en la cafetería, ella se lo agradeció y se enfrentó a su pesadilla. Estuvo todo el día visitando monumentos y traduciendo los carteles de información. Cuando estaba anocheciendo, dijo que estaba cansada y tuvo que obligar a sus padres a volver al hotel. Por suerte, habían comprado un paquete turístico y el resto de los días, iban a estar ocupados.

Cerro los ojos e intento quedarse dormida, pero escucho abrirse la puerta y entraban sus compañeras de piso. Seung Hee parecía contenta, pero Aya ni siquiera saludo. Entro en su cuarto para cambiarse, tiro el bolso sobre la cama y se fue a la cocina. Hyori miro con cara de no comprender nada a Seung Hee, que se había sentado a su lado.

- ¿Qué ha pasado? Parece molesta.
- Digamos que ha conseguido otro trabajo, aunque no voluntariamente – rio Seung Hee divertida. Después le conto lo ocurrido y su ascenso. También le dijo que actuarían en un evento.
- Míralo por el lado bueno – sonrió Hyori - ¡el chico es muy guapo!
- ¡¿Guapo?! – grito Aya desde la cocina - ¡Vosotras no visteis su mirada! Me odia y yo desde luego no tengo ganas de conocerlo. ¡Se pensó que era una fan! ¿Cómo narices me iba a gustar alguien como él? Ya le gustaría…
- Si que se lo ha tomado mal – susurro Hyori – de todas formas, me alegro por tu puesto de coreógrafa. También tengo algo que contar.

Aya hizo la cena en silencio, pues ninguna quiso molestarla, por si volvía a entrar en cólera. Durante la cena les conto como había transcurrido su día y como se había encontrado con los tres chicos. Lo cierto es que habían tenido mucha suerte y también era casualidad que todas se encontraran con el mismo grupo. Era normal que coincidieran en los escenarios porque los bailarines de las coreografías iban cambiando, pero rara vez se encontraban fuera de cámaras. En este caso parecía suceder al revés.

- Ellos participaran también en el concierto benéfico – dijo Seung Hee en el sofá mientras Hyori escribía en el ordenador – los grupos y solistas más famosos del país estarán allí. Cuando Yunho nos dio la dirección, me di cuenta de que era el sitio donde vamos a ensayan los bailarines también.
- Entonces Aya quiera o no se va a encontrar con su novio – dijo Hyori buscando un poco a su amiga - ¡esto va a ser muy divertido!
- ¡¿Qué novio?! – dijo Aya apareciendo por la puerta de su dormitorio- ¡No pienso permitir que os divirtáis a mi costa! Mañana le pediré perdón de nuevo y me marchare. Después de eso, espero no volver a verlo en mi vida.
- ¿Y si lo ponemos como su pareja de baile? – sugirió Seung Hee para molestarla un poco más. Su provocación pareció tener efecto, porque Aya volvía a su cama, cuando se paró, se giró y de su boca salieron montones de insultos. Seung Hee se echo a reír – creo que es mejor dejarla tranquila.
- ¡Me lo voy a pasar bomba! – rio Hyori mientras pensaba en lo simpáticos que eran Jae y Changmin.

A la mañana siguiente, Seung Hee fue la que más temprano se levantó porque debía reunirse con el resto del equipo de coreógrafos. Aya y Hyori fueron primero a la empresa. Allí les indicarían que iban a hacer y en que coreografías iban a participar. Era un concierto benéfico para recaudar fondos para construir un colegio para unos niños huérfanos. Por ese motivo, se habían mandado invitaciones a diferentes grupos y solistas. Algunos se encontraban fuera de Corea promocionando sus discos, pero la mayoría estaban en el país. También se comento que algunos solistas llevaban su propio equipo de bailarines y que otros grupos, no llevaban nada, sino que bailarían solos. Aun así, había que tener bailarines de repuesto por si alguno se lesionaba o caía enfermo. Ellas esperaron pacientes a que dijeran su nombre y el grupo al que estaban asignadas. En cuanto Hyori lo escucho, se emociono.

- ¿Big Bang? – pregunto Aya.
- Eres lo que no hay, ¡¿es que no tienes ni idea de música coreana?!
- Lo siento – se disculpó Aya – me gusta su historia y su cultura, pero en la música aun no…
- La verdad es que no llevan mucho tiempo en el panorama musical, pero la calle está plagada con sus carteles, deberías conocer el nombre al menos. Son muy buenos.
- ¿En serio? – Sonrió Aya – entonces, lo comprobare en estos días.

Los grupos de bailarines entraron en los autobuses que los llevarían hacia su destino. Aquello parecía más una acampada que otra cosa, pues había mucha gente. Se había realizado un cambio de última hora, por lo que ya no se reunirían en un gimnasio como había dicho Seung Hee. Durante las próximas semanas y, para evitar filtraciones a la prensa, serian encerrados en un hotel a las afueras de la ciudad. No podían salir de allí hasta el día del concierto. Esta medida era solo para los bailarines, pues los grupos tenían libertad absoluta para entrar y salir. Esta había sido una de las cosas que habían exigido las empresas para participar. Los grupos no podían dejar de pronto sus apariciones en radio o televisión, pues lo tenían programado desde hacía meses en sus agendas.

Al bajar del autobús, las dos amigas notaron el frio helado en la cara. Desde allí vieron a Seung Hee con una carpeta, controlando la llegada de los autobuses. Decidieron no molestarla y dirigirse a sus habitaciones para dejar la maleta. Una vez hecho esto, bajaron al pequeño salón que había en la entrada. Estaba repleto de gente que se agolpaban en los cristales porque los grupos estaban llegando y querían verlos. Algunos, los grupos numerosos, llegaron en autobús porque era más fácil llevarlos de un lugar a otro. Aun así, tenían preparados coches para que los utilizaran en caso de necesidad. El resto, iban llegando en sus propios coches.

- ¡Esos son Big Bang! – dijo Hyori de repente.

Aya se giró para verlos. Se trataba de cinco chicos de más o menos su edad. En seguida se formó un corro alrededor de ellos, donde la gente buscaba fotos y autógrafos. Aun así, la joven pudo ver que eran muy distintos unos de otros. Además, la reacción que cada uno mostraba al acercarse la gente, mostraba muchas cosas de su personalidad, por lo que Aya pensó que sería interesante trabajar con ese grupo.

A media tarde Seung Hee se sentó con sus amigas en el pequeño porche que había en un lateral del hotel. Era tan pequeño, y todos estaban persiguiendo a los famosos, que nadie se percató de que estaba allí. Sin embargo, las dos chicas no habían tenido nada que hacer en todo el día, por lo que se habían dedicado a investigar todo el hotel. Seung Hee por su parte estaba destrozada. Había cuadrado horarios, preparado las salas, escuchado las canciones y sacado algunos pasos de baile. Ella imagino que no iba a ser un camino de rosas, pero aquello era realmente duro. Por ese motivo, les pidió a sus amigas que le contaran lo que habían descubierto. Así al menos descansaría y no tendría que hablar.

Sus amigas no tardaron en contarle cada rincón del hotel. Estaba cerca de un pequeño lago, que aunque en esa época hacia frio para bañarse, se podía pasear por su orilla. Además, de las salas de práctica y el gimnasio, encontraron pistas de pádel y baloncesto. Si se alejaban un poco del hotel, había una explanada para practicar cualquier deporte sobre ruedas.

- Y también hemos encontrado un sendero que baja por la montaña – termino Hyori – pero no nos ha dado tiempo a ver dónde lleva.
- Vamos, que habéis estado entretenidas – Seung Hee saco su móvil que estaba sonando y después de colgar, suspiro resignada – bueno, ya están aquí. Con esto podre terminar de cuadrar horarios y descansar.
- ¿De quién hablas? – pregunto Hyori.
- DBSK – dijo ella – hoy estaban ocupados y el manager aviso de que llegarían tarde o se incorporarían mañana. Parece que han terminado pronto. Me encargo de ellos y vamos a cenar.
- Te acompañamos – dijo Hyori – quiero saludarlos.
- Yo me voy a mi cuarto – Aya se levanto – cuando vayáis a cenar, me avisáis.
- ¿Y si cenamos con ellos? – sugirió Seung Hee, pero ante la mirada asesina de Aya lo retiro – no he dicho nada.
- ¿Esa fue la mirada que te lanzo Yoochun? – Hyori cogió a su amiga del brazo – venga vamos, no podrás huir eternamente. Además, tienes que disculparte.

Consiguieron arrastrarla hasta la puerta principal, donde les esperaba el manager del grupo y Jae. El resto había subido ya a las habitaciones a cambiarse. El manager se disculpó por el retraso, pero afirmo que así era mejor porque la gente estaba ya cenando y no se montaría revuelo por su llegada. Dijo que los chicos estaban cansados. Seung Hee no quiso alargar más la espera y les entrego el horario, la distribución de las salas y los bailarines que irían con ellos. Una vez que el manager tuvo toda la información, se marchó y Jae las acompaño hasta la puerta de la cafetería. En el camino Hyori presento a sus dos amigas y, comprobaron que Jae miraba con curiosidad a Aya.

- Lo mire por donde lo mire, no tienes pinta de psicópata.
- ¿Psicópata? – Aya lo miro extrañado pero él se echó a reír.
- No importa – dijo todavía con una sonrisa – he mandado un mensaje a Yunho. No creo que tarde en bajar. Voy a cambiarme, así que le he dicho que espere aquí con vosotras y luego nos vamos todos a cenar.
- Yo me largo, se me ha quitado el hambre – dijo Aya intentando huir ante la idea de cenar con ellos – me marcho a la cama.
- ¿Cómo está Yoochun? – pregunto Seung Hee en voz alta para que a joven se enterara. Ella se paró en seco para escuchar la respuesta.
- Bueno – Jae entendió enseguida que se proponía Seung Hee y le siguió el juego – la verdad es que el moratón es cada vez más grande. Hoy le ha costado bastante realizar la coreografía.
- Pobre, deberías disculparte de nuevo Aya – dijo Hyori.
- ¡Dejadme en paz! – Aya se volvió hacia las escaleras para comenzar a subirlas en dirección a su cuarto. En ese momento Yoochun bajaba acompañado de Changmin. La joven se paró frente al chico y lo miro todavía más enfadada – lo siento ¿vale? No pienso disculparme más, estoy harta.

Desde los pies de la escalera se escuchaban las risas de los tres provocadores, mientras Changmin miraba como la joven seguía subiendo las escaleras y luego doblada la esquina para adentrarse en el pasillo. Yoochun la siguió con la mirada y luego miro a su acompañante.

- Te dije que estaba loca.
- ¿Esta era la que te golpeo? – pregunto Changmin girándose. Se fijó en las chicas y sonrió al reconocer a Hyori – parece que Junsu te llevo sin problemas.
- Gracias por todo – sonrió la joven. Luego se dirigió a Yoochun – disculpa a Aya, no ha tenido un buen día.
- Acabamos de encontrarnos con tu fan peligrosa – dijo Junsu apareciendo con Yunho. Ambos saludaron y miraron a Yoochun - ¿Qué le has hecho? Iba soltando maldiciones. No sabía que era bailarina. Espero que nos toque en nuestro grupo de baile.
- ¿Fan peligrosa? – repitió Hyori muerta de risa – Bueno, supongo que cuando alguien te golpea con un diccionario, yo también pensaría que es un peligro.
- Lo siento – dijo Seung Hee – ella está en otro grupo.
- Vamos a cenar – dijo Yoochun entrando en la cafetería y molesto por todos los comentarios.
Al día siguiente comenzaron los duros ensayos. Seung Hee desayuno tan rápido que sus amigas pensaron que moriría atragantada. Durante el desayuno Hyori comento lo bien que lo pasaron durante la cena y lo idiota que había sido Aya por no haber bajado. Los chicos eran muy sencillos, a pesar de su imagen de idol. Se trataba de gente joven a los que también les gustaba divertirse y gastarse bromas unos a otros.

De camino a la sala de ensayo, Hyori intento que Aya conociera al grupo, pero ella no quería saber nada. Todavía estaba molesta de que la confundieran con una fan. Su amiga le recomendó hablarlo con Yoochun y ella, para que la dejara tranquila, dijo que lo pensaría.

Al llegar a la sala, se encontraron con cuatro bailarines y un coreógrafo. Detrás de ellas entraron tres chicas más, que también bailaban en la canción. El chico que se encargaba de la coreografía, les pidió que calentaran mientras esperaban la llegada del grupo. Normalmente ensayaban primero los bailarines y el grupo lo hacía por separado. Sin embargo, en esta ocasión, se decidió que lo hicieran juntos para conseguir mayor compenetración y por lo tanto, una mejor actuación.

En mitad del calentamiento entraron los cinco componentes y el coreógrafo los presento uno a uno. El líder se llamaba Gdragon. Era un joven bastante peculiar y atractivo. Atraía todas las miradas sin hacer nada. Parecía tímido y se limitó a inclinar la cabeza en señal de saludo. Top fue el siguiente en la presentación. El joven examino a cada bailarín y su mirada era penetrante y seductora. De todos ellos, parecía el más maduro. Daesung por su parte parecía alegre y un sonoro hola fue acompañado de una gran sonrisa. El siguiente se llamaba Taeyang. Era un joven alto, atlético y, al igual que su compañero, saludo a todos con una gran sonrisa. El ultimo se llamaba Seungri y era el más joven de todos y también bastante tímido. Al igual que el líder, se limitó a inclinar la cabeza como saludo.

- Bueno, ya estamos todos – dijo el coreógrafo entregando unos folios – aquí están las parejas. En principio ellas irán con los acompañantes y vosotros…
- Pienso que es mejor intercalar a las chicas, que vayan rotando de unos a otros – dijo Taeyang – el baile quedara mejor.
- A mí también me parece buena idea – comento Top.
- Probemos primero de una forma y luego de otra – propuso el coreógrafo.

Todos asintieron y se sentaron alrededor de la habitación. Uno de los bailarines puso la música y el coreógrafo empezó a bailar los primeros pasos. Sin embargo, a medida que la canción avanzaba, los pasos se complicaban e incluso al grupo le costaba realizar los movimientos a la vez que cantaban.

El coreógrafo decidió revisar alguno de los pasos y cambiarlos si era necesario. Por eso, dio un descanso, que la mayoría aprovecho para salir a tomar el aire. Jae se coló en ese momento en la sala, acompañado de Seung Hee. Esta, se acercó a Gdragon y después se marchó. Jae fue junto a Top, ya que eran amigos.

- ¿A dónde va? – pregunto Hyori después de saludarlo – así no hay quien hable con ella.
- Esta muy ocupada – respondió Jae – tiene que registrar que todo este correcto.
- ¿Qué haces aquí? – pregunto Gdragon acercándose.
- También estamos de descanso. Además, Seung Hee me dijo que ellas – señalo a Hyori a Aya – estaban aquí y quise saludarlas.
- ¿Las conoces? – pregunto Daesung con curiosidad.
- A una sí – Jae volvió a poner cara de niño malo – la otra es más amiga de Chunnie.
- ¡No soy su amiga!
- Dijiste que lo arreglarías con el – susurro Hyori, después se dirigió a Jae – no la provoques, que está muy tranquila.
- ¿Ha pasado algo? – pregunto Top con curiosidad.
- Nada – se apresuró a decir Aya antes de que volvieran las bromas – fue todo un malentendido que solucionare después.

Jae estuvo unos minutos más comentándoles que después irían a jugar un partido de baloncesto. El grupo y las chicas se apuntaron. En el momento en que Jae salía, entro el coreógrafo y continuaron el ensayo. Al atardecer todos se reunieron en la explanada. Los últimos en llegar fueron Seung Hee y Yunho, que tuvieron que arreglar unas cosas antes de poder escaparse. Junto a los componentes de Dbsk, habían llegado dos chicas. Una era morena y alta, que tenía por nombre Leila. Esta era amiga de la infancia de Junsu. Junto a ella había otra joven llamada Lee Sun Hee, también era morena pero no tan alta. Las dos jóvenes se conocieron en el casting para entrar en otra compañía hace años.

Se organizaron en equipos mixtos y comenzaron a jugar. No había reglas fijas ni tampoco tiempo. La única condición era que el equipo perdedor debía pagarle una cena al ganador. Al principio del partido, cuando las chicas cogían la pelota, ellos bajaban el nivel de juego para no lastimarlas, pero a medida que avanzaba el juego, la lucha por la pelota se endurecía y no había tregua. A mitad del partido Yoochun tuvo que abandonar. Desde el banquillo observaba como jugaban los demás, mientras intentaba relajar con la mano el lugar donde tenía el golpe. Alguien le tendió una botella de agua y al levantar la vista vio a Aya. Su primera reacción fue cubrirse.

- ¿Qué haces? – pregunto ella asombrada.
- ¿Vas a golpearme con ella?
- ¿Es tu manera de dar las gracias? – Aya comenzó a guardar la botella – sino la quieres me la llevo.
- Gracias – dijo el bebiendo un poco - ¿Qué haces aquí?
- Son impares, por lo que uno del otro equipo debía salir. Además, estaba cansada.

Estuvieron observando el partido en silencio durante un rato. Ella estaba dispuesta a aclarar el malentendido, pero no encontraba la forma de abordar el tema. Yoochun se levantó y comenzó a caminar hacia el hotel. Era ahora o nunca.

- ¿Cómo… como te encuentras? – pregunto ella – he visto que te frotabas el…
- Bien – respondió el joven después de mirarla de unos segundos como si desconfiara de ella – no fue nada grave, aunque reconozco que puedes impresionar a cualquiera. Debes de ser la primera fan que golpea al cantante de un grupo para llamar su atención.
- ¡No soy tu fan! – exclamo ella indignada – no lo digas más. Ni siquiera he escuchado ni una canción de tu grupo. Así que…
- ¡Micky! – ambos se giraron al escuchar el nombre del joven. Changmin estaba al borde de la pista - ¿te vas ya? Aún no ha terminado el partido.
- ¡Aya! – Yunho también se acerco – debe estar cansado. Acompáñalo y cuida de él.
- ¿Os creéis que soy una niñera? – grito molesta - ¡me voy!
- Yoochun, síguela que se escapa – grito Hyori muerta de risa.
- Lamento todo esto – dijo el joven dándole alcance y poniéndose a su lado – hablare con ellos después y…
- Da igual.

Aya avanzo sin mirar atrás. Sin embargo, cuando estaba cerca de la puerta, noto que Yoochun la seguía. Molesta, se giró para decirle algo, pero justo en ese momento se abrió la puerta. Por suerte, Yoochun fue rápido de reflejos y tiro de ella hacia él, evitando que le golpeara en la cabeza. Un grupo de personas salió bromeando y ni siquiera los vio. Ella levanto la vista para encontrarse de frente con los ojos del joven, consiguiendo que se ruborizara.

- ¿Estas bien? – pregunto el al ver que ella se giraba rápidamente.
- S… Si – balbuceo ella débilmente aun intentando recuperarse. Ella entro rápidamente y el la siguió con la mirada extrañado. A los pocos segundos él también iba a entrar, pero la puerta se abrió de golpe y como antes, gracias a sus buenos reflejos evito que le diera en la cara, pero no pudo evitar un golpe en el hombro. Aya lo miraba atónita desde el otro lado - ¡Lo siento!
- Realmente tienes una manera muy extraña de pedir perdón.
- ¿Me dejas que te invite a un café en señal de arrepentimiento por los dos golpes?
- Solo si prometes no intentar matarme en ese tiempo.

Ella volvió a disculparse y el acepto con una sonrisa.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Jue 28 Ago 2014 - 22:16



Choosey Lover
El paso de los días ayudo a que la relación entre todos mejorara. A pesar de tener eventos, los chicos volvían siempre al hotel para continuar los ensayos. También conocieron a muchas más personas e incluso la relación de unos grupos con otros mejoro.

Hyori y Jae estaban siempre juntos. Ambos se lo pasaban muy bien gastando bromas a los demás. Incluso se llegó a comentar que podían ser pareja, pero esos rumores fueron rápidamente callados. Junsu también había entablado más amistad con ella, aunque a veces la chica no sabía muy bien cómo actuar con él. Otra relación que también mejoro fue la de Aya y Yoochun. Ambos habían aclarado todos los malentendidos y ahora mantenían una relación cordial.

Con respecto a Big Bang, Gdragon ayudaba a Seung Hee en todo lo que podía en referencia a los problemas que podía generar la estancia del grupo. Taeyang normalmente siempre estaba con Hyori y Jae gastando bromas, Seungri lo acompañaba en alguna ocasión. Leila y Sun Hee intercalaban los ensayos con los momentos de diversión que ofrecían Top y Daesung, en los descansos. Se podía decir que eran los payasos del grupo.

Los nervios comenzaron a hacer acto de presencia dos días antes de la actuación. A pesar de que las coreografías estaban completamente memorizadas, el temor a la equivocación rondaba el ambiente. Para que estuvieran más relajados, se permitió un día libre, que todo el mundo aprovecho para salir de allí. Los trabajadores del hotel les dijeron que cuando regresaran, les esperaba una sorpresa.

Las chicas comentaron de ir al cine y dar una vuelta. Seung Hee parecía que era la única que iba a tener problemas para escaparse, pero al final lo consiguió. Leila y Sun Hee habían congeniado bastante bien con las tres amigas. En alguna ocasión, podían tener algún roce en referencia a algún tema, pero la cosa no llegaba a mayores y lo solucionaban hablando.

De regreso al hotel, descubrieron que se había organizado una pequeña fiesta a modo de despedida. Mucha gente no volvería a coincidir después de este evento. Además, era lo mejor para relajar tensiones. Normalmente se hacía un día antes, pero como iban a servir alcohol, preferían que no hubiera bajas de última hora.

Encontraron a Yunho y Seungri cerca de la puerta principal. Estaban hablando con varios conocidos de otros grupos. No quisieron molestarlos, así que los saludaron rápidamente y avanzaron. Se sorprendieron de encontrar la sala principal del hotel repleta de luces de colores, un escenario y a varios cantantes subidos versionando temas de otros artistas. Sobre el escenario reconocieron a varios bailarines, además de Changmin y una sorpresa, Yoochun. Junsu les había comentado que el realmente era muy divertido, pero que necesitaba confianza para poder ser el mismo. Ahora, lo habían comprobado. A los pies del escenario, una marea humana movía los brazos y bailaba al ritmo de la música.

Una mano agarro a Seung Hee y tiro de ella. Se trataba de Taeyang, que la invitaba a bailar. Ella no se lo pensó dos veces y acepto. Un poco más atrás vieron a Gdragon y a Daesung bailando con unas bailarinas. Las chicas no tardaron en unirse a ellos y se dispersaron por la sala a excepción de Aya, que se marchó diciendo que le dolía la cabeza.

La noche avanzaba y el ambiente no decaía. Entre los bailarines comenzaron a formarse parejas que poco a poco se iban retirando. Alrededor de Jae y Hyori se encontraba un grupo de amigos del primero. Ambos seguían con las bromas, lo que provocaba la risa de los demás.

- Reconocerlo ya – dijo uno – no tenéis porque negar lo visible. Podéis decir que estáis saliendo.
- Solo somos amigos – repitió Hyori - ¿Es que no puede existir una relación entre un chico y una chica sin que pase más allá de la amistad?
- ¡No! – exclamaron todos y se echaron a reír.
- ¡Micky! – Hyori cogió al joven que pasaba en ese momento y que parecía estar buscando a alguien – diles que no es verdad que estemos saliendo.
- ¿Habéis visto a Top? – dijo Yoochun.
- Deja que se vaya – rio Jae – Chunnie no se ha enterado de nada. ¿Cómo podemos demostrar que no hay nada?
- Un beso – dijeron los amigos – si sois capaz de besaros, dejaremos de bromear con el tema.
- Esto no tiene gracia. Será mejor que… - comenzó Hyori.
- ¡Aceptamos! Si la beso, nos tenéis que invitar a una ronda – le corto Jae.
- Jae, ¿Qué estas…?
- Será divertido.

El corazón de Hyori comenzó a acelerarse hasta límites insospechables cuando Jae acerco su rostro al de ella. Los ojos del joven eran profundos y hechizantes y ella, dejándose llevar por el momento, cerró los suyos inconscientemente. Su piel se erizo cuando su nariz rozo la del joven. Este se rio por lo bajo y después su boca se posó en la comisura de los labios de la joven. Ella estaba tan nerviosa que no se atrevió a moverse.

Los amigos de Jae no fueron benévolos y dijeron que debía ser un beso en condiciones o no contaba como tal. Ambos se miraron sin saber muy bien qué hacer. Quizás fue el alcohol, pero Hyori se envalentono y se dejo llevar. Cerró los ojos y extendió los brazos alrededor del joven. De pronto unas manos cogieron las suyas y unos brazos cubrieron los suyos. Ella pensó que Jae la rechazaría pero su voz grave, masculina y armoniosa dijo en un susurro un adelante, que ella correspondió con una sonrisa. Hyori abrió los ojos para encontrarse con los del joven, en los que pudo ver el reflejo de su propia emoción. Jae miro a Yoochun, como buscando un apoyo, pero el joven movió la cabeza negativamente y desentendiéndose del tema. Después, volvió a mirar a Hyori y sonrió. Le acaricio la barbilla para luego acercarse a ella y besarla con pasión.

Sus amigos comenzaron a gritar de emoción y después los separaron. Habían perdido la apuesta, por lo que debían invitar a una ronda de bebidas. Yoochun pudo ver que una sonrojada Hyori iba detrás de todos y se preguntaba si realmente eran conscientes de lo que habían hecho. Sin prestarles más atención, continúo su camino en busca de Top.

Aya encendió las luces de una pequeña sala de ensayo cercana al lugar de la fiesta, y entro. Había subido a cambiarse y coger el reproductor de música. En un principio había decidido echarse en la cama, pero después de dar varias vueltas, no conseguía conciliar el sueño. Hacía tres noches que el insomnio no le permitía dormir bien.

Como la música de la fiesta estaba tan alta, se colocó los auriculares para concentrarse solo en su música. Comenzaron los primeros acordes de guitarra y ella se dejó envolver por la música. Normalmente el flamenco no era algo que le gustara, de hecho lo detestaba, pero de todos los métodos que había probado para dormir, era el que mejor le funcionaba. Era un baile individual, introvertido, se realizaba en un espacio pequeño y requería una gran concentración e improvisación en los movimientos. La unión de todos esos elementos, hacía que cayera rendida en poco tiempo.

Después de 45 minutos, decidió que era momento de tomarse un descanso. Esta vez, parecía que ni con esas iba a poder conciliar el sueño. Eso le preocupaba porque tendría que utilizar el último de sus recursos, los somníferos. Los evitaba todo cuanto podía y, en raras ocasiones los usaba. Aun así, siempre tenía uno a mano por si acaso. Pensó que era una buena solución, porque actuaba rápido y podría estar descansada para el concierto. Por eso mismo, se tomó la pastilla y continúo bailando un poco más para que hiciera efecto rápido. En una de las vueltas observo que había alguien en la puerta y se paró asustada. Se tranquilizó al ver a Top que la miraba con curiosidad.

- ¿Qué haces aquí? – pregunto ella quitándose los cascos.
- Lo mismo debería decirte yo. Las chicas me dijeron que te dolía la cabeza. Me retiraba, cuando escuche unos golpes. No imagine que te encontraría aquí.
- No me dolía la cabeza, pero necesito dormir un poco – dijo ella sentándose en el suelo – pero no consigo encontrarme lo suficientemente cansada para eso.
- ¿Insomnio? – pregunto el acercándose - ¿puedo hacerte compañía?
- Claro – sonrió la joven – lo sufro desde pequeña, aunque hacía tiempo que no lo tenía tan fuerte.
- Eso que bailabas, ¿Es típico de España?
- Si, es flamenco. Todo el mundo lo conoce.
- No estoy muy puesto en bailes de otros países – dijo con pesar y con cara de pena.
- ¡Que mono! – sonrió ella.
- Como no puedes dormir, que te parece si voy a por algo de beber y te hago compañía hasta que tengas sueño.
- Me parece bien, aunque puedo tardar bastante en caer rendida.

Top sonrió y se marchó. Ella guardo el reproductor y entonces cayó en la cuenta de que se había tomado la pastilla. La bebida que Top llevara posiblemente fuera alcohol, por lo que no podría beber. Escucho ruido detrás de ella y se giró esperando que fuera el joven. Para su sorpresa, apareció Yoochun.

- Ah, eres tu…
- No esperaba una cálida bienvenida, porque en teoría aquí no debería haber nadie, pero tampoco un frio eres tu – dijo el joven molesto por como lo había saludado – me dijeron que vieron entrar a Top aquí, ¿lo has visto?
- ¿No te has cruzado con él? – pregunto ella volviendo a sentarse – acaba de salir. Quédate, no tardara en volver.
- ¿Qué hacías aquí? – pregunto Yoochun viendo los tacones y acercándose al lado de la joven.
- Ejercicio para dormir – respondió ella y ante la cara de asombro de Yoochun, sonrió golpeándose un poco los hombros – tengo insomnio desde niña y el baile me va muy bien para relajarme.
- Podrías estar en la fiesta y bailar allí – Yoochun se dio cuenta de lo que acababa de decir y ato cabos. Si ella estaba allí y Top acababa de salir, significaba que estaban juntos. Consciente de que Top volvería de un momento a otro, iba a irse.
- ¿A dónde vas? – pregunto ella cogiéndolo de una de las mangas y obligándolo a sentarse – necesito que me ayudes. Me duelen los hombros.
- ¿Y cómo quieres que te ayude?
- Dándome un masaje – ella lo miro sonriendo – Changmin me ha dicho que los das muy bien. Solo hasta que Top regrese.

Yoochun acepto y ella se giró, dejando al descubierto un poco de sus hombros. Luego apoyo la cabeza en las piernas del joven y espero a que comenzara el masaje. Yoochun se sonrojo un poco por la postura y cuando vio la piel bronceada de la joven. Estaba acostumbrado a las asiáticas, que eran muy pálida. Sin embargo, la de Aya le gustaba porque le recordaba el verano. Con miedo coloco los dedos sobre ella y comenzó a moverlos en círculos para calmar la zona.

- ¡Aprieta más! – se quejó ella - ¿Es que te da miedo?
- ¡Solo quería saber cómo estaba la zona! – se defendió el joven - ¿Vas a dejarme hacerlo a mi manera?
- Está bien – susurro ella – perdona.

Yoochun estiro la palma de su mano sobre los hombros de la joven y comenzó a masajear lentamente. A los pocos minutos noto como la piel de ella se erizaba. Comprendió que le gustaba que le tocaran la espalda y sonrió.

- Changmin exagera cuando dice que doy buenos masajes, lo que pasa es que el resto del grupo nunca le hace caso. Para la próxima vez pídeselo a Junsu, el sí que sabe darlos.
- Min no se equivocaba – dijo ella estirando los brazos - ¡esto es la gloria! Envidio a quien sea tu novia.

Yoochun no contesto a esa última observación e hizo presión sobre la zona dolorida. A los pocos minutos noto que la respiración de la joven cambio. Era más acompasada y relajada. La llamo por su nombre, pero ella no respondió. Con cuidado consiguió girarla, para descubrir que estaba profundamente dormida.

Top consiguió salir de la discoteca improvisada a duras penas. En cuanto llego, Gdragon quiso tomar con el unas copas. Tuvo que ayudar a Yunho y a Seungri porque Daesung y Junsu habían bebido más de la cuenta y necesitaban tomar el aire. Cuando por fin pensaba que podría irse, Leila lo intercepto y cogió una de las copas. No quiso ser descortés, por lo que sirvió una para cada uno y apuro la suya de un trago. Por suerte Seung Hee y Sun Hee aparecieron para llevársela.

Al final, casi como un ladrón, se escabullo de la fiesta y con rapidez avanzo por el pasillo. Hoy iba a ser el día que quería confesarse a la joven y nada, iba a poder estropearlo. Es cierto que al principio no le llamo la atención, pero el paso de los días y el continuo contacto, hizo que comenzara a gustarle. No sabía si ella sentiría lo mismo, pero no iba a quedarse con la duda.

Al llegar a la puerta escucho una voz que le resultaba familiar. Se asomó discretamente para ver a Yoochun y a la joven dormida en sus piernas. El intentaba despertarla, pero era imposible. Vio como un resignado Yoochun apoyaba las manos en el suelo y miraba al techo pensando que hacer. Top iba a entrar, pero Yoochun se movió.
Coloco la camisa de la joven bien sobre los hombros de la joven y aparto el pelo de su cara. Estaba tan profundamente dormida, que podrían tirar una bomba a su lado y no se enteraría. Yoochun debió pensar lo mismo porque sonrió y la aparto un poco para poder levantarse. Con cuidado la cogió en brazos y se dirigió a la puerta. Top se escondió en un saliente del pasillo para no ser visto. Yoochun salió de la sala y se dirigió al ascensor. Una vez que entro, Top salió de su escondite, se apoyó en la pared y suspiro. Su plan había fracasado.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Jue 28 Ago 2014 - 22:17



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Aya cogió las sabanas y se acurruco más en la cama. Desde la ventana escuchaba como caían las gotas de lluvia y chocaban contra el saliente de la ventana. Estos días de lluvia hacían que no tuviera ganas de salir de la cama. Además, le gustaba el perfume que impregnaban las sabanas. Cuando viera a las camareras de piso, les pediría el nombre del detergente para usarlo ella.

Remoloneando en la cama y pensando en sus cosas, cayó en la cuenta de algo importante.

- Un momento – se incorporo de golpe y miro a su alrededor. Aquella no era su habitación.

Levanto las sabanas y se dio cuenta de que llevaba puesta una camisa de chico, que no reconocía y que de ella provenía el olor - ¿Cómo he llegado aquí?

Se llevó las manos a la cabeza intentando recordar algo, pero todo estaba nublado. Ese era el motivo por el que odiaba tomar las pastillas para el insomnio. Le producían fuertes dolores de cabeza y a veces, le impedía recordar las cosas con claridad. Se levantó y se acercó a la ventana. Quizás así, recordara algo.

Recordaba que estaba bailando cuando llego Top. Después de un rato se marchó a por algo de beber y apareció Yoochun. Comenzaron a dolerle los hombros y le pidió un masaje. En ese momento debió quedarse dormida, porque no recordaba más.

Noto que en el baño había alguien, porque el agua del grifo dejo de correr. Se abrió la puerta y apareció un joven. Llevaba un vaquero, la camisa desabrochada y se secaba el pelo mientras salía. No le dio tiempo a ver qué pasaba, solo escuchó un grito y recibió varios objetos voladores que esquivo como pudo. Cuando la joven se tranquilizó, descubrió que era Yoochun. Este, se quedó mirándola frente a la ventana. Su camisa, solo le cubría menos de la mitad de los muslos.

- ¿Vas a mirarme eternamente? – dijo ella molesta tapándose con lo primero que encontró.
- No es lo que parece – intento justificarse el joven girándose inmediatamente – no tenía las llaves de tu habitación y…
- ¿Qué hemos hecho? ¿Por qué estoy aquí? Dime que no ha pasado nada.
- Si me dejas hablar te lo explico, esto no…

Yoochun intentaba explicarse sin éxito, pero llamaron a la puerta y fue a abrir. Aya aprovecho el momento para vestirse. Un preocupado Changmin estaba frente a él. El joven dormía a uno de los lados. Además, Jae asomaba la cabeza desde su cuarto, que estaba al otro lado.

- ¿Estás bien? He escuchado un grito y golpes, por lo que…
- No es nada, es que puse la tele muy alta…
- Ayer te vi entrar con una chica – Jae lo miro divertido desde la puerta – hacía tiempo que no salías a ligar.
- Ahora comprendo porque desapareciste de la fiesta anoche – sonrió Changmin.
- ¡No es lo que pensáis! Dejad que solucione esto.

Cerró la puerta y al girarse, se encontró a la joven frente a él. Iba a intentar volver a explicarse, pero ella lo arrincono contra la puerta. Ambos se quedaron mirando unos instantes, hasta que ella lo aparto bruscamente para abrir la puerta y comprobar que ya no había nadie en el pasillo. Después se giró y lo miro con odio.

- Bien, me marcho. Aquí no ha pasado nada – dijo ella saliendo al pasillo – yo no he estado aquí nunca.
- Espera – Yoochun le cogió de un brazo – nosotros…

Escucharon ruido en el pasillo, por lo que Aya le dio un empujón, lo metió en la habitación y cerró la puerta. En ese instante, Leila y Yunho aparecieron por el pasillo. Se habían encontrado e iban a desayunar. Invitaron a la joven a ir con ellos, pero se disculpó ruborizada y se marchó a su cuarto.

Big Bang fueron los primeros en llegar al lugar de la celebración. Los bailarines ya estaban allí, así que solo tuvieron que cambiarse y empezar a ensayar. Desde el día de la fiesta Top estaba raro y parecía ausente. Gdragon intento hablar con él, pero no consiguió nada. El, era lo que se podía considerar su confidente dentro del grupo. Sin embargo, en esta ocasión no parecía dispuesto a mostrar sus sentimientos.

Hyori también lo noto raro. Ella era su pareja de baile y sus movimientos eran diferentes a como los había ensayado. No es que estuvieran mal, sino que el joven parecía ausente y preocupado a diferencia de días anteriores. Además, durante algún descanso, descubrió alguna mirada furtiva hacia su amiga, que bromeaba con Daesung, su pareja de baile. Esto hizo que su interés se despertara y se acercó a Gdragon.

- Tú eres quien mejor lo conoce, ¿Sabes si le gusta alguien?
- Que yo sepa no – respondió este con curiosidad. Un coreógrafo lo llamo y tuvo que salir un momento, pero en cuanto regreso se acercó a Hyori - ¿Por qué lo preguntas? ¿Sabes algo?
- Tengo sospechas – sonrió ella - ¿quieres comprobarlo conmigo?
- ¿Qué estáis tramando los dos? – pregunto Leila entrando en la sala vestida de pingüino y viéndolos juntos – espero que me contéis el cotilleo después.
- Yo también quiero saberlo – dijo Daesung acercándose.
- ¿Qué haces aquí? – pregunto Hyori saludándola.
- Tengo una nota para ti – dijo entregándole un papel – es de Jae. Quería traértela el, pero no le permiten salir.
- Hay muchas fans que se cuelan en los pasillos – explico Seungri ante la cara de Hyori – por eso nos tienen confinados en salas o camerinos.

Alguien de la organización entro pidiendo que se prepararan, que pronto iban a empezar. Leila se marchó y la joven guardo la nota de Jae, donde le decía que se reunirían más tarde en el hotel para hablar. Gdragon no quiso quedarse con la duda e interrogo a Hyori. Ella le conto sus suposiciones y el hizo una propuesta, que la joven acepto.

Las luces del escenario se apagaron y la multitud comenzó a chillar. Después de unos minutos, en los que las luces recorrieron a la masa de personas, estas se pararon en el escenario de nuevo, para iluminar a un chico que estaba sobre él. Tenía un cuerpo escultural y brillaba a causa del aceite. Comenzó a sonar música y el bailo al ritmo de esta. De repente se paró:

- ¿Estáis listos? – la multitud grito y aplaudió – no escucho bien… ¿estáis listos?

Esta vez el sonido fue ensordecedor. El joven aprovecho la oscuridad para desaparecer. De repente en el escenario aparecieron trece jóvenes. Enseguida la multitud estallo en gritos y corearon la canción. Cuando Super Junior bajo del escenario, le tocó el turno a varios grupos y solistas, que también hicieron gritar al auditorio.

A mitad del concierto, la euforia volvió a estallar cuando Dbsk subió al escenario a interpretar Balloons. Al principio Leila y Sun Hee estaban nerviosas, pero apenas se notó en sus movimientos y los chicos estuvieron apoyándolas. Una vez que la canción termino, las chicas esperaban entre bastidores para felicitarlas, aunque fueron solo unos segundos porque les tocaba a ellas.

Las luces estaban apagadas cuando comenzaron a colocarse, por lo que no veían nada. Gdragon se acercó a Aya e indicándole que no estaba en el lugar correcto, la cogió de la mano y la cambio de sitio. Al encenderse las luces, se vio frente a Top. Esto los desconcertó a ambos, pero ninguno pareció dar muestras de ello. Aun así, Gdragon comprobó que Top se puso las gafas y eso era un movimiento que lo delataba. Cuando se las ponía en un escenario, era porque algo le incomodaba o porque no quería que de descubriera a donde miraba. Estaba claro que se trataba de Aya, porque cuando no estaba cerca de él, se las quitaba. Gdragon lanzo una mirada a Hyori y esta sonrió de satisfacción, pues no se había equivocado.

Luego de dos horas de concierto, los chicos tenían la adrenalina a tope. Este había sido espectacular y todo había salido a la perfección. Terminaron de recoger sus cosas y los grupos comenzaron a salir por la puerta trasera. Al abrirse esta, se encontraron con miles de fans gritando sus nombres. Los de seguridad tuvieron que rodearlos y escoltarlos hasta el autobús, que era compartido por Big Bang y Dbsk. Al entrar se sentaron cansados.

- ¿Por qué la cambiaste? – pregunto Daesung – no es que no me guste Hyori, pero estaba acostumbrado a bailar con Aya.
- Quería comprobar una cosa – respondió el joven. Ante la mirada interrogativa de Daesung, sonrió – es secreto.
- ¿Tenéis algún otro evento en los próximos días? – pregunto Seungri de repente – podríamos organizar algo.
- Creo que tenemos unos días libres – respondió Yunho – no parece mala idea.
- ¿Irán las chicas? – pregunto Gdragon lanzando una mirada a Top que se encontraba escondido bajo una gorra. Aun así, ante esa pregunta, se movió un poco para escuchar la respuesta con claridad.
- Se lo podemos pedir – respondió Jae.

Ellas llegaron tarde al hotel. Se habían quedado a una pequeña copa de despedida que habían organizado para unas compañeras que se retiraban. Los demás habían alargado la fiesta, entrando en un karaoke. Sin embargo, Hyori y Leila estaban impacientes por volver al hotel, así que arrastraron con ellas a las chicas.

Leila se disculpó diciendo que estaba cansada y que quería darse una ducha y dormir. Subió al ascensor, pero no fue a su habitación, sino que se quedó en la primera planta. Recorrió el pasillo mirando a todos lados y se paró frente a una puerta, a la que llamo despacio. Se escuchó movimiento al otro lado y se abrió la puerta. Ella entro y arrincono al joven contra la pared para darle un apasionado beso. Este, se dejó llevar y la cogió en brazos para llevarla hasta la cama.

- Espera – dijo Leila – deja que me dé una ducha.
- ¿Quieres que vaya a hacerte compañía? Esta habitación tiene una bañera amplia.

Leila sonrió y entro en el baño. El joven se quedó unos segundos tumbado en la cama y después, se incorporó. Estaba a punto de entrar en el baño, cuando llamaron a su puerta. Desde el baño escucho la risa de Leila y resignado fue a abrir. Al otro lado estaba Changmin, que lo miraba molesto.

- El manager intenta localizarte, pero no respondes a su móvil. Me ha despertado.
- Lo siento – respondió el joven – lamento que te haya despertado.
- Al parecer el fotógrafo para la sesión de fotos de mañana no puede hacerla. Queda cancelada, por lo que tenemos el día libre.
- Gracias, se lo diré a los demás.
- No te molestes, se lo he dicho a Junsu y él ha avisado a los demás.

Changmin se marchó y el joven regreso a la habitación. Leila lo llamo desde el baño y este entro sonriendo y quitándose la camiseta.

Seung Hee y Aya pasaron delante de la puerta de Yoochun. El joven debía estar ya descansado, pero la joven no puso evitar pararse y mirar la puerta detenidamente. Desde que ocurrió aquello no habían vuelto a hablar. De hecho, la joven evitaba quedarse a solas con él, a pesar de que el chico lo intentaba. Seung Hee la miro intrigada y luego sonrió cuando Aya susurro un pervertido.

- Debió ser incómodo para ti cuando te despertaste y no estabas en tu habitación.
- ¿Cómo sabes que dormí aquí el otro día? Seguro que el pervertido este, se lo conto a todo el mundo
- Yoochun no parece de ese tipo – ella la miro intrigada – creí que Yoochun te lo había explicado. Debiste quedarte dormida, porque él te llevaba en brazos por el pasillo. Cuando volvía a mi habitación lo encontré. Íbamos a dejarte en mi cuarto, pero mi compañera de cuarto tenía una pequeña fiesta. Además, no pudimos localizar a Hyori para que nos abriera vuestro cuarto. Por eso, te llevamos a su cuarto, te puse una camisa de él y te deje durmiendo.
- ¿Fuiste tú quien me cambio la ropa? – Aya pareció respirar más tranquila.
- ¡Claro! – rio Seung Hee – ¿Crees a Yoochun capaz de quitarte la ropa? Con lo mal que lo tratas, eres capaz de despertarte solo para golpearlo.
- ¿Dónde durmió él?
- Dijo que dormiría en el sofá – respondió Seung Hee intrigada.

Aya ahora se sentía avergonzada. Había malinterpretado todo e incluso le había gritado y golpeado. Antes no quería hablar con él porque estaba molesta, ahora no se atrevía a hacerlo. Seung Hee la miro divertida y la empujo para que siguiera avanzando. Si quería hablar con Yoochun, tendría que esperar a la mañana siguiente, porque ahora no iba a dejar que lo molestara. Quería que le explicara qué había pasado para que volvieran a estar como el perro y el gato, aunque fuera un malentendido.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Jue 28 Ago 2014 - 22:18



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Hyori comprobó la nota otra vez, antes de bajar del ascensor. Ponía que esperara en la pequeña terraza que había en un lateral. Ella se dirigió allí, pero no salió pues era invierno y hacia frio. Además, estaba empezando a nevar. Se quedó quieta esperando y mientras miraba por la ventana pensaba en todo lo que había pasado hasta ahora. Se sentía cansada y deseaba unas vacaciones, aunque fueran pequeñas.

- Quiero esquiar – suspiro.
- Eso se puede arreglar.

Ella se giró para encontrarse con Jae. El joven estaba detrás de ella con un chándal y una manta en la mano. El ambiente caldeado desde la fiesta, seguía entre ellos. Al parecer ninguno de los dos podía evitarlo. Hyori movió suavemente sus labios, pronunciando una simple palabra con dulzura.

- Jae….

El tono, la suavidad, el cariño y la dulzura con que ella pronuncio su nombre, con sorpresa y felicidad, hicieron estremecer el cuerpo del joven y le saco una dulce sonrisa. Se acercó con pasos lentos. Su oscuro cabello suelto, sus curvas bien delineadas, su bronceada piel y el principio de sus senos que la camiseta que llevaba dejaba ver, no pasó desapercibido para él. Por último, se detuvo en sus labios, rosados, jugosos y apetecibles.

Sonrió divertido y coloco la manta sobre ambos, y sin apartar en ningún momento sus ojos de los de ella, elevo su mano y la llevo hasta la suave mejilla de la joven, que a pesar de estar a oscuras, adquirió una tonalidad carmesí.

No sabía lo que sentía. Su cuerpo tenía una calidez jamás experimentada y estaba tan sumergida en los ojos de Jae, que no opuso resistencia alguna, cuando este atrajo su rostro hacia él y poseyó sus labios de manera dulce y pasional al mismo tiempo. Al principio se quedó un poco sorprendida ante esa muestra de deseo hacia ella, pero rápidamente movió sus labios con los de él, correspondiéndole el beso y cerrando sus ojos para disfrutar más de él.

Hyori se separó de él lentamente, temerosa de que todo hubiera sido un sueño. Sin embargo, Jae no desapareció.

- Llevo esperando esto desde que termino la fiesta – confeso el joven – hemos estado tan ocupados que no…
- ¿Qué vamos a hacer ahora? No sé si esto es buena idea….
- Salgamos – propuso Jae.
- No podemos. Nuestros contratos con la empresa…. Sería muy complicado….
- Solo tienes que decir que si – el señalo la manta – la he puesto para que no nos vean. Si dices que sí, me encargare de que no haya problemas.
- Todo esto empezó como un juego pero…
- Se ha vuelto real – Jae la abrazo – pero, ¿no es así más divertido?

Como respuesta Hyori le recompenso con otro apasionado beso. Después, ambos se quedaron tapados viendo como nevaba y disfrutando del momento.

Tres días después entre Gdragon, Hyori y Jae organizaron un pequeño viaje a las montañas. La joven le había contado sus suposiciones sobre Top y Aya y Jae, no quiso perderse la diversión. Las chicas disponían de una semana de descanso, por lo que no tuvieron problemas. Además, la casa de la montaña pertenecía a Daesung, quien la compro para cuando necesitara alejarse de la civilización.
Nada más llegar se dividieron en grupos. La casa tenía cinco habitaciones, por lo que las chicas se quedaron con dos y los demás, se repartieron entre las restantes. Después de dejar las maletas, prepararon su equipo de ski y subieron a los coches para llegar a las pistas. Ni Seung Hee ni Aya habían esquiado nunca, por lo que Junsu y Top se ofrecieron para enseñarles.

El día transcurrió sin ningún incidente. Todos disfrutaron de un día tranquilo porque no había mucha gente en la estación de ski. Leila y Yunho fueron los primeros en desaparecer. Lo hicieron por separado, pero el poco margen de minutos que dejaron entre la salida de uno y de otro, no pasó desapercibida para Junsu. Conocía bien a su amiga, así como a Yunho, pero no iba a comentar nada. Lo mejor era que todo permaneciera en secreto, evitando escándalos y momentos duros para ambos.

A media tarde Jae se sentó frente a las pistas de ski. Yoochun estaba allí sentado observando la lejanía. Se preguntó que estaría pensando y cuando desvió la mirada hacia la misma dirección, observo a Aya y a Top practicando. Este último estaba enseñándola a caer sin hacerse daño y ella parecía exhaustada. En algún momento la vieron caer, pero rápidamente se ponía de pie y seguía a Top. Este a veces paraba y le explicaba algo. Lo hacía para obligar a la joven a descansar. Observo que Yoochun bajo la mirada hacia su taza de café, como recordando algo, pero Jae no era capaz de adivinar de que se trataba.

Les llego la risa de la joven cuando Top caminaba de espaldas para explicarle algo y Daesung le tiro una enorme bola de nieve, haciendo que este cayera al suelo.

- Parece que lo pasan bien – sonrió Jae observando la cara de Yoochun, quien desvió la vista después de comprobar que había pasado.
- Eso parece – era apenas perceptible pero el tono de voz de Yoochun delataba que algo le incomodaba. Jae permaneció en silencio, intentando averiguarlo. De pronto, creyó entender que pasaba.
- Sabes, ella actúa de manera diferente cuando está contigo a cuando no. Siempre que estas cerca acabáis peleando. Es como si se relajara cuando no estas.
- Tienes razón – confirmo el joven para sorpresa de Jae, que no sabía si lo estaba escuchando o respondía automáticamente. Yoochun aún no había podido aclarar el malentendido del cuarto. Intento hablar con ella, pero Top no la dejaba ni a luz ni a sombra. Además, por algún motivo desconocido cuando la veía, la recordaba a contraluz con su camisa blanca y era incapaz de borrar esa imagen de su mente – tengo que aclarar ese asunto con ella. ¿Crees que podrías alejarla de Top un momento?
- ¿Yo? – pregunto Jae – solo tienes que llamarla para…
- Entonces más tarde hablare con ella – Yoochun se levantó – me marcho a casa. Tengo cosas que hacer.

Decidieron ir a cenar a un pequeño restaurante que Taeyang conocía. Este llamo antes, para reservar el local y no ser molestados. Todos se extrañaron por la ausencia de Yoochun, pero Jae se inventó una excusa para justificarlo. Estuvieron hasta tarde y después regresaron a casa. Ninguno estaba cansado, por lo que encendieron la chimenea del salón y estuvieron jugando.

A la mañana siguiente, cuando Yoochun salió de su habitación, se los encontró a casi todos en el salón tapados y dormidos. Solo Leila y Yunho estaban ausentes, así como Top y Aya.

Como la gente tardaría en despertarse, se puso el abrigo y decidió salir a pasear. El motivo por el que se había aislado era porque necesitaba aclarar sus ideas. Estaba intrigado por esa fuerza que lo estaba impulsando a odiar a Top. ¿Qué podía ser? Divagando en sus pensamientos, llego hasta el porche de la casa. Top y Aya estaban fuera, sentados sobre un tronco y de espaldas a él. Parecían estar hablando y en un momento, Top pasó el brazo por los hombros de la joven e hizo que su cabeza se apoyara en su hombro. La primera reacción de Yoochun fue de asombro. Después, como si hubiera visto algo que no debía ver, se escondió detrás de una de la columnas del porche. Aya y Top estaban juntos y no se lo podía creer. Una fiera desconocida comenzó a rugir en su interior y tuvo que poner toda su fuerza de voluntad para no saltar sobre Top y pegarle.

- ¡Chunnie! – Junsu se había despertado y lo miraba desde el sofá. Seung Hee estaba apoyado en él, pero dormía - ¿Dónde te metiste ayer?
- Yo… - tenía que borrar esa imagen de su cabeza – estaba cansado y por eso yo…
- ¡Haz el desayuno! – lo interrumpió Jae medio dormido y abrazado a Hyori.
- ¿Es que es tu esclavo? – Changmin se incorporó. Daesung y Seungri también se despertaron – háztelo tú.
- No me importa hacerlo – Yoochun comenzó a alejarse a la cocina. Quería huir de salón antes de que comenzaran a interrogarlo.
- No deberías complacer a Jae en todo – se escuchó decir a Junsu desde el salón – lo estás malcriando.
- ¡Ya soy mayor!
- Pues no lo parece – dijo Daesung y todos se echaron a reír.

Yunho se giró y abrazo a la joven que estaba a su lado. Se conocían desde hace tiempo, pues Junsu los había presentado. Sin embargo, debido a que ambos estaban muy ocupados no se habían visto en mucho tiempo. Antes de conocer a las chicas, se vieron por casualidad un día, que Yunho había salido a comprar. Leila había cambiado mucho, pues apenas eran unos adolescentes cuando se conocieron por primera vez. Esto ocurrió una de las veces que se quedó a dormir en casa de Junsu. Ella se había escapado de casa y resguardado en la de su amigo. Esa noche le toco dormir en el sofá y no empezaron con buen pie. Él pensó que era una caprichosa y ridícula niña de papa. Sin embargo, y sobre todo debido al ejercicio para el baile, su cuerpo se había moldeado y ya no era esa niña caprichosa. Sin saber muy bien como había pasado, sintió una fuerte atracción por ella. Desde ese día, se habían visto a menudo y, a pesar de los estrictos controles de las compañías, habían conseguido evitar represalias por lo que estaban haciendo.

Ella se acomodó contra el pecho del joven y siguió descansando. Yunho sonrió y acaricio el pelo de la joven. De momento estaban bien, pero tarde o temprano tendrían que decir que estaban juntos. El joven llevaba días pensándolo, pero no encontraba con la solución. También paso por su cabeza comentárselo a los chicos, quizás entre todos pudieran ayudarlo. Sin embargo, no había tenido oportunidad tampoco de hacerlo. Siempre habían estado rodeados de gente y no encontraba el momento.

Escucho las risas provenientes del salón y pensó que lo mejor era bajar, antes de que notaran la ausencia de ambos. Con cuidado, dejo a Leila en la cama y se puso una camiseta para bajar al salón. Antes de marcharse, le dio un pequeño beso a Leila en la frente. Esta se revolvió, pero no se despertó, haciendo que Yunho volviera a sonreír.

Top y Aya continuaban en el tronco. Ella se sentía cansada y mareada. Debía agradecer a Top que le permitiera apoyarse en su hombro y cerrar sus ojos unos instantes. El aire de la mañana le sentaba muy bien. Ella no toleraba bien el alcohol y maldecía a Taeyang por haber sacado esa botella. Gdragon y Jae habían propuesto un juego de cartas y quien perdiera, debía beber un vaso. Aya era mala bebedora y también mala en las cartas, por lo que la combinación, era un coctel explosivo en ella.

Se había despertado mareada y, de camino al porche, había despertado a Top. Este la vio tan pálida que decidió acompañarla fuera. Ahora se sentía mejor y levanto la cabeza del hombro del joven.

- Matare a Jae por esto – susurro ella recordando que había sido el quien más vasos le había dado.
- Debiste haber dicho que no.
- ¿Decirle que no a Jae? No quiero ni pensarlo….
- ¿Cómo te encuentras ahora? – pregunto Top realmente preocupado.
- Mejor – sonrió ella – lamento haberte despertado y que tuvieras que salir con el frio que hace.

Top le puso la mano en la frente. No tenía fiebre, pero realmente la veía muy pálida. Ella se levantó para volver a entrar, pero él le agarro de la mano. No era el mejor momento, lo sabía pero era el único en el que estaban realmente solos. Ella se giró sorprendida de que Top la retuviera y no dijera nada. El joven se levantó y se puso frente a ella. Se quedaron mirándose a los ojos durante unos cuantos minutos no sabiendo como comenzar una conversación ni mucho menos quien debería de empezarla.

- ¿Ocurre algo?
- No – se apresuró a decir Top. Había sido un impulso. No había pensado lo que quería decir – es que…
- Pareces nervioso – sonrió ella cogiendo su mano – tranquilo, puedes contarme lo que sea.
— Yo… esto… ehm - ¿Balbucear era lo único que podía hacer? ¿Dónde se había quedado el coraje que se supone tenia? El, que parecía el más maduro y decidido del grupo, no era capaz de confesar lo que sentía a una chica – yo… yo quería hablar contigo.

¿Pero qué demonios estoy haciendo, no puedo hilar dos palabras para hacer una oración coherente y ahora quiero hablar con ella? Esos eran los pensamientos de Top en ese momento. Ella lo miraba a la espera de que comenzara la conversación. Sin embargo, desde la casa escucharon la voz de Jae, que los llamaba. Ella se giró y, después de saludarlo se encamino hacia el interior de la casa. Top permaneció unos segundos parado, maldiciéndose por su mala suerte. Jae lo miraba desde la ventana.

- Ha estado cerca – susurro.
- ¿El qué? – pregunto Hyori acercándose y mirando con curiosidad. Vio a Top y luego entrar a Aya. Comprendió que Jae había interrumpido algo - ¡¿Pero qué has hecho?! Ya casi…
- La cosa ha cambiado – le dijo Jae mirando a la cocina – quiero confirmar algo y para ello, no podemos…
- Oye espera – dijo la joven mirando a la cocina - ¿Qué estas ocultando? Cuéntamelo todo. Se trata de Aya y… ¡No es posible!
- No grites – dijo Jae riendo – se supone que tengo que asegurarme.
- Pero… ¿Micky? – susurro ella – después de cómo lo ha tratado, es imposible que…
- El odio lleva al cariño – susurro el joven muerto de risa.
- ¿Qué estáis tramando allí los dos? – pregunto Yunho bajando las escaleras y viendo como Jae y Hyori parecían conspirar cerca de la ventana y mirando a la cocina. Yoochun salía de allí en ese momento - ¿Qué has hecho de desayunar?
- Me tenéis como una criada – suspiro Yoochun dejando la bandeja con el café y volviendo a la cocina por las tostadas.
- La culpa es tuya por complacer a Jae – dijeron Junsu y Seungri cogiendo una taza.
- Pues bien que ninguno os habéis levantado a hacer vuestro desayuno – critico Daesung.

Gdragon repartió el resto de las tazas y Yoochun llevo a Aya la suya. La joven se había sentado en una butaca que estaba frente a la ventana y se había tapado con una manta. Al acercarse, comprobó que estaba muy pálida. Se preguntó si había pasado algo con Top, pero prefería no pensar en eso. Antes, tenía que arreglar el malentendido. Estiro la taza de café hacia ella, que la cogió y sonrió en señal de agradecimiento.

- ¿Estás bien?
- No hace falta que un pervertido se preocupe por mí.
- ¡Per…! ¡No soy ningún pervertido! – Yoochun se acercó a ella para no gritar – quiero aclarar eso.
- Yo no tengo nada que aclarar – ella se llevó una mano a la cabeza, que le dolía – déjame sola.
- No, antes quiero aclarar la situación.
- No me encuentro bien – el mareo había aumentado.

Top entraba por la puerta y vio a Yoochun cogiéndola del brazo. El resto de los chicos estaban charlando sin prestar atención, por lo que no los vieron. Yoochun arrastraba a Aya hacia la cocina y ella parecía resistirse. Un grito de ella pidiendo que la soltara hizo el silencio en la habitación.

- ¿Prefieres que lo aclaremos aquí? – pregunto Yoochun.
- ¿Qué os pasa? – pregunto Leila que se asomaba por las escaleras.
- Te he dicho que…
- ¡Aya! – Top la agarro del otro brazo – venga, vamos a descansar.
- No – Yoochun tiro del otro brazo – antes quiero hablar con ella.
- ¡Ey tios! – Junsu se acercó al verla de un lado al otro – que no es un muñeco, a ver si le vais a hacer daño.
- Además, está muy pálida – Jae miraba a Yoochun y no lo reconocía. Normalmente pensaba las cosas antes de hacerlas.
- ¡Soltadme! – dijo ella pegando un tirón y soltándose de los dos chicos. Se dirigió a Yoochun – tu… hablare contigo más tarde. Ahora solo quiero…

La joven no pudo terminar la frase. El mareo aumento tanto que el dolor de cabeza se hizo insoportable. Esto le provoco que de repente todo se viera oscuro y su cuerpo se sintiera pesado. Changmin fue el que primero reacciono y la levanto del suelo. El alboroto a su alrededor fue tremendo. Todos se preguntaban qué había pasado.

- ¡El alcohol! – comprendió por fin Seung Hee - ¿Cuánto bebió ayer?
- Todo lo que le di – respondió Jae - ¿Qué tiene que ver…?
- No tolera el alcohol – respondió Hyori – si toma mucho, le baja la tensión y pasa esto.
- ¿Y porque no lo dijisteis ayer? – pregunto Daesung ayudando a Changmin a subirla a su cuarto.
- No pensamos que bebería tanto – respondió la joven en un susurro - ¿se pondrá bien?
- Si solo es una bajada de tensión, con descansar se le pasara – respondió Junsu – dejémosla tranquila.
- Preparare un poco de agua – dijo Seung Hee entrando en la cocina.

Tanto Top como Yoochun miraban como metían a la joven en su cuarto con tristeza. Ambos se sentían culpables. Uno porque a pesar de verla mal, había insistido en hablar con ella y el otro, por portarse como un idiota e intentar evitar que hablaran.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:30



Capitulo 7: Dead End

AVISO: CAPITULO NO RECOMENDADO PARA MENORES DE +18

Leila y Yunho habían salido al porche. Después del susto que Aya les había dado, habían preferido salir para no molestar. Ambos estaban sentados en un pequeño balancín, tapados con una manta. Por debajo de esta, se encontraban cogidos de la mano.

A pesar del silencio, ambos pensaban en lo mismo. ¿Cómo se lo iban a decir a los demás? Yunho sabía que ellos se alegrarían, pero a la vez se preocuparían. No solo debían enfrentarse a la reacción de la compañía, también estaban las fans y las antifans, que eran más peligrosas todavía. Además, se preguntaba si Leila podía con la presión mediática que suponía ser su chica.

Se abrió la puerta de la casa y apareció Junsu acompañado de Changmin y de Gdragon. Leila y Yunho simulaban estar charlando y los recién llegados parecieron no darse cuenta. Los saludaron y siguieron su camino. Iban a comprar unas cosas y cuando giraron la esquina, los dos jóvenes respiraron tranquilos.

- Ha estado cerca – suspiro Leila.
- Tenemos que decírselo – dijo Yunho – ellos podrían ayudarnos y no me gusta tener secretos con los chicos.
- El problema es que nunca estamos solos para hacerlo.
- Podéis empezar a explicármelo a mí – Junsu subía las escaleras del porche. Se había dado media vuelta después de llegar al coche – pensé que tenía la suficiente confianza con los dos. Podríais haberme contado algo así.
- Junsu, queríamos hacerlo pero…
- ¿Cómo lo has descubierto? – pregunto Yunho – hemos tenido cuidado.
- Ayer os fuisteis con poco margen de tiempo entre uno y otro. ¿Sois conscientes de lo que hacéis?
- Sí, pero no podemos evitarlo – respondió Yunho.
- Esto os puede costar muy caro. A Leila su trabajo y a ti – Señalo a su compañero – tu carrera artística, la compañía, las fans….
- Siempre estamos bajo su yugo – protesto Yunho – tengo derecho a controlar y dirigir mi vida.
- Siempre me ha gustado el riesgo – bromeo Leila – esta es mi elección.
- ¿Cuánto tiempo lo habéis ocultado?
- Llevamos un par de meses – respondió Yunho – no nos habéis descubierto hasta ayer, por lo que no lo hemos hecho tan mal.
- Y solo yo me he dado cuenta por ahora. ¿Se lo vais a decir a los demás?
- En eso estamos pensando.
- ¿Nos ayudaras? – pregunto Leila.
- Supongo que si – Junsu iba a entrar, pero se quedó parado frente a la puerta, se giró y sonrió – me alegro por vosotros.

Hyori salió de la habitación donde estaba Aya y camino por el pasillo. Cerca de la puerta vio a Top dando vueltas de un lado a otro. El joven parecía preocupado y ella le dijo que Aya se recuperaría pronto. Al asomarse a la barandilla de la escalera, vio a Yoochun sentado en el sofá con Seungri y Sun Hee. Ambos charlaban y Yoochun contestaba con monosílabos, señal de que no estaba escuchando.

Decidió interrogar a Jae, para conocer mejor la historia, por lo que se dirigió a su habitación. Llamo a la puerta, pero no recibió respuesta. La abrió y vio que el joven se había quedado adormilado viendo la tele. Era comprensible, pues la noche anterior bebieron mucho. Ella cerró la puerta y se sentó en el sofá, acomodándose al lado del joven, que se estiro un poco y paso su brazo por los hombros de la joven.

- ¿Te he despertado?
- Estaba despierto – respondió el.
- ¿Por qué no me das más información? – el joven abrió los ojos intrigado - ¿alguna vez Yoochun se ha portado así antes?
- No hablemos de el – Jae volvió a hacerse el dormido.

Quería sacarle información, pero él no estaba por la labor. La aprisiono contra él y la beso. Fue un beso dulce, tierno y apasionado. Hyori sintió la lengua de Jae en su boca y se olvidó de lo que quería decirle, pues solo quería probar más besos del joven. Dejo que su lengua jugara por donde quisiera. Jae, al darse cuenta, la tomo en sus brazos y la sentó en sus piernas. Una de sus manos subió hasta la cintura de la joven y luego, a su nuca. Empujo la cabeza de la joven contra su boca y esta sentía que se quedaba sin respiración, pero no le importaba ya que solo quería estar cerca de él. Continuaron besándose hasta que ninguno aguanto más sin poder respirar. Se separaron para recuperar el aliento, quedando con la frente pegada y los labios a solo unos centímetros.

Jae subió el volumen de la tele y junto sus labios con los de Hyori, dándole pequeños besos. Bajo de sus labios a su cuello y ella sentía como sus dulces labios lo recorrían. Después, comenzó a subir hasta su oreja, paso su lengua por la parte de atrás de esta y ella sentía como un pequeño escalofrío recorría todo su ser.

- Jae – susurro suavemente.

El joven continuo dándole besos y pasando su lengua por su oreja, mientras sus manos bajaban hasta sus caderas y, con un rápido movimiento la cogió y tumbo en la cama, acomodándose de tal manera, que quedara debajo de él. Hyori se sonrojo al quedar en esa posición con el joven y este, sonrió al verlo.

- Eres… - el volvió a besar sus labios – eres mía.

Lo dijo suavemente, volviendo a buscar el cuello de la joven y cada vez que lo hacía, un escalofrío la hacía tiritar. Jae, con las manos en las caderas e la joven, la presiono hacia él, provocando que la joven sintiera todo su orgullo varonil y que esta, soltara un pequeño gemido. La joven cerró los ojos y se dejó llevar por sus caricias.

- Parece que tienes un punto débil – susurro el joven – eso me encanta.

Hyori abrió los ojos y lo abrazo tan fuerte como el, respondiéndole a los besos. Metió la lengua en su boca y sintió las manos del joven recorrer toda su espalda hasta llegar a sus hombros. Con un suave movimiento comenzó a quitar la camisa que la joven llevaba, y esta lentamente cayo por sus brazos hasta llegar al suelo. Hyori soltó un gemido cuando noto que los labios de Jae recorrían todo su cuerpo y la presionaba más contra él.

- ¿Deberíamos parar? – susurro Jae.
- ¡¿Qué?! – ella lo miro sorprendida, pero al ver su sonrisa, supo que estaba de broma.
- Me gusta.
- ¿El qué?
- Que hagas ese sonido – Jae acaricio uno de sus senos por encima del sujetador, provocando otro gemido.

Jae volvió a besar su cuello y ella aguanto el gemido. El joven se dio cuenta y comenzó a moverse suavemente entre sus piernas, rozándole con su miembro. Hyori no aguanto y soltó un pequeño gemido. Su respiración comenzó a acelerarse, acerco sus labios a los de Jae, moviendo sus manos hasta agarrar su camiseta y comenzó a subirla, hasta quitársela.

El joven la miro y paso sus dedos por el sujetador, la abrazo con fuerza y apoyo su cabeza entre sus pechos. Le quito el sujetador y comenzó a besarlos. Después, bajo hasta los pantalones, los desabrocho y comenzó a bajarlos lentamente.

- Jae – susurro al sentir sus dedos pasar sobre sus braguitas.

Él sonrió y presiono sus dedos en aquella zona tan sensible, provocando otro gemido. Se quitó el pantalón y se acostó sobre ella de nuevo. Hyori cerró los ojos y se entregó para que le hiciera lo que quisiera. Sin embargo, alguien golpeo la puerta. Al principio ambos la ignoraron, pero los golpes persistían y parecían nerviosos. Jae se levantó de mala gana y abrió. Al otro lado se encontraba Junsu, que lo miro sorprendido de encontrárselo en calzoncillos.

- ¿Qué esta….? – Junsu noto movimiento dentro de la habitación y observo que alguien se vestía rápidamente. Avergonzado desvió la mirada, pero enseguida miro a Jae – no hay tiempo. Tienes que ayudarme.
- ¿Qué pasa? – pregunto rascándose la cabeza – ahora estoy ocupado.
- Debemos detenerlos. Date prisa.
- ¿A quién? – pregunto Jae sin comprender nada.
- A Yochun y a Top. Estan peleando.

Seungri y Daesung vieron pasar a Top y a Yoochun en dirección a la cocina. No les hubieran prestado atención, sino fuera porque ambos iban muy serios. Top caminaba delante y Yoochun lo seguía pensativo. Ambos se habían encontrado frente al cuarto donde estaba Aya. A pesar de su silencio, Top culpaba a Yoochun por lo ocurrido. Ella se encontraba mal y el joven había insistido en hablar con ella, provocando que se desmayara. A pesar de ser amigos, no iba a pasar esto por alto.

Yoochun por su parte estaba confuso. La imagen de ella en camisa y la imagen de ambos juntos es el tronco, no le permitía pensar con claridad. ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué actuaba así? Nunca le había pasado antes y temía que esto lo llevara a cometer una locura.

Top cerró la puerta de la cocina y se colocó frente a Yoochun, que se había apoyado en la encimera.

- Somos amigos, pero no puedo pasar esto por algo.
- ¿De que estas hablando? – pregunto Yoochun.
- ¿No te diste cuenta de que se encontraba mal?
- Solo ha sido un desmayo – Yoochun se arrepintió enseguida de esas palabras, pues también estaba preocupado – quiero decir… no ha sido nada grave.
- Déjala tranquila – ordeno Top dirigiéndose a la puerta.
- ¿Acaso es tu novia?
- Eso espero.
- ¿Y si no quiero? – Yoochun no reconocía su propia voz al decir aquellas palabras.

Top se paró de golpe frente a la puerta. Se giró con un rápido movimiento y golpeo la cara de Yoochun, que se giró por el impacto y tuvo que apoyar las manos sobre la encimera. Sintió un sabor ocre en la boca y supo que estaba sangrando. Top abrió la puerta de la cocina y salió. La razón de Yoochun debió nublarse, porque cuando se dio cuenta de lo que hacía, había cogido a Top por el cuello de la camisa y lo había arrinconado contra la pared del salón. Daesung y Seungri se levantaron en cuanto lo vieron aparecer e intentaron separarlos. Intentaron calmarlos y, parece que lo consiguieron, porque ambos se alejaron y salieron fuera de la casa. Seungri y Daesung se miraron preguntándose qué pasaba, pero el grito de sorpresa de Leila, los hizo salir corriendo.

Yoochun y Top se encontraban enzarzados en una pelea a puñetazos. Yunho intentaba pararlos con ayuda de Junsu, pero no podían. En el momento en que los soltaban, volvían a las manos. Seungri y Daesung también lo intentaron, pero tuvieron que sujetarlos entre todos.

- ¿Os habéis vuelto locos? – pregunto Leila.
- Él fue quien comenzó sin motivo.
- ¡Cállate! – grito Top intentando soltarse de sus compañeros de grupo. Junsu entro en la casa para avisar a Jae - ¡Te voy a dar una paliza!
- Y cinco como tú también - lo provoco Yoochun.
- ¿Qué le pasa a estos dos? – pregunto Sun Hee desde la ventana. Ambas chicas se habían asomado a ver qué pasaba.
- Que interesante – sonrió Seung Hee.
- Oye Top… Cálmate – Daesung intento mediar pero el joven no lo escuchaba.
- ¡Te debo un puñetazo!

Yoochun consiguió librarse de los brazos de Yunho y se lanzó hacia Top. Daesung se puso en medio para impedir que se pelearan y recibió el golpe. Esto provocó una reacción en cadena y Seungri golpeo a Yoochun y Yunho a Seungri. Al final, todos estaban enzarzados en la pelea y Leila intentaba calmarlos en vano.

Jae y Junsu aparecieron acompañados de Hyori. Los tres alucinaban con la gran pelea que se había montado fuera, sin saber los motivos.

- Pero, ¿Qué demonios….? – se preguntaba Jae.
- Incluso Dae está en medio – susurro Junsu, que sabía que al joven no le gustaban los enfrentamientos.
- ¡No os quedéis mirando, separadlos! – pidió Leila.

Hyori no podía aguantar más y avanzo hacia el grupo que peleaba. Normalmente mantenía la calma e intentaba no meterse en problemas, pero en ese momento estaba realmente furiosa. De todos los que estaban peleando, la joven centro su atención en Yoochun y Top. Ambos jadeaban y estaban llenos de moratones. Ella bajo las escaleras del porche, pasando entre los demás. Primero golpeo a Yunho, por intentar detenerla y luego, se plantó frente a Top.

- ¿Qué puñetas creéis que estáis haciendo? – pregunto golpeando al joven en la boca del estómago. Luego se giró a Yoochun, que la miraba atónito. Hyori lo cogió del cuello de la camisa y lo zarandeo – por vuestra culpa he perdido uno de los mejores momentos de mi vida.
- ¿Qué estabais haciendo? – pregunto Yunho al ver que Jae se sonrojaba.
- Nada – susurro este completamente colorado, pero con una sonrisa en la boca.
- Disculpaos ahora mismo – Hyori coloco a Yoochun frente a Top - ¿Queréis que os zurre yo?

Ambos jóvenes miraron a la joven y y, después de disculparse, cada uno sigo el camino contrario al otro. Top se adentró en la casa y Yoochun se internó en el bosque. Jae lo siguió acompañado de Junsu. Leila y Hyori entraron en la casa. Una molesta y la otra fue a por el botiquín para curar las heridas de los otros, que estaban disculpándose los unos con los otros.

Yoochun caminaba en silencio, intentando despejar su mente. ¿Qué estaba haciendo? No se reconocía. Jamás pensó que golpearía a Top. Todo había sido muy rápido, su cuerpo actuaba antes que su mente. Él no era de resolver las cosas por la fuerza o los golpes. Sin embargo, reconocía que tenerlo cerca lo molestaba y mucho. Sabía que era culpable de que Aya se desmayara, pues él lo había provocado. Debía haber pensado primero en ella y luego, en sus ganas de solucionar lo que pasaba.

No quería estar molesto con ella, prefería llevarse bien, pues era lo normal entre amigos. Ahora sabía que en cuanto despertara, estaría molesta y no podría ni acercarse. Seguro que le gritaría y el, como estaba alterado, terminaría gritándole también. En su camino, llego hasta el lago que había cerca de la casa. Hasta ese momento, debido a lo acalorado que estaba por la pelea, no se percató del frio que tenía. Había salido sin abrigo y además, le dolía el labio. Se llevó una mano a la comisura de este y comprobó que estaba hinchado y la sangre seca se agolpaba a su alrededor.

- He sido un idiota.
- Tienes razón – Jae se quitó su abrigo y lo puso sobre la cabeza de su amigo – cuando regreses a la empresa van a matarte. Los estilistas se tendrán que esforzar contigo.
- Y qué decir de la prensa – continuo Junsu colocándose al lado de su amigo – se van a cebar con los rumores. ¿Qué te ha pasado para actuar así?
- No lo sé – dijo el joven son sinceridad – simplemente me molestaba su presencia.
- No es motivo suficiente para golpear a alguien.
- Al final tendré que pedirle disculpas, cuando fue el que comenzó todo eso – Yoochun volvía a molestarse por algo que no comprendía - ¿De qué lado estáis?
- De nada sirve pelear entre nosotros – Jae intento poner orden, pero estaba preocupado por la actitud de Yoochun – dejemos el tema y volvamos. Chunnie tiene mi abrigo y me voy a morir de frio.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:31



Capitulo 8: I’ll be there

Debido a los incidentes ocurridos, decidieron que cuando Aya se despertara volverían a Seúl. La joven, lo hizo al mediodía y pregunto qué había pasado con Top, que estaba lleno de moratones en el salón. Le dijo que no tenía importancia y ella no quiso hacer más preguntas. Notaba la casa bastante vacía y comprobó que Dbsk y sus amigas no estaban. Gdragon le dijo que había surgido algo y que habían vuelto a Seúl.

Días después, descubrió que Yoochun también estaba lleno de moratones. Las chicas fueron llamadas a un set de rodaje y descubrieron que era un pv de Dbsk. La idea había venido de la mano de Yunho y de Jae. La excusa, que así estaban cerca de sus novias. Los cuatro confesaron que estaban saliendo y entre todos iban a intentar que no los descubrieran.

Se sentaron en una pequeña habitación, donde se encontraba el director del rodaje. Se trataba de una canción donde debían simular, la situación de diferentes parejas. Jae saco su sonrisa traviesa y fue el primero en hablar.

- Propongo las parejas. Hyor i con Junsu, Leila con Changmin, Seung Hee con Yuhno, Aya con Yoochun y Sun Hee conmigo.
- Un momento – dijeron Aya y Yoochun a la vez - ¿Por qué nosotros juntos?
- Porque estáis muy compenetrados – sonrió Hyori siguiendo el juego de Jae – me parece una gran idea.

Después de adjudicarse las parejas, el director les entrego un pequeño guion sobre lo que debían hacer. Ninguno de los presentes puso objeciones, pero todos se preguntaban cómo lo llevarían Aya y Yoochun. Sabían que Jae lo había hecho para fastidiar y en su interior, todos reconocían que querían molestarlo. Por supuesto, las peleas no tardaron en empezar. Aya le pregunto sobre el origen de los moratones y él se negó a contestar, provocando que ella se diera la vuelta y lo ignorara el resto de la grabación. Por lo tanto, su parte seria grabada al día siguiente.

Jae no podía parar de reír. Se suponía que debía haber armonía entre todas las parejas, pero la relación de esos dos era un desastre. En uno de los descansos, Yoochun se acercó a las chicas.

- ¿Podemos hablar un momento? – le pregunto a Aya.
- Claro – la joven lo siguió a un rincón – mira, quería aclarar lo que paso en la habitación.
- No hace falta – dijo ella – Seung Hee me lo explico todo. Quiero pedirte perdón por todo lo que dije.
- No… no hay nada que perdonar – Yoochun se sonrojo al verla pedir disculpas completamente arrepentida – solo quería aclarar eso.

Los días pasaron y las cosas fueron mejor. Top tardo poco en declararse a Aya, y la joven acepto salir con él, al principio conseguían quedar a menudo, utilizando contraseñas secretas y escapadas nocturnas. Jae no estuvo conforme con la decisión que Aya había tomado, pero Yoochun tampoco parecía decidido a dar un paso adelante. Por eso, se limitaba a lanzar miradas de desaprobación cuando ella salía corriendo para verse con Top, y que nadie comprendía.

Yoochun también estaba molesto, pero todavía no llegaba a comprender muy bien porque. Aun así, reconocía que a pesar de estar todo el día peleando, cuando llegaba a casa, la echaba de menos. Se encontraba cómodo al lado de ella.

Aya, para quedar con Top, comenzó a utilizar a sus amigos. Primero quedaba con ellos y luego se reunía con Top. El día de nochebuena, se acercó a Yoochun.

- Quiero pedirte algo Chunnie. ¿Tú te quedarías conmigo esta noche?

Yoochun la miro extrañado y soltó el libro que estaba leyendo. No se lo podía creer, Aya… ¿le estaba pidiendo una cita? Automáticamente le respondió que sí, y ella parecía contenta por la respuesta. Cuando Yoochun llego a casa, revolvió todo el armario buscando que ponerse. Llamaron a la puerta y abrió sin prestar demasiada atención. Junsu entro y se sentó en el sofá. Se mantuvo en silencio, viéndolo pasar de un lado al otro de la casa con diferentes piezas de ropa.

- Con esta camisa te ves bien – dijo Junsu al verlo pasar otra vez por el salón.
- ¡No me gusta la ropa tan llamativa! – dijo quitándosela.
- ¿Entonces para que la compras? – pregunto Junsu incrédulo – bueno, tienes una cita esta noche por lo que debes estar elegante.
- No… no tengo una cita, ¿Dónde has oído eso?
- Si te estas cambiando he de suponer que tienes una cita – Junsu se acomodó en el sofá justo en el momento en que Yoochun tropezaba con una camisa que había tirado y, caía de bruces contra el suelo - ¿Estas bien? Como sigas así terminaras llenándote de moratones y la chica pensara que está saliendo con un boxeador.
- ¿A qué has venido?
- Como es nochebuena, pensé que estarías solo pero me equivoque. De todas formas, venía a recordarte que mañana grabamos – Junsu se levantó y abrió la puerta – no te recojas tarde.

Yoochun termino de arreglarse y salió rápidamente, aunque todavía tenía tiempo. Ni el mismo se creía lo que estaba haciendo. Cuando volvieron de la casa de Daesung se encerró en su casa, analizando todas sus acciones. Al final, llego a la conclusión de que le gustaba. ¿Le gustaba una chica con la que siempre estaba gritando y peleando? Ni el mismo lo comprendía. Cuando comenzó a salir con Top, no tuvo más remedio que aguantarse. Podría habérselo dicho también, pero ¿Qué iba a responder ella? Estaba claro que jamás saldría con alguien que odiaba. Sin embargo, jamás pensó que pasaría la nochebuena con ella y casi no podía creerlo. Quizás tuviera una oportunidad.

Aparco el coche y llego al parque. Habían quedado frente a la fuente. Ella ya estaba allí. Normalmente siempre iba en vaqueros y ropa cómoda. Por eso, cuando la vio con minifalda, se quedó embobada. Ella lo vio y sonrió.

- ¡Chunnie!
- Perdón, ¿has esperado mucho?
- ¡No!, acabo de llegar.

Aquello era el típico dialogo de cita. ¿Es que tenían 15 años? Eso era lo que Jae pensaba escondido entre los arbustos. Hyori le había dicho que Aya había quedado con Yoochun y él no quería perdérselo. Changmin había oído la conversación y también sintió curiosidad, por lo que lo acompaño. Por lo tanto, Hyori le pregunto a la joven donde habían quedado y se presentaron allí.

- Sabes, te ves diferente Chunnie – dijo Aya mirándolo de arriba abajo – como decirlo… más atractivo.
- Ah, gracias – dijo sonrojado – tú también estas muy guapa.
- Así te pareces a Top, aunque él es un poco más alto.
- ¿Parecerme a Top? – se preguntaba el mirándose – bueno, ¿Por qué me has pedido que nos encontremos aquí? Encima, esta noche…. Es nochebuena.
- Me daba vergüenza hacerlo de día y esto es algo que solo puedo pedirte a tu, Micky – dijo nerviosa y sonrojada.
- ¿Eh?
- Por favor Chunnie… - el joven se sonrojo al ver que se acercaba. Trago saliva y se preguntó que sería lo que quería – me… ¿me acompañarías mientras espero a Top? ¡Quiero darle un regalo!
- ¡¿Qué le has dicho?! – Jae estaba tan asombrado que salió de su escondite. Rápidamente Changmin lo empujo para que volviera a esconderse.

Yoochun estaba de piedra. En su estado de estupor, le pareció escuchar la voz de Jae y se giró para buscarlo. Aya continuaba hablando, mientras levantaba una cesta.

- Por favor, es peligroso que una chica este sola de noche…
- ¡Idiota! ¿Qué haces? – Changmin miro a su amigo – casi te descubren.
- Me cogió desprevenido. Jamás pensé que le pediría algo así.
- ¿Lo harás Chunnie?
- S…. si.
- Aya – Hyori susurraba detrás de un árbol - ¡cómo se te ocurre pedirle una cita a Yoochun para decirle eso!
- Muchas gracias, eres un sol.

El teléfono de Yoochun sonó y, al reconocer el número de Top, se alejó un poco. Había intentado hablar con Aya, pero no cogía el móvil. Llamo a Hyori y le dijo que estaba con él, por eso lo había llamado. Yoochun recibió el mensaje y colgó.

- Esto… Aya – el joven se acercó a su amiga – no creo que Top venga hoy. Dice que le ha surgido algo.
- ¡Que! ¡Pe… pero tiene que venir, hoy es nochebuena! No puedes gastarme estas bromas. Si no fuera a venir, me habría llamado – ella busco su móvil pero no lo encontró.
- Por eso me llamo a mí. Te aseguro que no vendrá.
- Estoy segura de que si – grito furiosa - ¿Por qué eres tan cruel?

Yoochun observo que la joven estaba muy molesta y que cualquier cosa que dijera, no iba a calmarla. Los tres espías decidieron que era el momento de marcharse, pues ellos no tardarían en hacerlo. Aya se sentó en el borde de la fuente. Yoochun iba a decirle que se fueran, pero una mirada asesina hizo que se borrara rápidamente esa idea de su cabeza.

- Voy a llamarlo para que el mismo lo confirme.
- No gracias, esperare.
- Está bien, haz lo que quieras – Yoochun se giró molesto – es una tontería discutir con una cabeza dura. Me largo.

¿Cómo podía ser tan cabezota? Si le había dicho que Top no iba a venir, debería creerle y, ¿Qué pasaba con él? ¿Qué podía ser más importante que quedar con la chica que supuestamente le gustaba? Ahora ella iba a esperar sola por alguien que no iba a aparecer.

- Mierda, no puedo irme sin más.

Aya espero durante media hora más. Se acercaba la medianoche y comenzaba a hacer frio. Top se estaba retrasando y quizás Yoochun tenía razón y no iba a aparecer.

- Puede que realmente no venga…
- Perdón por llegar tarde.

A su espalda se había colocado alguien y por la sombra que se proyectaba delante de ella, parecía Top. A su espalda se encontraba Yoochun, pero ella parecía no notarlo. El joven se había tapado la boca con la bufanda para que no se le reconociera la voz. Ella quería darse la vuelta y verlo, pero ahora se sentía avergonzada. Echo una rápida mirada y reconoció la ropa de Yoochun.

- ¿Chunnie?
- Ah, esto….. Veras yo….
- Querías hacerme pensar que eras Top, ¿no? – Aya sonrió – deberías ser un poco más alto.
- Lo siento, yo…
- Solo querías hacerme sentir mejor. Eres muy amable Micky. Gracias.

Al ver como se alejaba, Yoochun se dio cuenta de que el no servía. A la joven parecía que solo le importaba Top. Se preguntaba que si la joven descubría lo que el sentía, ¿Qué pensaría de el?

Yunho se presentó tarde en el decorado del rodaje y Leila llego 15 minutos después. Ambos se disculparon y comenzaron a grabar, sus partes no daban problemas, aunque no se podía decir lo mismo de la pareja formada por Junsu y Hyori. Había una escena donde la joven simulaba despertarse y Junsu le acariciaba en el brazo. Hasta aquí todo iba bien, pero el problema venia porque la joven tenía cosquillas y cada vez que Junsu la acariciaba, le daba un ataque de risa. Este se contagiaba a Junsu y eran incapaces de rodas una sola toma. Para solucionarlo, el director decidió cambiarlo por un tímido beso en la frente.

En un descanso, Aya se acercó hasta Yoochun, que estaba hablando por teléfono. Cuando colgó, la joven se acercó y sonrió. En las manos tenía una caja.

- Te he estado buscando. Solo te veo en el rodaje y no podemos hablar mucho. ¿Tienes un momento?
- He estado ocupado – Yoochun no esperaba que la joven lo buscara. Una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro - ¿Qué necesitas?
- Quería darte esto – ella estiro la caja.
- ¿Para mí?

Aya lo arrastro hasta un pequeño banco que había en el decorado. Al abrir la caja, pudo ver que en el interior había una tarta.

- Es la primera vez que lo hago y quería que la probaras. Además, es una forma de agradecerte que me acompañaras. Eres un buen amigo.

Yoochun observaba a la joven mientras hablaba. Ella sonreía y no parecía nerviosa. Cada movimiento que ella hacía, lo retenía en su memoria, pues en pocas ocasiones podían estar solos. Sin embargo, no debía hacerse ilusiones. Ella lo hacía solo porque eran amigos. Jae apareció detrás de él y cogió un trozo de la tarta, que la joven había hecho. Yunho, Leila y Hyori también cogieron un poco.

- ¡Esto está buenísimo! – exclamo Jae – Min, Junsu, chicas. Tenéis que probar esto.

El pastel desapareció de sus manos para que el grupo se lo comiera. Aya intento impedirlo, pero se dio por vencida y se sentó al lado de Yoochun.

- Lo siento, preparare otro.
- No hace falta – respondió el – me llega con pensar que lo has hecho para mí.
- La verdad es que ha sido un soborno. Me gustaría volver a pedirte que me acompañaras a esperar a…
- No iré.
- ¿Yoochun? – la seriedad en la voz del joven la sorprendió. Él se sentía dolido por como lo estaba utilizando. Además, lo hacía por Top, no por el - ¿Qué te pasa?
- Yo… no quiero pensar en ti como una amiga…. No puedo pensar en ti de esa forma porque tu…
- Comprendo – lo corto ella - estas ocupado y seguro que tu novia quiere pasar tiempo contigo. Pídele perdón de mi parte, pues abuse de tu tiempo en nochebuena.
- ¿Eh?
- ¡Lo siento, solo pienso en mí! No te molestare más. Además, para que ella no se enfade, no seremos amigos.
- Ey Aya, eso no es lo que yo…

La joven volvió a disculparse y se alejó para discutir una escena con el director.

Seung Hee estaba disfrutando de su baño diario. Cuando estaba muy estresada, un baño caliente era lo único que la relajaba. Alguien llamo a la puerta y se asomó. Se trataba de Aya.

- ¿Puedo entrar?
- Está bien, de todas formas ya estas dentro – Seung Hee observo que su amiga se sentó cerca pero permaneció en silencio – Aya, siempre que tienes un problema vienes a mi lado, ¿Qué te pasa?
- Es verdad – sonrió ella – Seung Hee, ¿Qué piensas de Chunnie?
- Eso debería preguntártelo yo – respondió su amiga con tranquilidad - ¿Qué piensas de el?
- Yo… creo que es solo un compañero – respondió con tristeza – es que yo siempre he creído que era mi amigo, pero hoy me dijo que no me consideraba como tal y peleamos. ¿Crees que ha pasado algo?
- Aya… yo, no sé muy bien que ha pasado entre vosotros, pero creo que es culpa tuya. Sueles ser muy cabezota y…
- ¿Qué debo hacer? – pregunto Aya preocupada – puede que siempre estemos peleando, pero lo considero un amigo.
- Solo tienes que pedirle perdón.

Aya salió del baño confundida. Realmente se había portado mal y no había tenido en cuenta los sentimientos de Yoochun. Además, había sido egoísta al disponer de el sin preocuparse por su novia. Bueno, en verdad no sabía si tenía novia, pero se sentía molesta al pensar en ella. ¿Por qué se sentía molesta? Para quitarse esa idea de la cabeza, miro el reloj. Era tarde, pero Yoochun posiblemente estaba despierto.

- ¿Sí? – la voz de Yoochun sonó al otro lado del teléfono - ¿Aya?
- Esto…. Solo quería pedirte que me perdones por lo de hoy.
- Ah, está bien. No te preocupes, últimamente no estoy muy… Ha sido un día largo y yo…
- Ya no te molestare más. Iré sola a esperar a Top.
- Pero eso es muy peligroso. Sola no…
- Gracias por todo y, aunque te moleste me gustaría seguir siendo tu amiga, porque yo… a ti te quiero mucho.

Al escuchar la voz de Aya, en un tono tan íntimo, Yoochun se sintió mucho más cerca de ella que nunca y lo que le dijo se convirtió en un hechizo que rompió todas las barreras que el joven se había puesto, para mantenerse alejado de la relación que ella y Top mantenían.
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:32



Capitulo 9: Two hearts

El ambiente en el rodaje, cambio de un día para otro. Yoochun y Aya pasaron de estar continuamente peleando a mantener la distancia. Aun así, en las escenas que estaban juntos, se podía notar tensión en el ambiente, pero no era de agresividad, sino que parecían contenerse. A todos les resulto extraña esa actitud, pero no conseguían adivinar qué había pasado y cuando le preguntaban a alguno de ellos, se limitaban a quedarse callados o a cambiar de tema.

Terminado el videoclip, las chicas fueron llamadas para realizar una sesión fotográfica. Iban a estar dos días en un pequeño pueblo cerca de la montaña. Jae y Yunho hicieron lo imposible para retrasar sus sesiones fotográficas para poder ir con ellas. Querían aprovechar el tiempo para estar con ellas, pues en los próximos días tendrían que salir del país. Al final lo consiguieron y se desplazaron horas después a pesar de las quejas de Yoochun y Junsu, que no querían ir.

Como era invierno, las montañas estaban nevadas y hacia frio. Por la mañana, comenzaron las sesiones de fotos en diferentes localizaciones. Iban a realizar una campaña promocional de ropa de invierno. Al mediodía, decidieron parar porque la luz comenzaba a ser insuficiente para que salieran buenas fotos. Por lo tanto, regresaron a la casa donde se alojaban y allí se encontraron con los chicos. Jae tuvo la genial idea de pasear por las montañas hasta la hora de cenar.

- Por dios Jae – dijo Changmin - ¿Por qué tenemos que ir a esa excursión tuya? Hace frio y….
- Podríamos resbalar en cualquier momento o incluso perdernos – continuo Sun Hee – yo esto no lo veo nada claro.
- Si tanto os molesta – dijo Aya sentada en el sofá y leyendo una revista - ¿Por qué no os quedáis aquí?
- Me gusta la nieve – respondieron Changmin y Sun Hee a la vez y sonriendo.
- Entonces os quejáis por quejaros….
- ¡La montaña esta preciosa! – Jae abrió la puerta - ¿no os gusta la idea de pasear?
- Cierra esa puerta sino quieres que te mate – exigió Junsu poniéndose el abrigo.
- Bueno, pues cuando volváis avisadme – Aya se levantó.

Yoochun salía en ese momento de una habitación colocándose el abrigo. Ambos se cruzaron, pero rápidamente desviaron la mirada. Observo como ella se metía en su habitación, pero no comento nada más. Después de aquella conversación telefónica, no habían vuelto a hablar de otra cosa que no fuera de trabajo. No quería incomodarla y, además, estaba Top. No quería meterse en medio de la pareja. Aun así, Seung Hee le advirtió que Top y ella parecían haberse distanciado y que después de lo ocurrido en nochebuena, apenas habían coincidido. Aun se preguntaba porque Top no había quedado con ella en esa fecha tan especial. ¿Qué debía hacer? Aprovecharía este paseo para pensar que hacer y despejar sus dudas.

En realidad, el único conforme con el paseo parecía ser Jae, pero todos le siguieron porque no tenían nada que hacer. Hyori y Leila al principio no estaban conformes, pero a medida que avanzaban por el sendero estaban encantadas. Iban todos juntos, pero Yoochun iba un poco más atrasado, pensando en sus cosas. Fue el momento que Jae aprovecho para acercarse a él.

- ¿En qué piensas?
- Tengo muchas cosas en la cabeza.
- Creí que éramos amigos – dijo Jae – y quedamos en que nos lo íbamos a contar todo.
- Esta vez es complicado – respondió Yoochun – ni yo mismo se lo que quiero o siento.
- ¿Eso significa que te gusta alguien? – pregunto Jae haciéndose el sorprendido, pues aunque Yoochun no lo había dicho nada, él lo conocía bien – ¿puedo saber quién es?
- No hasta estar seguro.
- Al menos no lo has negado – Jae sonrió – sabes, he oído que la relación de Aya y Top no es buena. Tú estuviste en nochebuena con ella, ¿no?
- Me pidió que la acompañara, solo eso.
- ¿No has pensado que a Top le puede haber sentado mal que estuvieras con su chica en nochebuena?
- ¿Quieres decir que yo tengo la culpa de que estén peleando? – Yoochun se quedó parado y lo miro intentando averiguar cuáles eran las intenciones de su amigo.
- ¡Jae! – Yunho lo llamo pidiendo ayuda en una guerra de bolas de nieve que se había organizado - ¡ayuda!

El joven fue a ayudar a sus amigos, dejando al pobre Yoochun más pensativo que antes. ¿Podría ser culpa suya que estuvieran peleados? ¿Debía estar alegre o sentirse culpable? Si debía sentirse culpable, porque se sentía aliviado y alegre. Debía hablar con ella y aclarar todo. Le vino a la mente un momento que surgió en la grabación del video, que aunque intento olvidarlo, le era imposible. Una de las escenas, consistía en que ella se levantaba y sus miradas se cruzaban, para luego acercarse y simular un beso. Estaban tan cerca, que tuvo que contenerse para no besarla allí en medio, y pudo notar en los ojos de la joven, un deseo oculto que no supo descifrar. Yoochun dijo que se marchaba y comenzó a andar en la dirección contraria. Junsu lo llamo varias veces, pero no se giró y Jae sonrió divertido. Su plan había tenido resultado.

- Voy a morir de cansancio – se quejó Yunho de camino de vuelta.
- ¡Deja de quejarte que me cansas más todavía! – Sun Hee se giró molesta.
- ¿Qué has dicho? ¡No le hables así a Yunho! – Leila estaba al lado de su chico.
- No os peleéis, ya vamos de vuelta – Junsu observo a Changmin que bajaba como si no hubiera estado jugando durante horas – Min esta como nuevo.
- Me encanta el aire libre – sonrió este.
- ¿Estás bien Hyori? – pregunto Jae al verla suspirar.
- Estoy… perfecta.

Continuaron avanzando en silencio. Una ráfaga de viento provoco que todos se abrigaran más, pero la gorra de Seung Hee salió volando. Fue a parar a una rama que estaba un poco más abajo del camino que llevaban. Todos se quedaron mirando hacia la gorra, aunque ninguno tenía muy claro como cogerla.

- ¡Qué mala suerte! Se ha quedado enganchada en esa rama – dijo Leila.
- ¿Podremos cogerla?
- Está muy lejos, no es un salto fácil y….
- ¡Hyori! ¡Cuidado! – grito Seung Hee.

La joven se había acercado al borde y se sujetó a la barandilla que estaba colocada para marcar el camino. Estiraba el brazo, pero no llegaba hasta la gorra.

- Hyori, vamos déjalo – pidió Jae acercándose con Junsu.
- ¡ten cuidado! – grito Sun Hee desde la distancia.
- Rodeada de hombres y a todos les da miedo hacer esta estupidez…..

El grito de Leila les alerto de que algo pasaba. Debido a que estiraba el brazo para coger la gorra, se soltó la otra mano. Todo sucedió muy rápido y solo pudieron ver a la joven cayendo y a Junsu, que intentaba cogerla del abrigo, cayendo detrás de ella.

- ¡Hyori!¡Junsu! – Seung Hee se asomó por la barandilla, pero Jae la sujeto por si ella también caía. No se veía nada, pues estaba alto. Solo se oía el ruido que hacían mientras caían.
- ¿Qué vamos a hacer? - pregunto Sun Hee.
- Separadnos y buscarlos – dijo Jae nervioso.
- Piensa Jae – dijo Changmin intentando calmarlo – sería muy peligroso, podría perderse más gente.
- ¿Jae?¿Yunho? Changmin? – la voz de Junsu les llego lejana.
- ¡Junsu! – grito Seung Hee volviendo a asomarse.
- Estamos bien – grito Junsu – Hyori se ha torcido un tobillo.
- Buscaremos ayuda, no os mováis de allí – grito Yunho sacando el móvil, pero no tenía cobertura – mierda.
- Bajemos – dijo Leila y miro a Jae, que buscaba en la oscuridad a ver si los veía – esta con Junsu, por lo que estará bien. No podemos quedarnos aquí o nos perderemos los demás. Aun no va a anochecer, por lo que es lo más sensato. Regresamos, damos aviso y que los rescaten.

Desde que la casa se quedó vacía, Aya disfrutaba de la tranquilidad. No quería decir que estuviera incomoda con los demás, pero Jae era muy ruidoso y Yunho y Leila siempre estaban regalándose caricias y la incomodaban.

Se había tumbado un poco a escuchar música y a leer. Ahora estaba sentada en el sofá viendo la tele. Necesitaba tener su mente ocupada, porque no podía quitarse de la cabeza las conversaciones que había tenido con Yoochun. Después de estas, algo había cambiado, aunque aún no era capaz de averiguar el que. Además, el haber rodado con él no le había ayudado, sino que la confundió más. Debía hacerse a la idea de que tenía novia y de que había abusado de su buena voluntad. Además, ella estaba con Top.

Estaban emitiendo una serie, aunque no la estaba viendo, algo llamo su atención en la televisión. Era de noche y una joven esperaba a la salida de un local. Estaba seria y a los pocos segundos, un joven con una guitarra en la espalda, salido del local.

- Ya es tarde, ¿no es peligroso estar sola a estas horas?
- Ah, yo quería… quería decirte algo.
- ¿A mí?
- ¿Te gustaría… salir conmigo?
- ¿Quieres ser mi amiga? No sé cuándo podríamos vernos, pero…
- ¡No quiero ser tu amiga! Yo…

¿Amiga? Aya recordó la conversación en el estudio de grabación. Yo nunca había pensado en ti como una amiga, esas fueron las palabras de Yoochun. Hasta ese momento no las había comprendido y ahora se sentía mal. Lo que él quería decir era que… un momento, ¿no se suponía que tenía novia?

Aya escucho su móvil y se levantó para cogerlo. Al descolgar escucho la voz de Top. Desde lo ocurrido en nochebuena, habían hablado pero no habían conseguido quedar, porque siempre alguno de los dos estaba ocupado. Aya sabía que tener una relación con un idol no iba a ser fácil, pero Top no parecía poner de su parte por intentar que aquello funcionara, cuando había sido el quien le pidió salir. Le dijo que tenía dos horas antes de coger un avión hacia Japón, pero que no quería marcharse sin pasar un rato con ella. Así que había dejado al grupo y se dirigía a donde estaba ella.

Yoochun iba pensando en todo lo que Jae le había dicho. Estaba cerca de donde se alojaban las chicas y no quería quedarse con la duda, así que fue donde estaba Aya para hacerle unas preguntas. Sin embargo, sus intenciones se vinieron abajo cuando al girar la esquina, vio a la joven salir por la puerta y a Top bajar del coche. No quiso ser descubierto y se escondió detrás de la pared.

- Hay formas más simples de contactar conmigo – dijo Top – no hace falta que pongas a los pesados de Gdragon y Daesung a molestar.
- No se me ocurrió otra forma – reconoció Aya. Había intentado llamarlo cuando llegaron, pero no lo localizo. Por eso, llamo a los otros dos – perdóname…
- Aya, tenemos que hablar. Realmente me alaga todo tu esfuerzo, así que tratare de ser lo más directo posible.
- Antes de que continúes, quiero preguntarte algo. Tú me pediste que saliera contigo, acepte pensando que a lo mejor yo te gustaba. Por eso, aunque tú no estés enamorado de mi… Aun así, mis sentimientos…
- Je, ¿así que estas enamorada de mí? – Top sonrió, se acercó a ella y le dio un beso en la frente – contéstame… ¿me amas a mí?
- Yo… - Top se abrazó a ella y la beso tiernamente. Poco a poco sintió como Top palpaba con sus labios la comisura de los de Aya y terminaron fundiéndose en un beso casi salvaje. Aya no podía hacer más que corresponderle con la misma intensidad - … te amo.

Yoochun no lo soportaba más. Su corazón parecía a punto de entrar en un paro gracias a la taquicardia de la que era preso. Podía sentir su furia arder como una hoguera y, tanto el abrigo como la ropa lo sofocaban. En ese momento sus emociones fueron aflorando y, aunque no pudo detener lo que sucedió, aquellas eran las palabras que Yoochun mas quería oír salir de su boca.

Junsu y Hyori se habían refugiado bajo uno de los arboles cerca de donde habían caído. A la joven le dolía el tobillo y la rodilla, por lo que probablemente se había hecho un esguince. Junsu también estaba magullado porque, para evitar que ella se hiciera daño, se había colocado debajo. Por lo tanto, Hyori cayó sobre Junsu y este, sobre la nieve que amortiguo la caída.

No sabían exactamente donde habían caído, pero la distancia con el punto donde estaban los demás, era considerable y por tanto, era casi imposible darles alcance.

- Parece que caímos bastante lejos…. Me pregunto dónde estaremos.
- Ni idea – respondió Hyori – parece que se han ido, porque no los escucho.
- Bueno, lo mejor será que andemos – opino Junsu – dentro de poco bajara el frio y quizás, encontremos el camino de regreso. Si nos quedamos quietos, nos congelaremos.

La joven pensaba lo mismo, pero no podía levantarse. En cuanto apoyaba el pie para dar un paso, daba un respingón. Junsu avanzo unos pasos mirando en todas direcciones y ella, intento seguirlo.

- Este camino parece más largo, pero más seguro – Junsu señalo a la derecha y la miro sentada en el suelo - ¿Hyori?
- No es nada – respondió esta – adelántate, luego te alcanzo…
- ¿Qué me adelante? ¿No puedes levantarte? ¿Te ayudo?
- ¡No! Usare mi pierna derecha un poco más y…
- ¿Eh?¿Tu pierna derecha?
- ¡Me he torcido el pie! – reconoció por fin – pero puedo yo sola…
- ¿De qué te vale ser tan orgullosa? – Junsu sonrió y se agacho – sube a mi espalda.
- ¿Seguro? – pregunto ella después de un rato – peso bastante.
- No hay problema. Además, parece que está bajando niebla…. Si no nos ponemos en camino, podría ser peligroso.

Junsu comenzó a caminar en silencio. La joven tampoco quería decir nada. El joven tenía razón, ¿de que valía ser tan orgullosa, si solo iba a retrasarlos? Junsu le pregunto cómo estaba su pierna, pero ella no respondió. Él estaba transpirando mucho por el esfuerzo y no era capaz de decirle que le dolía terriblemente.

- ¿Cómo está tu pierna? – volvió a preguntar.
- Nunca podría hacerlo – susurro ella – estoy bien.
- ¿Qué has dicho?

Hyori no lo repitió. Desde que lo conocía, Junsu había sido una persona seria y sensata. Aquella no era la primera vez que la ayudaba, pero hasta ese momento no se había dado cuenta de la fuerza del joven. Siempre se esforzaba al máximo y, aunque parecía tímido, no había que menospreciarlo. Más bien parecía que estaba pensando en muchas cosas, por eso parecía tan distraído pero lo cierto es que estaba pendiente de todo.

Después de un rato, Junsu encontró el camino por el que habían subido. Hyori le pidió que la bajara un rato. Era una excusa para que el joven descansara. Cuando ella bajo de su espalda, él se giró y sus cabezas quedaron muy juntas. Ambos se sonrojaron y el corazón de Junsu comenzó a latir más deprisa. Para disimularlo, sonrió nervioso y examino la pierna de la joven. Al tenerla tan cerca, se dio cuenta de que era bastante atractiva.

Jae estaba nervioso y comprobaba cada dos por tres la cobertura del móvil. Habían regresado y avisado al equipo de rescate. Se encontraron con Yoochun, Aya y Top. Se lo explicaron rápidamente y los chicos se marcharon con el equipo de rescate, mientras ellas se quedaban con Aya en casa.
Comprobaron que estaba bajando niebla. Todos pensaban que con Junsu estaría bien, pero había pasado mucho tiempo y comenzaban a preocuparse. Jae comprobó el móvil por última vez… ¡Ya había cobertura!

Junsu seguía caminando en silencio. Hyori tenía los ojos cerrados. Posiblemente estuviera cansada y esperaba que su pierna estuviera bien, pues suponía que se estaba aguantando el dolor.

- Podrías decir algo – comento ella – me preocupa que estés tan callado.

Iba a responder, pero sonó su teléfono móvil. Hyori fue quien respondió y al otro lado escucho la voz de Jae. Este estaba contento de oírla, pero también se le notaba preocupado. Junsu le indico que iba por el camino de vuelta y que posiblemente se encontraran. Media hora después, se cruzaron, la torcedura del pie de la joven no resulto ser grave y debido a todo el tiempo que aguanto el dolor, en cuanto vio el equipo de rescate se desmayó.

Fue llevaba a un pequeño hospital, donde le vendaron el tobillo y esperaron a que se despertara. Al hacerlo, Jae estaba con ella y le conto lo amable que Junsu había sido. El joven noto algo en la voz de ella y cuando salió de la habitación para que descansara, se cruzó con Junsu, que estaba terminando de curarse las magulladuras.

- Parece que eres mi rival – sonrió Jae.

Después de ese comentario, Junsu se quedó mirando como su amigo se alejaba. Se preguntaba que había querido decir, ¿Seria que había robado algo completamente inesperado?
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:33



capitulo 10: Holding back the tears

Poco después de aquella reunión, el grupo apenas tuvo tiempo de verse. Ellos, tuvieron promociones fuera del país y las chicas, también tuvieron trabajos por separado. Aya y Hyori tuvieron un periodo en el que no había eventos, por lo que la empresa les regalo un viaje a España, para poder descansar durante unos días. A su vuelta, el trabajo se había amontonado. Lo cierto era que con aquella empresa no podían quejarse ni del trato, ni de la actividad laboral.

A pesar de todo, Leila y Yunho estaban en continuo contacto, al igual que Jae y Hyori. Sin embargo, la relación de Aya no parecía ir a buen puerto. Ella intentaba mantener el contacto con Top, pero era difícil. Big Bang había realizado una parada como grupo y estaban promocionando sus canciones por separado. Top se había marchado a América y tuvo conocimiento de esto, cuando Gdragon se lo comento un día. Apenas se podía creer que no le hubiera dicho nada, pues se suponía que estaban juntos. Pasó días dándole vueltas al tema e intentando localizarlo, pero fue imposible. Además, el resto del grupo tampoco parecía decir nada y, con el paso del tiempo, incluso dejaron de ponerse en contacto. Todo esto les resultaba extraño, pero a veces Top, hablaba con ella y discutían. Después, se perdonaban y todo volvía a empezar. Hyori se lo comento a Jae y este, preocupado hablo con los chicos.

Yunho intento hablar con Top, pero tampoco consiguió localizarle. Parecía como si al ver que era de ellos la llamada, no quisiera contestar. Entonces, molesto con todo esto, decidió hablar directamente con Daesung. El joven siempre había sido muy sincero y sabría decirle que pasaba.

- ¿Aya? – pregunto Daesung extrañado al otro lado del teléfono – la última vez que hable con Top, este comento que ya no estaba con ella.
- ¿Cómo? – pregunto Changmin que estaba al lado de Yunho y tenía el manos libre puesto – eso no es posible.
- ¿Estás seguro Dae? – Yunho miro extrañado a Changmin – si hubieran cortado, Leila me lo hubiera dicho.
- Puede que esté equivocado – respondió Daesung – la verdad es que Top lleva un tiempo muy raro.

Después de colgar, se miraron extrañados pero decidieron no decir nada hasta confirmar que ocurría. No tenían por qué meterse, pero la consideraban su amiga y no querían que sufriera.

Por otra parte, la joven no tenía tiempo para estar pensando en Top. Un día recibió una llamada del director de la empresa para que acudiera a su despacho. Esta se apresuró a presentarse ante él y al llegar al despacho, descubrió que Seung Hee, Hyori, Sun Hee y Leila estaban allí esperando. Ella las miro extrañada y preguntándose qué pasaba. Todas se encogieron de hombros. La invitaron a sentarse y a escuchar.

Al parecer, se habían mantenido conversaciones para cambiar a Leila y a Sun Hee de una compañía a otra. Aquello parecía normal, pero a ellas les resultaba extraño ese cambio y que todas estuvieran allí. Las habían visto trabajar juntas y les gustaba la combinación. Por ese motivo, les propusieron formarse como grupo femenino para debutar. La noticia las cogió por sorpresa y no supieron cómo reaccionar. Aquello significaba abrirse un camino en el difícil mundo del espectáculo, pero si no funcionaba la cosa, se estrellarían estrepitosamente y no podrían volver a bailar. Decidieron que debían pensarlo con calma. Aun así, la empresa les indico que tendrían todo lo que necesitaran y que se encargarían de su preparación hasta el momento de debutar. La oferta era tentadura, no podían negarlo.

Todas se reunieron en casa de las chicas y se sentaron en el sofá a darle vueltas. Sun Hee y Seung Hee no le veían pegas pero Hyori y Leila no estaban muy conformes. Sabían que indagarían en su vida privada y que aquello significaba tener que dejarlo con los chicos.

- Eso no tiene por qué pasar – dijo Sun Hee – ellos ya son famosos y de momento no os han descubierto.
- Es cierto – respondió Hyori – pero sí que han salido rumores, que ellos mismos se han encargado de desmentir. Aun así, esa suerte no va a durar para siempre.
- Además, no es solo una – continuo Leila – Hyori esta con Jae, Aya con Top y yo con Yunho. Son demasiado famosos como para….

El teléfono de Aya sonó en ese momento. Se trataba a de Seungri y al descolgar escucho muchos gritos y, le pareció distinguir el servicio de megafonía del aeropuerto. El joven le indicaba que volvían a Corea y que esa noche Top tenía una presentación de su nueva canción. Se sorprendió de que el joven no la hubiera invitado y como él no iba a poder ir, le regalo las dos entradas que tenía. Hyori decidió acompañarla, pues la veía tan decaída, que se preguntaba si sería capaz de enfrentarse a Top. Además, ella estaba muy molesta con el joven por no haber dado muestras de arrepentimiento al cortar la comunicación y por no invitarla.

Por otra parte, estaban los chicos. Se encontraban en Japón de promoción, pero a Yoochun le era imposible concentrarse en su totalidad. Cuando Yunho o Jae hablaban con las chicas, el intentaba indagar para saber cómo estaba Aya. Al principio intento negarse a sí mismo, el hecho de que le gustaba. Pensaba que alejarse de ella, solucionaría el problema. Sin embargo, se había equivocado. Aquello lo empeoraba y además, no tenía el valor necesario para llamarla y preguntarle directamente. Al final, Jae al verlo tan distraído se acercó a él y le pregunto.

- ¿Recuerdas la conversación que tuvimos hace tiempo? ¿Todavía no puedes decirme quién es? – ante el silencio de su amigo Jae continuo – quizás, si me lo dices, pueda ayudarte.
- Pensaras que estoy loco.
- Prueba – Jae había conseguido su objetivo, aunque por los gestos que su amigo había tenido en ese tiempo, lo sabía.
- Aya – respondió el joven y se sentía liberado. El hecho de mantenerlo oculto le provocaba una gran presión y al decirlo, se sentía más relajado.
- ¡Por fin lo reconoces! – soltó Jae y ante la mirada extrañada de su amigo agrego – perdona, es que lo noto desde hace tiempo, pero no quería presionarte.
- ¿Alguien más lo sabe? – pregunto el joven alarmado por creer que había sido demasiado obvio.
- No, solo yo lo he….

Yunho y Changmin entraban en ese momento en la habitación. Después de la conversación que había tenido con Daesung, se habían quedado preocupados y habían seguido investigando. Llamaron a Taeyang y a Seungri, pero ninguno de los dos sabía nada. Al final, localizaron a Gdragon y le preguntaron. Primero se extrañó que le preguntaran por la relación de Aya y Top, sobre todo porque Top le había comentado que rompieron hacía tiempo.

- ¿Aya ha roto con Top? – pregunto Jae mirando a Yoochun que seguía con interés la conversación.
- Eso dice Gdragon, pero lo cierto es que Leila no me ha dicho nada.
- Es cierto, Hyori tampoco me ha comentado nada a mi – Jae se quedó pensativo – aquí ocurre algo raro.
- ¿Y Aya? – pregunto Yoochun después de un momento de silencio.
- No sabría decirte – respondió Changmin – Leila dice que ha ido a un…. ¡Ey Micky! ¿Dónde vas?

Yoochun se había levantado y dirigido a su habitación. ¿En que estaba pensando en idiota de Top? ¿Para qué se había mantenido el al margen, si al final la iba a abandonar? Todo esto no tenía lógica y quería respuestas. Cogió su teléfono y llamo a la joven, pero no respondió. También llamo a Top, pero lo tenía apagado o fuera de cobertura. ¿Qué estaba pasando? Lo intento varias veces con Aya, pero no respondía al teléfono. Jae entro en la habitación y se sentó.

- No has dejado que Min terminara – dijo Jae – no vas a poder localizarlos porque Aya ha ido a una presentación de Top.
- ¿Cómo puede presentarse ante el después de lo que….?
- Ella no sabe que ha pasado – respondió Jae – Yunho hablo con Leila y le dijo que Hyori estaba con ella. No te preocupes, estará bien.

Pero Jae se equivocaba. Hyori y Aya se presentaron en el recinto donde Top presentaba su single en solitario y aquello estaba repleto de gente. Además de las fans, había gente famosa que eran amigos del joven. Hyori distinguió a Daesung entre la multitud y se acercó a saludar. El joven estaba nervioso y se preguntaba que hacían allí. Le contaron que Seungri les había dado sus entradas. El nerviosismo de Daesung fue en aumento cuando ellas le pidieron ver a Top y si podían ir con él. Daesung las dejo pasar a la parte trasera del escenario, pero les dijo que tendrían que esperar a que terminara el evento para poder hablar con él. Vieron pasar a Top en dirección al escenario y justo detrás de él, iba una chica. Esta era alta y esbelta. Tenía el pelo oscuro y largo y sus rasgos asiáticos estaban muy marcados. Top antes de llegar al escenario soltó su mano. Hyori, después de ver ese gesto, estaba muy molesta y quería hablar con la chica mientras Top no estaba. Sin embargo, Aya la paro. ¿Qué estaba pasando? Si Top estaba con otra, debería haber tenido el detalle de hablar con ella antes. No entendía nada, pero no tenía ganas de escuchar a nadie en ese momento.

- Vámonos – pidió la joven.
- De eso nada – Hyori echaba humos – quizás tu no quieras oír su explicación, pero no voy a permitir que este…

Hyori iba hablando a la vez que andaba hacia la chica. Cuando llego hasta ella, le toco el hombro y ella se giró. Comprobó que en el cuello llevaba un colgante de Top, que era el que Aya le quiso dar el día de nochebuena y que el recibió más tarde. Esa era la evidencia de que estaban juntos. Hyori se giró para comprobar si Aya la había seguido, pero la joven continuaba quieta en el lugar de antes, como pensando. Aun así, no iba a permitir nada de eso. Iba a enfrentarse a la joven, pero sonó su teléfono.

- ¡Jae! Ahora mismo no es el momento. Deja que mate a… ¿Aya? Esta conmigo… Sí, pero… Espera – la joven miraba a Hyori sin saber que pasaba – oye tú, ¿Quién eres?
- ¿Yo? Me llamo Kim Hae Rim.
- Tu nombre no me importa – Hyori no escuchaba a Jae que pedía por el manos libres que se calmara - ¿Qué relación tienes con Top?
- ¿Con Seung Hyun? Es mi novio, llevamos saliendo unos meses.
- ¡No me lo puedo creer! – Hyori por fin escucho a Jae y volvió al móvil. Este le pidió que se tranquilizara y que se quedara con Aya – está detrás, no ha querido acercarse. Te juro que voy a matar a….
- Perdona, ¿tu quién eres? – pregunto la joven.
- ¿Yo? – Hyori sonrió divertida – soy la peor pesadilla de tu Seung Hyun.

Aya sentía que se asfixiaba y le pidió a su amiga salir de allí. Las chicas se cruzaron con Daesung, pero ni siquiera saludaron. Se alejaron un poco del auditorio, pero Hyori paro a su amiga que caminaba sin rumbo.

Jae seguía al teléfono, aunque estaba preocupado por Yoochun. El también tenía puesto el manos libres y cuando ella dijo que era la novia de Top, el joven se puso blanco. Ahora lo comprendía todo, y sabía porque Top no se había presentado en nochebuena. Estaba con ella. Le invadió una sensación completamente desconocida, así como un aura asesina que lo obligo a marcharse de la habitación para coger aire. Jae se despidió de Hyori y le pidió que cuidara de Aya.

- Vámonos a casa – dijo la joven después de colgar.
- Yo me quedo. Quiero oírlo de su boca.
- ¿Es que aun confías en el? Lleva el colgante que tú le regalaste, ¿Qué otra prueba necesitas?
- Aun así yo…

La gente comenzó a salir del auditorio y ellas esperaron pacientemente hasta que se quedó vacío. Top salió acompañado de Daesung, Taeyang y la chica. Los dos jóvenes saludaron con disimulo, pero Top iba a abrazado a la joven y no dio muestras de verlas.

- ¿Es que nos vas a ignorar? – grito Hyori provocando que se pararan – al menos deberías darle una explicación.
- Oppa, es la chica que antes me pregunto quién era – respondió la joven.
- ¿Oppa? ¿Así es como te llama? – Hyori cogió a Aya de un brazo y la coloco delante de Top – díselo a la cara.
- ¿Por qué? – susurro Aya.
- Es lo que ves – respondió Top cogiendo de la mano a Hae Rim – estoy con otra.
- ¿Y cuándo ibas a decírmelo? Si ya estabas con ella cuando…
- Lo intente aquel día antes de marcharme, pero estabas realmente mona cuando saliste de la cabaña, que no me apetecía. Por eso, no te lo dije. Pero vamos, que si quieres puedes ser mi amante.
- ¡Top! – exclamaron los dos compañeros del grupo asombrados - ¿Qué estás diciendo?
- ¿Te piensas que ella es tu mascota? – exploto Hyori - ¿Qué puedes disponer de ella cuando te plazca y que acudirá a ti cuando la llames para darle una galleta? Te partiría la cara, pero ni eso te mereces. Aya, dile algo.
- Oppa, ya estoy cansada de estar aquí – interrumpió Hae Rim – vámonos, tengo hambre.
- Bueno – Top comenzó a andar – tienes mi teléfono, así que cuando te lo pienses, me llamas.

La pelea iba a ser inminente. Hyori era muy impulsiva y Top, le había dado motivos suficientes para que lo golpeara. Hae Rim se puso a la defensiva para recibir los ataques de Hyori. Esta lo hizo con todas sus fuerzas y aunque esquivaba lo que podía, no le resulto fácil salir sin magulladuras.

Perdida en sus pensamientos, no vio como Top, se metía por medio y lo golpeo, haciéndolo caer al suelo. Hae Rim camino hacia ella, pero un grito de Aya se paro en seco. Hyori aprovechó el momento de desconcierto, para golpearla en la cara y hacerla rodar por el suelo. Daesung y Taeyang por fin pudieron meterse por medio y separarlos. Top ayudo a Hae Rim a ponerse de pie.

- ¡Como vuelvas a acercarte a ella, te acordaras de mí! – Hyori se limpió un poco de sangre que tenía en la mejilla - ¡Vete a tomar viento, imbécil!

Cogió a Aya de la mano y se alejó de allí. Caminaron en silencio hasta casa. Hyori la arrastro durante todo el camino, porque la joven iba perdida en sus pensamientos y aguantando el llanto.

Al llegar a casa, las chicas las vieron aparecer y se quedaron atónitas. Una estaba magullada y la otra a punto de romper a llorar. Hyori la encerró en el baño y la obligo a que se diera una ducha. Escucharon en agua, pero seguro que la joven se ocultaba bajo ese ruido para que no la escucharan llorar. Mientras, Hyori le contaba a las demás lo que había ocurrido. A mitad del relato, vieron pasar a la joven con una toalla en la cabeza, en dirección a su cuarto.

Después de aquel día, no volvieron a saber nada de Big Bang. Continuaron trabajando de un sitio para otro y la actitud de Aya parecía normal. Sin embargo, cuando volvían a casa, ella se encerraba en su cuarto y no salía.

Una mañana recibieron una llamada de Yoochun. El joven se había estado informando de cómo se encontraba la joven a través de Jae y Yunho, cuando estos le contaban a Changmin y a Junsu. Había dudado mucho sobre si llamar o no, pero quería oír de su propia voz que estaba bien. Seung Hee fue quien llamo a la puerta del dormitorio de Aya, pero no recibió respuesta.

- Aya, Chunnie está al teléfono. Quiere…

Iba hablando a medida que abría la puerta, pero no había nadie dentro. Todo estaba en orden, excepto un montón de ropa que estaba sobre la cama. Parecía que la joven lo había sacado del armario con prisa. Desde esa mañana, Aya desapareció de su vista.
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:34



Capitulo 11: Runaway

Leila bajo del coche y se dirigió hacia el despacho del director. Todavía no estaba muy segura de cómo iba a decirle al director, que Aya había desaparecido. Todas estaban preocupadas, pues hacia una semana que no sabían nada de ella.

Abrió la puerta y se adentró en el despacho. El director estaba sentado detrás del escritorio y esperaba la respuesta de las chicas para comenzar a encauzar su carrera. Todas habían acordado que esperarían a que Aya regresara para dar la respuesta.

Leila se sentó en un sofá que había y el director se sentó frente a ella. Estaba serio, pero no se le veía preocupado. La joven se preguntaba si cuando le contara lo que había pasado, le cambiaría la cara.

- ¿Ya habéis tomado una decisión?
- Esto… Aya no se encuentra bien y…
- Lo sé – respondió el director – me pidió unos días para…
- ¿Ella ha estado aquí? – pregunto sorprendida.
- Hace una semana – respondió extrañado – dijo que aceptaría la decisión que vosotras tomarais. Después, me pidió unos días para descansar. La vi bastante apenada, así que le di dos semanas libres.
- ¿Dijo a dónde iba?
- No, solo le di los días libres.

Leila salió del despacho y llamo inmediatamente a las chicas. Les pidió que revisaran las últimas páginas en el ordenador, que la chica había visitado por si había comprado algún billete de avión. A los pocos minutos, recibió una llamada de Seung Hee. No había ninguna entrada de ese tipo, lo que quería decir que seguía en el país. Leila subió al coche y volvió a sonar su móvil. En este caso se trataba de un mensaje de Yunho.

“Estamos en el aeropuerto de Osaka. Dentro de una hora estamos en Corea. Te espero en el aeropuerto"

Enfundados en sus gafas de sol, los cinco integrantes salieron del aeropuerto y subieron en diferentes coches. Su regreso había sido inesperado. Todo el mundo pensaba que seguían de promoción en Japón y su empresa, se encargaría de evitar que lo descubrieran.

Yunho entro en el coche donde Leila lo esperaba, sentada en el asiento del conductor. Mientras se dirigían a la dirección que Yunho le había indicado, ella pregunto el motivo de su repentino regreso. El joven se limitó a contestar que la culpa la tenía Jae y Junsu. Al cabo de un rato de silencio, Yunho le pidió que parara el coche. El aeropuerto, estaba alejado de la ciudad, por lo que al acatar la petición de Yunho, se encontraron en medio de la nada.

Yunho bajo del coche y obligo a la joven a salir también. Le pidió las llaves y cuando, fue a dárselas, la abrazo y hundió la cabeza en su cuello. Yunho susurro un te he echado de menos y Leila sonrió. La joven lo miro con ternura y complicidad. Los ojos de Yunho eran oscuros y profundos y a la joven le encantaba perderse en ellos. Permanecieron en silencio durante un largo rato, aunque sin necesidad de hablar, lo decían todo con la mirada. Parecía que el tiempo se había detenido, haciendo especial esos pocos momentos que tenían para estar solos. Eso les gustaba.

Lentamente Yunho bajo la cabeza y se acercó despacio a los labios de ella. Se unieron con un suave y lento beso. Yunho mordió despacio el labio inferior de Leila, pidiendo entrar y explorar esa apetitosa boca. Ella se lo permitió y sus lenguas se unieron en una danza celestial.

Yoochun entro detrás de Jae en casa de las chicas. Ambos habían ido en el mismo coche. El joven estaba preocupado y era el motivo por el que estaban en Corea de nuevo. La habían llamado muchas veces, pero nunca respondía al teléfono. Como Yoochun estaba a punto de que le diera un ataque, Junsu y Jae hablaron con la empresa para conseguir el permiso.

Seung Hee y Hyori estaban revisando el ordenador cuando ellos llegaron. Sun Hee salía en ese momento, por lo que les abrió la puerta y se marchó...

- ¡Aquí esta! – Hyori llevo el portátil hasta el salón donde estaban los chicos con Seung Hee tomando un té y les explicaba la situación.

Aya había entrado en una página de un pequeño pueblo a las afueras de Seúl. Por las fotos, parecía un lugar tranquilo que invitaba al descanso. Podía ser que todavía estuviera allí, así que Yoochun se levantó e intento marcharse, pero Jae lo paro.

- Puede que ya no esté allí.
- Aun así debo comprobarlo – respondió Yoochun.
- Jae y yo iremos a ese pueblo – dijo Hyori y luego se dirigió a Seung Hee – quédate aquí por si vuelve.
- Entonces yo iré a comprobar algo – dijo Yoochun – me marcho. Más tarde os veo.

Junsu se dirigió a su casa y se tumbó en el sofá. Estaba preocupado por Aya, pero también tenía otra cosa en mente. La frase que Jae le había dicho cuando salvo a Hyori no había desaparecido de su mente. Además, cuando Jae hablaba de ella se sentía un poco celoso. No quería meterse en medio de su relación, pero no podía negar que la joven le atraía demasiado. Por suerte, había puesto tierra de por medio, pero ahora que estaba en Corea, no sabía cómo llevaría el hecho de tenerla tan cerca. Sonó un móvil y vio un mensaje de Changmin. Decía que iba a pasar unos días fuera, que si lo necesitaban solo tenían que llamarle. Quizás él debía hacer lo mismo. Hacía tiempo que no iba a ver a sus padres, les haría una pequeña visita.

Las fans se amontonaban a la entrada de la tienda de discos. La firma de autógrafos era todo un éxito, aunque los chicos estaban cansados. Acababan de volver de un viaje y, apenas habían dormido unas horas. Les dieron 15 minutos de descanso, que Top aprovecho para alejarse un poco y realizar varias llamadas telefónicas. Cuando salió de la habitación en la que se había metido, se encontró con Yoochun, que lo esperaba apoyado en la pared. El joven estaba serio y parecía realmente molesto. Top lo saludo, pero Yoochun no le devolvió el saludo.

- Seré breve porque estáis ocupados. ¿Has visto a Aya?
- ¿Por qué tendría que verla? Ya no estamos juntos.
- Sí, eso he oído. Te has portado como un…. – Yoochun cogió aire para calmarse – ella debió dejarte en nochebuena. No te la mereces.
- ¿Por qué estás aquí? Que no estemos juntos te beneficia – sonrió Top – tienes el camino libre para estar con ella. Sin embargo, ¿serás capaz de salir con ella? No soy fácil de olvidar y cuando me vea de nuevo, volverá a mí.
- No debes preocuparte por eso. Conseguiré que ella no sea capaz de pensar en nadie, excepto en mí.

Top borro la sonrisa de sus labios y miro a Yoochun directamente a los ojos. ¿Estaba retándolo? Aya siempre había sido un juego para él. El hecho de que empezara a salir con ella, era debido a la fuerte atracción que le provocaba su físico, pero nada más. Sin embargo, ver a Yoochun diciendo esas cosas, hacía que esa atracción aumentara y quisiera jugar un poco más con ella.

- Siempre me ha gustado esa confianza que tienes en ti mismo. Me gustara ver como lo intentas.

Hae Rim apareció por el pasillo cortando la conversación delos dos jóvenes. Yoochun la examino atentamente y sonrió.

- No sabía que estabas reunido – Hae Rim saludo y al levantarse, reconoció a Yoochun – Oh dios mío, es Micky Yoochun, ¿me das tu autógrafo?
- Claro – respondió el joven cogiendo la libreta que ella le alargaba. La firmo y saludo para marcharse.
- Oh, ¡es tan guapo! – la sonrisa de ella se borró de sus labios cuando leyó lo que había escrito - ¡pero que…!

Top sentía curiosidad por saber que había escrito, pues le llamo la atención la reacción de ella. Le pidió el autógrafo y lo leyó: “Necesitas nacer cinco veces para ser mejor que ella. Pensé que serias una mujer espectacular para que la dejara por ti. Top tiene muy mal gusto. Micky Yoochun”.

Changmin era el único que parecía no estar ocupado. No se había negado a los deseos de los demás, pero una vez en Corea, no sabía qué hacer. Había llamado a algunos amigos, pero estaban ocupados. Por eso, decidió hacer una escapada él solo. A las afueras de Seúl había un pequeño hotel rural, que conocía desde hacía tiempo. Siempre que quería descansar, iba a pasar allí unos días. Mando un mensaje a los chicos para decirles donde estaría. Así lo podrían localizar rápido si lo necesitaban.

El joven también estaba preocupado por Aya, quien todavía no había dado señales de vida. El joven la comprendía, pero no evitaba que estuviera molesto con ella. Debía ser muy doloroso pasar por lo que ella estaba pasando, pero tampoco estaba bien marcharse sin avisar a nadie. De camino hacia el hotel, cayó en la cuenta de que una de las veces que estuvieron solos hablando, ella le pregunto si había algún sitio donde unos ídolos nacionales, pudieran esconderse. Changmin le comento sobre ese hotel. ¿Podría haberse refugiado allí?

Después de subir a su habitación y dejar las cosas, pregunto en recepción si habían visto a una chica con las características físicas de Aya, pero la joven recepcionista comento que muchos extranjeros se habían alojado en el hotel y que no estaba segura. Para confirmarlo del todo, Changmin saco una foto que se habían hecho todos juntos antes del concierto. La joven la miro atentamente y dijo que había una joven que se parecía, pero que no era exactamente igual.

- ¿Dónde está ahora?
- Salió a pasear. Llego hace tres días y siempre sale a esta hora. Posiblemente la encuentres cerca de la granja que hay un poco más adelante. La descubrió por casualidad el primer día y desde entonces, va a allí para ayudar o jugar con los perros. Pero como te he dicho, puede que no sea ella.
- Tengo que confirmarlo – Chagmin sonrió – gracias.

Jae y Hyori llegaron al lugar que Aya había visto en internet. Realmente era un sitio muy tranquilo y tradicional. La joven comprendía porque Aya había elegido ese lugar. En él todavía se podía respirar la atmosfera del pasado y conservaba bastantes conjuntos históricos, que a ella le encantaba.

- Seguro que ha estado o está aquí.
- Comprobémoslo – respondió Jae.

No tuvieron que esperar mucho para obtener su respuesta. El lugar era muy poco frecuentado por extranjeros, por lo que la presencia de alguno, era un acontecimiento en la aldea. Aya había estado allí, pero se marchó hace poco. Una de las ancianas alquilaba habitaciones a huéspedes y, se había quedado allí. Cuando fueron a hablar con ella, la anciana tenía un grato recuerdo de la joven.

- Al principio parecía muy deprimida y no quería comer ni contestaba a las llamadas. Se pasaba las horas sentada en el porche mirando la nada. Esa actitud comenzó a preocuparme y decidi hablar con ella. Pero cuando me acerque, ella sonrió y dijo que solo necesitaba tiempo, que pronto estaría bien. Tres días después, deje de escucharla llorar y me pidió unas tijeras. Se las di, aunque estaba preocupada por lo que iba a hacer, así que la espié.
- ¿Qué hizo con ellas? – pregunto Hyori.
- Volvió a sentarse en el porche y estuvo en silencio durante un rato. Después se cogió una coleta y se cortó el pelo. Intente detenerla, pero no llegue a tiempo. Tenía el pelo tan largo y bonito que… ¡Fue una lástima! Pero ella sonrió y dijo que iba a cortar con su pasado y que ese era el comienzo.

Ambos jóvenes escuchaban atentamente lo que la anciana les contaba. Después de aquello, la actitud de la joven cambio y volvió a ser la Aya que conocían. A mitad del relato, les llego un mensaje al móvil de Changmin: “Le he encontrado. Está bien.”

Changmin camino hasta la granja que le había comentado la recepcionista del hotel. Se asomó al corral, pero no la vio. Cuando iba pasando por el huerto, se encontró con el dueño de la granja. Le pregunto por la joven y le comento que estaba descansando cerca de donde tenía guardadas las vacas. Changmin continúo avanzando y escucho una risa y ladridos de perros. Al girar una esquina, vio un lugar pequeño lleno de barro. Volvió a escuchar ladridos acompañados de un grito y luego risas. Cuando miro hacia la dirección del sonido, vio a la joven sentada en el suelo, con el pelo y la cara llena de barro, jugando con los perros. Al tener el pelo corto, no la reconoció pero cuando escucho su voz llamando al perro, supo que era ella. Antes de acercarse, decidió mandar un mensaje a los demás, para que no se preocuparan.

Los perros se dieron cuenta de que alguien observaba, porque dejaron de jugar y levantando las orejas, caminaron hacia él. Aya observo quien era y sonrió al reconocer a Changmin.

- Me has encontrado – dijo ella al tenerlo en frente.
- ¿Qué te ha pasado? - pregunto Changmin mirándola de arriba abajo. Luego se detuvo en su pelo, que estaba sucio, revuelto y mal cortado – tu pelo esta…
- Lo sé – la joven sonrió avergonzada – cuando vuelva a Seúl iba a arreglarlo.
- ¿Por qué no has llamado a nadie? – Changmin la miro por primera vez enfadado – no te imaginas lo preocupados que estábamos todos. Junsu y Jae consiguieron que nos cancelaran las actividades y Chunnie… pensé que se volvía lo…
- Lo siento – respondió ella – es que no me apetecía hablar con nadie y solo quería estar sola. Prometo compensaros.
- ¿Y ahora cómo estás? – pregunto el joven después de un rato de silencio.

Aya no contesto, pero le lanzo una triste sonrisa que hizo que lo comprendiera sin necesidad de hablar. Seguía dolida, pues no era fácil asimilar que te habían utilizado. Además, a ella si parecía gustarle estar con él, por lo que la herida era más profunda y dolía mas. Los perros reclamaban su atención, por lo que ella comenzó a alejarse para jugar con ellos.

- ¡No hemos terminado de hablar!

Changmin se acercó a ella y la cogió de un brazo. La joven no opuso resistencia y se dejó llevar hasta un rincón. El joven la obligo a agacharse y abrió la manguera. Un grito salió de sus labios cuando sintió el agua helada caer por su pelo, la cara y el cuello. Mientras Changmin le quitaba el barro de la cabeza, volvía a reprocharle que no hubiera dicho nada y se hubiera marchado. La joven intentaba quejarse o responder, pero el chico volvía a agacharla y a mojarle la cabeza.

- Bueno, ya está – dijo cerrando la manguera – ya vuelves a parecer una persona.
- Dime la verdad, lo has hecho a propósito.
- Tómatelo como un castigo por desaparecer. Ahora volvamos al hotel. Cámbiate y ven a cenar conmigo. Quiero que me cuentes todo. Déjame ser tu confidente.
- ¿Y tendré que llamarte oppa? – dijo en tono de burla siguiéndolo.
- Llámame oppa si quieres – sonrió Changmin – somos amigos y en Corea, es normal que las chicas que tienen confianza con un chico, le llame oppa.
- De acuerdo… Min oppa – dijo ella en tono burlón y el joven sonrió sonrojado.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:36




NO RECOMENDADO MENORES 18 AÑOS

Capitulo 12: Mirotic


Yoochun respiro tranquilo cuando recibió el mensaje de su amigo. Iba de camino a su casa, pero decidió pasar primero por la de Seung Hee para comprobar si ella sabía algo más. Se sentía aliviado, pues la angustia de no saber nada durante tanto tiempo, lo estaba matando. También pensó en llamar a Changmin para poder hablar con ella, preguntarle donde estaban e incluso ir allí. Sin embargo, desecho la idea cuando este no le cogió el teléfono.

Llego a casa de las chicas, pero Seung Hee no tenía más información. Antes de salir hacia su casa, recibió una llamada de Jae. Este le comento lo que Aya había hecho en la aldea y le dijo que pasarían la noche allí.

- ¿Qué vas a hacer ahora? – pregunto Jae antes de colgar – no cometas ninguna locura.
- Si estuviera sola, iría a buscarla y la obligaría a volver, pero esta con Min, por lo que me siento más tranquilo.
- Vete a descansar – le pidió Jae – lo necesitas y no me gustaría tener que preocuparme también por ti.

Yoochun sonrió y se despidió de Seung Hee. Jae tenía razón. Necesitaba descansar porque mientras no sabía nada de ella, no había pegado ojo. ¿Qué debía hacer? Quería verla… necesitaba verla y comprobar cuáles eran sus verdaderos sentimientos. Esta vez no iba a permitir que le hicieran daño.

Changmin y Aya estaban sentados, esperando a que el camarero llevara los postres. Ninguno de los dos había sacado a relucir el tema, pero Changmin no quería evitarlo por más tiempo, porque sabía que la joven necesitaba desahogarse. Por eso durante la cena, para estar más cómodos, le estuvo comentando como iban sus actividades en Japón y las bromas de Jae con los chicos. Aya le comento que parecía interesante la industria del espectáculo, pero le daba pena que su vida privada desapareciera. El joven dijo que se podía compaginar bien, siempre y cuando fueras capaz de mantener alejada la una de la otra. Aya no parecía muy convencida, pero aseguraba que estaría con sus amigas, tomaran la decisión que tomaran.

Decidieron continuar con la conversación tomando unas copas en un lugar apartado del bar. Como este estaba oscuro pero había luz, decidieron que Changmin estaría de espaldas a la puerta para que no lo reconocieran. Aquel era el momento que Changmin estaba esperando y sabía que la joven iba a contarle todo lo ocurrido.

- ¿Cuándo vas a volver? – pregunto después de escuchar lo ocurrido de labios de la joven.
- Pronto se acabaran los días que el jefe me dio – sonrió Aya – así que pronto.
- Todos están preocupados. Además, no puedes evadir el tema para siempre. Tienes que superarlo y enfrentarte a Top con una sonrisa.
- A mí me sigue gustando un montón, eso no ha cambiado. Pero tienes razón, a partir de ahora tengo que seguir avanzando y poco a poco olvidarme de él – sonrió Aya.
- Me gustas más cuando sonríes que cuando estas triste.
- ¿Es tu nueva forma de ligar? Lo siento, una norma inquebrantable de mi política personal, es que jamás saldría con un amigo.
- No… no estaba ligando contigo – se ruborizo Changmin.

Changmin recibió una llamada telefónica. Yoochun estaba al otro lado. Después de unos minutos de conversación, Changmin le paso el teléfono a la joven. Esta respondió con un hola, pero al otro lado del teléfono no se escuchó nada. La joven devolvió el teléfono a Changmin, que la miraba extrañado.

- ¿Por qué no has hablado? – pregunto el joven – pensé que llamabas para hablar con ella.
- ¿Quién es? – pregunto curiosa Aya.
- Chunnie pregunta cuándo vas a volver.
- ¿Es Micky? ¿Y porque no ha hablado? – pregunto sorprendida – dile que de momento no lo hare, ya te lo he dicho.
- Ahora si quiere hablar contigo – dijo Changmin pasándole el teléfono después de unas palabras de Yoochun.
- ¿Por qué no vas a volver? ¿Tanto te importa ese idiota? No merece la pena que malgastes tu tiempo pensando en él y…. – Chunnie escupió las palabras tan rápido que a Aya le costó comprender algunas y al final acabo hablando en inglés.
- Sí que estabas preocupado y parece que ahora si quiere hablar. No sabía que te daba vergüenza – sonrió Aya – En cuanto a tu pregunta, no lo hago por él. Me gusta este lugar y estoy… de vacaciones.
- Dime donde estas.
- ¿Es que vas a venir a buscarme? – Aya se echó a reír, pero Yoochun le dio un si tan serio, que hizo que la sonrisa se borrara de sus labios. Le pregunto si estaba de broma, pero el joven lo negó. Ella pensó que estaba bromeando, así que le dio la dirección y le paso el teléfono a Changmin.
- Chunnie, no conduzcas de noche. No está lejos, así que primero descansa, ¿vale? – Changmin colgó el teléfono y suspiro – espero que no coja el coche de noche.
- ¿De verdad crees que va a venir?
- Si Chunnie te ha pedido la dirección, es que va a venir para llevarte de vuelta – sonrió Changmin – y te aseguro que el si lo conseguirá.
- Eso habrá que verlo - respondio Aya sonriendo.

Junsu y Sun Hee habían quedado para realizar unas compras. Ambos iban caminando por la calle, aunque el joven iba completamente disfrazado. Observaron a la gente que había a su alrededor, porque todos estaban comentado los últimos cotilleos que había en una revista. Normalmente no prestaban atención a estas cosas, porque sabían que la mayoría eran inventos de la prensa para poder vender. Sin embargo, el nombre de Top salió a relucir en una de las conversaciones y les llamo la atención.

Pidieron unos cafés y mientras Junsu esperaba en la mesa y buscaba por internet, Sun Hee decidió acercarse a la tienda a comprar la revista. Cuando ella regreso, Junsu ya había visto el rumor por internet. Al parecer, la joven con la que estaba, había roto el silencio. Lo habían dejado y por eso, iba a contar todos los trapos sucios del cantante.

- Asegura que estuvo con otra a la vez que estaba con ella – dijo Sun Hee resumiendo – y que no era asiática.
- Por eso no es bueno salir a lo loco con una chica – dijo Junsu – después, cuando la historia se queda estancada y acabáis terminando, ella puede desvelar cosas que nunca deberían salir de tu intimidad.
- Entonces es que no estaba realmente enamorada o que solo quiere un minuto de fama – respondió Sun Hee – aunque este dolida, no sería capaz de hacer algo así.
- No todas son como tú – sonrió Junsu y logro que la joven se ruborizara.
- Quizás debamos avisar a Aya, puede que si investigan…
- No te preocupes – sonrió Junsu – cantantes y actores trabajamos con muchos occidentales. No sabrán que es ella.
- Aun así, creo que…
- Tranquila – Junsu envió varios mensajes – la ocultaremos bien para que no lo descubran y te quedes tranquila.

Jae y Hyori cenaron tranquilamente en casa de la anciana. Ella amablemente les había preparado una habitación para que pasaran la noche. No les pareció mala idea, pues hacía mucho tiempo que no estaban solos. Además, esta vez no tendrían que preocuparse por esconderse.

Después de la cena, la anciana obligo a Hyori a darse un baño. Ella no pudo negarse y además, le coloco un hanbok de cuando era joven. A lq joven le quedaba un poco pequeño, pero no quiso quitarle la ilusión a la anciana. Jae la miro atónito cuando la vio aparecer por la puerta. No pensó que un hanbok le quedara tan bien a una occidental.

Jae la abrazo fuerte, mientras la cargaba por el pasillo, sus labios tenían apresados de la joven de forma sutil, pero a la vez con una pasión que parecía que le dejaría sin ellos. Su lengua recorría cada rincón de la de Hyori, que se sentía en el cielo con solo sentir sus labios. La tomo de la cadera y la presiono fuerte sobre él, soltó sus labios y un gemido escapo de la joven al sentir su orgullo entre sus piernas.

— Te ves tan sexy con eso que quiero, pero a la vez no quiero quitártelo —le susurro Jae en el oído mientras pasaba su lengua por atrás de su oreja.
— Hazme lo que quieras — susurro ella jadeante.

Hyori se sorprendía de lo fácil que caía ante él, sólo porque le gustaba tanto como a él. Jae dejó su mano en su nuca, presionándola contra sus labios. Su otra mano comenzó a recorrer suavemente la pierna de la joven, hasta llegar a la entrepierna. Pasó su dedo por sus bragas y metió su mano. Hyori soltó un gemido que fue apagado por los labios de Jae, al sentir el contacto de sus dedos con su intimidad, El joven recorrió todo ese lugar suavemente, y cada gemido de parte de la joven, era apagado por sus labios. Dejo sus dedos en su entrada, y de un solo empuje los metió dentro de ella, haciendo que de sus labios saliera un gemido un poco más fuerte. La joven busco los labios de Jae y los beso como si nunca antes lo hubiera hecho. Su lengua recorría cada rincón de su boca, mientras él, metía y sacaba con más rapidez y más fuerza sus dos dedos.

Jae sacó sus dedos y lentamente me fue acostando en la cama mientras la besaba. Paso su lengua suavemente por sus labios, bajando a su cuello y, después de recorrerlo todo, continuó bajando y pasándola sobre aquella diminuta prenda de vestir, llego a entre sus piernas, y la paso por sobre las bragas. La respiración de Hyori estaba cada vez más agitada, y el calor, empezaba a notarse en su frente, pues unas gotas de sudor comenzaban a salir.

Jae continuó pasando su lengua por encima de sus bragas. Sus manos las subió lentamente desde las caderas de ella hasta sus pechos, los presionó con fuerza y los masajeó, mientras su lengua seguía con el trabajo de pasar por encima de la ropa. Con sus dedos apretó sus pezones, haciendo que soltará un fuerte gemido y que la espalda de la joven se arqueara. El no dejaba de mover su lengua entre las piernas de la joven. Sus manos buscaron las tiritas que amarraban el sujetador y las bajo. Salió de la entrepierna y le quito aquella cosa rápidamente. Jae se dirigió a sus pechos. Uno lo agarro con su mano y lo masajeo, mientras que con el otro, agarro el pezón con sus dientes, mordiéndolo suave. Comenzó a chuparlo, desesperadamente, haciendo que el calor en el cuerpo de la joven aumentara. Continuó con el otro pezón, chupándolo de la misma manera. Su mano bajo desde su pecho a la entrepierna y se metió por sus bragas. Después paso sus dedos suaves por toda esa línea, hasta llegar donde los pudo meter. Metió dos de sus dedos de un golpe que entraron completos, haciendo que Hyori soltara un gemido. Jae seguía chupando los pezones, mientras sus dedos entraban y salían cada vez más rápido. El movimiento le pedía más y el, con más fuerza los empujaba.

- ¡Jae! - dijo con un gemido antes que su espalda se arqueara y esa sensación de satisfacción recorriera su cuerpo.

Jae continuó moviendo sus dedos dentro de ella y saboreando sus pezones, y ella no quería que parara. Sacó sus dedos de entre las piernas y soltó sus pezones. La joven respiraba muy agitada y él la miraba con ternura. Quitó sus bragas, abrió lo que más pudo sus piernas y sonrío. Eso la avergonzó e intento cerrarlas, pero fue en vano. Jae las tenía agarradas con fuerza.

Comenzó a pasar su lengua por entre las piernas, presionándola fuerte contra ella. Hyori comenzó a gemir cada vez más. Dejo su lengua en la entrada y la paso suavemente por aquel orificio. Lentamente empezó a meterla y ella la sentía recorrerla por dentro. La joven tomo su cabeza y la presiono contra ella. No dejaría que se fuera, se sentía demasiado bien para que le dejara. Jae pasaba su lengua con fuerza pero de pronto, tomo sus caderas y las empujo hacia él. Ella soltó un gemido y su mano que estaba en la cabeza de Jae, cayó a la cama. Se agarró a las sabanas mientras el movía sus caderas al ritmo que metía su lengua dentro de ella. Otra vez, aquel calor comenzó a recorrerle desde la punta de sus pies por todo mi cuerpo. Su espalda volvió a arquearse y un fuerte gemido salió de su boca. Jae dejo sus caderas y salió de entre las piernas. Ella respiraba agitadamente.

- ¡Jae! – le dijo jadeante, pero el solo la miro y sonrió. Se quitó el bóxer y comprobó que su miembro estaba ya erecto. Ella mordió su labio inferior, imaginándolo dentro de ella.
- ¿Qué pasa? – dijo el con una sonrisa.
- No… nada – respondió ella entre jadeos y ruborizándose porque Jae la había visto mirándolo.
- ¿Lo quieres dentro? – le dijo mientras se acostaba sobre ella, sin que el miembro la tocara y besaba su cuello.
- Si – susurro tímidamente.
- Esta vez no nos interrumpirá nadie – dijo pasando su lengua por la oreja de la joven.
- Me cargare al que lo haga – respondió ella inmediatamente.

Él sonrió y paso su lengua por el cuello de la joven y llego a sus labios. La besó de tal manera que pensó que se quedaría sin labios. Ella lo abrazo y dejo su mano en su cabeza, se pegó más sus labios a los de él. Soltó un gemido al sentir el hinchado miembro de Jae rozar su intimidad y él bajo a sus pechos y continuo pasando su lengua sobre sus pezones. Tomo su miembro con la mano y lo empezó a pasar lentamente por toda su intimidad. Ella se estaba volviendo loca, pues lo que más quería era que lo metiera, y él jugaba con ella.

- Jae, hazlo – dijo suplicante y jadeante.

El sólo sonrió y dejo su miembro en la entrada, per tan sólo unos milímetros. Continuó pasando su lengua por los pezones y ella comenzó a mover sus caderas. Sintió como empezaba a entrar en ella, pero Jae detuvo su movimiento agarrando sus caderas y dejando de pasar su lengua. Llevo sus manos al trasero de la joven, lo agarro firme, y se dejó caer sobre ella, dejándole sentir todo su peso. Luego, paso su lengua por su oreja.

- Eres malo – le dijo sin poder moverse – no…

Pero sus reclamos fueron apagados por un gemido al sentir entrar todo el miembro de Jae en ella. Este comenzó a moverse rápidamente, haciendo que entrara fuerte, mientras sus manos en su trasero la presionaban hacia él, haciendo que no hubiera ni milímetros de separación. Su cuerpo estaba sobre el de ella. El joven masajeaba sus pechos y su lengua lamia su oreja. Eso hacía que ella sintiera toda la respiración agitada del joven. Lo abrazo con sus piernas y sus brazos. Ahora están aún más unidos y el sudor de Jae caía sobre ella.

- ¡Hyo…! – dijo Jae agitadamente en su oído - ¡Hyo….ri!

No pudo responderle, porque no le salían las palabras, sólo gemidos. Aquel calor comenzó a recorrerle nuevamente y su espalda volvió a arquearse. Sin embargo, Jae no bajo el ritmo y seguía embistiéndola rápida y fuertemente. El placer que le estaba causando era incomparable a todas las otras veces que habían estado juntos y el roce de sus cuerpos tan juntos, era una sensación maravillosa. Lo abrazo fuerte con sus piernas y sus brazos, haciendo que entrara más apretado. Jae agarró su trasero y lo apretó fuerte. Después empujo fuerte su miembro dentro de ella y la joven sintió como me llenaba de él. Aun así, seguía presionado fuertemente su trasero hacía él y ella seguía abrazándolo fuerte.

Continuaron así hasta que él se vació por completo. Después, subió sus manos hasta la espalda de Hyori y, si sacar su miembro de ella, la cargo y se acostaron bien en la cama. Ella lo agarraba fuertemente y estaba agotada. Jae salió de ella y se acostó a su lado. La arropo con la sabana y la abrazo por la espalda, dejando sus manos en los pechos de la joven, mientras besaba su oreja.

- Esta la calefacción encendida – le dijo a Jae.
- No – respondió este con una carcajada - ¿Por qué lo dices?
- Porque hace mucho calor – respondió ella.
- Eres tú – dijo riendo y volviendo a su oreja – esta noche no dormirás.
- Claro que si – respondió ella.
- No, no lo harás, tenemos mucho que celebrar.
- ¿El qué?
- No importa, tu déjame a mí – dijo Jae bajando una mano a su entrepierna.

A pesar de estar cansada, dejó que hiciera lo que quisiera con ella. El joven dejó su pierna sobre él y le rozaba con su miembro por atrás, mientras sus dedos recorrían cada milímetro de su cuerpo. Se dejó guiar por sus caricias, durante todo lo que quedaba de noche.
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:36



Capitulo 13: Close to you


Aya despertó completamente descansada al día siguiente. Aquella noche había dormido estupendamente, quizás por el hecho de hablar tan claramente con Changmin. Antes de bajar, decidió darse un buen baño caliente, aunque eso provocara que volviera a quedarse dormida.

Changmin tenía razón. No podía evitar a Top eternamente y, aunque no quisiera, tarde o temprano, volvería a encontrarse con él. ¿Debía regresar con Changmin? Quizás sí, pero no se sentía con fuerzas. Recibió un sms y de mala gana salió del agua y se cubrió con una toalla. Después se acercó a la mesilla y miro quien era. Changmin la esperaba para desayunar. No podía hacerle el feo de no bajar, así que se cambió rápidamente y salió.

Entro en la cafetería cogiéndose una pequeña coleta y, al observar la mesa donde estaba su amigo, se quedó estática en la puerta. Yoochun estaba sentado frente a Changmin y ambos charlaban tranquilamente. Aya se acercó y saludo en su susurro. Realmente había cogido el coche y conducido hasta allí. Cuando Changmin le había dicho que lo haría, lo tomo a broma y no pensó que estuviera tan loco. Había aprendido una lección, cuando Yoochun decía que iba a hacer algo, lo hacía.

Changmin pidió un café para ella y luego cogió las llaves que había sobre la mesa. La joven lo miro extrañada y luego miro a Yoochun. Su cara no reflejaba nada bueno y se preguntaba si Changmin le había contado algo. Cuando el joven se levantó de la mesa, la primera reacción de la joven, fue agarrarlo del brazo y mirarlo suplicante para que no se marchara. Changmin sonrió y se soltó para luego marcharse.

Yoochun la observaba con un sentimiento agridulce. Se alegraba de poder verla. Se la había imaginado en las peores situaciones posibles y eso lo había llevado a un punto, donde todos sus pensamientos acababan en ella. La joven lucia diferente pues estaba más pálida y delgada que nunca, pero seguía conservando su esencia, esa que tanto le gustaba. Yoochun quería abrazarla y cada vez le costaba más controlar ese deseo.

Al principio Aya estaba confundida. Luego, se incorporó e intento seguir a Changmin. Yoochun la observo atentamente y vio como tropezaba en su rápida huida. No iba a permitir que se lastimara, así que antes de que el impacto llegara, la sujeto con sus brazos. Los ojos de ella lo miraban atónitos y la expresión de sorpresa con una chispa de felicidad, lo hipnotizaron completamente. Realmente la había extrañado.

- Micky – dijo en apenas un susurro, pero suficiente alto para que los oídos del joven se embriagaran con la dulce voz que había añorado.
- ¿Dónde te habías metido todo este tiempo? Todos hemos estado muy preocupados y tú al parecer… tu…
- No grites – pidió ella cubriendo al joven con la capucha que tenía la sudadera para que no lo reconocieran – todo el mundo está mirando.
- Sígueme – el joven la cogió de la muñeca y la saco de allí.

Los dos jóvenes caminaron en silencio. Yoochun tiraba de ella. Necesitaba encontrar un lugar tranquilo para hablar. Mientras caminaba recordó que Changmin le había dado la llave de su habitación para que descansara. Allí podrían hablar. Entraron en la habitación y ella reconoció las cosas de Changmin.

- ¿Dónde has estado todo este tiempo? – pregunto cercionandose de que no había pasado hambre ni frio.
- De aquí para allá – contesto ella – no tenía un lugar fijo.
- ¿Y cómo te encuentras? – pregunto con voz apagada.

Aya dudo un momento en contestar y durante ese tiempo, Yoochun se temió lo peor. Si tanto trabajo le costaba hablar sobre eso, era muy probable que no encontrara las palabras correctas para no preocuparlos más.

- ¿Qué haces aquí? – soltó la joven intentando evadir la pregunta.
- No, espera. Yo pregunte primero – insistió el.
- Estoy bien – respondió ella – solo necesito tiempo.
- Entonces volvamos – Yoochun la cogió del brazo – huir de forma tan cobarde no te ayudara.
- ¿Qué demonios estás haciendo? No quiero volver – forcejeo la joven mientras el, la arrastraba fuera de la habitación - ¡Suéltame de una vez! ¿Qué voy a conseguir volviendo?

¿Qué iba a conseguir? Se preguntó el soltándola y entrando de nuevo en la habitación. Yoochun no sabía exactamente qué había pasado y mucho menos, sabía como tratar ese asunto con ella. El joven se giró para cerrar la puerta de la habitación e intentar darle una respuesta. No la encontró, pero noto que la joven se alejaba. Cuando volvió para mirarla, se encontraba de cuclillas con las manos cubriéndose el rostro.

- ¿Qué… que… que te pasa? – pregunto desconcertado.

En un segundo ella se levantó y se abalanzo sobre él, abrazándolo. Fue un movimiento tan rápido que cuando se dio cuenta, ella simplemente estaba allí.

- Lamento haberos preocupado a todos. Además, no te lo he dicho antes pero estas muy pálido y me siento culpable por que sé que mi provocación de ayer tiene que ver en esto. Soy una egoísta, pero por algún extraño motivo sabía que vendrías. El verte aquí, realmente me alegra.
- No… no llores – fue lo único que acertó a decir el joven en ese momento – no importa lo que pase. Yo…
- Fui una idiota por creer en él. No pude soportar el sentirme utilizada y hui – respondió ella alejándose – Top…
- Dejemos al idiota de Top a un lado – protesto Yoochun, quien estaba aguantándose demasiado las ganas de abrazarla y besarla. No estaba seguro de cuanto iba a aguantar, pero sabía que una palabra de ella, haría que perdiera todo su aguante. Por eso, lo mejor era salir rápido de allí o haría algo que lamentaría. No, no quería salir de allí. Quería besarla – no acepto tus disculpas. ¿Qué harás para compensar que no durmiera en todo este tiempo y que cogiera el coche hasta aquí?
- ¿Cómo? – Aya se mordió el labio inferior pensando en porque el reaccionaba así – bueno… pues… ¿Qué quieres como compensación? Hare lo que quieras.

Ella soltó un grito ahogado cuando sus cuerpos chocaron y el impacto fue más duro de lo que pensaba. Yoochun engañaba y bajo la camiseta, había un cuerpo bien formado y duro por las largas sesiones de entrenamiento y baile. Además, comprobó que tenía mucha fuerza en los brazos cuando cargo con ella hasta la cama y la tumbo sobre ella. Después la soltó unos segundos para rodear su cintura con ambos brazos, evitando de esa manera que Aya rodara para un costado y se alejara de él, o se levantara.

Yoochun podía sentir claramente los latidos del corazón de ella galopar desbocados en su pecho. Estaba nerviosa y la respiración agitada así lo revelaba. Ella desvió la mirada nerviosa pero no fue capaz de decir nada. Cuando por fin logro encontrar el valor y levantar el rostro hacia él, le pidió que la dejara ir y sus ojos se fundieron en los suyos.

Yoochun se quedó mudo, como si en el basto mundo no existiera una criatura tan inocente y hermosa al mismo tiempo. Una criatura que le hacía desear esos labios entreabiertos por donde tomaba pequeñas bocanadas de aire. Tenía los ojos brillantes, las mejillas sonrojadas, y su pelo caída sobre la almohada, dándole un toque de total sensualidad a la imagen.

La mirada de ella era tan pura, tan limpia que lo hacía sentirse un miserable por primera vez. Dudaba si poseerla en ese momento cuando estaba tan indefensa por como Top la había tratado o, permitir que ella descubriera poco a poco lo que el sentía.

- Hermosa - dijo él en un murmullo que le costó todo el aliento. Decir esa simple palabra lo había dejado sin aire. La vio pestañar confundida, ella sabía que él había dicho algo pero a pesar de la cercanía por suerte no lo había logrado escuchar. Él sonrió y dijo más alto -Eres una tonta.

Ella enrojeció aún más y él contuvo estoicamente una risa.

- Lo… lo siento tanto - se disculpó esquivando la vista de él. La verdad que el chico tenía razón. Ese era uno de sus mayores defectos.

Aya volvió a mirarlo todavía cohibida, ella no se esperaba la reacción que había tenido y como la había tumbado en la cama. Siempre estaban discutiendo y ella pertenecía a una clase de mujeres que no estaban a la altura de él. Todas se sentían atraída por Yoochun e incluso ella en algún momento había pensado que era atractivo, pero era diferente a todas esas mujeres. Ella no era su fans ni nada de eso.

- Deja de jugar – dijo ella con convencimiento. No sabía de donde había salido esa seguridad pero simulaba todo su nerviosismo. Ella no se sentía muy a gusto en aquella posición, aunque una parte de ella le decía todo lo contrario – Min podría volver en cualquier momento.

Yoochun hizo una mueca que no pudo definir muy bien. No juraba en vano pero parecía hasta enojado con sus palabras. ¡No iba a levantarse! No quería que ella huyera de sus brazos, había pensado mucho para tener un acercamiento que no resultada premeditado y ahora que lo había conseguido no permitiría que ella se escapara como la liebre escurridiza que era.

Se quedaron en silencio, con la vista perdida en los ojos del otro. Yoochun pasó su mano por detrás del cuello de la joven para que estuviera más cómoda. Ella lo miraba extrañada, pero no era capaz de decirle que se apartara. Los minutos pasaron y ninguna era capaz de decir nada. La mente de Yoochun trabajaba deprisa porque seguía debatiéndose sobre lo que debía hacer. Sin embargo, no podía dar marcha atrás. Estaba tan cerca de sus labios que creía que iba a volverse loco. Ella lo miraba, a la espera de que realizara algún movimiento. Después de unos segundos sonrió.

- Deja de jugar conmigo – repitió ella pensando que seguía de broma – sé que intentas reconfortarme pero…
- No es nada de eso – la corto el joven – yo… yo….

Tomo con una mano la mejilla de Aya, mientras la acariciaba con su dedo pulgar. Acerco lentamente su rostro al de ella, con sus ojos ya cerrados y su respiración cálida y pausada que golpeaba con delicadeza el suave y pálido rostro de la joven, que sintió como su cuerpo temblaba paulatinamente. Un roce suave, eso fue lo primero que sintió, él rozo con sus labios la comisura de los de ella y una vibración suave y dulce recorrió todo su cuerpo. Yoochun presiono sus labios con los de ella y, sin poder aguantar más ese roce, abrió su boca para profundizar más el beso. Saboreo los labios cálidos y frágiles de ella. Con decisión introdujo su lengua a la cavidad de ella y para su sorpresa, ella respondió con timidez. Entreabrió un poco sus ojos para ver un plano directo de sus ojos, pero para su nueva sorpresa ella, no los tenía abiertos sino que cerrados, como si estuviera dormida y calmada. Siguió con su beso al sentir que ella una vez más le correspondía. Habían pasado tanto tiempo esperando, ansiando y rogando porque algún día él pudiera saborear sus labios, que esta vez no desaprovecharía el momento. No. Y se dejaría llevar por lo que ahora sentía.

Tomo con una de sus manos la estrecha cintura de la joven para acercarla a él y sentir su cálido cuerpo cerca del suyo. Ella levanto sus manos y las paso en los hombros del joven sin dejar de besarlo. Luego de unos minutos sus besos que eran suaves y lentos, tomaron otro ritmo distintos llevándolos a unos besos hambrientos y agitados de pasión. Se separaron con pesar al sentir que a ambos les faltaba el aire. Yoochun abrió sus ojos y se sorprendió al ver que ella aun los tenía cerrados, sus labios estaban húmedos e hinchados, con un color rojizo por la presión y también por los roces de hambrientos besos. Sus mejillas estaban levemente sonrosadas de seguro por haber tomado tan osado beso...

Ella se separó e intento decir algo, pero Yoochun la callo con otro beso. La lengua del joven no le daba tregua y ella sin darse cuenta, se encontraba disfrutando del momento. Sin embargo, cayó en la cuenta de lo que hacía apenas unas horas le había dicho a Changmin. “Jamás me liaría con un amigo”. Aquellas palabras le hicieron sacar fuerzas sin saber muy bien de donde y de un empujón separo a Yoochun. Rápidamente se levantó y salió de la habitación. El joven se quedó sentado en la cama y se llevó las manos a la cabeza. ¿Qué había hecho? No había sido capaz de controlarse y se había aprovechado de ella cuando estaba más vulnerable. Era un idiota y solo había conseguido asustarla. ¿Ahora cómo iba a pedirle disculpas?

Changmin, cuando salía con las maletas de la habitación, se encontró con Aya. Iba colorada y no se atrevió a preguntar nada. Ella paso a su lado, entro en la habitación y se encerró dentro. A los pocos segundos apareció Yoochun pero al ver a Changmin frente a la puerta golpeándola, no se atrevió a acercarse. Lo mejor era dejar que las cosas se calmaran y para eso, debía dejarla tranquila. Esa noche se quedarían allí.

A la mañana siguiente, Yoochun bajó a desayunar con Changmin. Después, este último decidió hacer un poco de ejercicio antes de marcharse, por lo que lo dejo solo. Yoochun iba a aprovechar para refrescarse las ideas. Observo que Aya estaba cerrando la puerta de su habitación. Había estado dándole vueltas toda la noche, sobre cómo decirle lo que sentía o decir que era todo un juego para… ¿Qué juego? Aquello fue real. Era lo que el sentía.

A Yoochun le hubiera gustado haber tenido tiempo para abordar el tema con delicadeza, pero daba igual. La llamaría y vería como reaccionaba. Dependiendo de esa reacción, sabría cómo actuar.

- Bu… buenos días, Aya – el joven saludo, pero ella se giró y avanzo en silencio. Tal y como suponía, iba a ignorarlo.
- Ah… buenos días Chunnie – respondió ella con una sonrisa y se alejó hacia el comedor.

Yoochun se quedó perplejo. ¿Qué pasaba? ¿Solo un buenos días Chunnie? Aquello era muy raro, como si no hubiera pasado nada entre ellos. No era posible, ¡pero si se habían besado! ¿Se lo había imaginado? No, por supuesto que no, pero…

La siguió hasta el comedor y se sentó detrás de ella. Observo como la joven pedía un café y leía un libro en silencio. Mientras la observaba, volvió a sus pensamientos.

“Si has besado a alguien, no puedes pasar por su lado, a la mañana siguiente, como si no hubiera pasado nada. Al menos debería sonrojarse o tratar de pasar desapercibida por timidez… pero Aya, se ha comportado, de forma tan natural, que no puedo creerlo.”

- ¿Qué demonios le pasa? – se preguntó en voz alta.

Esto era muy raro. ¿Cómo puede comportarse con tanta naturalidad? ¿Acaso está acostumbrada a besar? No, seguro que no. Aya no era de esas… ¿se lo había imaginado? No, no podía tener más dudas sobre eso. Se habían besado.

- ¡Claro! Se acaba de levantar. Quizás cuando se despierte del todo pensara…. “qué vergüenza he hablado con el como si nada”, y luego, se arrepentirá de haberlo hecho. Seguro que pasa eso – sonrió Yoochun contento con la conclusión que había alcanzado – en cuanto se dé cuenta, abordare el tema y…
- ¡Ey Micky!.... ¿me oyes? – la cara de Changmin apareció frente a él y casi lo mata del susto. Este sonrió por cogerlo con la guardia aja – te he preguntado que cuando nos vamos.
- Déjame recoger las cosas – respondió Aya que se giró al escuchar el alboroto que Yoochun hizo con las sillas – volveré en el coche contigo, Min oppa.
- ¿Min oppa? – pregunto Yoochun mirando al joven que se sonrojaba.
- Somos amigos – se defendió este – es normal que me llame Min oppa.
- ¿Y porque te sonrojas?
- Es que aún no me acostumbro – respondió el joven.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:38



Capitulo 14: Distance

Con el paso de los días, las cosas entre Aya y Yoochun no fueron a mejor, y volvió a producirse un distanciamiento entre ellos. Sin embargo, ninguno quiso hacer comentarios al respecto y buscaban la forma de resolverlo sin involucrar a nadie más, aunque no consiguieron el tiempo para arreglarlo.

Cuando la joven regreso el director de la empresa las reunió a todas para preguntarles cual iba a ser su decisión. Todas querían intentarlo y no dudaron en responder afirmativamente a su proposición. Así fue como comenzó una nueva etapa en su vida. Tuvieron que abandonar el piso que habían alquilado y, la compañía, les facilito una pequeña casa a las afueras de la ciudad, donde podrían disponer de todo lo que quisieran. La compañía no puso ninguna pega a la hora de que facilitaran la dirección, solo pidió que tuvieran cuidado con las personas a quien se la daban.

Ellas estaban ilusionadas con ese comienzo y como habían trazado amistad con bastantes famosos y con gente que trabajaba detrás de las cámaras, decidieron que antes de mudarse a la casa, harían una pequeña fiesta de inauguración y así celebrar su futuro debut.

Pensaron que iba a ser fácil llevar el ritmo de vida de unos principiantes, pero se equivocaron. Llegaban tan cansadas a casa, que después de ducharse, se iban directamente a la cama. No solo tenían clase de canto, baile o interpretación. También debían perfeccionar el idioma y terminar de eliminar el acento que tenían.

- Es normal que tenga acento extranjero – se quejaba Hyori – no me crie en Corea.
- Chicas tenéis que tomarlo con calma – le dijo Changmin desde la cocina, que estaba ayudando a Jae a hacer la cena – todos hemos pasado por esto.
- Reconozco que es duro, pero tiene sus ventajas – sonrió Jae.
- ¡Ya estamos aquí! – Yunho y Yoochun entraban acompañados de Leila y Sun Hee. Habían ido a comprar bebida.

Aya regreso poco después. Se había quedado ensayando un poco más. Hacía días que volvía a tener insomnio, por lo que intentaba agotarse, pero no lo conseguía. Echo un rápido vistazo a todo el mundo y, cuando vio a Yoochun, se disculpo y se encerró en su habitación.

- Debería tomar algo para dormir – dijo Leila – esto va a terminar matándola de agotamiento.
- ¿Hay alguna forma de que descanse? – pregunto Jae sirviendo los platos.
- Nunca nos ha pedido que hagamos algo para que se duerma – respondió Seung Hee comiendo un poco y llorando - ¡Jae!, ¿Cuánto picante le has echado?
- Pediré pizza – dijo Hyori sacando el móvil.
- ¡Esta bueno! Suelta el teléfono y a comer.

Yoochun miraba a las escaleras por donde Aya había subido. El conocía una forma de que se relajara y durmiera, pero sabía que en ese momento la joven no iba a permitir que se acercara a ella.

Una tarde se encontraban todas descansando en casa. Habían pasado todas las clases a la mañana para tener tiempo para no hacer nada. Además, los chicos se encontraban fuera del país, por lo que estaban muy tranquilas. Sin embargo, una llamada las puso en alerta. Al otro lado de la línea se encontraba Changmin y pedía que Hyori se pusiera al teléfono, esta puso el manos libres para que todas se enteraran de la conversación. Ella le pregunto porque llamaba él y no Jae, pues el tema iba relacionado con este último.

- Jae tiene el teléfono desconectado – respondió Changmin – veras, ha pasado algo y… pero Jae está bien. Quiero decir, que no ha sido un accidente ni…
- ¿Qué ha pasado? Me estas asustando.
- Veras, es… - escucharon con Junsu le quitaba el teléfono y se ponía el - ¿habéis visto la prensa?
- Hemos visto de pasada las noticias y los periódicos, pero… - intervino Sun Hee.
- La prensa de cotilleos – especifico Junsu – buscad la noticia, asimilarla y calmar a Hyori. Después, poneos en contacto con vuestra agencia. Nosotros nos las arreglaremos.
- Pero, ¿Qué quieres decir con….? ¿Junsu?¿Junsu? – el joven colgó antes de poder decir algo más.

Abrieron diferentes páginas web para buscar la información. Había muchos comentarios en referencia a algunas fotos, pero tardaron un poco en dar con ellas. Cuando Hyori y Jae regresaron de su pequeña escapada, alguien los retrato saliendo juntos del coche y entrando en casa. También había fotos de cuando Jae abandonaba solo el lugar. ¿Qué estaba pasando?¿Quién las había tomado? Hyori se sentó confusa en el sofá, mientras Seung Hee llamaba a la compañía. Estos ya tenían constancia de lo que había pasado y, antes de llamarlas, querían averiguar quién había sido. La agencia de los chicos, también estaba investigando.

Leila intentaba ponerse en contacto con Yunho pero al ser el líder, parecía tener también el teléfono colapsado. Lo intentaron con Changmin, que fue quien llamo, pero tampoco pudieron. Al final fue Junsu quien contesto, después de varios intentos. Hyori pidió que se pusiera Jae, pues quería hablar con él para saber cómo estaba y que había pasado. Para sorpresa de la joven, este estaba muy tranquilo, aunque se le notaba cansado. No sabía exactamente que ocurría, pero le pidió que estuviera tranquila y que no hablara con nadie, excepto su compañía o las chicas. Dijo que tenía que colgar porque iban a entrar a una entrevista, pero que hablarían más tarde.

Aya y Seung Hee salieron para buscar unas cosas y la compañía se puso en contacto con Hyori. Habían localizado al periodista que público las fotos y, sabían quién era la persona que las había hecho. Se trataba de Hae Rim, la ex de Top. Hyori se alegro de que Aya no estuviera allí en ese momento, pero tarde o temprano se enteraría de lo que pasaba. Se lo comento a Leila y esta le aconsejo que no dijera nada. Por culpa de Top, Aya se había marchado y si ahora descubría que era por culpa de ella, la joven podría volver a pasarlo mal.

- Tienes razón – concluyo Hyori – con que una lo pase mal es suficiente.

Las chicas pensaron que el paso de los días y el silencio de ambas partes calmaría las aguas, pero se equivocaron. Los rumores fueron en aumento y, aunque la compañía mantenía las noticias bloqueadas, no iban a poder ocultar a Hyori mucho más tiempo. Los chicos regresaron a Corea, pero les prohibieron salir de sus casas, por lo que solo tenían comunicación por teléfono o internet.

Hyori y Jae tuvieron que reconocer que estaban juntos ante las compañías desde hacía tiempo y, gracias a la intervención de los demás, no hubo represalias contra ellos. Además, para evitar más problemas y rumores, Yunho y Leila también reconocieron que estaban juntos. Al principio las compañías no estaban muy conformes, pero les pidieron discreción y que tuvieran mucho cuidado. Al fin y al cabo, los sentimientos no se podían detener.

Una tarde, Aya estaba en el salón escuchando música, cuando vio el móvil de Hyori vibrar y encenderse. Se quito los cascos y lo cogió para dárselo. No pudo evitar leer el mensaje de Yoochun: “Hae Rim estará a las 3 en la KBS. Tiene una entrevista y acompaño a Jae para solucionarlo. Quédate tranquila.”

- ¿Hae Rim? ¿Qué tiene ella que…? – Aya soltó el móvil en el sofá y salió corriendo.

¿Todo esto había sido provocado por ella? ¿Qué estaba pasando y porque no le habían dicho nada? Seguro que el motivo era porque no querían que sufriera más o que se encontrara con Top. Se sentía molesta, sin embargo ahora lo primero era buscar a Hae Rim y evitar que continuara haciendo daño.

Llego al estudio y pregunto si los chicos ya habían llegado. Todavía no los habían visto por allí y cuando pregunto por Hae Rim, le dijeron que estaba con los chicos de Big Bang. ¿Con Big Bang? ¿Significaba eso que iba a tener que ver a Top? Eso no era importante ahora, lo primero era Hyori. La joven llamo a la puerta del camerino y fue Daesung quien abrió. Se sorprendió al verla allí, pero la invito a pasar. Ella saludo y observo la habitación. Estaban todos sentados menos Top. Taeyang debió imaginar que iba a preguntar, porque señalo a la puerta y él dijo que había salido a tomar el aire.

Aya no quería verlo, pero sabía que iba a ser el único que podía ayudarle a parar a Hae Rim. Suponía que todo esto se debía a la pelea que tuvieron. Abrió la puerta de la terraza y noto una brisa helada, que hizo que su piel se pusiera de gallina. Camino unos pasos y vio a Top apoyado en un saliente. No había cambiado y, cuando levanto la mirada y se fijó en ella, no pudo evitar sentir un cosquilleo en el estómago. La mirada de Top, directa y penetrante, era difícil que no te pusiera nerviosa.

- Imagine que vendrías tarde o temprano.
- No quiero hablar contigo más de lo indispensable – respondió ella - ¿Cómo puedo parar a Hae Rim? No me importa lo que haya entre vosotros, pero no me parece justo que otros se vean involucrados en…
- Se cómo parar a Hae Rim – la corto Top acercándose y sonrió al ver que ella retrocedía unos pasos - ¿Qué ocurre? ¿Te doy miedo?
- ¿Qué quieres decir con que sabes cómo pararla?
- Eres el motivo por el que está haciendo esto – Top avanzo ante el silencio de la joven. Escucharon abrirse la puerta y vieron aparecer a Yoochun. Top sonrió y se abrazó a ella para luego susurrarle al oído – vuelve conmigo y todo habrá terminado.

Yoochun espero estoicamente a que Top se marchara, aunque en su interior era un mar de nervios. Cuando paso a su lado, la sonrisa de victoria que este le lanzo, le hizo desear golpearlo allí mismo, pero no era el momento. No sabía cómo iba a reaccionar ella, después de encontrarse con él, así que se limitó a esperar. Se giró hacia la joven, que seguía mirando el sitio donde había estado Top. A los pocos segundos, se giró y sonrió al verlo.

- Me marcho a casa – dijo ella con total naturalidad, como la mañana después del beso.
- Espera – Yoochun la paro cuando paso por su lado. Ella no había dicho nada del beso, también evitaba quedarse a solas con él y ahora, actuaba como si nada hubiera pasado. Además, por la cara que tenía, estaba seguro de que Top le había dicho algo – tenemos que hablar sobre…
- Chunnie, dame tiempo. Tengo que pensar algunas cosas – sonrió ella – vuelvo a casa. Prometo responder a todas tus preguntas.

Dejo que se marchara, pero seguía preguntándose qué podía haberle dicho Top para que ella no quisiera decir nada. Jae salió a la terraza y le dijo que se había encontrado con Top y con Aya. Esta última no le saludo, pero a Top le pidió el teléfono de la chica. Se lo dio, a pesar de que le dijo que no se lo cogería.

Top cumplió su palabra, porque en los días sucesivos, los rumores disminuyeron. Sin embargo, unos días después salto una noticia. Sabían quién era la novia de Jae. Este último se presentó por sorpresa en casa de las chicas. Había multitud de periodistas fuera, pero no le importo. Aparco el coche alejado de la casa y llamo a Seung Hee. Le pidió que hablara con el conductor de su furgoneta para que fuera a buscarlo. Después le pidió que abriera el garaje y, por allí, entro en la casa. Leila estaba hablando con Yunho por teléfono, así que Jae se puso al teléfono y le pidió a su amigo, que se pusiera en contacto con la compañía para echar de allí a todos los periodistas. Sun Hee estaba en la puerta de Hyori, intentando hablar con ella, pero era imposible. El joven llamo varias veces, pero no recibió respuesta.

Al abrir la puerta de la habitación comprobó que estaba totalmente a oscuras. No se atrevía a dar un paso, por si tropezaba y rompía algo y le pidió que encendiera la luz. Escucho que algo se movía en la habitación, pero no le hizo caso. Sin embargo, ante la insistencia de Jae, no tuvo más opción que ceder y, encendió la luz. La joven estaba en chándal sentada sobre la cama, pálida y con ojeras. Todo esto le afectaba demasiado, pues era su primera experiencia en un escándalo de este tipo.

- Intente no darle importancia como me dijisteis, pero lo han descubierto. Además, no podía soportar las miradas de todos, como si estuvieran juzgándome. No he hecho nada malo. ¿Es un pecado que te guste alguien?
- Lo siento – respondió Jae acercándose a la cama y abrazándola – no puedes venirte abajo. Entre todos lo vamos a arreglar.
- Pero Jae… Si esto sigue así, nosotros….

El teléfono de Hyori sonó y ella, antes de descolgar, miro quien era. El director de la agencia le pedía que ella y las chicas fueran inmediatamente. Llevaban días pensando cómo solucionar esto y al final, habían dado con la solución. Hyori colgó y miro a Jae con preocupación. Todas debían presentarse en media hora en el despacho del director.

Changmin bajo del coche y observo el circuito de velocidad. En esa época del año no había carreras, por lo que si pagabas, podías alquilar una moto y echar varias carreras por el circuito. Volvió a mirar su móvil y comprobó que el sitio era el correcto. Aya le había mandado un mensaje, pidiéndole que se encontraran allí. Se preguntó qué estaba pasando, pero seguro que era relacionado con el tema del escándalo. Jae había regresado al estudio de grabación con preocupación y se había encerrado en una pequeña sala donde componían. Yoochun y Junsu intentaban averiguar qué había pasado, pero Jae tampoco lo sabía. Yunho había sido llamado para hablar con el director, por lo que no estaba allí.

Se sentó delante de la cristalera y a los pocos minutos, escucho el rugido de un motor y vio pasar una moto a gran velocidad que se alejaba por el circuito. Espero con paciencia a que la joven terminara para hablar con ella.

Esta por su parte, se encontraba allí porque la velocidad que alcanzaba la moto, la obligaba a concentrarse en conducir y conseguía olvidar todas sus dudas a esa decisión que había tomado. Estaba en sus manos ayudar a Hyori y a Jae. Solo tenía que decirle que si a Top. Apenas habían pasado 2 horas desde que el director había hablado con ellas, pero le había bastado para saber lo que tenía que hacer. El director había decidido separar al grupo. Es decir, que ensayarían por separado. Además, en el caso de Hyori, debía salir del país porque así era más fácil callar los rumores. Todas se negaron, pero la decisión parecía estar tomada. Además, era inminente por lo que, esa misma noche Hyori partiría para Japón, donde ya tenía todo preparado. Ella ya había llamado a Top y aceptado volver con él. Top también iba a cumplir su parte y hablar con Hae Rim. La joven se dirigió a la oficina del director para impedir la partida de su amiga, pero no fue posible. El director le dijo que aunque callara a la fuente, los rumores ya se habían extendido y que lo mejor era que Hyori se alejara por un tiempo para poder concentrarse en su formación.

Además, tenía un problema añadido y este era Yoochun. Desde que la beso, lo había evitado. Incluso cuando se encontró con Top en la terraza, ella le pidió tiempo porque no quería tener que enfrentarse a él. ¿Cómo no se había dado cuenta antes de que Yoochun sentía algo por ella? Aquel beso era la prueba de hasta qué punto el joven había estado aguantando y, lo poco perceptiva que era. Debió darse cuenta cuando él le dijo que no la veía como una amiga. Pero no lo comprendía del todo. Yoochun tenía novia, ¿Por qué la beso a ella? ¿Quién le dijo que tenía novia? Nadie, es lo que ella quiso creer desde el principio para negar los sentimientos encontrados que el joven le producía. Sin darse cuenta, las acciones de Yoochun habían provocado que se fuera enamorando de él. Pero todo eso no tenía importancia ahora, pues lo principal era ayudar a Hyori y a Jae, pues la situación había sido provocada por ella.

Bajo de la moto y observo a Changmin esperando dentro. Al sentarse en la mesa con él, esbozo una triste sonrisa, producto de la decisión que había tomado. El joven supo que algo pasaba, aunque ni ella ni Jae le habían dicho nada. Se sentaron a tomar café en silencio, aunque Changmin la interrogaba con la mirada.

- Te he llamado porque voy a necesitar un apoyo cuando todo se derrumbe. Sé que lo que voy a hacer va a ser duro y que me odiaran por ello. Te lo quiero contar porque cuando me hunda y me sienta en la más profunda oscuridad, alguien me tendrá que levantar.
- ¿No deberías pedírselo a otro? – pregunto el joven desconcertado – por ejemplo… ¿a Chunnie?
- Su novia no…
- Micky hace tiempo que no tiene novia – respondió rápidamente el joven – además, parece que le gusta alguien desde hace tiempo.
- También he tomado una decisión respecto a él – respondió ella sonriendo con complicidad, pues todos parecían saberlo – te voy a pedir que me escuches. No quiero que me juzgues o intentes detenerme, pues la decisión está tomada y no voy a cambiar de opinión. Cuando la rueda empiece a girar no podre detenerla. Por eso, te pido que seas mi apoyo. Te lo pido como amiga, Min oppa.
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:39



capitulo 15: One

Leila, Seung Hee y Sun Hee observaban como Hyori recogía sus cosas. Ninguna se atrevía a decir nada porque sabían que una simple palabra provocaría un mar de lágrimas. Seung Hee iba a ser la encargada de llevarla al aeropuerto, pero Aya entro como un torbellino y la saco diciendo que ella se encargaba de llevarla.

- La esta secuestrando – intervino Sun Hee mirando atónita - ¿se ha vuelto loca?

Realmente, su primera intención no era llevarla al aeropuerto, sino obligarla a esconderse durante el tiempo que estuviera la polémica, pero Changmin le quito la idea de la cabeza después de escucharla. En Corea la encontrarían tarde o temprano y, tampoco era bueno vivir huyendo. Por eso, la llevaría a coger ese avión. Además, le dio instrucciones a Changmin para que Yoochun llevara a Jae al aeropuerto.

Todavía faltaban 45 minutos para que saliera el vuelo y Aya no paraba de mirar el reloj nerviosa. Hyori estaba extrañada, pero no sabía si preguntar que le pasaba o quedarse callada. Pasados 15 minutos, vieron a aparecer a Jae y a Yoochun camuflados. Aya recibió una llamada y, después de colgar, cogió a su amiga del brazo y la arrastro por el aeropuerto, mirando para atrás y comprobando que los dos jóvenes las seguían.

Entraron por una puerta y subieron unas escaleras para encontrarse de frente una puerta. Aya la abrió y empujo a su amiga. Poco después, entro Jae.

- Gracias – dijo a la puerta y supuso que hablaba con Aya – Chunnie te espera abajo.
- No me des las gracias porque más tarde te arrepentirás.
- ¿Qué quieres decir con…?
- No hay tiempo – Aya lo empujo y cerró la puerta.

Hyori observaba a Jae parada en medio de la habitación. El joven parecía cansado, pero esbozo una gran sonrisa al verla. Ella se abrazó a él y le pidió disculpar por todo. Jae acariciaba su pelo y ella no pudo evitar soltar unas lágrimas. ¿Por qué habían tenido que acabar así las cosas? Todo era culpa de Hae Rim y por ello deseaba que nunca se hubieran encontrado.

Hyori se abrazó a él y con suavidad rozo sus labios. Jae correspondió el beso con otro lleno de pasión y dulzura. Sin embargo, el sabor agridulce del momento no hizo que la joven se sintiera mejor.

- Realmente debo darle las gracias a Aya y Chunnie. Quería verte antes de irme. Últimamente hemos estado tan ocupados que no hemos tenido ocasión de hablar.
- ¿Ah sí? – Jae hablaba con tono despreocupado y parecía la misma persona de siempre. Eso hizo que Hyori rompiera a llorar, pues sabía que lo hacía porque no quería dejarla preocupada – No llores. En cuanto pueda escaparme, iré a verte. Aun así, si en algún momento tienes problemas, solo tienes que. Decirlo. Conozco gente allí y yo iré…
- ¿No te ha dicho nadie nada? No podemos vernos – respondió ella – al menos no por un tiempo. Las empresas han llegado a un acuerdo y… que idiota….
- ¿Idiota? ¿Quién es un idiota? Ya sé que puedo ser un poco… pero eso no quiere decir que no me duela y me lo dices así…
- No me refería a ti – replico ella sin dejar de sonreír, pues Jae intentaba animarla – quería decirte tantas cosas. He pensado tanto en… pero ahora, no me salen las palabras.
- Has pensado tanto… ¿En qué?
- En muchas cosas… en que no quiero seguir siendo una carga, pero me preocupa lo que te pueda pasar.
- ¿Una carga? ¡Cómo puedes decir eso! Nunca te he considerado así.
- Porque eres muy bueno – ella sabía mejor que nadie, lo que el joven se había esforzado por mantener oculta su relación – pero nuestros caminos se separan aquí. Si me quedo, tendrás que seguir protegiéndome y sufriremos más.
- Hyori… - Jae parecía confuso ante las palabras de ella. Con los ojos brillantes, negó violentamente con la cabeza – no es así Hyori… no….
- Por eso he tomado esta decisión de aceptar la propuesta de irme lejos – la joven no dejo que Jae terminara de hablar. Interrumpiéndole sin consideración, la joven dijo – pero ya no seré mas una carga… podre cuidarme sola. A cambio, yo librare mi batalla allí y volveré más fuerte y confiada.
- ¿Estas segura? – pregunto Jae con expresión preocupada – ¿no estás haciendo un esfuerzo muy grande?
- Sé que no será fácil, pero yo… - ella hablo sin vacilar – quiero que estemos juntos, pero ahora no parece posible.
- Hyori… - Jae escuchaba las palabras de la joven con expresión triste – has dicho que eras una carga, pero no es así. Es gracias a ti y a los demás que soy quien soy. Continuare luchando, pensando siempre en las personas que me han apoyado.
- Por eso mismo no huiré, pero me marchare para no causar más problemas.

Hyori siguió hablando serenamente, sin perder la sonrisa. Los hombros le temblaban un poco y en la voz se le notaba un eco triste, pero se aplico con todas sus fuerzas para no dejar de sonreír. Escucharon por megafonía la última llamada para el vuelo.

- Sera mejor que te vayas. No te preocupes por mí, estaré bien. Vete y… ¡a triunfar! Quiero saber desde Japón que estáis arrasando el mercado.
- Prometido – respondió el no muy seguro – no me dejare vencer, te lo prometo.

Volvieron a escuchar la llamada por megafonía, pero les costaba separarse el uno del otro. Al final, Jae hizo un gran esfuerzo y le regalo un último beso antes de marcharse primero, dejándola confusa.

- ¡Ah! ¿Eh? Es… Es…

Tenía que evitar llorar y para ello debía salir ya de allí, pero noto que en la mano tenía algo. Jae, en ese último beso, le habia dado un collar con una cruz. Se la había visto varias veces y sabía que le gustaba mucho. Hyori se lo puso al cuello enjuagándose algunas lágrimas.

- Adiós Jae - después de lanzar un suspiro, abrió la puerta y salió de la habitación para enfrentarse a su nueva vida.

Aya bajo las escaleras y, al abrir la puerta, se encontró con Yoochun que parecía estar esperándola. Ambos se miraron sin decir nada, pero la joven sabía que él estaba esperando una respuesta. No podía retrasar más tiempo esa conversación. Le pidió ir a un sitio tranquilo, donde estuvieran solos. Yoochun conocía el lugar perfecto. La invito a seguirlo y le envió un mensaje a Jae pidiéndole que por favor esperara un momento. Se dirigieron a una parte solitaria del aparcamiento, donde sabían que nadie los iba a molestar. Mientras lo seguía recordaba aquel beso desesperado, lo bien que se había sentido entre sus brazos. Sabía que entre el amor y el odio solo había un paso y que este engaño, iba a provocar que todos la odiaran.

Yoochun se giró para mirarla directamente a los ojos. Ella parecía dudar y no se atrevía a dejar salir las palabras. El dio un paso para intentar acariciar su cara, pero ella dio un paso atrás. El la miro dolido, como si no esperara esa reacción.

- Chunnie... quiero… yo… lo que paso el otro día.
- Te pido disculpas. Quizás me precipite – respondió el – no pensé en ti y aproveche que estabas herida para hacerlo, pero yo…
- No me molesto.
- Entonces – Yoochun volvió a intentar acercarse a ella, pero volvió a retroceder. Aquellas reacciones eran muy extrañas - ¿nosotros…?
- He vuelto con Top – dijo ella sin rodeos.

Yoochun la miro con asombro y con desconcierto. Había imaginado todo tipo de conversaciones con ella. No pensaba que decirle que le gustaba iba a ser fácil, pero en ningún momento se esperaba ese tipo de confesión. Ante el silencio del joven, ella intento suavizar el impacto.

- Quiero decir… Pensaba que ya no me afectaría estar delante de él, pero… me pidió salir y algo aquí dentro – Aya se llevó una mano al pecho – ha reaccionado y quiero darle una oportunidad.
- El te utilizo y jugo contigo… Realmente no entiendo porque vuelves con él. Aquel beso… ¿no significo nada para ti? Porque para mí…

¡No lo digas! Pensaba ella. No quería hacerle más daño y para ello tenía que evitar que el joven siguiera hablando. Por ese motivo, se abrazó a él y le dio un tímido beso en los labios. Yoochun la abrazo, intentando retenerla. Al separarse le pareció ver la pena reflejada en los ojos de Aya pero esta se giro rápidamente para que no la mirara. No podía permitirse dudar porque se derrumbaría y ante todo, quería proteger a Hyori y a Jae.

- ¡Mientes! – estallo Yoochun sin poder aguantar más - ¿Cómo puedes decir que no sientes nada cuando me acabas de…
- Lo he hecho para demostrarte lo que digo – dijo ella sin girarse – aquella vez me cogiste desprevenida. Eso no volverá a pasar.

El teléfono de Aya sonó y Top estaba al otro lado de la línea. Le pedía que se dirigiera al estudio de grabación. Después de colgar el teléfono, se giro y miro a Yoochun, que estaba parado detrás de ella, intentando comprender lo que pasaba. Todo lo que estaba pasando parecía irreal para él. No podía ser verdad porque durante todos estos días, ella había intentando evitar quedarse a solas con él. Aquello solo podía significar una cosa…

- Volvamos – pidió Aya – tengo que…
- Dime la verdad. ¿Por qué haces esto?
- Ya te lo he dicho – Aya volvió a girarse para no tener que mirarlo, pues temía que descubriera la verdad – estoy enamorada de Top.

No podía soportarlo más. Todo aquello le estaba haciendo mucho daño. Por culpa de Top había perdido algo, que podría haber acabado en una bonita historia y, el daño que estaba causando, sabía que iba a ser irreparable. Aun así, ¿Qué otra cosa podía hacer?

En silencio regresaron a la terminal aérea, cada uno sumido en sus pensamientos. Se encontraron con Jae y la joven se disculpó con un susurro al pasar a su lado, para luego subir al coche y marcharse. Yoochun no dijo nada, solo se subió al suyo y espero a que Jae hiciera lo mismo. Por la expresión de su cara, el joven supuso que algo había pasado entre los dos, pero no se encontraba con ánimos para averiguarlo.

Tal y como Aya supuso, los acontecimientos se precipitaron tan rápido y de forma tan turbulenta, que apenas tuvo tiempo para intentar impedir alguno de ellos. Top decidió hacer pública su relación, produciendo un distanciamiento de todas las chicas con Aya. Todos se preguntaban cómo había sido capaz de volver con él y Jae dejo de hablarle, aunque no solo por Hyori. Yoochun apenas salía y solo iba a las apariciones públicas de las cuales no podía librarse.

Changmin fue el único que permaneció a su lado y aquello extraño a todos los demás. ¿Quizás se equivocaban al juzgarla? Al fin y al cabo se cometían muchas estupideces por amor. Sin embargo, Jae era incapaz de perdonarla. Se encontraba saliendo con el culpable de su ruptura y además, había jugado con los sentimientos de Yoochun, le era imposible hacerlo.

Debido a la situación, Aya se vio obligada a abandonar la casa de las chicas. No solo porque no se hablaban, sino porque las compañías habían decidido aprovechar la relación para aumentar las ventas del nuevo disco de Big Bang y promocionar un poco a Aya, por lo que se centrarían en su carrera en solitario. Por lo tanto, tuvo que soportar las críticas y el escandalo como pudo. Por suerte, Taeyang y los chicos estuvieron de su lado, por lo que se hizo más llevadero. Aun así, ¿Conseguiría salir adelante o se hundiría en la soledad?

Changmin había quedado con ella para tomar un café. Tuvieron que quedar a escondidas y no solo por los chicos, sino porque la popularidad de Aya había subido demasiado en esos días. Quedaron en el circuito de velocidad, donde sabían que estarían tranquilos. El primero en llegar fue el joven, pero minutos después llego Aya. Estaba más delgada que la última vez que la vio, pero al acercarse la vio sonreír.

- ¿Cómo estás?
- Supongo que se puede decir que bien – respondió ella cansada – no es fácil llevarlo todo para delante.
- Tenemos que hablar – dijo el después de un momento de silencio – te dije que no iba a involucrarme, pero no puedo seguir viendo como caes en el abismo y no tenderte la mano. Top solo quiere fastidiar a Chunnie, supongo que ya lo sabes.
- No comprendo – Aya lo miro extrañada - ¿Por qué Top iba a querer…
- No lo sé – Changmin bajo la mirada – aun no lo sé, pero lo voy a averiguar.
- Aun así, estoy protegiendo a Hyori y a Jae – respondió ella - ¿te has dado cuenta de que ya no hablan de su relación? Parece que no lo he hecho tan mal.
- ¿Y qué hay de ti? ¿Eres feliz viviendo así?
- Solo os echo de menos a todos vosotros – respondió ella con sinceridad – por lo demás, todo está bien.

Changmin se quedó sin argumentos para convencerla de que dejara este juego. Aun así, no se iba a dar por vencido. Sin decirle nada a ella, buscaría la forma de arreglarlo todo.

Leila abrió los ojos en su habitación. Hacia unas horas, le habían entregado un collar y por culpa de esto, estaba huyendo continuamente. La joven levanto el collar y lo miro intrigada. Era de color rojo y parecía estar en continuo movimiento. Alguien llamo a la puerta y antes de abrir, guardo el collar debajo de la ropa. Cuando abrió la puerta apareció un hombre de confianza. Estaba cubierto de sangre y apenas podía mantenerse en pie. La joven le ayudo a entrar y lo tumbo en la cama. Iba a por toallas para ayudarle, pero le cogió la mano y negó con la cabeza.

- Ya es muy tarde para mi. Nos han descubierto. Debes huir. No mires atrás, solo corre y buscale.
- ¿Buscarle? – pregunto la joven.
- Al hijo de Yoon In – susurro el hombre.
- No digas tonterías – la joven intento soltarse pero el hombre la tenia fuertemente sujeta – no es mas que una absurda historia, tengo que…
- Ellos ya están aquí, solo el puede ayudarte. Busca a Yunwha.

El director grito corten y los actores se relajaron. La toma parecia haber salido bien porque parecia contento. Leila se quito la peluca y se dirigio al pequeño bar que tenían improvisado en el set de rodaje. Sonrio al ver que Yunho se giraba y le daba un beso en la mejilla.

Habían pasado 9 meses desde que Hyori se marcho. Jae poco a poco fue recuperando su forma de ser y Junsu viajaba continuamente a Japon para realizar unas promociones, por lo que podía tener noticias de la joven continuamente. Aya era la única que estaba distanciada completamente de los demas, excepto de Changmin. Ella se había convertido en la chica de Big Bang y allí donde ellos iban, se encontraba ella. De cara al público, ella y Top simulaban ser la pareja perfecta, pero todos los chicos de Big Bang sabían que Top no estaba enamorado y que tenía otras relaciones. Aya simulaba no saberlo, pero los rumores pronto comenzarían a circular. De momentos estaban callados, gracias a Gdragon y las agencias.

Leila estaba rodando una serie. Habían comenzado sus carreras en solitario y el proyecto del grupo, se encontraba parado. Hacia unos meses que había empezado a prepararse con ayuda de Yunho, aunque la mayor parte del tiempo, no hacían caso del guion.

- Te ha salido genial – dijo el joven.
- No será gracias a ti, que no parabas de….
- Shhhhh – Yunho la agarro de la cintura – pueden tener micros escondidos y no es plan de airear nuestras…
- ¿Te preocupan los micros y no las cámaras? – protesto Leila - ¿Qué haces aquí?
- Estamos grabando cerca - respondio el – y he pensado en venir y saludarte. Además, te traigo esto.

Yunho saco una tarjeta. Esa semana había una gala y tenia invitaciones para todos. No podían entrar juntos, pero una vez en la fiesta no iban a tener problemas porque no habría cámaras ni periodistas. Leila acepto, pues seguro que lo pasarían bien.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:41



NO RECOMENDADO MENORES 18 AÑOS

capitulo 16: Be the one

Seung Hee se había reunido con Jae para comer. Desde que Hyori se había marchado, se habían apoyado el uno en el otro. Después de la traición de Aya, la joven se había encontrado sola de repente. Tenía amistad con Sun Hee y Leila, pero las otras dos eran quien la había acompañado desde el principio de esta aventura. La joven había mejorado mucho en baile y expresión corporal y Jae había sido quien la había ayudado. A veces Changmin también los acompañaba y salían a cenar juntos, y Jae era avergonzado debido a las continuas meteduras de pata que provocaba antes de su debut.

Los nueve meses también fueron duros para Hyori, pues cuando llego a Japón se encontró muy sola. Un agente de la compañía la esperaba en el aeropuerto. Tuvo una cálida acogida con la gente del país, pero no se sentía segura. Aun así, se prometió ser fuerte y no llorar. A los pocos días recibió una llamada y respondió extrañada. Un amigo de Jae que vivía en Japón había hablado con él. Le había contado todo lo ocurrido y le pidió que ayudara a la joven en todo lo que necesitara. Hyori comenzó a salir con él y con su grupo de amigos y, de alguna manera, comenzó a sentirse mejor en el país.

Aun así, no era capaz de olvidar lo ocurrido, ni siquiera durante los duros ensayos. Además, Seung Hee le escribió un mail comentándole lo que Aya había hecho. Al principio le impacto y le dolió, pero estaba segura de que algo ocultaba.

Junsu se presento un día por sorpresa. El joven estaba promocionando la película de una amiga y estaría unos días en el país. Ella le acompaño a todos lados y no paraba de hacer preguntas. Junsu respondía con paciencia, pues ella no terminaba una frase, cuando ya estaba lanzando otra pregunta. Cuando el joven anuncio que volvía a Corea, la joven se derrumbo. Entre lágrimas le dijo que le gustaba Japón, pero que echaba de menos a sus amigas y a Jae. Junsu intento consolarla todo el camino hacia el aeropuerto, pues insistió en acompañarlo.

Cuando estaba a punto de embarcar, Junsu noto como alguien le agarraba de la chaqueta. Al girarse vio a la joven aguantándose las ganas de llorar y, cogiéndola de la mano, la arrastro hacia un rincón, donde la abrazo. Allí, la joven no pudo reprimir mas las emociones y abrazada a él, lloro hasta quedarse tranquila. El joven le prometió que volvería a verla y que se quedara tranquila.

Junsu cumplió su promesa y al menos iba a verla una vez al mes, argumentando que necesitaba unos días para relajarse. Hyori se dio cuenta de que esperaba ansiosa la llegada del joven y que, cuando estaba con él, apenas pensaba el Jae. ¿Aquello era una buena señal o mala señal?

Una noche Jae invito a Changmin a tomar unas copas. Había estado dándole vueltas al asunto y aun se extrañaba de la respuesta que la joven le había dado cuando le agradeció que preparara esa despedida en el aeropuerto. Había intentado hablar con Yoochun, pero el joven se negaba en rotundo a comentar nada de la conversación que tuvo con ella. Por lo tanto, Changmin era el único que podía decirle algo, pues en esos nueve meses, el era quien había estado apoyando a la joven. Algo debía saber, porque era una persona responsable a la que no le gustaban las injusticias y se posicionaba al lado del débil. Este, por su parte, había desistido de contar la verdad. Le dolía verla así, pero cada vez que le proponía contarlo todo, ella se molestaba y dejaba de hablarle durante días. No podía dejarla sola y por eso, se callaba.

- ¿Cómo esta Aya? – pregunto Jae cuando llevaban varias rondas - ¿le va bien?
- ¿Por qué preguntas ahora por ella? – pregunto Changmin extrañado.
- Curiosidad, supongo. Pero bueno, tampoco tienes que decir nada. No me interesa el estado de una persona que traiciona a…
- No digas nada – le interrumpió el joven – no sabes nada, por lo que no hables de mas, ya que puedes arrepentirte.

Jae lo miro con curiosidad, pero no dijo nada e invito a su amigo a seguir bebiendo. A diferencia de Jae, Changmin no aguantaba el alcohol y Jae, le dio conversación hasta que noto que el joven comenzaba a estar mareado.

- Creo que he bebido demasiado.
- Tonterías Min, toma una mas – dijo Jae sirviéndole otra copa – dime, ¿Por qué Aya se ha portado así?
- Esa chica tiene un grave problema – dijo Changmin echándose para atrás en la silla – le dije que no tenía que hacerlo, que así solo se haría daño, pero no quiso escucharme. ¿Sabes que me dijo? Min oppa, cuando la rueda empiece a girar no podre detenerla y quiero que seas mi apoyo. ¿Cómo puedo apoyarla cuando no estoy de acuerdo en la forma que ha hecho las cosas? Lo ha sacrificado todo.
- ¿Qué ha hecho? – pregunto Jae ahora con preocupación y sintiéndose idiota por culparla sin saber – dime que paso hace nueve meses.
- No puedo decirlo – sonrió Changmin a causa de la ingesta de alcohol – se enfadara conmigo y no quiero dejarla sola.
- Si me lo dices yo también la ayudare y no lo sabrá nadie… Dímelo Min.
- Top la obligo a hacerlo – dijo después de dudar unos instantes – le dijo que si volvía con él, se encargaría de detener a Hae Rim. Aya quería protegeros, por eso acepto y luego fue a hablar con los directores, pero le dijeron que ya se había extendido el rumor y que no podían cambiar de opinión.
- ¡Entonces en ese momento debió haber terminado con Top! – Jae estaba molesto.
- Eso le dije yo, pero entonces Top hizo pública su relación y ella se vio sola. Aun así, me dijo que gracias al escándalo y rumores que se producían con su romance, os dejarían en paz a vosotros y que al menos, su sacrificio había valido para algo.
- ¿Y qué paso con Chunnie? – a Jae ahora le cuadraban todas las cosas.
- Dijo que había tomado una decisión respecto a él, pero no quiere decirme nada más. Al principio intentaba que me lo dijera, pero cada vez que hablaba de él, su mirada era triste y deje de preguntar.
- Es una idiota….
- ¡Eso le digo yo todos los días! – Changmin intento levantarse pero se volvió a sentar mareado – Jae, no me encuentro bien….
- Lamento haber tenido que hacer esto – dijo el joven pasándole un brazo por su cuello y agarrándolo por la espalda – pero era la única forma para que contaras lo que ocurre. Eres demasiado leal. Vámonos, te llevare a casa.
- ¿Para que querías saberlo? ¿Es que vas a ayudarla? – respondió Min sentándose en el coche – no lo aceptara. No quiere ayuda de nadie.
- Ya pensare como hacerlo, antes quiero hablar con Chunnie.

Yoochun termino de colocarse la pajarita y se miro en el espejo. El traje que Sun Hee le había buscado era perfecto, pero el chico no tenía ganas de ir a ninguna fiesta. Aun así, no podía evadirla como las anteriores. Sin embargo, sabía que en ella estaría Big Bang y que posiblemente Aya estuviera con ellos. Había conseguido olvidarla, pero no se sentía seguro para enfrentarse a ella con una sonrisa. Todavía le dolía como lo había utilizado. A veces echaba un vistazo a las noticias para saber de ella y parecía que le iba bien.

Se sentó en el sofá a esperar que fueran a recogerlo. Había quedado con Jae. Este, se presento un día en casa con un montón de preguntas. El no quiso responder a ninguna, pues todas eran relacionadas con Aya. Jae le dijo que era importante y el de mala gana accedió.

- ¿No quieres saber los verdaderos motivos de lo que paso hace nueve meses?
- ¿Qué sentido tiene pensar ahora en eso? – pregunto Yoochun – no quiero saber nada de ese tiempo.
- ¿Todavía te gusta?
- No – respondió Yoochun – ni siquiera pienso en ella.

A veces se preguntaba donde había aprendido a mentir así. Quizás el golpe que le dio Aya había provocado que desconfiara de todos, incluso de sus amigos. Era cierto que apenas pensaba en ella, pero si decía que ya no le gustaba, estaría mintiendo. Quizás no fueran los mismos sentimientos de aquel tiempo, pero ella todavía provocaba que su corazón diera un vuelco cuando veía una foto de ella. Escucho el claxon de un coche y bajo. En el coche estaban Jae y Seung Hee. Ambos sonrieron al verlo aparecer, pues pensaban que realmente iba a intentar huir de esa fiesta.

Llegaron al lugar del evento y Seung Hee bajo del coche después de los dos jóvenes, que fueron asaltados por una nube de periodistas. Vio a Leila y a Sun Hee apartadas de otro montón de gente y supuso que allí estaba el resto del grupo. Escucharon gritos y vieron bajar de un coche a Daesung y a Taeyang. Ambos se acercaron a Changmin y le saludaron. Después de unos minutos de conversación, Changmin se alejo y ellos entraron en el edificio. Pocos minutos después llegaron Seungri, Top y Gdragon. Estos entraron sin ni siquiera saludar.

Jae vio que justo detrás de ellos, con paso lento iba Aya. Le costó un poco reconocerla porque llevaba el pelo de diferente color y más largo de cómo lo recordaba. Iba con la mirada clavada en el suelo, pero antes de entrar sus miradas se cruzaron. Al ver que la miraba directamente, ella desvió rápidamente la suya, como si no quisiera meterse en problemas. Además, comprobó que Yoochun también miraba hacia ella.

- Si quieres podemos acercarnos a decirle algo – susurro Jae.
- No tengo nada que decir – respondió Yoochun dirigiéndose a la entrada.
- ¿Esa era Aya? – pregunto Junsu acercándose a Changmin – se la ve distinta.
- Luego iré a saludarla – respondió Changmin – si quieres, luego puedes venir conmigo.

Entraron y se reunieron con el resto de los invitados. Leila tardo muy poco en colocarse al lado de Yunho y Sun Hee entablo conversación con Junsu, que había vuelto hacia unos días de Japón y le preguntaba sobre Hyori. La noche trascurría tranquila y Jae se paseaba de lado a lado de la sala buscando a la joven. Quería hablar con ella, pues se sentía culpable por haberla dejado de lado cuando había intentado ayudarles. La localizo sentada en una mesa hablando con Daesung, se acerco a ellos y los saludo. Jae, después de una conversación de cortesía, le pidió a Daesung que los dejara solos. El joven accedió y Jae se sentó frente a la joven.

- ¿Cómo estás?
- Bien – respondió ella con una sonrisa - ¿y tú?
- Hace mucho que no hablamos, ¿es lo único que tienes que decirme? Bueno, supongo que tanto tiempo callada, ha hecho que te vuelvas silenciosa.
- ¿Qué quieres decir?
- Que lo sé todo – ante la cara de asombro de ella, Jae sonrió con orgullo – tuve que emborrachar a Min, así que no lo culpes.
- Bueno, que lo sepas no arreglara las cosas con los demás – respondió ella – así que no importa. Aunque es curioso que te enorgullezcas de emborrachar a tu compañero de grupo.
- ¿Estar con Top te ha convertido en una idiota? – pregunto Jae.
- ¿Y así es como quieres que te cuente…
- ¿Me lo ibas a contar?
- No lo he hecho en nueve meses y tampoco lo haría ahora. No me arrepiento de nada.
- ¿De nada? – Jae la miro fijamente.
- De nada – respondió ella tras unos instantes y con inseguridad.

Taeyang se acerco a ellos para saludar y darle un mensaje de Yunho a Jae. Este, comprobó que la joven lanzaba miradas furtivas a Yoochun.

- Me dijo que no pensaba en ti.
- Y hace bien, si yo pudiera tampoco pensaría en mi – respondió Aya con tristeza – me porte muy mal…
- Yoochun es una persona muy sensible y, a pesar de no saber que le dijiste, debiste hacerle mucho daño porque se encerró en sí mismo. Aun así, creo que sigue esperando una explicación.
- No creería nada de lo que le diga.
- Chunnie es una persona comprensible, deberías intentarlo.
- ¡Aya! – ambos se giraron al escuchar la voz de Top – nos marchamos ya.
- ¿Eres su juguete o qué? – pregunto Jae molesto.
- Me marcho ya – Aya se levanto – en cuanto a Yoochun… este es el precio a pagar. He aceptado el castigo.
- No es justo que ambos estéis así por culpa de una tercera persona – Jae la paro cogiéndola del brazo – llámame, aun no he terminado de hablar contigo.

Ella lo saludo y se marcho de la mesa para reunirse con Top. Este paso su brazo por la cintura de la joven y ambos salieron de la sala. Jae pudo comprobar que desde la otra punta del salon, Yoochun los miraba salir pero no fue capaz de descibir la expresion de su rostro.

Unos tibios brazos la envolvieron desde atrás, invitándola a apoyar se contra la espalda de aquel fornido pecho, como queriendo trasmitirle valor. Había necesitado tanto de él, de ese halo protector que lograba transmitirle la fortaleza de la que a menudo carecía, haciéndola flaquear, instigándola a dejarse vencer por las duras pruebas que se vio obligada a enfrentar.

- Pensé que no me iba a afectar tanto, pero hoy después de ver a Aya… Se la ve tan decaída que me preocupa - musitó acariciando sus brazos, provocando que la estrechara con más fuerza. El apoyó el mentón sobre su hombro, provocándole un escalofrió al sentir el cálido aliento masculino chocar contra su cuello y oído.
- Lo sé, a mí también me preocupa – murmuro con voz grave – pero, fue ella quien eligió ese camino. No hay nada que podamos hacer.
- Tienes razón - interrumpió con suavidad girándose sin romper el abrazo viéndolo a los ojos – Ella ha elegido ese camino.

Yunho le dio la razón y quito un mechón de cabello azabache que caía sobre sus bellos ojos chocolate. Acerco sus labios a los de ella con lentitud. La besó con ternura, degustando la dulzura de la boca de la joven, que respondía a él de la misma forma, comprendiendo sus sentimientos.

- Te necesito a mi lado siempre - aseguró, la joven sonrió acariciando la mejilla áspera a causa de la barba que comenzaba a evidenciarse – no me abandones, porque soy capaz de esposarte a mi cuerpo o mi cama –amenazó mirándole de una forma que dejaba claro que no se trataba de una broma.
- No me parece tan terrible - contestó travieso – Quizás debiera intentarlo para comprobar si cumples tu amenaza.
- No hay necesidad. Con mucho placer te ofreceré una demostración – señaló con una sensual sonrisa de medio lado.
- Comprobémoslo - afirmó con seriedad.

La besó nuevamente, experimentando una incomparable y profunda emoción. Recorrió la menuda espalda, con manos hambrientas de sentir su piel desnuda. Llegó hasta la estrecha cintura oprimiéndola aún más contra él. La escuchó gemir, y sonrió entre besos, iniciando una caricia ascendente, hasta llegar a la sedosa cascada de su negro pelo. Continuó besándola ofuscado por la avidez de hacerla suya, arrancándole sofocados jadeos de placer.

Sin romper la unión de sus bocas y con manos temblorosas, Leila desabrochó los últimos botones de la camisa. Después con agónica lentitud, deslizó las manos por la piel morena palpando la dureza de su pecho y subió hasta llegar a los hombros bajando por lo largo de los musculosos bíceps, quitando a su paso la camisa, para finalmente dejarla caer al suelo. Apoyó la mejilla al lado izquierdo el pecho logrando percibir el rápido latir de su corazón, casi tan desbocado como el propio. Depositó un tenue beso en la piel del joven, percibiendo que contenía la respiración. Eso la incitó, y fue alternando labios y lengua a lo ancho del torso, provocándolo. Suspiró al rozar en el trayecto un endurecido pezón, el que atrapó lamiéndolo, succionándolo, de la forma en que él lo hacía con ella. El joven soltó un ronco gruñido, en respuesta a esa sensual tortura, volvió a sonreír complacida de su labor. Cuanto estaba disfrutando darle placer.

Lo estaba volviendo loco. Esos suaves labios recorriendo su pecho realmente lo estaban haciendo perder la razón. Aumentando el ardor en su cuerpo, sentía que pronto se quemaría vivo. Bajó las manos hasta el firme trasero apretándolo, oprimiéndola contra él, demostrándole que no podría aguantar mucho más tiempo ese juego sensual.
Jadeó ante aquella advertencia, entendiendo perfectamente el mensaje, pero no estaba dispuesta a ceder tan rápido el mando. Posicionó sus manos sobre las del joven obligándolo a que soltara sus nalgas. Tomó una de sus grandes manos, besando la palma, el dorso, los nudillos, cada dedo con una deliberada calma. Finalmente se echó a la boca el dedo índice, lamiéndolo y succionándolo con la misma velocidad, sin detenerse levanto la vista con un brillo travieso en su mirada. Estuvo a punto de soltar una carcajada al ver los desorbitados ojos del joven, que resplandecían viéndola con una mezcla de emociones que iban de la completa conmoción, hasta un deseo y pasión febriles.

¡Rayos!, si esa boca estuviera jugando con otra parte de su anatomía, de seguro habría caído inconsciente al suelo. Resopló haciendo un además de querer tocarla, pero ella se lo impidió y le sonrió con picardía. Hizo acopio de todo su autocontrol, para permanecer quieto, a pesar que su agitación. Era desesperante, la excitante curiosidad, que mujer había azuzado en él y, aunque había planeado lo contrario, ¡Por Dios! que estaba disfrutando mucho el ser seducido por ella.

Recorrió el brazo varonil, subiendo hasta llegar al hombro, mientras caminaba lentamente tras él. Deslizó ambas manos por la fornida espalda, acariciándolo con las yemas de los dedos y ocasionalmente utilizando las uñas, arañándolo con suma delicadeza, viendo como se contraían los músculos en reacción a sus estímulos. Repitió la acción con una mano mientras él, con una mano desabrochaba su blusa. Permitió que se la quitara, sin dejar de acariciarlo, la arrojó lejos en el suelo y luego hizo lo mismo con el sujetador. Yunho deslizó las manos hasta la cintura, siguiendo el contorno del pantalón hacia el frente, se pegó a su espalda presionando sus senos desnudos contra él. Adoró sentirlo jadear entrecortadamente, escuchando un ahogado “¡Oh Dios mío!”, producto de sugerente roce del que era víctima y de las manos que correteaban por su vientre. En la misma posición aprovechó de lamer y mordisquear su espalda al tiempo que le desabrochaba el pantalón y bajaba el cierre, cuidando no tocar su ingente erección. Tiró de la prenda hasta que cayó al suelo e inició un juego con el borde de su bóxer, jalando sutilmente del elástico que lo sujetaba a la cadera varonil. Regresó frente a él, sin dejar de tirar, haciendo un ademán de pretender bajarlo, pero sin concretar la acción.

Respiraba cada vez más agitado y sus ojos estaban encendidos producto del vehemente deseo que lo consumía. Sin embargo continuó inmóvil, apretando con fuerza los puños, intentando soportar esa deliciosa tortura. Expectante a lo que vendría a continuación, a lo que esa perversa y sensual mujer estaba maquinando para volverlo completamente loco.

Se acercó para volver a besar el firme torso, pero esta vez bajando hasta su estómago, cada vez más abajo… hasta encontrarse con un obstáculo. Alzó la cabeza mirándolo con una expresión indescifrable, esbozando una sutil sonrisa. Lentamente lo despojó del bóxer, dejando al descubierto aquella parte de su anatomía que visiblemente clamaba por ella, irguiéndose soberbio frente a sus ojos.

- Le… Leila… - balbuceó débilmente, con una voz enronquecida, tragando con dificultad.
- ¿Debería parar? – sonrió ella con picardía.

Lo tomó con suma delicadeza, estimulándolo, recorriéndolo en toda su extensión, se acercó hacia él, dándole un sutil soplido, escuchando un profundo gemido, casi agónico, brotar de los labios masculinos. Sin dejar de acariciarlo, depositó un beso tras otro, él se movía cada vez más inquieto, como buscando un deleite que la chica, premeditadamente, tardaba en brindarle. Sin embargo tampoco ella pudro resistir mucho ese tormento, así que decidió complacerlo.

¡Cielo Santo! No era cierto… ¡Definitivamente, lo que estaba sucediendo era producto de alguna febril fantasía! Inclinó la cabeza para comprobarlo, pero era verdad. ¡Ahí estaba!... Leila, se encontraba a sus pies y por primera vez, brindándole un placer desconocido e indescriptible, tan maravilloso como ella misma. Exhalaba suspiros jadeantes, con la mirada nublada, producto de las increíbles sensaciones que se iniciaban entre lo que esgrimían esas delicadas manos y esos sugerentes labios, para luego extenderse a través de todo su cuerpo, elevándolo, envolviéndolo en un tumulto de sensaciones supremas. De verdad hubiera querido continuar con ese erótico suplicio, al que él mismo aceptó someterse, pero ya no podía controlar la necesidad tocarla y hacerla suya.

Detuvo la mano que lo martirizaba, inclinándose hacia ella, sonrió con ternura ante la mirada turbada que ella de dirigió. La instó a levantarse y la ciño con fuerza, entrelazando sus brazos tras la estrecha cintura, hasta casi despegarla del suelo.

- Estas a punto de hacerme perder la razón - masculló resoplando agitado, simulando reprenderla - Y aún es muy pronto para que eso suceda… ¿Cómo piensas disculparte? – inquirió a su oído, lamiéndole el lóbulo de la oreja, jalándolo provocativamente con los labios, y al mismo tiempo empalmando la pelvis contra la de ella. La joven gimió temblando entre sus brazos.
- Haré lo que tú quieras - respondió jadeante, besándolo en el cuello, abrazándose a la cintura del joven.

Sonrió ante su respuesta, era precisamente una de las cosas que quería escuchar. La beso con un ansia desmedida explorando el interior de de su boca con frenesí, intentando tolerar el ardor que lo sofocaba y se acumulaba de forma casi dolorosa en su entrepierna. Gruño al sentir los pezones erguidos de sus senos pegados a su piel, llamándolo, despertando una férvida sed de ellos. Inclinó la cabeza para alcanzar uno, envolviéndolo con sus labios, lamiéndolo, sorbiéndolo con un apetito voraz, mientras cubría el otro con su enorme mano, masajeando gentilmente, percibiendo como parecía hincharse ante su toque, ajustándose a la perfección.

Leila dejó caer la cabeza hacia atrás, gimiendo extasiada de esas caricias, enloquecida por la humedad de su lengua que degustaban sus ya sensitivos pechos y, por el aliento jadeante de ese hombre que chocaba contra su piel. Repentinamente se vio elevada por esos fornidos brazos, con una facilidad asombrosa. La llevó cargando hasta la cama, depositándola con suma delicadeza. Gimió al sentir el contraste de la fría sábana de seda con la piel febril de su espalda. Yunho la miró con una expresión escalofriante, que traslucía un hambre insaciable que le exigía poseerla. Trepó a la cama, cubriendo ese divino cuerpo femenino con el suyo. Apoderándose una vez más de la anhelante boca, recorriendo esa piel aterciopelada con las manos. Hizo un lento recorrido con los labios hasta llegar a su vientre plano, jugando en su ombligo. Se levantó un poco para desabrochar los ajustados vaqueros, quitándoselos junto con la ropa interior, los arrojó por sobre su hombro hacia algún punto indefinido de la habitación. Regresó a su vientre, esta vez iniciando un viaje ascendente, terminando en el fino cuello. Se apoyó con el antebrazo para evitar hacerle daño y aplastarla demasiado. La otra mano se dirigió al valle entre sus piernas, palpando su humedad, gimió roncamente al saber que estaba lista para recibirlo.

- Yunho… - musitó como una súplica al sentirlo invadir su intimidad. Lo necesitaba y quería que acabara de una vez con el tormento de ambos. Tiro débilmente del cabello negro, instándolo a verla a los ojos, para que comprendiera su apremio.
- Lo sé… - susurró guturalmente.

Le sonrió de un modo cautivante, con los ojos cargados de aquel sentimiento que ambos compartían. Volvió a lamer a lo largo de su cuello, hundiendo un dedo dentro de ella, Leila arqueó la espalda emitiendo un grito. Cuando él aumentó la fricción de aquella enloquecedora irrupción, creyó que moriría. Hundió los dedos en el cabello, tras la nuca, besándolo con desenfreno, expresándole su impaciencia. Bajó una mano, acariciando su colosal erección y escuchando una ahogada exclamación, seguido de un áspero gemido.

- Por favor… Yunho – susurró con expresión anhelante.
- Dime lo que quieres… Dímelo – exigió jadeante entre los labios de ella y acomodándose entre las piernas de la joven.
- No… me hagas… esto – suplicó casi con desesperación.
- Dilo… – urgió, atormentándola con su masculinidad.
- A ti… te quiero a ti… dentro, en lo más profundo de mi ser – respondió entre suspiros sofocados.
- Te deseo tanto… No tienes idea de cuánto te necesito… – masculló delirante, acariciando un suave muslo, guiándolo en torno a su cadera.

Con un movimiento tortuosamente lento, se adentró en ella, poco a poco, sintiendo fascinado como era envuelto por la húmeda calidez de su mujer... Maravillándose de la sensación de convertirse en un solo ser, aquello lo hacía temblar extasiado. Leila exhaló un suspiro al sentirlo completamente en su interior. Era un momento absolutamente sublime. Su calor, su olor, sus varoniles formas, la cautivaban, transportándola fuera de este mundo.

Yunho le hacía el amor con devoción, de una forma mágica, casi irreal, transmitiéndole un tumulto de sentimientos, era tierno, delicado, indescriptiblemente entrañable. Continuó embistiéndola con la misma lentitud, como si luchara consigo mismo, intentando prolongar esa unión por una eternidad. Lo rodeó con ambas piernas, ajustándose a la perfección al vaivén de su cadera, acariciando su húmeda espalda, percibiendo como se contraía su asombrosa musculatura ante el esfuerzo de sus acometidas, haciendo que se estremeciera cada fibra de su cuerpo.

- Te amo… Leila… – jadeó con voz ronca y apasionada, mirándola a los ojos con una expresión anhelante – Te quiero en mi vida, para siempre

Salió de ella casi por completo, volviendo a invadirla como si deseara fundirse en su interior. La joven emitió un leve grito, sintiendo que su corazón saltaba de júbilo. “¿Acaso se podría ser más dichosa?”. Sí, junto a él, lo sería mucho más. Se perdió en aquellos ojos oscuros, acariciando el rostro bañado en sudor. Vio en ellos la expectante súplica, y la agonía de la incertidumbre… Entonces lo entendió…

- Para siempre… – juró trémula – Estoy irremediablemente enamorada de ti…

Ya no hubo más… Esas palabras, lo hicieron perder la cordura, y agonizar preso de un placer que de seguro debía ser parte de un sueño fantástico, ya que era demasiado perfecto, justo como la mujer que se encontraba suspirando bajo su cuerpo, aferrada a él, perdida en aquella vorágine de sensaciones. Su cuerpo reaccionó a ella también dejándose guiar por sus demandas, incrementando el poder de sus embestidas, ya no había vuelta atrás. Se apoyó con una mano y con la otra asió la mano de Leila. Y así, con sus manos entrelazadas, el tiempo se detuvo mientras ascendían juntos al paraíso del éxtasis.

- Te amo… Te amo tanto… tanto – susurró emocionado con voz gutural
- Y yo a ti. Te amo con toda mi alma – respondió, estremeciéndose al ser elevada al mismo cielo.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:42



Capitulo 17: Still in love

Aya entro en la cafetería acompañada de Changmin. Este la había recogido por petición de Jae, que era quien los había citado. Tal como le dijo, tenía que hablar con ella y no iba a dejarlo pasar. Con él en la mesa, estaba sentado Taeyang. Aya miro al joven con expresión de resignación. De algún modo, sabía que Jae no iba a poder mantener la boca cerrada.

- Debiste haberlo dicho antes – le recrimino Taeyang – no podemos permitir que Top haga lo que le dé la gana. Me resultaba extraño que solo realizaras apariciones públicas y que luego desaparecieras. Tampoco te veíamos en la casa compartida. Era todo muy raro.
- Dijiste que tenías una idea de porque motivo Top se estaba portando así – dijo Jae – explícaselo.
- Al principio sí que parecía interesado en ti. Nosotros mismo nos sorprendimos, pues Top es un tío que no dice nada y tampoco demuestra nada. Después de la pelea que tuvo con Yoochun, parece que se dio cuenta de algo y desde ahí, comenzó a cambiar. Top parece que ha sentido celos de Yoochun. Algo ha tenido que pasar entre ellos para obligarte a hacer esto, cuando el ya no siente nada por ti.
- ¿Por qué seguir dándole vueltas al tema? – respondió ella cansada. Luego le pidió a Changmin que le llevara un café y el joven se levantó – ya no puedo dar marcha atrás. Te dije que no me arrepentía de nada.
- Aquel silencio te delato – respondió Jae – no sigas mintiendo.
- Deja a Top y busca a Yoochun – dijo Taeyang.
- Claro – Aya se echó a reír – solo tengo que plantarme delante de él y decirle que me perdone, que realmente lo quería a él y…
- No es un mal argumento – sonrió Taeyang – realmente te gustaba.
- Eso no importa ahora.
- De todas formas – Jae le dio una dirección a Aya y sonrió – es necesario que os veáis. Creo que Chunnie también me ha mentido. Debemos comprobarlo. Yo iré contigo.
- Lo haces por diversión, ¿verdad?- Aya le devolvió el papel – esta sección de fotos es tuya.
- Yo estoy malo de la garganta y no puedo hacerla – le volvió a dar el papel – no puedes negarte.
- Esto te facilitara las cosas para que hables con Chunnie y lo dejes con Top – dijo Changmin dejando la taza sobre la mesa y una revista. En ella salía Top con una mujer que no era Aya. El titular ponía: “Pillados, esta es la amante de Top”.

Junsu bajo del avión y sonrió al ver a Hyori esperándolo. La joven se encontraba mucho mejor y parecía haber recuperado la sonrisa. Además, en los últimos meses apenas preguntaba por Jae. No le había dicho los motivos de sus continuos viajes, pero es que estaba enamorado de ella. Lo sabía desde hace tiempo y estaba seguro que la advertencia de Jae fue el momento en que lo descubrió. Sin embargo no había dicho nada, primero porque Jae era su amigo y después, cuando llego a Japón estaba sola y triste.

Hyori por su parte, tenía sentimientos encontrados. Esperaba ansiosa las visitas de Junsu y se sentía triste cuando se marchaba. Además, poco a poco había olvidado a Jae, a quien apreciaba un montón, pero ya no sentía lo mismo.

Al ver aparecer a Junsu, su corazón dio un vuelco. ¿Qué estaba pasando con ella? Lo descubriría poco a poco. Acompaño al joven hasta el hotel y luego quedaron para tomar algo con el grupo de amigos japoneses. Hyori le comento que últimamente había estado saliendo mucho con Akanishi Jin, uno de los integrantes del grupo.

A Junsu pareció no importarle el comentario que ella lanzo maliciosamente, para ver si conseguía descubrir algo en la expresión del joven. Este no dio muestras de importarle, más bien sonrió y le dio la enhorabuena.

- ¿Cómo está todo por Corea? – pregunto ella cambiando de tema.
- Bien – respondió el – Jae parece haber perdonado a Aya y ha encontrado la forma de torturar un poco más a Chunnie. Ayer estaba tramando algo.
- ¿Se encuentra bien? Aya, me refiero.
- Esta más delgada, pero por lo demás parece estar bien.
- ¿Y Jae?
- También – respondió Junsu – tiene mucha amistad con Seung Hee.
- Me alegro – sonrió ella con sinceridad. Ahora podía quedarse tranquila, pues al igual que ella, Jae había podido seguir adelante.

Yoochun tanteo la mesa del salón en busca de su móvil. Se había quedado dormido en el sofá y había sonado la alarma del móvil. Todavía le quedaba una hora para dirigirse a la dirección que Jae le había dado, pero era mejor que se fuera ya.

Todavía tenía en mente la noche de la fiesta donde había visto a Aya hablar con Jae. Pocos minutos antes, Top se había acercado a él y le había sonreído.

- Hace tiempo que no te veía. ¿Cómo te encuentras? – ante el silencio de Yoochun continuo – te dije que volvería a mí. Sin embargo, me pregunto dónde ha quedado aquella frase que me dijiste.
- ¿A qué te refieres?
- ¿Lo has olvidado? Parece que realmente has olvidado todo lo referente a ella – Top se acercó para que todo el pudiera escucharlo - Conseguiré que ella no sea capaz de pensar en nadie, excepto en mí. Parece que esta vez he ganado.

Yoochun no había olvidado esas palabras y realmente lo seguía pensando en ese momento, pero como llevaba tanto tiempo convenciéndose de que debía olvidarla, no quería pensar mucho en ello. Sin embargo, todos sus intentos se fueron al traste cuando la vio. Se dio cuenta de la fuerza de sus sentimientos en cuanto ella apareció. La necesitaba y quería estar con ella, ayudarla y protegerla pero ella se había encargado de alejarlo. Aun así, las palabras que Top le había dicho contenían mucha malicia y algo ocultaban. ¿Había hecho bien en dejarla marchar así? ¿Debía tenderle una trampa para que dijera la verdad? Aquel último beso, lo recordaba triste pero lleno de sentimientos. Unos sentimientos que a lo mejor ella no podía expresar con palabras. No, seguro que se equivocaba. Ella no sentía nada por él y él se sentía idiota por creerlo.

Se dirigió a la dirección que Jae le había dado. Aun no comprendía muy bien porque había accedido a hacer esa sesión de fotos, ya que las fotos de Jae no pegaban con él, pero le había insistido mucho. El joven lo estaba esperando en la puerta de… ¿una piscina climatizada? Cerró el coche y miro a Jae como si no se creyera lo que estaba viendo. ¿Qué tipo de sesión de fotos era esa?

- No sé cómo me he dejado convencer – suspiro Yoochun.
- Estoy enfermo – dijo mirándolo con cara de pena – no es bueno para mi garganta que me meta en el agua.
- Ah y yo si – respondió resignado – terminemos rápido.
- Tranquilo, no es nada de lo que tú piensas – sonrió Jae – no vas a pasar frio.

Los dos entraron en el edificio, alrededor de la piscina habían colocado varias plantas tropicales. Yoochun volvió a mirar incrédulo a Jae deseando no tener que ponerse en bañador. Observaron que había gente llevando cosas de un lado a otro, pero Yoochun apenas tuvo tiempo de reaccionar, cuando lo cogieron y lo llevaron a maquillaje. Jae lo siguió porque quería ver la cara del joven cuando viera a su pareja.

Dentro de la sala de maquillaje ya estaban preparando a una persona. Tenía los cascos puestos y no escuchaba nada a su alrededor. Yoochun al principio no la reconoció porque estaba de espaldas y una maquilladora tapaba la imagen del espejo, pero cuando esta se marchó, se quedó petrificado pues era ella. Después de nueve meses la tenía tan cerca que parecía irreal. Jae pasó a su lado y casi ni lo noto. Le tapo los ojos asustándola y le quito los cascos.

- ¿Qué escuchas? – pregunto llevándose un auricular al oído – no está mal. Tienes visita.
- ¿Visita? ¿Qué quieres…. Yoochun – ella se giró y cuando vio al joven parado frente a la puerta, fue bajando el tono de voz. Después miro a Jae con mil dudas.

Yoochun no era capaz de articular palabra. ¿Qué pasaba con él? Se suponía que ya no le importaba, pero tenerla tan cerca, removió emociones que creía olvidadas y eso le dolía.

- Tengo… tengo que salir un momento – Yoochun se dio la vuelta y se marchó.

Jae iba a seguirlo, pero Aya lo detuvo e indico que iría ella. No podía huir eternamente y, aunque no llegaran a nada, necesitaba primero el perdón de Yoochun para poder enfrentarse a los demás. Por eso lo siguió hasta casi la entrada y, cuando consiguió darle alcance, le pidió que la siguiera.

- Sé que ahora mismo no quieres verme y que me odias, pero…
- ¿Estás bien? Se te ve más delgada.
- ¿Eh? – aquella pregunta la descoloco completamente. En sus ojos vio preocupación y no supo cómo interpretarlo. Quizás había visto los rumores y por eso preguntaba, pero Yoochun no se dejaba influir por esas cosas – estoy bien. Yo quería…
- ¿Aun estáis así?

Un joven cogió a Yoochun y se lo llevo de allí. Aya observo como lo metían en una habitación donde habían preparado toda la ropa. Jae se acercó a Aya, pero esta negó con la cabeza indicando que no había podido decir nada. El joven suspiro y decidió intervenir para provocar un poco a Yoochun.

Comenzó la sesión fotográfica que trataba sobre mostrar la temporada de verano de una conocida ropa de marca. El fotógrafo les pidió que actuaran con naturalidad, pero había un poco de tensión en el ambiente. El fotógrafo no estaba contento con los resultados, así que Jae intervino e hizo algunas fotos con la joven, mostrándole a Yoochun que el problema era él.

Realizaron una parada para descansar y comenzaron con los bañadores. Al director le gustaba la pareja que hacían Jae y Aya, así que los bañadores eran para ellos. Se suponía que estaba enfermo, pero como andaba por allí rondando, no le importó participar. Yoochun salió de la habitación donde se cambiaba y los vio jugando en el agua. Jae intentaba hacerle una ahogadilla y ella huía. El fotógrafo le pidió que la cogiera y la levantara en el agua, provocando que dejara ver como las gotas de agua recorrían su dorada piel y Yoochun quería salir corriendo de allí. ¿Es que alguien había manipulado todo esto para que le fuera imposible controlarse? Suspiro y se acercó a la piscina cuando el fotógrafo dio media hora de descanso. Jae salió del agua y fue a hacer unas llamadas. Se sentó en el borde y observo que desde el agua la joven llegaba nadando.

- ¿Podemos hablar? – pregunto temerosa de que volviera a salir huyendo. El asintió y ella se apoyó en el bordillo – quiero pedirte perdón. Aquella vez no te conté toda la verdad y…
- No importa lo que paso – la corto porque no quería hablar de ese tema. En ese momento le era imposible concentrarse, porque tenerla tan cerca lo estaba torturando – no hace falta que pidas perdón. Top tenía razón cuando dijo que estabas completamente en su poder.
- ¿Cuándo has hablado con Top? – pregunto ella alarmada.
- Eso no importa. Él dijo que no ibas a poder olvidarlo y parece que tenía razón.
- Chunnie no es lo que crees. Yo…
- ¡Continuamos! – grito el fotógrafo desde algún rincón.

Yoochun se levantó y se marchó. Aya suspiro y espero a que Jae entrara en el agua. Este antes de entrar fue parado por Yoochun, que lo miraba molesto.

- ¿Tú no estabas enfermo? – Jae lo miro travieso, lo que provoco que se enfadara más. Lo llamaron para prepararse para la siguiente parte de la sesión – da igual, no me contestes. Acabemos de una vez.
- ¡Hyung! No te enfades.
- No me llames hyung después de hacerme esto – lo escucharon gritar desde maquillaje.
- Parece molesto – dijo Aya saliendo del agua y acercándose.
- No sabe mostrar sus verdaderos sentimientos – dijo Jae cogiéndola en brazos como le pedía el fotógrafo – en realidad está contento.
- ¡Jae! – a la joven no le dio tiempo a coger aire, cuando el joven se lanzó a la piscina con ella en brazos.

Después de un rato, se encontraban sobre un cuadrado con arena artificial posando con Jae. Yoochun salió de maquillaje al escuchar la risa de ambos y desde la distancia, no pudo apartar los ojos de ella. A su mente acudió aquel recuerdo tan lejano de cuando se despertó y se puso a contra luz en la ventana de su cuarto. El que salió del baño, comprobó antes que nadie lo hermosa que era y ese recuerdo, permanecía vivo a su pesar.

- ¡Hyung! Qué bien que estas aquí – Jae lo cogió y lo coloco junto a Aya. Luego observo que los dos parecían nerviosos.
- Me gusta la pareja que hacen, pero algo no cuadra.
- El está demasiado vestido y ella solo lleva el bikini – dijo Jae al verlo con vaqueros y con camisa. Luego cogió un pareo y se lo dio a Aya – póntelo en la cintura.
- Exacto – sonrió con satisfacción el fotógrafo – bien, Jae representa la diversión y el amor juvenil. Necesito que vosotros dos hagáis que la cámara eche chispas. Imaginar que estáis en una playa al atardecer. El día está muriendo y no podéis contener la pasión. Necesito que demostréis que os necesitáis con pasión y desesperación.

Yoochun no tenía forma de escapar, aunque sabía que no le iba a ser difícil interpretar lo que le estaban pidiendo. De hecho, su miedo era no poder controlarse lo suficiente y cometer una locura después de tanto tiempo.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:43



Capitulo 18: All in vain

Sun Hee había quedado con Changmin para cenar. Desde hacía varios meses ambos habían coincidido mas, eso era debido al trabajo de ambos. Habían grabado un programa juntos y varias sesiones de fotos. Algo parecía haber surgido entre ellos, aunque eran cautos y no querían precipitarse. Además, Jae le había pedido que le contara la verdad sobre Aya, pues pensaba que ya era hora de solucionarlo.

La velada transcurrió tranquila y no tuvieron ningún percance con la prensa. Al principio se comentó algo, pero Changmin y las empresas se encargaron de enviar un comunicado, indicando que solo eran amigos. Después de esto, dejaron de circular rumores y todo fue bien.

- Estoy agotada. Llevo todo el día de un lado para el otro.
- ¿Quieres que te lleve a casa?
- Te invito a tomar algo allí – sonrió Sun Hee – estaremos tranquilos.
- ¿Hoy no hay nadie aquí? – pregunto Changmin observando el salón vacio.
- Y no solo eso – respondió ella abriendo las puertas de los armarios – se lo han llevado todo. Quizás debamos salir.
- Un te estará bien – sonrió Changmin.
- Voy a prepararlo – dijo ella dirigiéndose a la cocina. El joven la siguió minutos después y se sentó en la mesa – Min…. Quizás te resulte extraño que te lo pregunte, sobre todo porque no lo he hecho en todo este tiempo, pero…. En la fiesta vi como Jae se acercaba a Aya.
- Lo mejor para arreglar los malentendidos es sentarse a hablar.
- ¿Cómo se encuentra ella?
- Se encuentra bien. Ha sido duro, pero parece que por fin va a poder avanzar.
- Tu eres el que ha estado apoyándola y con ella desde el principio – Sun Hee llevaba tiempo dándole vueltas al asunto - ¿Por qué no me cuentas lo que sabes?
- Con una condición – dijo Changmin – dejemos de ser solo amigos y de dar vueltas. Salgamos.

Sun Hee lo miro sin palabras. Llevaba días esperando que el joven se decidiera a dar el paso. Estaba tan segura de que lo iba a aceptar, que en ese momento no pudo ni pronunciar las palabras. Asintió con la cabeza y se giro colorada para seguir preparando el té. Changmin se limitó a sonreír desde la mesa donde la estaba observando.

Junsu y Hyori estaban tomando unas copas con el grupo de amigos. El joven había aguantado toda la noche como ella y Jin tonteaban. Intentaba simular que no le importaba, pero estaba molesto y solo quería salir de allí. Seguía callado respecto a sus sentimientos, porque pensaba que ella aun no había olvidado a Jae, pero quizás debería dar el paso definitivo.

Jin se levantó e invito a la joven a seguirlo. La joven, antes de marcharse, vio que Junsu se levantaba y salía del local. Ella dudo si seguir a Jin y marcharse con Junsu. ¿Le gustaba Junsu? ¿Quería estar con Jin? Indecisa, se dejo arrastrar por este último. La llevo a una habitación privada y comenzó a besar su cuello con dulzura. Ella le correspondió revolviendo su pelo y buscando su boca para darle un beso, pero no estaba satisfecha. Le gustaba Jin, pero la partida de Junsu la estaba atormentando. No quería esto…. No quería estar con Jin, le apetecía estar con Junsu.

- ¿Qué pasa? – Jin notaba que ella no estaba concentrada – llevas días buscándome.
- No soy la única que ha buscado – respondió ella – pero lo siento Jin, no puedo…
- Vamos, ambos lo queremos – Jin volvió a intentar besarla, pero esta vez el beso no fue correspondido. Jin se separó molesto - ¿para qué me provocas si…?
- Lo siento, ¿vale?

Hyori se levantó y se marchó de allí. Recogió sus cosas y se despidió del grupo. Tenía que alcanzar a Junsu, aunque posiblemente ya estaba lejos. Cogió el móvil y marco el número de Junsu. No respondía al móvil, así que camino hasta la calle principal para coger un taxi y dirigirse al hotel donde él se quedaba. Su móvil sonó y comprobó que Junsu estaba llamando.

- ¿Conoces esta parte de la ciudad? Necesito una guía.
- ¿Dónde estás? – ella miro a todos lados y lo vio apoyado en una parada de bus. Ella colgó y se acerco - ¿Por qué te has marchado?
- Tenía calor y me aburría allí – Junsu la miro a los ojos - ¿y tú?
- Lo mismo – sonrió ella rápidamente contenta de haberlo encontrado.

Ambos caminaron un rato por la calle. Hyori le pidió que le siguiera contando cosas de los chicos se alegro que todo fuera bien. Jae había cumplido su promesa. Junsu la miro confundido y Hyori le contó que había hecho una promesa con su amigo. El grupo superaría este bache y triunfaría.

- Es algo que ya sabias. Cuando te fuiste ya éramos famosos…
- Tenía miedo de que por mi culpa las ventas cayeran. Jae es genial… Bueno, todos lo sois – sonrió la joven. Luego se giro y miro a Junsu – te vas pasado mañana, ¿verdad? Quiero darte una cosa y un recado para Jae.
- ¿El qué? – pregunto Junsu con curiosidad. Ella se acercó a él y lo sorprendió con un tímido beso en la mejilla, pero el joven se movió y fue a parar a la comisura de los labios – ah, lo siento.
- Gracias por todo – dijo Hyori ruborizada – mañana te daré lo que es para Jae.

Big Bang había acabado de grabar en el estudio y estaban ayudando a recoger cuando Taeyang se acercó a Top. Había dudado sobre cómo abordar el tema de forma que Top no se sintiera atacado. Posiblemente cuando se enterara de que alguien sabía lo que estaba haciendo, intentaría que no se alejara de él y, si tenía que caer, lo haría con ella.

- Tenemos que hablar – dijo cuando estuvo a su lado. Top dejo la guitarra y lo miro – hace días que no veo a Aya, ¿todo va bien?
- Si, ha estado ocupada con varias sesiones de fotos – respondió Top - ¿Por qué?
- Deberías pasar más tiempo con ella. La última vez que la vi parecía decaída, quizás está enferma – intervino Gdragon.
- ¿Me estáis diciendo como llevar mi relación con ella? No os preocupéis, tenemos un vinculo que no se puede romper.
- ¿Qué quieres decir? – pregunto Gdragon con curiosidad.
- Hablas como si tuvieras un contrato con ella – Taeyang se preguntaba si el joven iba a descubrirse – como si ella estuviera contigo por obligación.
- ¡¿Qué dices?! – exclamo Gdragon – ninguno de los dos sería capaz de hacer algo así.
- Claro que no – Top interrogo a Taeyang con la mirada preguntándose cuanto sabia. Luego sonrió - ¿Cómo puedes decir algo así?
- Tuviste un rollo con otra mientras estabas con ella. ¿Cómo puedes estar seguro ahora de que es la que te gusta?
- Cometí una equivocación – respondió Top – pero ambos lo hemos hablado y me ha perdonado.

Top recibió una llamada en ese momento y se marcho. Taeyang no se quedó satisfecho con lo que había escuchado y maldijo en voz baja alejándose. Gdragon lo escucho, pero no dijo nada y dejo que se marchara. ¿Qué pasaba entre estos dos? ¿Podía ser que Taeyang estaba enamorado de Aya?

- ¿Estaban discutiendo? – pregunto Daesung acercándose – Top parecía molesto cuando se marchaba.
- ¿Se ha ido?
- Dijo que tenía cosas que hacer – respondió Daesung.

Yoochun daba vueltas por la casa incapaz de concentrarse en nada. Había intentado olvidar la sesión de fotos y, cuando creía que estaba a punto de conseguirlo, le llega un correo del fotógrafo. Estaba tan contento por cómo había salido todo, que les pidió que eligieran la foto que más les gustaba y entre las tres, seleccionarían la foto de la portada. ¿La que más le gustara? En todas había sufrido, pero quizás la peor fue la última. La mayoría eran posados normales, de espaldas, de cerca, de lado… pero en la última, les pidió que se miraran a los ojos y fueran sensuales. Al escucharlo, casi se cae del tronco del decorado donde estaba apoyado. No le gustaban demasiado las fotos así, pero parecía que no tenía salida. Ella se acercó nerviosa mientras él se sentaba en la arena. Aya dudo unos minutos y, al final, el fotógrafo la sentó sobre el joven. Su piel se erizo al sentir el contacto de la piel de la joven. El fotógrafo seguía hablando, pero ninguno de los dos parecía escucharlo. Jae observaba en silencio, aunque a veces dejaba escapar una sonrisa misteriosa.

Se miraron un instante a los ojos y ninguno supo describir la expresión que vio en los ojos del otro. ¿Miedo? ¿Deseo? ¿Pasión? Era difícil adivinarlo. El fotógrafo capto el momento y contento con esa foto, le pidió a ella que apoyara su cabeza sobre el pecho de él y que este, le acariciara el pelo. Aya dudo un instante, pero Yoochun le dio un tirón del brazo para que continuara. Había controlado el latido de su corazón, que parecía que iba a salirse de un pecho. Por eso, lo mejor era acabar cuanto antes. Otra orden del fotógrafo volvió a sobresaltarlos. Ella debía simular que besaba el cuello del joven. En ese momento Jae dijo algo y Aya rozo con sus labios la piel de Yoochun, provocando que toda su piel se erizara. La toma fue perfecta.

- Lo siento – susurro ella al levantarse.

¿Qué era lo que sentía? No había sido culpa de ella, Jae la había desconcentrado. Además, no le había molestado, todo lo contrario… Sin mirar a ningún sitio, se dirigió a las duchas y abrió el agua fría para calmarse. Al salir, se encontró con Jae.

- Aya se ha marchado – sonrió – me mentiste… Menos mal que ya no te gustaba.
- Cállate, tú tienes la culpa de todo – pidió Yoochun sentándose a su lado - ¿Qué voy a hacer ahora?
- Ser sincero contigo mismo.

¿Ser sincero? Todavía seguía dándole vueltas a lo ocurrido y maldiciéndose por no haberla retenido. Pero ya todo daba igual, pues ella estaba con Top. No pienses mas en ella, se decía a sí mismo, solo es un capricho y no te confundas. La frase de Top pasaba por su cabeza una y otra vez: “Parece que esta vez he ganado yo”. ¿Acaso esto era una competición? Sin embargo era cierto, el había ganado y Yoochun debía olvidarse de ella. Por eso, se controlaría y se esforzaría por dejar de…

Llamaron a la puerta y se encontró con Yunho y Leila. Ambos sonrieron al verlo y le preguntaron si podían quedarse allí un rato. El joven los miro extrañado pero Yunho rápidamente le explico lo que ocurría. Changmin estaba en casa con Sun Hee y no querían molestarlos y la casa de Yunho, estaba rodeada de periodistas. El vivía en un bloque con varios famosos y al parecer, había surgido un escándalo, por lo que era mejor no acercarse por allí en unas horas. Yoochun accedió, pues de todas formas, planeaba salir a despejarse un poco, ya que no podía hacerlo en casa. Los invito a pasar, cogió su cazadora y se marcho.

Sun Hee todavía no podía creerse lo que Aya había hecho. ¿Acaso se había vuelto loca? ¿Cómo pudo callarse algo así y enfrentarse sola a todo eso? Se sentía tremendamente culpable por haberla prejuzgado. Mientras Changmin se lo contaba, ella no daba crédito, aunque comprendía que buscara la ayuda del joven, pues era prudente y sabia que no la traicionaría. Sun Hee llego a la conclusión de que ella hubiera hecho lo mismo.

Se reunió con las demás en casa y decidió contarlo todo. No podía permitir que Top siguiera haciendo lo que quisiera, aunque a medida que iba hablando la situación se volvía más surrealista y dudaba de que las demás la creyeran.

- ¿Y qué paso con Yoochun? – pregunto Seung Hee.
- Nadie lo sabe – respondió la chica – el único que quizás sepa algo es Jae, pero ni Aya ni Chunnie han hablado al respecto.
- Quedemos con Aya – propuso Leila – no podemos dejar que lo siga enfrentando todo sola.
- Yo le contare la verdad a Hyori, aunque supongo que ella se huele algo – dijo Seung Hee – es muy lista.

Hyori llego a la cafetería y cogió aire. Llegaba tarde a la cita con Junsu. El joven estaba tomando un café y la esperaba pacientemente. La joven, después de recuperar el aliento, rebusco en su bolsa y saco un cd. Al estirar el brazo, Junsu comprobó que uno de ellos estaba vendado. La obligo a mostrarle la venda y la miro interrogante. Ella se limitó a sonreír y saco su móvil, enseñándole el tatuaje que Jae tenía en la espalda.

- Le dije que el grupo debía seguir en lo más alto y que desde Japón seguiría los pasos. Se podría decir que es como una especie de promesa. Me he hecho un tatuaje.
- Es el mismo que llevan esos dos – dijo Junsu refiriéndose a Jae y a Yoochun – uno lo tiene arriba y el otro más debajo de la espalda…. Tú parece que también te has vuelto loca.
- Es mi forma de demostrar mi apoyo al grupo – sonrió ella – además, me encanta vuestra música. ¿Cuándo vuelves a Corea?
- Esta noche cojo el vuelo – Junsu se quedó pensativo. De repente quería pasar más tiempo allí y no tener que marcharse, pero el grupo tenía actividades y no podía faltar. El joven cayó en la cuenta de que Hyori abandono la reunión para ir a buscarlo. ¿Podía significar eso algo? Claro que no, se estaba haciendo ilusiones por nada. Aun así, sentía curiosidad por saber porque no estaba con Jin - ¿Cómo van las cosas con Akanishi?
- Ah, al final no acabo en nada – respondió nerviosa – parece que no es mi tipo.
- Desde luego si tu tipo son como Jae… él y Akanishi no se parecen en nada.
- Debe ser que tengo mal ojo para elegir a los hombres – bromeo ella.

Después se quedó en silencio tratando de desviar la conversación. De repente, se acordó de Aya. Había preguntado por todos menos por ella. Suponía que nadie le hablaba porque Junsu no la había nombrado pero ella estaba preocupada. En las noticias que llegaban, decía que estaba en una relación con Top, pero en las fotos se la veía triste, cansada y con una sonrisa forzada. Había intentado llamarla, pero no respondía al móvil y tampoco a los correos. Quería preguntar, pero temía escuchar malas noticias.

- Junsu… esto… ¿sabes algo de Aya?
- Hace nueve meses que no hablo con ella – respondió el – la vimos el otro día en una cena. Seguía con Top y…
- Pero, ¿Esta bien? En las fotos no lo parece.
- ¿Y qué importa? Ella se lo ha buscado. Decidió continuar con Top a pesar de todo.
- Creo que todos estáis equivocados. ¿Alguien ha hablado con ella?
- Solo Changmin – respondió Junsu – es el único que ha seguido a su lado. También la vi hablando con Jae.
- ¿y Chunnie?¿No ha preguntado nada?
- Chunnie paso unos meses muy malos, no sé si hablo con ella pero cuando se anuncio la noticia de que ella y Top estaban juntos, se volvió mas callado que de costumbre.

No volvieron a comentar nada, pero la joven se quedo preocupada. Quería volver a Corea para saber que estaba pasando.

Aya esperaba a Top en su apartamento. Lo había llamado porque quería acabar de una vez por todas con esto. Aquella sesión de fotos la había hecho comprender que no era capaz de dejar de pensar en Yoochun. Su corazón casi se sale de su pecho y tuvo que hacer verdaderos esfuerzos para controlar sus temblores provocados por la cercanía del joven. Cuando termino la sesión, Jae se acercó a ella. La joven derribo su coraza que había creado y se derrumbo.

- ¿Qué voy a hacer? Tengo miedo.
- Habla con el – le dijo Jae – ya te dije que Chunnie está esperando una explicación.
- Top no va a dejar…
- Termina con Top, no importa lo que diga – sonrió Jae – ese será el comienzo.

Estaba dispuesta a hacerlo, pero le preocupaba la reacción de él. No sabía si temía más que la dejara marchar o que la retuviera con alguna excusa. Escucho la puerta y lo vio entrar. Ella estaba sentada en el sofá y lo miraba nerviosa.

- Tu dirás – dijo Top dejando las llaves en la mesa y dirigiéndose a la cocina por un poco de agua – estoy cansado, así que se breve.
- Quiero que terminemos con este juego – soltó la joven sin pensarlo más. Realmente quería dejarlo desde hace tiempo, pero no sabía cómo hacerlo y tampoco tenia fuerzas para hacerlo. Sin embargo, ahora tenía el apoyo de Jae y eso la ayudaba.
- ¿Después de nueve meses? – pregunto Top extrañado – supongo que la sesión de fotos que tuviste el otro día te ayudo a dar el paso.
- No tiene nada que ver – dijo Aya - ¿no estás cansado de estar con alguien que no te gusta? Además, se que estas con Hae Rim.
- Estando con ella mantengo su boca cerrada, creo que ese fue el trato – Top abrió un cajón y saco un sobre. No estaba dispuesto a dejarla marchar y que Yoochun ganara - ¿sabes qué es esto? Es información sobre Yoochun. No sabía que tuviera un pasado tan interesante.
- ¿Qué tienes ahí? – pregunto ella desconcertada. ¿Qué pasaba con el pasado de Yoochun?
- No te lo diré – sonrió Top – tienes que estar un poco mas conmigo. Acabamos de sacar disco y superamos en ventas a Dbsk. Si lo dejamos ahora, crearemos un escándalo y eso nos arruinaría las ventas. Si te vas con ellos, no es bueno para nosotros.
- No puedes obligarme.
- No, pero si te marchas le daré esto a la prensa… ¿Qué crees que harán con esta información? Puede que sea el fin de Yoochun o de Dbsk.
- Eres un…
- Son negocios – la corto Top guardando el sobre – te recuerdo que decidiste entrar en este juego. Por cierto, parece que estás hablando más de la cuenta y eso podría poner en peligro a Yoochun. Si dices algo de esto, el sobre ira directo a la prensa.

Aya se levantó y salió del apartamento. No jugaba limpio y la tenía totalmente en su poder. ¿Qué podía hacer? Esta vez ni siquiera podía contar con Changmin o con Jae.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:44



NO RECOMENDADO MENORES 18 AÑOS

Capitulo 19: Hug

Yoochun se presentó en el bar media hora después de recibir una llamada. Comprobó que se trataba del móvil de Aya y decidió no cogerlo. No estaba seguro de querer hablar con ella. Sin embargo, ante la insistencia, pensó que podía ser algo grave y decidió coger la llamada. Al otro lado de la línea escucho la voz de un hombre, que decía trabajar en un bar y pedía que fuera a recoger a su amiga.

Le indicaron que la habían llevado a una habitación, tal y como él había pedido, y que se encontraba un poco mareada. Yoochun abrió la puerta del reservado y la encontró con una camarera. Esta, al verlo entrar saludo e intento explicarle que había pasado. Aya se encontraba sentada en el sofá con las manos en la cabeza.

- Casi se desmaya – explicaba la camarera – intentamos que no bebiera mas pero…

Yoochun no la escuchaba y miraba a la joven preocupado. ¿Cómo había podido acabar así, si sabía que el alcohol le sentaba mal? El joven se acercó a ella y se sentó a su lado. La camarera se levantó. Yoochun le dio las gracias, se disculpó e indico que se encargaría de todo. Cuando la camarera se marchó, intento que ella lo mirara, pero no consiguió que levantara la cabeza.

- No me mires – le pidió ella – no debiste haber venido. Así solo complicaremos las cosas.
- ¿Qué ha pasado? Sabes que el alcohol te sienta mal…. No hagas que me preocupe si…
- Y aun bebiendo, no consigo olvidarme de los problemas – Aya levanto la cabeza y las lágrimas caían por su rostro – y además, te meto en ellos…. Soy tan estúpida…

Yoochun la miro sin comprender, pero la ayudo a levantarse. Tenía que sacarla de allí, dejar que tomara un poco de aire fresco y esperar a que se tranquilizara. Intento llevarla a casa, pero ella se negó en rotundo, diciendo que no quería ver a Top ahora. ¿Todo esto era culpa de el? Yoochun no tuvo elección y la llevo a su apartamento. La joven espero pacientemente mientras el preparaba un té. Observo la habitación y se fijó en la foto que había cerca del ordenador, donde estaban todos al principio de conocerse. Sonrió al recordar con el mal pie que ambos habían empezado y se sorprendió al recordar cómo habían evolucionado sus sentimientos. Yoochun atrajo su atención al dejar la taza sobre la mesa y se sentó frente a ella.

- Lamento molestarte – susurro ella.
- Deja de decir lo siento y cuéntame que ha pasado.
- Es muy complicado y largo de contar. Me tomare el té y me marchare. No quiero molestarte más y tú no querrás…
- Aun no… - Yoochun dudo unos instantes – necesito que me cuentes todo. Quiero comprender porque… yo… me gustaría ayudarte.
- Jae tenía razón – Aya sonrió al recordar las palabras del joven donde le decía que Yoochun esperaba una explicación – parece que te conoce bien.
- ¿Qué tiene que ver Jae en esto? – Yoochun se levantó y fue a la cocina a por algo de comer.
- Chunnie, no seas bueno conmigo – Aya se sintió mareada. Parecía que se había pasado el efecto del alcohol, pero se equivocada. La habitación comenzó a dar vueltas – si lo eres, no tendré fuerzas para…

La joven se tumbó en el sofá y se quedó dormida. Yoochun iba a preguntar más cosas, pero al verla dormida se acercó y la observo. Con el maquillaje no se había dado cuenta, pero al verla de cerca parecía cansada y tenía unas ojeras muy visibles. Se preguntó si había estado durmiendo bien y si, era por el insomnio o por los problemas que tenía. Ese pensamiento hizo que se preocupara más. ¿Qué demonios estaba pasando para que llegara a esos extremos? Un mechón de pelo cayó sobre su cara y el, despacio, lo retiro de su rostro. Luego, paso sus dedos por los labios de la joven, frenando su deseo de besarla.

- Yunho – Yoochun se sobresaltó al escuchar el móvil sonar y corrió a cogerlo. Además, aprovecho para ir a por una manta y taparla – sí, ya voy para allá. Gracias por retrasar un poco la entrevista. Sí, todo está bien. No te preocupes… ¿Ya ha llegado Junsu?
- Hace unos minutos – respondió Yunho al otro lado – el avión se retrasó, pero ha llegado.
- Tardare poco – Yoochun colgó el teléfono y echo la manta sobre la joven. Luego, después de una última mirada, salió por la puerta.

Después de la grabación, los chicos se marcharon rápidamente. Yoochun salió volando sin decir a donde iba. Changmin y Yunho, habían quedado con Sun Hee y Leila. Jae y Junsu parecían que eran los únicos que no tenían planes. Junsu decidió irse a casa a descansar, pero antes le dio el cd que Hyori había preparado. El joven se quedó un poco sorprendido, pero agradeció que lo llevara y se fue a casa para verlo. Encendió la televisión y apareció ella en la pantalla saludándolo. Jae no se imaginaba que apareciera ella y sintió algo raro, como si tuviera un sentimiento encontrado. ¿Qué pretendía al enviarle este video?

- Bueno… ¿por dónde puedo empezar? Mmmmm, empezare por disculparme… creo que cause muchos problemas. Desde que estoy en Japón, he tenido tiempo para reflexionar sobre muchas cosas. Ah!, antes de que se me olvide… ¡Mira!

Le enseño su brazo, donde se había hecho el tatuaje. Jae se hecho a reír y luego continuo mirando el video. Hyori seguía hablando.

- Felicidades por seguir en lo más alto. Lo habéis conseguido y así – volvió a mostrar el tatuaje – es como demuestro mi apoyo. Junsu dice que estoy tan loca como esos dos…. Supongo que se refiere a Yoochun y a ti…. Continuo. Estaba echa un lio por venir pero…
- ¡Ey Hyori! ¿Qué haces? – un chico se acercó y miro la cámara - ¿Es un video para tu novio?¡Tio, es una peazo de mujer, no la pierdas nunca!
- ¡Lárgate! – grito ella dándole un empujón molesta. El joven se marchó cabizbajo y Jae sonrió – como iba diciendo… Al venir tuve bastantes problemas. Al principio no quería estar aquí y me pasaba los días pensando en ti…. No estoy muy segura de porque te digo esto… En fin, que tenía ganas de escaparme y verte. Luego, Junsu vino a pesar unos días y sin darme cuenta me ayudo. Poco a poco deje de pensar en ti. También me conto que eras muy cercano a Seung Hee… No me había dado cuenta de que habían pasado varios meses y de que te podía gustar otra chica… ¿Sabes que es lo más raro? Que no me molesto que podía gustarte otra. Si es verdad que te gusta Seung Hee, me gustaría que lo intentarais y que fuerais felices juntos. Quizás te parezca increíble, pero eso es lo que más deseo. Pensando sobre todo esto, he llegado a la conclusión de que nosotros dos somos algo así, como hermanos. Por eso, te querré siempre Jae. También por eso, olvida todo lo que paso antes de irme, por favor.
- ¿Qué lo olvide? – se preguntó Jae sorprendido.
- Creo que he aprendido una gran lección. Por eso, quiero pedirte que no te preocupes por mí. Me vine a Japón sin arreglar las cosas y me sentía muy mal…. Como si hubiera olvidado limpiarme el trasero después de cagar. De todas formas, algún día volveré a escribirte o mandarte un video. Estoy encantada con el trabajo que estoy haciendo, aunque os echo de menos a todos. Soy feliz con mi vida actual y solo deseo una cosa más, ¡que tu también seas feliz Jae! Te lo mereces y yo estaré a tope, jajajajaja. Debo volver al trabajo o me mataran. Dale las gracias a Junsu por hacerte llegar este video. Cuídate mucho… hasta pronto.

Jae apago la televisión y se quedó unos segundos mirando el vacío. Estaba intentando controlar las lágrimas, pero al final perdió la batalla y no pudo evitar que algunas corrieran por sus mejillas. Se alegraba de verla bien. Sabía que era una chica fuerte y que se repondría rápidamente. Aun así, tenía una sensación agridulce. El mensaje sonaba como una despedida y como si todo lo que habían pasado, debiera caer en el olvido. Era muy lista, pues con unas pocas palabras de Junsu, comprendió que quizás sentía algo por Seung Hee y, con este mensaje, le liberaba para poder intentarlo con ella. Definitivamente, era una de las personas que mejor lo conocía. El joven recordó el tatuaje y se echó a reír, pensando que estaba loca.

Yoochun abrió la puerta del apartamento y lo encontró vacío. Se acercó a la cocina y recorrió el apartamento buscándola. ¿Se había marchado sin decir nada? Cuando llego al dormitorio escucho el ruido del agua de la ducha. Sin darse cuenta, suspiro aliviado de que no se hubiera marchado. A los pocos minutos escucho que se cortaba el agua y salió disparado para el salón. ¿Por qué se marchaba corriendo? Estaba en su casa, ¿de qué huía?

Aya salió por el pasillo con una camisa de Yoochun y la toalla en la cabeza. El joven no pudo evitar volver a recordar la imagen de hace tiempo, cuando la vio así por primera vez. Quiso beber un poco de agua, pero se atraganto. La joven se paró en seco, quitándose la toalla de la cabeza, y lo miro asustada. No esperaba verlo allí. Él se giró cuando sus ojos se encontraron y ella, avergonzada, se sentó en el sofá y se puso la manta por encima.

- Lo siento – dijo ella – la ropa huele a soju y… tus pantalones no….
- Está bien – Yoochun saco su móvil y realizo una llamada – ¿Sun Hee? Lamento molestarte cuando estas con Changmin. Estoy con Aya… si, está bien. ¿Puedes traer algo de ropa para ella? ¿Changmin? Si… claro.
- ¿Min oppa? – pregunto ella cuando Yoochun le dio el teléfono – estoy bien, Chunnie está siendo muy amable.
- Es tu oportunidad – dijo el joven – cuéntale la verdad.

Yoochun la escuchaba desde la cocina responder con monosílabas. ¿Qué le estaría contando Changmin? Estaba preparando té y cuando volvió al salón, Aya colgó el teléfono. La joven cogió su taza y bebió unos sorbos.

- Van a tardar un poco – dijo ella para romper el silencio incomodo que reinaba – lamento causarte tantas molestias. Debería coger mi ropa y marcharme. Si, llamare a Min y…
- ¿No vas a contarme lo que ha pasado? No me digas que es muy largo de contar, tenemos tiempo.
- No se por dónde empezar – se resignó ella – todo empezó hace tanto tiempo, parece que en estos nueve meses, he vivido diez años.
- Comienza por la conversación que tuviste con Top en esa terraza – dijo Yoochun – parece que todo empezó allí.

Aya lo miro a los ojos. Era demasiado listo y se había dado cuenta de que ese era el comienzo. Sin embargo, comenzar a contarle desde allí era confesarle lo que sentía. Aquello no quería hacerlo, porque no estaba segura de los sentimientos que el tenía en este momento y, confesarlo todo podría suponer un rechazo al que no podía hacer frente ahora. Yoochun esperaba pacientemente y veía que en los ojos de ella se reflejaba el temor de sus pensamientos. Quería darle fuerzas para que hablara, pero no sabía cómo.

- La relación con Top es muy complicada – comenzó ella pensando con rapidez para intentar modificar un poco la versión – debo estar agradecida con él porque ayudo a parar el escándalo de Hae Rim. Sin embargo, Top es muy famoso y el peso de ser su novia es muy grande. Supongo que ya no aguante más la presión y por eso ayer…
- ¿Cuándo vas a parar de mentir? – Yoochun se acercó a ella, se estaba poniendo nervioso porque no hablaba claro. No imaginaba que se preocuparía tanto por ella. Desde que se conocían estaban peleando todo el tiempo y parecía un milagro que no se hubieran matado ya. Había muchos recuerdos y, continuaba enamorado de ella, a pesar de querer e intentar negarlo – dime la verdad de una vez.
- No puedo – susurro ella recordando las palabras de Top. Luego se levantó y fue al dormitorio. Escucho a Yoochun maldecir, pero lo ignoro. A los pocos minutos, salió con su ropa y se dirigió a la puerta – no está bien que este aquí. Debo… me marcho… perdón Chunnie, yo…

El joven salto del sofá y la sujeto del brazo metiéndola de nuevo en casa y cerrando la puerta. La arrincono contra la pared y acaricio su rostro. Ella, que estaba a punto de echarse a llorar, no pudo contener las lágrimas y se abrazó a él. Yoochun seguía preguntándose qué demonios pasaba, pero ahora debía intentar que se tranquilizara para poder hablar y sacarle toda la verdad. Era la única forma de poder protegerla.

- He esperado nueve meses para conocer la verdad. No me hagas esperar mas.
Aya sentía sus ojos clavados en ella, mientras esperaba en silencio a que dijera algo. Se encontraba indecisa y nerviosa, a la vez que intentaba regular su respiración y los latidos enloquecidos de su corazón. Finalmente inhalo aire y comenzó a hablar con los ojos clavados en la mesa del salón, evitando encontrarse con sus ojos.

- Ahora ya sabes la verdad – dijo cuando termino el relato – pensé que si me alejaba de ti, yo podría… es difícil de explicar y de creer.

Permaneció en silencio, intentando encontrar las palabras adecuadas para continuar o esperando que el dijera algo. Había sentido la necesidad de ser sincera y quería intentar ser correspondida. Quizás no fue muy buena idea, pero no podía guardarlo por más tiempo y su alma gritaba por desahogarse. Ya pensaría más tarde como arreglar las cosas con Top.

¿Me gustas? ¿Debía decirlo de forma tan directa? Antes de eso, debía tener en cuenta lo que él pensaba. Quizás no sentía nada por ella y, no sería capaz de escuchar palabras de rechazo de sus labios. Yoochun limpio una lágrima que se escapaba de sus ojos y sus brazos se enredaron de nuevo en el cuerpo de Aya y la mantuvo apretujada contra él.

- Debí darme cuenta en el aeropuerto – dijo por fin – de alguna forma, en mi interior sabía que mentías. Seguro que ese tormento es lo que no te hace dormir bien y te ha llevado a estos extremos.
- ¡Me gustas! – dijo ella cuando lo vio alejarse hacia el salón y coger el móvil. Comprobó que el detuvo su mano y la miro completamente alucinado. Después, escribió un mensaje. Ella continúo hablando – aunque supongo que ya es muy tarde.
- ¿Tarde?
- Así es. Por mi estupidez es muy tarde para nosotros. Nunca he tenido una verdadera oportunidad contigo Chunnie. Tengo una sensación extraña, como si fuera el final de algo que se ha desvanecido sin ni siquiera empezarlo. Acepte su propuesta porque pensé que mis amigos en ese momento eran más importantes que mis sentimientos. Como le dije a Jae, no me arrepiento de nada, solo…

Sigiloso se acercó hasta llegar a ella. La respiración de Aya se agitó al sentir como Yoochun acariciaba su pelo y su cara con suavidad. Ella se dejó llevar por la agradable sensación que aquel contacto le provocaba. Yoochun por su lado procuraba ser recatado con sus acciones e ir lo más despacio posible. El joven podía percibir la forma en que su temperatura corporal iba en aumento y su corazón galopaba con fuerza dentro de su pecho. Temía que en cualquier momento sus instintos le fallaran y se animara hacer cosas poco decorosas… ¿Pero, cómo podía resistir la tentación cuando tenía de aquella forma a la mujer que amaba, a la mujer que lo volvía loco?

Apoyó su frente contra la suya y vio como Aya cerraba sus ojos esperando ese beso que también deseaba. Él mojó sus labios y la besó al principio suave, luego apasionadamente, pasando una mano por su cintura y dejando la otra en la nuca para profundizar el beso.

Ella se dejó llevar entrelazando sus manos en el cuello de Yoochun. Él introdujo la lengua en su boca, jugando con la de ella. La saboreó como deseó hacerlo desde el primer momento en que la vio en su habitación. Él alejó su rostro unos centímetros y admiró sus labios que aún se encontraban levemente enrojecidos por la presión. Finalmente ella abrió sus ojos chocolates y lo miró completamente sonrojada. Ambos sonrieron sin soltarse, sin dejar de mirarse a los ojos.

- Me vuelves loco…

Besó su nariz y siguió por sus ojos, esos ojos que le hacían perder por completo la razón. Luego bajó nuevamente a sus labios, los lamió suavemente. La chica no tardó ni un segundo en darse cuenta que eran los dedos de Yoochun quienes deleitaban su epidermis con suaves movimientos. Un fuerte escalofrío viajó como un rayo por su cuerpo electrizando cada poro y erizando cada vello. Su situación empeoró cuando sintió como las palmas de sus manos se movían tímidamente por su espalda y fueron descendiendo hasta llegar a su cintura. Él se aproximó más a ella y la levanto al peso para luego tenderla en el sofá. Allí continuaron besándose y poco a poco fueron perdieron la ropa. Sin embargo, no se encontraban a gusto y entre besos y caricias, llegaron al dormitorio.

Se sentía en la gloria, no fue consciente del momento en que perdió el control de sus movimientos y sus manos se fueron aventurando por la espalda de la chica, para luego tener la osadía de disfrutar de la suavidad de su perfecto abdomen. Sus instintos fueron más fuertes que su raciocinio y simplemente quería dejarse llevar por lo que sus hormonas le pedían.

Aya permanecía con los ojos cerrados y disfrutando de aquellas maravillosas caricias. Pudo percibir que Yoochun se estaba acercando cada vez más a ella. Las manos masculinas fueron subiendo pausadamente hasta posicionarse encima de sus senos. La joven se quedó sin aliento cuando sintió como las extremidades envolvían sus pechos con movimientos circulares apretándolos con suavidad. Aquello fue suficiente para que su cuerpo comenzara a arder en llamas. Pronto notó que Yoochun había recostado ligeramente su fornido pecho contra ella; su corazón se paralizó al sentir como una virilidad masculina chocaba contra su espalda.

Si el objetivo de Yoochun era excitarla lo estaba logrando con éxito. La chica podía percibir un calor intenso en la parte baja de su vientre y una sensación desconocida se apoderó de ella. El joven continuó con sus caricias, separó ligeramente su cuerpo para poder besar los hombros de la muchacha. Con timidez fue deslizando sus labios y su lengua por la espalda hasta subir al cuello, el cual degustó con más pasión. Mientras la besaba continúo recorriendo sus senos con soltura. El sabor de su piel mojada era exquisito y no podía parar aunque su mente le gritaba que frenara sus avances.

Aya sentía que iba a estallar en cualquier momento. Aquellos besos y la forma en que la tocaba la iban a volver loca. Su cuerpo sentía la necesidad de tenerlo cada vez más cerca, pese al disgusto que sufrió al separarse de él e impedir que prosiguiera con sus caricias, se dio la vuelta para quedar frente a frente. En menos de tres segundos Aya rodeó con sus brazos el cuello del joven y lo atrajo hacia ella, para darle un beso que destilaba pasión. Sus lenguas se enredaron en un vaivén exquisito que se combinaba con pequeños gemidos de ambos.

Continuaron besándose mientras se abrazaban y sus cuerpos se rozaban entre sí. Aya enterró sus dedos en los oscuros cabellos del joven, y el por su parte, deslizaba sus manos por sus costados hasta llegar a sus caderas. Se afianzó a ellas y la atrajo con fuerza. La necesidad de hacerla suya aumentaba a cada segundo.

Ella se percató de lo excitado que estaba al sentir su miembro palpitante chocando contra su abdomen. Abandonó su boca y con ardor deslizó su lengua por el masculino cuello. Sus manos se hicieron camino por sus pectorales hasta palpar los definidos músculos abdominales que le fascinaban. Yoochun por su parte suspiraba hondo al sentir los avances de la chica y dio un gemido ronco cuando la mano de la joven rozó levemente su virilidad.

El deseo y la excitación eran una combinación peligrosa que amenazaba con hacerlo explotar. Se movió de forma que frenó los avances de Aya, para luego depositar un beso desesperado en sus labios. Conforme la iba besando logró que ella quedara recostada sobre las frías sabanas. La hizo su prisionera; con ambas manos la sujetó por la cadera y empezó una sesión de ardientes besos por su cuello y su clavícula. Sus labios hinchados y su lengua tibia abarcaron toda la piel que pudieron hasta que bajaron a una de sus partes favoritas.

Yoochun se encargó de besar con ternura el inicio de los senos de la chica. Le escuchó dar un leve gemido y aquello le motivó a continuar. Pronto dejó de besarla y comenzó a lamer la zona hasta llegar a la cúspide. Su calidez se encargó de cubrir el pezón que estaba libre para su deleite, mientras lo hacía su mano masajeaba el otro seno. Aya por instinto arqueó la espalda dándole mayor acceso a su cuerpo. Un gemido salió de su boca cuando el chico hizo un movimiento de succión que le pareció demasiado placentero.

- Chunnie… - murmuró con un tono seductor y queriendo tomar el control.

Él se dejó hacer hasta que al sentirse más excitado comenzó a acariciar los pechos de ella, los lamió, los besó con pasión. La escuchó gemir y arquearse sobre él, pero Aya no se detuvo. Tomó las manos y las puso sobre la cabeza de él para actuar libremente y entonces bajó más. Esta vez se dirigió a su cuello, embriagándose con ese perfume tan masculino. Lo escuchó gemir de placer, no le costaba nada excitarlo. Era mutuo, se deseaban con lujuria.

Ella siguió aún más, bajó hasta sus pectorales acariciándolo suavemente, lamió sus pezones y descendió más. Llego hasta el costado en su cadera, dando pequeños mordiscos porque sabía que esa zona era sumamente sensible y no lo resistiría, le gustaba volverlo loco de esa manera. El no pudo resistirse a esos mordiscos y la volteó sobre la cama quedando él arriba. Ella lo miró expectante, su respiración comenzó a agitarse, lo deseaba. Quería sentirlo dentro de su cuerpo de una vez.

La besó apasionadamente al verla tan lasciva, tan apetecible. Jugó con su lengua, mientras que con sus manos recorría el cuerpo de su amada. Primero sus pechos, luego sus muslos, su entrepierna... Con sus labios bajó hasta sus pechos mordiéndolos, lamiéndolos… Aya tragaba saliva y gemía de placer, cerró sus ojos, pues ya no aguantaba más tanto deseo.

- Yoo… chun – dijo entrecortadamente

Él dejó de lado lo que estaba haciendo y pudo admirar la mirada turbia por el deseo de quien lo llamaba. Se alejó del sitio en donde estaban concentradas sus caricias y la besó con delicadeza. El beso fue subiendo de intensidad y las manos de Yoochun bajaron hasta los glúteos de la joven, realizó un movimiento alzándola y logrando que las piernas de ella le rodearan por la cintura.

- Aya… - susurró con la voz ronca y, acercándose a su oreja, susurro Deseaba tenerte así…
- Hazme tuya de una vez…– susurró mordiendo su labio inferior.

Era todo lo que necesitaba escuchar, tomó su miembro y lo introdujo en ella, la escuchó gimotear de placer. Como la deseaba, cuanto lo excitaba verla así, suplicando, pidiendo más. Al sentirlo dentro cruzó sus manos en la ancha espalda de él y ejerció presión hacia ella, quería sentirlo más y más adentro. Gemía con cada embestida suya y éstas, cada vez eran con más intensidad. El sentía las manos de Aya en su espalda que lo arañaban con ímpetu pero no sentía dolor sino más lujuria y deseo por esa mujer.

Se los escuchó gemir una y otra vez hasta que juntos llegaron al clímax. Después, ambos iniciaron una danza donde los besos, las caricias y algunos gemidos eran los protagonistas. Continuaron los besos y el vaivén de caderas. El roce era exquisito y las embestidas eran cada vez más constantes y poderosas. Aya se sentía desfallecer y llegó al punto en donde una oleada de adrenalina se apoderó de ella. Se sintió suspendida en el espacio y su cuerpo comenzó a moverse y convulsionar preso del estado máximo de excitación. Yoochun no tardó mucho en llegar al mismo estado y liberar la presión que había dentro de sí.

Con la respiración entrecortada abrieron los ojos y se miraron con ternura. Se amaban con toda el alma y no hacía falta que dijeran nada, en sus ojos podían ver la llama de ese sentimiento arder. Permanecieron unidos siendo un solo ser y compartiendo un beso que parecía no tener final…
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:45



Capitulo 20: Don't say goodbye

Aya despertó abrazada a Yoochun. Por primera vez en mucho tiempo, había podido conciliar el sueño. Lo ocurrido esa noche le parecía irreal, pero ahora que amanecía, debía volver a la realidad. Estaba segura de sus sentimientos por Yoochun, pero sabía que Top no iba a dejar que se marchara así como así. No quería lastimarlo, por eso debía marcharse.

Con cuidado de no despertarlo, se levantó y se puso la ropa. Miro el reloj y comprobó que era muy temprano. Aun así, debía marcharse pero no podía llevarse el coche. Llamo a un taxi y mientras esperaba, se sentó en la cama para mirarlo una última vez. Ella retiro un poco el pelo de la cara y él se movió inquieto.

- Lo siento Chunnie.

Le dio un pequeño beso en los labios y se marchó. Gracias a Yoochun había sido feliz por una noche, pero ahora debía protegerlo de Top. Se preguntaba qué pasado oscuro podría tener y, aunque sabía que Top no se lo diría nunca, quería conocerlo. No podía preguntarle directamente, pero quizás los demás, pudieran decirle algo.

Leila y las demás se sentaron en el despacho del director de la empresa. Todas estaban intrigadas por lo que le iban a decir. No quisieron darles información por teléfono y al llegar, solo les dio una carpeta que no podían abrir hasta que se lo dijeran.

- Antes de nada, tengo una noticia – dijo el director – Hyori regresa mañana a Corea.
- ¡¿De verdad?! – pregunto Seung Hee.
- Ella ya tiene la documentación y está de acuerdo. Leedla con calma y…
- Un momento – pidió Sun Hee - ¿Dónde está Aya? Esto es un proyecto para todas y…
- Aya dejo la empresa hace tiempo – respondió el director – vino a hablar conmigo hace tiempo, quizás 3 o 4 meses y dijo que no quería continuar en este mundo.
- ¿Qué no quería? – pregunto Leila - ¿Qué está haciendo ahora? ¿Está en la empresa de Big Bang?
- No lo sé – respondió el director – tiene algunos contratos ocasionales como modelo, pero dijo que quería tranquilidad y que se iba a poner a estudiar.
- ¿A estudiar? – pregunto Seung Hee impresionada.
- Pero eso no importa ahora – el director señalo las carpetas – leedlo y pensar la respuesta. Cuando mañana llegue Hyori, dadme la respuesta.

Yoochun se despertó al escuchar su nombre. Tanteo la cama con la mano, pero no encontró lo que buscaba. Abrió los ojos y comprobó que en la cama no había nadie. Se giró y vio a Jae revolviendo su armario. ¿Dónde estaba Aya? ¿Era ella quien lo había dejado entrar? No, Jae tenía llaves y, estaba seguro de que si Aya hubiera estado cuando el llego, no hubiera entrado.

- ¿Qué haces aquí?
- ¿Qué hago aquí? – pregunto Jae cogiendo una camiseta y tirándosela - ¿has olvidado que hoy teníamos ensayo? Yunho anda como loco intentando cubrirte. Llegas dos horas tarde. Te hemos llamado mil veces, pero como no respondías, al final hemos venido.
- Ya está listo el café – Changmin apareció por la puerta - ¿ya está despierto?
- ¿Dónde está Aya?
- ¡¿Ha pasado la noche aquí?! – pregunto Changmin sonriendo - ¿te lo ha contado todo?
- Lo sé todo – respondió Yoochun rascándose la cabeza molesto – no puedo creer que se marchara sin decir nada…
- Ahora comprendo porque llegas tarde – sonrió Jae con picardía – pero ahora no hay tiempo. Yunho nos va a matar. Date prisa y vámonos.

Hyori traspaso la puerta de salida y corrió a abrazarse con sus amigas. Las había echado de menos y estaba deseando verlas. Sin embargo, su alegría no era plena, pues faltaba Aya y nadie sabía nada de ella.

Aprovecharon el camino a casa para resumirle todo lo que había ocurrido hasta ahora. Ella escuchaba sin decir nada y cuando iba a hablar, sonó el teléfono de Sun Hee. Changmin estaba al otro lado. Los chicos se encontraban de promoción en otra ciudad. Aun así, quisieron darle la bienvenida y fueron pasando de uno en uno. Yoochun fue bastante escueto en sus palabras y con Jae, a pesar de sonar alegre como siempre, la conversación fue un poco forzada. Llegaron al acuerdo de que en cuanto pudieran, tendrían una fiesta de bienvenida.

Dejaron las cosas en casa y corrieron a la empresa para comenzar los ensayos. Dentro de tres semanas 2pm daría un concierto y ellas eran las teloneras. Hyori estaba hiperactiva y agoto a las demás. A media tarde decidieron dejar de ensayar y regresaron a casa. Ella permaneció el tiempo suficiente para ducharse y cambiarse.

Camino por las abarrotadas calles de la ciudad. A pesar de no haber nacido allí y de que se parecía mucho a Japón, prefería las calles de la bulliciosa Corea. Además, tenía la suerte de que había pasado el tiempo y ya no la reconocía nadie. Deambulo sin rumbo fijo hasta que recibió una llamada telefónica. La llamaba Taeyang, que había recibido una llamada de Jae, pues había preguntado por Aya. Le conto que estaban de promoción en unos grandes almacenes y que se encontraba allí con ellos porque Top se lo había pedido.

Ella le agradeció la llamada y se dirigió al lugar indicado. Había estado pensando en la forma de poder hablar con ella. Quería conocer todos los detalles, pero sobre todo darle las gracias y a la vez matarla por la estupidez que había cometido.

Cuando entro por la puerta del comercio, una masa de fans y periodistas se amontonaban frente a una improvisada pasarela, que se encontraba vacía. Decidió mezclarse entre el gentío y así sorprender a su amiga. Big Bang tardo poco en aparecer y una lluvia de gritos y flashes cayó sobre ellos. Hyori pudo ver a Aya detrás del escenario, las dos chicas que estaban a su lado también debieron verla, porque la señalaron, le echaron una foto y comenzaron a comentar.

- ¿Cómo es posible que siga con él?
- Cuando estas enamorada cometes todo tipo de idioteces y lo perdonas todo.
- Perdonad – Hyori interrumpió a las chicas intrigada por lo que hablaban - ¿De qué habláis?
- De la novia de Top. Es esa joven de allí – una de ellas señalo a Aya – en una revista salieron unas fotos de Top con otra. La empresa fue muy rápida y paro los rumores, pero hay gente que asegura que los ha visto por la calle muy cariñosos.

Hyori había viso esos rumores, pero no quería creer en ellos y además, nadie se los había confirmado en correos o llamadas telefónicas. Ahora, parecía que era más que un rumor. ¿Qué debía hacer? ¿Golpeaba a Top o mataba a la joven primero?

Después de una breve ronda de preguntas, donde no aceptaron cuestiones personales, tomaron un descanso antes de continuar con la firma de autógrafos. Fue el momento que Taeyang aprovecho para llamarla. El joven le indico que subiera a la segunda planta, que enviaría allí a Aya. Mientras subía vio como Top cogía a la joven de la cintura cuando todas las cámaras miraban y, en el momento en que prestaban atención a los otros miembros, se alejaba de ella. Observo que Taeyang se acercaba a ella y, después de algunas fotos, le comento algo. Ella se sorprendió y con una sonrisa, se despidió y se dirigió a la dirección indicada. Hyori se sentó en una silla del camerino y espero a su amiga, que tardo pocos minutos en entrar.

- ¿Alguna vez te he dicho que eres idiota? Nunca pensé que harías semejante idiotez.
- Yo también me alegro de verte – dijo Aya apoyándose en la pared – te veo muy bien. ¿Has ligado con muchos japoneses?
- No me puedo quejar – sonrió ella – y además, he conseguido dominar el japonés. Pero he venido a verte para darte las gracias por lo que hiciste. Ahora, es momento de que vuelvas a tus cabales y estés con la persona que realmente te gusta.
- ¿Te refieres a Yoochun? – pregunto Aya – no me gusta. Si estoy con Top es por algo.
- A mí no puedes engañarme. Aunque sea a golpes, te hare volver a tus sentidos.
- Gracias, pero no me apetece que me golpees. Además, Chunnie esta con alguien.
- ¿Esta con alguien? – Hyori la miro sorprendida. Nadie le había comentado nada, pero con lo callado que era Yoochun, era posible. Estaba convencida de que el corazón del joven, seguía perteneciendo a su amiga, pero ante la seguridad de las palabras de Aya, prefirió cambiar de tema hasta comprobarlo – bueno, pero, ¿Cómo puedes permitir que Top haga lo que quiera? ¿Qué es eso de que esta con otra?
- No debes hacer caso a los rumores – Top entro acompañado del resto del grupo. Subían a descansar un rato – ella es la única para mí.
- Es cierto que Hae Rim le ha perseguido – reconoció Seungri – por eso hay fotos y rumores, pero a él le gusta Aya.

Taeyang movió la cabeza negativamente. Realmente Top tenía salidas para todo y para no levantar sospechas. De momento tendría que mantenerse callada. Daesung le pregunto sobre como lo había pasado en Japón y el cambio de tema, hizo que el ambiente se relajara. Después, Hyori se marchó y le pidió a Aya que la acompañara, pero Top se lo impidió diciendo que habían quedado para cenar.

Los chicos estuvieron dos semanas de promoción y no fueron capaces de poder quedar. Además, Yoochun había comenzado los ensayos para una representación de teatro Kabuki. Todos alucinaron de que el joven aceptara ese papel, pero últimamente no estaba muy animado y quizás con esto volviera a la normalidad. Todos fueron al estreno, menos Aya. Yoochun intento llamarla, pero no respondía al teléfono. ¿Acaso volvía a huir de el? ¿Cómo era posible que tuvieran una relación tan complicada? Le dio las entradas a Changmin que se las hizo llegar a través de Taeyang, pero aun así no fue posible. Además, también fue el reencuentro de Jae y Hyori. Ambos, al principio estaban cortados, pero tardaron poco en volver a gastarse bromas el uno al otro y a hablar con normalidad. Ambos habían superado lo ocurrido y ahora podrían volverse grandes amigos.

- Ha sido fantástico – dijo Seung Hee – Chunnie ha estado increíble. Vivía el papel.
- ¿Te ha gustado? – pregunto Jae acercándose.
- Di la verdad – dijo Leila cogida de la mano de Yunho – has entendido lo mismo que yo, osease, nada.
- ¡No lo digas así! Que había quedado muy bien.
- Interpretaba un papel tristísimo – respondió Changmin entre risas – ahora comprendo porque cuando creía que nadie lo veía se ponía tan serio hace dos semanas. Estaba ensayando.
- Lo ha hecho muy bien – aseguro Hyori.
- ¿Cómo puedes saberlo? – pregunto Sun Hee – bueno, sé que has estado en Japón, pero el Kabuki…
- Es muy fácil de entender – sonrió ella – la historia trataba sobre una chica que trabajaba en una casa de geishas de la era Edo. Ella había sido vendida por su familia para pagar unas deudas.
- Chunnie interpretaba a su amigo de la infancia. Estaban prometidos, pero como tuvieron que venderla, le dijeron que murió en un asalto a la casa – continuo Yunho – él se negó a creerlo y la busco, hasta que se vieron en la casa de té. Ella estaba enamorada de su novio pero…
- Preocupada por la distinta clase social que ahora tenían, le dice que ya no le quiere y rompe con el – continuo Hyori – pero el joven estaba enamorado y decide ir a buscarla para convencerla. Entonces, la vio tocar el shimasen, que él le regalo y que tanto le gustaba. Cuando escucho su interpretación, supo lo que ella sentía en realidad.
- Vaya… La historia me recuerda a la de alguien – susurro Seung Hee.
- Entonces, ella lo dejo porque le quería – Leila estaba inmersa en la historia ahora que la comprendía mejor – y el la siguió por lo mismo.
- Aunque lo manifiesten de forma distinta, el sentimiento es el mismo – respondió Junsu.
- Tantas vueltas para nada – dijo Sun Hee – hubiera sido más fácil escaparse con él. Creo que yo me hubiera ido.
- Es una representación de una época diferente – rio Hyori – en aquella época había muchas restricciones sociales.
- Oye, ¿y tú como sabes tanto de Kabuki? – pregunto Jae intrigado.
- ¡Ah! Antes de venir a la obra compre esto – saco un libro donde podía leer un artículo sobre la obra – me lo empolle antes de venir. Es un estreno a nivel nacional, así que parece que llama mucho la atención.
- Esto es…. – dijo Seung Hee mirándolo – el resumen de la obra…
- Juegas con trampa – rio Leila – tienes la misma idea que nosotras.
- Aun así, me pregunto porque Chunnie eligió ese papel – se preguntó Jae en voz alta.

Aya llamo a la puerta del camerino de Yoochun, pero nadie contesto. La joven abrió despacio la puerta y entro. Se encontraba vacío y sobre el sofá estaba la ropa que él había usado en el escenario. La joven la cogió y sonrió. Olía a él y eso le gustaba. Mientras la doblaba, se miró en el espejo. Como había salido con prisa, ni se había arreglado. Estaba horrible con unos vaqueros, una camiseta y apenas maquillaje. Se preguntaba que podía haber visto Yoochun en ella. Él estaba acostumbrado a tratar con mujeres y parecía tener mucho éxito, ¿Por qué ella? Escucho el sonido de su móvil y la saco de sus pensamientos. Era un mensaje de Top: “vuelve inmediatamente o lo hare público”

- Imbécil…
- ¿Quién es?
- Un idiota…. Un tío al que quiero dejar y no puedo…
- ¿No puedes? ¿Porque?
- Pues porque tiene algo que… ¡Ah! – Aya se giró y vio a Yoochun parado detrás de ella. Retrocedió asustada - ¿Qué haces aquí?
- Es mi camerino – respondió Yoochun – dime, ¿Por qué no puedes?
- Esto… - Aya se preguntaba si había leído el mensaje.
- Bueno, pues enséñame el mensaje.
- No – respondió ella mecánicamente y suspirando aliviada porque no había visto el mensaje.

Comenzaron un forcejeo para que se lo enseñara, hasta que la arrincono contra la pared. No tenía escapatoria y debía pensar rápido la forma para que el no viera el mensaje.

- ¡Estate quieto! ¡No me gustan los cotillas! – eso hizo que el parara inmediatamente y se alejara al centro de la habitación.
- Bueno, en realidad no me importa.
- Claro que no – sonrió ella. Luego, lo vio estirar el brazo - ¿Qué?
- Como no me importa, ¿Qué más da si lo veo o no? ¡Enséñamelo!
- ¡no tengo porque!
- Dejemos de jugar – suspiro derrotado y sonrió con la mirada iluminada – te he echado de menos todos y cada uno de los días que hemos estados separados. ¿No ha sido igual para ti?

Ella lo miro sorprendida. Era lo más parecido a una declaración que le había dado. Lo había echado de menos, no podía negarlo, pero debía volver a la realidad. Estaba allí para acabar con todo y para volver a hacerle daño. Quería decirle la verdad y no volver a separarse de él, pero…. Le gustaba y le quería, ¿Por qué no podía estar con él? Tragándose sus sentimientos, se acercó a él y con la voz más clara que pudo, susurro:

- La verdad… es que solo quería divertirme y ver a donde llegaba todo esto. ¿No esperarías que fuera una niña buena y esperara que de dieras el paso? Has tardado mucho y otro se ha adelantado.
- ¿Qué estas…?
- El mensaje era de Top. Debo volver con mi novio.
- ¿Has venido a decirme esto? – Yoochun le sujeto la mano para que no se marchara – no te creo… Tus ojos mienten.
- No es tan bonito como crees – Aya intento soltarse – no vuelvas a llamarme. Si me ves, no me saludes. No me gustas nada. Te odio a ti y a todos…. Esto es absurdo… Eso he venido a decirtelo.

Yoochun la soltó y ella se marchó. Camino despacio hasta el coche donde Taeyang esperaba. No dijo nada, pero la vio intentando contener el llanto y la abrazo. Fue entonces cuando ella rompió a llorar sin poder aguantar más. Con esas palabras lo había herido en lo más profundo de su corazón. Ella no quería soltar su mano y quería estar a su lado. ¿Qué debía hacer? Estaba encadenada.

Jae entro en el camerino. Había llamado a la puerta y nadie había contestado. Los demás estaban esperando para ir a cenar, pero Yoochun se retrasaba. Lo encontró de pie en medio del camerino, donde Aya lo había dejado. Jae se puso frente a él y comprobó que estaba perdido en sus pensamientos. ¿Qué había pasado?

- Chunnie…
- ¿Desde cuándo…? ¿En qué momento esto se volvió así? ¿Desde el principio? Porque tu…
- ¿Qué dices? – Jae lo sentó en la silla - ¿ha estado aquí Aya? ¿Qué ha pasado?
- Aunque no entienda nada, si la vuelvo a ver conseguiré…. A pesar de volverla a ver y seguir sin entender…. Aun así….
- Chunnie, tranquilo – Jae estaba preocupado. Yoochun había sufrido un duro golpe y no reaccionaba – dime que ha pasado.
- Me he dado cuenta de lo mucho que me gusta, aunque yo a ella no – Yoochun miro a Jae buscando ayuda.
- ¿Qué te ha dicho?
- No me gustas nada – Yoochun dejo caer dos lágrimas al repetir las palabras que tanto daño le habían hecho. Todo este tiempo había aguantado, pero esas palabras le habían hecho demasiado daño – no le gusto y eso… eso no puede ser bueno, ahora que por fin lograba tenerla.
- Cálmate – Jae lo abrazo y Yoochun rompió a llorar, intentando hacer desaparecer todo el dolor que sentía.
- Jae… La he perdido otra vez.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:46



Capitulo 21: Survivor

Yunho aprovecho que tenía unos días libres y le pidió a Leila que fueran a pasar un fin de semana tranquilos. La joven acepto y además, se lo comentaron a los demás por si alguno quería ir. Todos parecían ocupados y solo Sun Hee y Changmin aceptaron. El verdadero motivo de esta escapada era Yoochun. Ninguno sabía muy bien que había pasado, pero Jae llamo a Yunho pidiéndole que paralizada todas las actividades unos días. El joven no hizo preguntas, solo respondió que se ocuparía de todo.

Lo cierto es que no era solo un viaje de placer. Yunho había prometido buscar localizaciones para el nuevo videoclip. Llevaba tiempo queriendo participar en la producción de los videos y esta, era una buena oportunidad. Llegaron a una pequeña casa rural que habían alquilado. El y Changmin fueron los encargados de meter las maletas en la casa mientras las chicas descubrían cada palmo del lugar.

- Me pregunto que le habrá pasado a Jae – dijo Sun Hee sentándose en el pequeño porche donde estaba Leila.
- Es raro que pida cosas así – dijo Yunho – pero parecía realmente preocupado.
- Jae parece alocado y despistado, como si nada le preocupara – dijo Changmin – pero piensa mucho las cosas y es muy responsable. Sea lo que sea que haya pasado, lo solucionara.
- Bueno…. ¿y nosotros que vamos a hacer? – pregunto Leila.
- Tengo que buscar unos lugares – respondió Yunho - ¿vienes a dar un paseo?
- Nosotros vamos al pueblo – dijo Sun Hee – de camino he visto una piscina cubierta.
- Ella ha decidido – sonrió Changmin levantándose.

Había pasado mucho tiempo desde que Hyori se marcho a Japón, aunque a Junsu le había dado una agradable sorpresa, cuando lo llamo para contarle que volvía. Era el único que lo sabía y eso lo hacía sentir cómplice y feliz. El joven se encontraba en la casa de las chicas. Hyori lo había llamado para que la recogiera del gimnasio y ahora estaba dándose una ducha. Seung Hee seguía en la empresa y no podía recogerla. Además, le pidió que buscara una cosa en internet, así que mientras se duchaba, puso al joven a trabajar.

- Para que me llamas si después se mete en la ducha – murmuraba el joven sentado frente al ordenador. Luego se giro y grito a la puerta - ¡Oye! ¿vas a tardar mucho? Si no acabas de una vez, yo mismo entrare y te sacare de ahí.
- Estoy desnuda – grito Hyori desde alguna parte de la casa.
- Esperare un poco mas – respondió el sonrojado – aunque soy una persona muy ocupada y no puedo estar a tu disposición todo el día.
- No te quejes que se que no tienes nada que hacer – ella entro envuelta en una toalla – necesito tu ayuda, por eso te he llamado.
- Para imprimir las fotos me necesitas.
- Aigooo!!! Que calor hace en esta habitación, el verano es un asco – Hyori comenzó a quitarse la toalla.
- ¡Espera! – Junsu se levanto y la detuvo - ¿Qué haces?
- Mi ropa esta aquí y tengo que cambiarme.
- Deja que me vaya y… - no tuvo tiempo de decir nada más. La joven se destapo y él se volvió sonrojado. Cuando la escucho reír, se giro y comprobó que debajo de la toalla llevaba un top y un pantalón corto.
- ¡Has picado! – ella lo echo de la habitación muerta de risa – deja que me cambie.
- Eres…. ¡Me largo!
- Espera – salió abrochándose un pantalón corto – necesito que me lleves a buscar a Aya.
- ¿A Aya? – pregunto el entrando en el coche.
- ¿De quién crees que es la culpa de que Chunnie ese así? Además, ella tampoco puede estar bien.
- ¿Tu crees? Si realmente el esta así por ella…. Ha sido muy cruel.
- La relación que tienen esos dos es extraña, pero las cadenas que los unen son muy fuertes y el idiota de Top, no podrá romperlas.

Aya no respondía al teléfono, así que llamaron a Taeyang. El joven se había convertido en un espía dentro de Big Bang y, aunque Gdragon sospechaba de él, de momento no lo habían descubierto. Comento que la joven estaba en la biblioteca. Se lo había escuchado decir a Top cuando Daesung le pregunto por la joven. Hyori le dio las gracias y le pidió a Junsu que la llevara a la universidad. Cuando llegaron, le dio las gracias y le pidió un último favor. Posiblemente Jae estaba con Yoochun, así que debía ir a verlos y darle las fotos que había descargado. Hyori llamo a Seung Hee mientras caminaba en busca de la biblioteca. Tenía que hacer entrar en razón a la joven y para eso, Seung Hee la conocía mejor.

- Debes ser paciente. Ambas tenéis un carácter muy explosivo – decía Seung Hee por teléfono – Aya es muy cabezota y no entrara en razón gritándole y tu, tienes que ser paciente y no explotar a la primera negativa.

La joven colgó el teléfono y entro en el edificio. La biblioteca tenía tres plantas, por lo que iba a ser difícil dar con ella. ¿Cómo podía estar estudiando en un momento así? Busco por la primera y segunda planta sin ningún éxito. Solo quedaba la tercera, por lo que tenía que estar allí. Busco en las mesas de estudio y entre las estanterías pero tampoco la vio. ¿Se había marchado? Volvió a bajar a recepción y llamo a Taeyang. Top seguía en la sala de ensayo, por lo que ella no lo había llamado. ¿Quizás estaba descansado? Iba a salir del edificio para comprobar la cafetería cuando una voz la detuvo.

- Hyori…

Al girarse la vio subir por unas escaleras y en la pared ponía sótano. En las manos llevaba varios libros. ¿Cómo podía estar tan tranquila? Yoochun estaba destrozado. La última vez que hablo con Jae para preguntar por él, se había encerrado en su habitación y no quería hablar con nadie. Hyori le pregunto si Yoochun le había contado algo de lo que Aya le había dicho, pero este no quiso decir nada. Si le había pedido ayuda a Jae, significaba que había estado aguantando mucho tiempo y que, las palabras de Aya, le habían hecho tanto daño, que no pudo soportarlo más. Iba dispuesta a convencerla y hablar con ella, pero verla tan impasible hacia que su sangre hirviera. La llevaría ante Yoochun, para que ella misma comprobara el daño que había hecho.

La obligo a dejar los libros sobre el mostrador y sin decir nada, la saco de allí. Escucho que iba quejándose detrás de ella, pero la ignoro. Se dirigían al aparcamiento a buscar el coche de Aya.

- ¿Qué haces? – pregunto Aya cuando por fin pudo soltarse.
- ¿Eres gilipollas? – grito Hyori enfrentándose a ella – de todas las tonterías que has cometido esta es la más grande. Debería golpearte hasta que entres en razón. ¿Preguntas que hago? ¿No es obvio? Vamos a ver a Chunnie.
- ¿Chunnie? - Aya retrocedió – no voy a ir.
- Realmente quieres que te golpee. No te lo estoy pidiendo. No voy a permitir que esto siga así.
- No sabes nada. Has estado mucho tiempo fuera, no te metas en lo que no sabes – Aya intento alejarse pero su amiga se puso en medio – quítate de en medio o te golpeare.
- Jamás me has levantado la mano y dudo que esta vez… - Hyori se llevo la mano a la cara. El golpe no se lo esperaba y el moflete, donde Aya la había golpeado, le ardía - ¿te has vuelto loca?
- No me hagas repetirlo dos veces. Quítate de en medio, no voy a arreglar nada con Yoochun.

Aya volvió a intentar alejarse, pero Hyori la detuvo de nuevo. Esta vez intento darle otro golpe, pero la joven lo esquivo. Por las reacciones que estaba teniendo, ocultaba algo. ¿Qué intentaba proteger tan desesperadamente que la estaba obligando a hacerse daño a si misma? Aceptaría ser golpeada hasta saber la verdad. Sin embargo, su cuerpo reaccionaba solo y cuando se dio cuenta, Aya estaba frente a ella con una mano en el labio, donde había recibido un golpe. Al ver a su amiga sangrando, fue consciente de lo que había hecho, pero se sorprendió al ver a Aya lanzarse contra ella para golpearle de nuevo. Hasta que no escucharon la voz de Seung Hee, no fueron conscientes de lo que estaban haciendo.

- Sabía que vosotras dos no ibais a solucionar nada – la joven las separo – no sé cuál de las dos es mas cría. ¿Os habéis visto? Estáis de pena….
- Di la verdad de una puñetera vez – grito Hyori desesperada - ¿Qué ganas haciéndoos daños? ¿Qué ocultas?
- No oculto nada, me gusta Top
- ¿Quieres decir que has estado jugando con Yoochun? – pregunto Seung Hee.
- Vuelve a mentir así y te juro que te mato – Hyori golpeo frustrada el banco donde estaba sentada - ¿Por qué has jugado así con Chunnie? Esta destrozado. Si solo era un juego para ti, no debiste permitir que él se enamorara.
- ¿Destrozado? – Aya miro a su amiga y esta pudo ver la preocupación reflejada en los ojos de su amiga. Estaba llevándola al terreno donde ella quería. Había encontrado la palabra clave y ahora, solo tenía que tenderle la trampa para que cayera.
- Aya… - Seung Hee intentaba mediar entre las dos o volverían a enzarzarse en una pelea – quizás deberías…
- Déjalo – HYori la interrumpió – Top no es un buen tio, se está aprovechando de ti y te está obligando… Está bien, no diré nada. Sin embargo, no dejare que vuelvas a acercarte a Chunnie. No permitiré que le vuelvas a hacer daño, aunque eso suponga terminar nuestra amistad.
- Pero, ¿De que estas hablando? – Aya la miro sorprendida - ¡Nadie me obliga a nada! No te permito que hables mal de…
- Aya – Seung Hee la giro y la obligo a mirarla a los ojos directamente – normalmente no estoy de acuerdo con los métodos de Hyori, pero esta vez sí. Yo tampoco dejare que te hagas más daño y que hagas más daño a Yoochun. Tienes que decir la verdad o también dejare de ser tu amiga. ¿De verdad te da igual Chunnie?

La joven quiso negarlo. Tenía que responder a la pregunta. ¿Por qué dudaba? Es el camino que había elegido. Sin embargo, el nudo que sentía en el estomago había pasado a su garganta y le impedía decir las palabras. Además, sus ojos no podían mentir. Se llenaron de lagrimas y tuvo que girarse para que no la vieran llorar. Unos brazos la rodearon y al girarse comprobó que era Hyori. Aya negó con la cabeza y se abrazo llorando a su amiga.

- Sabía que Chunnie no te daba igual.
- Ayudarme, por favor.
- Por fin expresas lo que realmente sientes – sonrió Hyori – intenta calmarte y cuéntanos la verdad para que podamos ayudarte.

Yoochun abrió los ojos completamente desorientado. Intento incorporarse pero se sentía mareado. Además, le dolía la cabeza. Miro alrededor y comprobó que Jae dormía en el sofá de al lado. Intento recordar que había pasado. Recordó que Jae entro en su apartamento y lo encontró en la cocina, cogiendo otra lata de cerveza. Ya en ese momento se sentía mareado, pero no le importo. Jae le quito la cerveza de la mano.

- Has venido más pronto de lo que pensaba. Eso quiere decir que a ti tampoco te van bien las cosas.
- ¿Y de quien crees que es la culpa de que este aquí tan temprano?
- ¡Bebamos! – exclamo Yoochun cogiendo otra lata de la nevera – solo tengo cerveza….
- ¿Ya estas borracho o qué?
- ¿Y qué importa? Es la única forma de olvidar los problemas.

Jae fue incapaz de contradecirle y decidido acompañarlo. Yoochun perdió la cuenta de cuantas latas había bebido y Jae, llego un momento en que dejo de preocuparse por todo.

- ¡A la mierda las mujeres! – gritaba Yoochun – no volveré a….
- No digas tonterías y no grites o nos echaran del piso.
- ¿Cómo puedes reñirme cuando tienes la misma cara que yo? – dijo Yoochun entre carcajadas.

Yoochun abrió los ojos. Lo recordaba todo y se había comportado como un completo imbécil. Todavía retumbaba en su mente las palabras de Aya. ¿Cómo era posible que cambiara tanto de la noche a la mañana? Los besos y las caricias que se habían dedicado el uno al otro no se correspondían con esas duras palabras. Estaba pasando algo por alto, estaba seguro de ello. Salió de sus pensamientos al escuchar que llamaban a la puerta. Jae se revolvió en el sofá para terminar despertándose. Posiblemente eran los vecinos que iban a quejarse. Volvieron a golpear la puerta.

- Chunnie abre, me encuentro fatal – dijo Jae llevándose las manos a la cabeza.

Se arrastro hasta la puerta y al otro lado, para su sorpresa, se encontró con Junsu. El joven lo miro y movio la cabeza con desaprobación. Yoochun se avergonzó por su estado, pero lo invito a pasar. Junsu volvió a negar con la cabeza al ver a Jae tirado en el sofá y con un montón de latas a sus pies.

- Junsu… - el joven se incorporo - ¿Qué haces aquí?
- Ni yo mismo lo sé. Debería estar disfrutando de mis días libres – respondió este extendiendo el brazo y soltando las fotos en la mesa – esto es de parte de Hyori.

Ambos se acercaron a la mesa. Junsu fue a la cocina a preparar café. En las fotos se veía a Top con Hae Rim. Al principio pensaron que eran fotos de hace tiempo, pero mirándolas con más detenimiento, en una de ellas pudieron ver el cartel de un musical que se estreno hace unos días. ¿Si estaba con Aya, porque salía con Hae Rim?

Jae miro a Yoochun intentando descifrar su expresión, pero no lo consiguió. Hyori había tenido una buena idea mostrándole estas fotos. Yoochun por su parte no comprendía nada. Si él había conseguido esas fotos, significaba que Aya también tenía acceso a ellas. Si era así, ¿Por qué seguía con él?

- ¿En qué piensas? – pregunto Jae al verse incapaz de adivinar sus pensamientos.
- Ella dijo que quería dejarlo, pero que no podía – recordó Yoochun de repente.
- ¿Qué no podía? – pregunto Junsu dejando las tazas en la mesa - ¿Qué quieres decir?
- ¿Estas diciendo que Top la está obligando a….?
- No lo sé – respondió Yoochun – creo que no está siendo sincera.
- Si estas fotos son verdad, todos la hemos juzgado mal.
- Lo hicimos – respondió Jae y después le conto la verdad a Junsu, que era el único que no la sabia.
- Tengo que hablar con ella – dijo Yoochun levantándose.
- Pero no ahora – dijo Junsu mirándolos –primero ducharos… ¿Cuánto habéis bebido?

Top salió de las duchas y se dirigió a su coche. Gdragon iba a su lado. Ambos, después de terminar el ensayo, iban a tomar algo antes de descansar. Al acercarse al coche, comprobaron que había una chica sentada en el capo del coche esperando. Era Hae Rim. Gdragon se pregunto qué hacia ella allí, pero no pudo formular en voz alta la pregunta porque Top le pidió que los dejaran solos. Hae Rim sabía que Top estaría molesto. Le había dicho que no debían verse en lugares públicos y que no apareciera delante de los otros miembros del grupo. Sin embargo, estaba harta de ocultarse. Sabía que Top estaba con Aya para molestar a Yoochun. ¿Qué pretendía con eso? No entendía la guerra que le había declarado. Top la invito a subir al coche y espero a que ella hablara primero.

- Quiero que la dejes.
- ¿No hemos hablado ya de esto? Te he dicho que no lo voy a hacer hasta que cumpla mi objetivo.
- ¿Tu objetivo?
- Ese idiota se atrevió a retarme diciendo que haría que no pudiera pensar en nadie más que en él. ¿Quién se cree que es? Nadie me reta y gana.
- ¿Todo esto lo haces para salvar tu orgullo? – pregunto ella - ¿Es que todo lo demás te da igual? No pienso seguir con esto.
- ¿Qué estas diciendo? – Top la agarro del brazo antes de que bajara del coche y le dio un beso – a pesar de que quieras huir, estas atada a mí.

Hae Rim lo miro a los ojos y permaneció callada. Tenia razon, era incapaz de huir de él. Top la atraía demasiado y no era capaz de escapar de sus penetrantes ojos negros. Aun así, sabía que estaba obrando mal y que debía pararlo porque lo que estaba haciendo, no podía acabar bien de ninguna de las maneras. Quizás debería forzar un poco la situación. Ella sonrió y Top arranco el coche y se marcho con ella.

Gdragon observaba todo desde la puerta del ascensor. Todo resultaba tan extraño, que la curiosidad pudo con él. Se sorprendió cuando vio que Top la besaba. Taeyang salía en ese momento y lo vio parado frente al ascensor.

- ¿Qué haces aquí? – pregunto curioso – creí que te habías ido con Top.
- Dime una cosa Tae – Gdragon se giro – ¿Por qué esta Aya con Top?
- ¿Cómo? – pregunto el joven alarmado - ¿Por qué lo preguntas?
- Cuando le dijiste a Top que Aya estaba con el por obligación, ya sabias lo que pasaba.
- ¿Qué es lo que sabes?- pregunto el joven, preocupado por lo que Gdragon había descubierto.
- Hae Rim acaba de estar aquí y Top se ha ido con ella. ¿Tu lo sabías verdad?
- Lo es desde hace tiempo, pero me he mantenido en silencio por Aya. Además, hay fotos que Top ha ocultado muy bien.
- ¿Desde cuándo…
- Desde el principio – respondió Taeyang – la relación de estos dos ha sido una mentira desde el principio.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:47



Capitulo 22: Hi Ya Ya

Yoochun no espero como Jae le recomendó. Necesitaba conocer la verdad y de Aya jamás la conseguiría. Por ese motivo, se dirigió a la compañía donde estaba Big Bang. Sabía que Top estaba allí porque Taeyang se lo había dicho. Encontró a Daesung comprando una botella en la maquina. Le pregunto por Top y le dijo que estaba en la sala de grabación. Estaba realizando un arreglo al rap y Gdragon estaba con él. Ni siquiera llamo a la puerta. Entro y se coloco al lado del controlador de sonido. Top fue el primero en verlo y se quito los cascos.

- Descansamos unos 15 minutos – le dijo a Gdragon.

Observo como su compañero salía y cayó en la cuenta de que Yoochun estaba allí y que salía detrás de Top. ¿Quizás debía avisar a Taeyang? Yoochun no tenía cara de venir a hablar amigablemente.

Los dos jóvenes se encontraron cara a cara en las escaleras de emergencia, fuera de miradas curiosas. Yoochun había entrado convencido de cómo iba a empezar la conversación, pero ahora que estaba frente a Top, dudaba sobre todos sus argumentos. Quizás hubiera sido mejor hablar primero con la joven.

- Supongo que vienes a hablar de Aya – sonrió Top – pensé que después de todo este tiempo, ya te habrías rendido.
- ¿Qué le has hecho? – pregunto sin rodeos.
- Nada – respondió Top mirándolo – ella es libre para pensar o decir lo que quiera.
- ¿Por qué juegas con ella? – pregunto mostrando las fotos que tenia con Hae Rim - ¿ella lo sabe?
- ¿Cómo te has hecho con esas fotos? – pregunto y Yoochun se sorprendió de que ni siquiera intentara justificarse – bueno… e intentando ocultarlas, pero…
- Eres un… - Yoochun lo cogió por el cuello y lo arrincono contra la pared - ¡déjala!
- Aunque yo la deje, ella no correrá a tus brazos – Top sonrió triunfante – ella me pertenece.
- No la trates como a un objeto. ¿Cómo puedes portarte así? Si ella no te gusta, deberías…
- ¿De quién es la culpa? – pregunto Top de repente - ¿Quién es el que me reto?
- ¿El que te reto? – pregunto Yoochun soltándolo - ¿de que estás hablando?
- No importa – Top se giro al escuchar abrirse la puerta y vio aparecer a Taeyang y a Gdragon detrás de él y luego volvió a mirar a Yoochun sonriendo – no importa cuánto lo intentes, ella no irá a tu lado. Cortare con ella, tal y como deseas y podrás comprobarlo.

Todo estaba preparado para el debut de las chicas y estas, estaban muy nerviosas. Leila se asomaba continuamente al escenario y veía a la gente esperando impaciente. ¿Realmente todo aquello iba a salir bien? Habían entrenado tan duro, que temían que los nervios las traicionaran y todo se echara a perder. Busco entre la multitud una mirada que la tranquilizara. Cerca del escenario había una zona para los invitados y allí estaban sus amigos para apoyarlas. La mirada de Yunho la tranquilizo y desde la distancia, le mandaba ánimos. Daría lo mejor y estaba seguro de que todo aquello sería un éxito.

Hyori bromeaba con los chicos de 2pm cuando vio entrar a Jae. El joven parecía buscar a alguien y ella sabía a quién. Se dirigió a un lateral del camerino, donde Seung Hee se encontraba con los ojos cerrados intentando controlar los nervios. Su primera intención fue llevarla hasta Jae, pero luego pensó en una idea mejor. Dejo a Seung Hee donde estaba y se dirigió a Jae. El joven sonrió al verla y la siguió fuera del camerino. Ella permaneció unos minutos en silencio y luego, se llevo las manos al cuello, para quitarse el collar que Jae le regalo.

- ¿Qué haces? – pregunto el deteniéndola.
- Te lo devuelvo porque…
- Eso te lo regale porque quería. No lo aceptare de vuelta.
- Hay alguien a quien…
- ¡No! He aceptado que no estaremos más juntos, pero no cumpliré la parte de olvidarlo. Si ahora acepto eso… No quiero olvidar, pero seguiré adelante como me pediste.
- Espero que con Seung Hee puedas ser feliz – Hyori sonrió a Jae. Este la miro sorprendido y ella se echo a reír – cuando Junsu me dijo que erais tan amigos, reconozco que me molesto un poco, pero al volver, me di cuenta de que los sentimientos no se pueden controlar. Esta sentada en una esquina…. ¡Ve a por ella!
- Hyori…
- ¿A qué esperas? – sonrió – me buscare a otro que este mas bueno para darte envidia.
- Te costara porque esa persona no existe – dijo el echándose a reír y entrando en el camerino.
- Idiota – sonrió ella mirando el collar – sé que es difícil. Sin embargo, alguien ha conseguido que me olvide de ti.

A pesar de estar nerviosas, la actuación fue estupenda. El público respondió a los juegos y a las canciones de las chicas, por lo que la salida del mini álbum, estaba garantizada. Después, tendrían que trabajar muy duro para llegar a lo más alto, pero estaban dispuestas a ello. Antes de salir del escenario, los chicos de 2pm las animaron y después, las felicitaron.

El concierto de 2pm fue largo e intenso, los chicos se esforzaron sobre el escenario y no solo las fans estuvieron entretenidas, en la zona vip estaban los famosos, que tampoco paraban de reír. Además, algunos fueron invitados a subir al escenario para bailar.

Solo una persona no estaba atenta al concierto. A solo unos pasos más allá, se encontraba Big Bang y un poco más alejada, Aya con las chicas. Yoochun todavía no se podía creer lo rápido que Top había accedido a dejarlo con Aya y por ese motivo, tenía que ser cauto. Tampoco comprendía muy bien los motivos de este para hacerlo. Le había dicho que todo esto había sido motivado por su culpa.

La noticia la recibió de Yunho varios días después de hablar con Top. Todos estaban reunidos en la sala de ensayo, cuando el joven entro con una revista. En la portada salía una foto de Top y Aya rota por la mitad y en grande anunciaban su ruptura. Jae ojeo la revista por dentro y comprobó que también hablaban de Hae Rim. Intento hablar con Aya, pero el móvil estaba apagado. Changmin recibió una llamada de Sun Hee y aprovecho para preguntar por Aya. No estaba con ella, pero debía estar con Hyori y Seung Hee. Junsu fue quien llamo a su amiga y esta si contesto. Estaban juntas, pero no quiso decir dónde y tampoco como estaba Aya.

Sin embargo Yoochun en el concierto la encontró temerosa y comprobó que miraba a Top de vez en cuando, como si temiera que en algún momento necesitara algo de ella. ¿Qué estaba pasando? ¿Acaso no era ya libre para poder hacer lo que quisiera? Quizás Top tenía razón y lo que dijo era cierto: “aunque no estemos juntos, ella no ira a tu lado”. Volvía a tener razón y aquello, le molestaba demasiado.

Trato de acercarse a ella, pero Hyori envió a Jae para interceptarlo e impedir que se juntaran. Terminado el concierto, quedaron para cenar, pero Aya se excusó diciendo que iba a estudiar. No mentía, pues las chicas la llamaron varias veces y descubrieron que estaba en época de exámenes. Top no la molesto en esos días y aunque, los rumores no se acallaban, ellos no hicieron declaraciones al respecto. Eso era debido a parte del trato que había hecho con él.

La decisión de Top también la cogió a ella por sorpresa. Estaba con Seungri y Taeyang cuando Gdragon llamó por teléfono. Parecía preocupado y al revelarlo, todos se quedaron mudos. ¿Qué significaba aquello? ¿Realmente era libre o debía temerle? Ni Taeyang ni Gdragon sabían que contestarle. Por ese motivo, fue directamente a hablar con él. Top estaba ocupado, así que fue rápido. Le dijo que se había cansado y que ya no la necesitaba. ¿Significaba aquello que podía lanzarse a los brazos de Yoochun? Claro que no. Después de aquella despedida, debía olvidarse de él.

Termino el último examen y salió de la universidad. Por fin podía saborear las vacaciones. Se dirigía a su coche pensando en cómo iba a disfrutarlas, cuando un deportivo se paro delante de ella. Reconoció a Jae en su interior y a Changmin en el asiento del copiloto. La invitaron a subir y al hacerlo, vio a Hyori sentada detrás.

- He metido lo necesario, cualquier cosa que necesites, tendrás que comprarla allí.
- ¿Qué es esto? – Aya miro como su amiga sacaba una maleta con sus cosas - ¿Cómo…?
- Nos vamos a Nueva Zelanda – sonrió Changmin.

No tuvo tiempo de replicar ni decir nada. La subieron al avión y, cuando fue consciente de que era real, estaba ya aterrizando en su destino. El resto del grupo ya estaba allí desde hacía dos días y tenían 15 días para descansar, Aya se reunió con las chicas, que charlaban tranquilamente cerca de la piscina y leían un libro sobre el país. Querían hacer tantas cosas, que solo de escucharlas, perdió las ganas y el cansancio se apodero de ella. Había estudiado tan duro para los exámenes, que estaba muy cansada. Además, durante el vuelo, sus tres secuestradores no la dejaron dormir, por lo que se levantó y subió a su habitación.

Llamaron a la puerta y fue a abrir. Al otro lado se encontraban Leila, Seung Hee y Sun Hee. Las tres llevaban vestidos frescos y un collar de flores alrededor del cuello. Entraron escandalosamente en la habitación, molestando a Aya, quien aún no estaba despierta del todo. Revolvieron en su armario y le eligieron ropa para ponerse.

- ¿Qué estáis haciendo?
- Es la hora de cenar – dijo Leila - ¿es que has venido de vacaciones solo a dormir?
- Es una de las finalidades de las vacaciones –respondió Aya tumbándose en la cama – descansar y no tener que pensar en nada.
- Y disfrutar de tu tiempo con pareja y amigos.
- No tengo pareja y a vosotras os veo… - Aya vio que sacaban un vestido – mañana prometo que…

Ninguna la escucho y la obligaron a vestirse y a acompañarla. Los chicos esperaban en el restaurante, donde el reservado se convirtió en una fiesta privada. Jae y Hyori se dedicaron a meterse con todo el mundo y Junsu intentaba que Changmin dejara tranquilo a Yunho. Aya comprobó que Yoochun después de la cena salía disimuladamente y ella, debía hacer lo mismo, pero Sun Hee no la dejo escapar.

Poco a poco todos se fueron marchando, quedando Seung Hee, Junsu, Jae y Hyori. Ninguno quería irse y estaban comentando anécdotas de cuando iban al instituto. Junsu y Hyori decidieron marcharse, pues al día siguiente ambos madrugaban. Jae pregunto el motivo curioso y ambos respondieron que iban a practicar deporte. Seung Hee y Jae por su parte, como no iban a madrugar, decidieron pasear por un pequeño jardín. Después de una corta conversación, ambos permanecieron callados. Desde que Jae había tenido la conversación con Hyori, se sentía más liberado y no veía motivos para no intentarlo con Seung Hee. Después de la ruptura se habían apoyado mutuamente y ella, parecía haber dado muestras de su interés hacia él, pero también la notaba indecisa. ¿Debía lanzarse? Esa noche no. Lo pensaría con tranquilidad y se aseguraría de lo que sentía antes.

Sun Hee se despertó abrazada a Changmin. Estaba encantada de poder pasar tanto tiempo juntos, por lo que no iba a desaprovechar la oportunidad. Levanto un poco la cabeza y comprobó la hora. Todavía era temprano y podía permanecer un poco más a su lado. El flequillo cayó sobre la cara del joven cuando este, se movió al notarla despierta y Sun Hee lo retiro. Noto como el joven la atraía hacia él y sonrió divertida. Le dio un beso en la frente y volvió a acurrucarse contra él.

Volvió a despertar y miro el reloj de nuevo. Esta vez salto de la cama. Llegaba 15 minutos tarde y había quedado con Leila para reservar unos cursos de buceo. Changmin se revolvió molesto, pero continuo durmiendo. Sun Hee salió sin hacer ruido de la habitación y se encamino a la cafetería. Leila la esperaba acompañada de Yunho y Yoochun. Las dos jóvenes se marcharon después de desayunar, dejando a los jóvenes solos. A los pocos minutos vieron aparecer a Aya, que se escondía detrás de un libro. Yunho sonrió pensando en que posiblemente intentaba huir de sus amigas. Yoochun desvió la mirada, pero no pudo evitar seguirla con la mirada cuando cruzo por el salón en dirección a la piscina.

- ¿Qué vas a hacer?
- ¿Respecto a qué? – pregunto Yoochun volviendo al café.
- A ella – respondió Yunho señalando en dirección a la piscina
- Nada… ¿Por qué tendria que hacer algo?
- ¿No estáis los dos cansados de esto? Parecéis dos críos. Además, ahora ella está libre y está claro que vosotros dos…
- Dejemos el tema, por favor – pidió Yoochun cansado.

Hyori era la segunda vez que caía al agua y molesta, comprobó que Junsu no lo estaba haciendo tan mal. ¿Es que ella era la única torpe? Los dos se habían levantado temprano para comenzar un curso de surf. Se lo habían propuesto a los demás, pero ninguno quiso participar. Sin embargo, no les importo porque así tenían tiempo para estar juntos.

El instructor volvió a indicarle a la joven como debía subirse a la tabla y, al sexto intento consiguió mantenerse erguida sin caerse. Junsu también avanzaba y era capaz de mantenerse y no perder el equilibrio cuando se deslizaba varios metros sobre el agua. Después de un par de horas practicando fueron capaces de manejar medianamente bien la tabla, pero estaban cansados, así que lo dejaron por ese día.

No habían desayunado, por lo que se acercaron al buffet y desayunaron con Yoochun y Yunho, que estaban allí. Después, mientras pensaban que hacer, se dirigieron a la recepción donde se organizaba una excursión a unas ruinas famosas. Como no tenían nada que hacer, decidieron apuntarse.

Jae espero a que Seung Hee terminara de hablar con el monitor. Estaba comprobando la clase de baile a la que iba a asistir mañana. La joven, incluso en vacaciones, no podía dejar de pensar en el trabajo. La noche anterior noto que ella quería decirle algo y supo que era referido a Aya y Yoochun, cuando pasaron delante de la puerta de este y suspiro. ¿Es que había alguna novedad? Estaba cansado del juego del gato y el ratón que esos dos estaban teniendo. Desde que habían llegado no habían pasado ni un momento solos, siempre estaban rodeados de gente. ¿Así como lo iban a solucionar?

Abordo a Seung Hee por la espalda, consiguiendo asustarla. La joven había quedado con Aya y hacia allí se dirigía. Jae decidido acompañarla y esta, no supo como negarse. Aya estaba tumbada tomando el sol y leyendo un libro. Cuando los vio llegar sonrió misteriosamente, haciendo que Seung Hee se sonrojada.

- No digas nada – susurro al pasar a su lado – me estaba esperando y no me lo esperaba allí.
- ¿Qué haces aquí Jae oppa?
- ¿Ahora me llamas oppa? – Jae la miro extrañado. Normalmente ese era el término que usaba cuando hablaba con Changmin. ¿Era una señal de alerta para que no preguntara, o es que como estaba en confianza le daba una oportunidad de preguntar? – pensé que ese término era exclusivo de Changmin.
- ¿Te molesta que te llame oppa? – pregunto Aya levantando la mirada del libro. Aquella reacción era extraña en Jae y la sorprendió. Luego con indiferencia, volvió La mirada al libro – no lo hare mas.
- ¿Hoy te has levantado con ganas de pelea? – pregunto Jae levantando una ceja - ¿también lo vas a utilizar con Chunnie? Si buscas pelear, lo tienes…
- Eso ha sido un golpe bajo – susurro Seung Hee al ver que Aya levanto la mirada del libro molesta y que lo asesinaba con la mirada.
- Has sido tú el que ha empezado – le recrimino ella.
- ¿Os estáis peleando? Esta discusión que tenéis no tiene ningún sentido.
- Está bien, es culpa mía – reconoció Jae – pero es que no sé qué hacer contigo. ¿Qué estas ocultando ahora?
- Nada – la reacción de Seung Hee fue demasiado rápida y le tembló la voz. Además, al responder antes que Aya confirmo las sospechas de Jae.
- Vosotras mismas – Jae se reclino en la tumbona – me lo podéis contar por las buenas o podemos jugar hasta que alguno de los tres se canse y lo confiese.
- Está bien – acepto Aya – juguemos entonces. Tienes hasta la hora de cenar para que alguna te diga lo que escondemos.
- Pero Aya… - comenzó Seung Hee.
- ¿Crees que conseguirás la información? – Aya lo miro fijamente aceptando el reto que el joven le proponía – con esto te confirmo que hay algo. Tómatelo como un regalo.
- ¡Aya!, pensé que…
- Terminará descubriéndolo tarde o temprano, así que al menos… Hagámoslo divertido.

Changmin se encontró con Yunho y Yoochun, y los tres se dirigieron al puerto marítimo que tenía el complejo hotelero. Allí les debían estar esperando Sun Hee y leila. Vieron pasar a Jae corriendo hacia la entrada del hotel. Los tres se quedaron mirando como desaparecía y escucharon las risas de las dos jóvenes. Siguieron su camino, pues no estaban seguros de querer saber en qué pensaban esos tres o lo que estaban haciendo.

Yoochun, antes de doblar una esquina, echo una rápida mirada a la joven. Había recuperado un poco el color y parecía descansada. Además, volvió a llegarle su risa, por lo que podía estar tranquilo. Al menos las vacaciones parecían sentarle bien.

Sun Hee y Leila los esperaban cerca del barco. Tenían preparados los trajes de buceo y, aunque Yoochun no estaba muy convencido, se había dejado arrastrar por sus compañeros. A los pocos minutos llego el instructor acompañado de una chica, a quien presento como la dueña del barco. El bajaría con ellos y ella les esperaría en el barco. Yoochun no iba a poder bucear debido a su asma, pero lo convencieron para que fuera y al menos, disfrutara de la vista, pues le aseguraron que también era magnifica.

Mientras se adentraban en el mar, se colocaron los trajes de buceo y recibieron las nociones básicas. Mientras tanto, Yoochun entablo conversación con la chica, quien le estuvo comentando anécdotas que habían pasado en la costa. Prefería centrarse en eso, que quedarse pensando en Aya. No se veía con fuerzas para enfrentarse a ella, aunque sabía que tarde o temprano tendría que hacerlo.

El grupo se despidió de él y poco a poco se fueron sumergiendo. Yoochun los vio desaparecer y volvió a entablar conversación con la joven. Esta parecía contenta por tener compañía, pues normalmente permanecía allí sola mientras los demás estaban disfrutando. Le estuvo contando más anécdotas de la zona y le recomendó algunos platos típicos.

La primera en salir fue Leila. La joven estaba cansada y habia recogido varias caracolas. Sun Hee salió varios minutos después y comento que le había dado la cámara a Yunho para que siguiera echando fotos. Mientras las chicas le comentaban a Yoochun lo que vieron abajo, la chica se mantuvo en silencio, aunque la descubrió varias veces mirándolo de reojo.

Yunho y Changmin subieron a la barca, seguidos del instructor de buceo para luego regresar al muelle. Cuando bajaron, Leila y Sun Hee se despidieron y se marcharon a revelar las fotos que habían sacado. Yunho y Changmin se quedaron hablando un poco más con el instructor y vieron que la chica se acercó a Yoochun.

- Gracias por el paseo – sonrió Yoochun – ha sido muy entretenido.
- Gracias a ti. Siempre espero sola y es muy aburrido.

Yunho y Changmin se marchaban y Yoochun se acercó a ellos. La joven parecía estar en duda, pero decidió armarse de valor y los llamo. Los tres se giraron y Yoochun avanzo hacia ella. Yunho y Changmin se miraron con complicidad.

- Esto…. Me preguntaba si te…. Te gustaría cenar conmigo.
- Ah!, esto yo…
- Cenara contigo – dijo Yunho. Yoochun lo miro con desaprobación, pero luego asintió.
- Genial, entonces te veo esta noche en el restaurante a eso de las 9.
- Allí estaré – sonrió Yoochun.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:48



Capitulo 23: Like Now

Jae estaba decidido a conocer toda la verdad. Por ese motivo, se dirigió a su habitación para intentar pensar en un plan. Sabía que con Aya el juego psicológico iba a ser duro, pero quizás con Seung Hee si podría conseguir la información rápidamente.

Debía conseguir separarlas primero porque de lo contrario, se escudarían la una en la otra, aunque sabía que eso no sería difícil. Decidido a conseguirlo, salió de su cuarto y en la recepción se encontró con Yoochun, Yunho y Changmin. Estos dos últimos discutían por algo.

- ¿Qué os pasa? – pregunto con curiosidad.
- Está molesto porque Chunnie va a salir a cenar con una chica – respondió Yunho mirando a los otros dos – debería ser una buena noticia, no entiendo porque…
- ¿Dijiste que si? – pregunto Jae mirando a su amigo.
- Yunho respondió por el – dijo Changmin visiblemente molesto – y acepto.
- Bueno, ya está bien – Yunho comenzaba a mosquearse - ¿Qué tiene de malo intentar sacarlo de ese pozo en el que está metido? ¿Es que no lo entendéis? Ella no lo quiere…
- No hables de lo que no sabes – interrumpió Changmin intentando hacerlo callar con la mirada, pues estaba hablando de más.
- Solo digo la verdad – Yunho ignoro a su amigo – Aya no lo quiere y tenéis que haceros a la idea. ¿Qué necesidad tiene Chunnie de…
- Cállate – ordeno Jae – no sabes nada y…
- ¿Tú sabes algo diferente a nosotros? – pregunto Yunho y ante el silencio de Jae, sonrio– sabes lo mismo.
- Ya basta – pidió Yoochun. En su cara se reflejaba el cansancio – esa chica ha sido muy amable y por eso cenare con ella, pero nada más. Ahora, si me disculpáis, me voy a descansar un rato.
- Bocazas – dijo Jae antes de continuar su camino.
- ¡¿Qué he dicho?! – Yunho miro a Changmin.
- Déjalo – respondió este que también estaba molesto – no hace falta que vuelvas a intentar ayudarlo.

Junsu fue el primero en desviarse del camino que marcaba el guía y explorar por su cuenta. Hyori no lo noto, pues seguía echando fotos y escuchando las explicaciones del guía. Al cabo de unos minutos noto que le sonaba el móvil. Alguien le enviaba un mensaje: “Dirígete a la izquierda sin que nadie se dé cuenta”. Fue en ese momento cuando la joven se dio cuenta de la ausencia de su amigo. Siguiendo sus instrucciones, aprovecho que todos giraban a la derecha, para coger la dirección indicada y se ocultó tras la pared de una de las ruinas. Después, recibió otro mensaje: “avanza unos metros y cuando llegues al final, gira a la derecha”. ¿A que estaba jugando? ¿Porque se había separado tanto?

Aquello la molestaba, pero a la vez le gustaba lo misterioso que era todo. Junsu sabia como estimular su curiosidad y ella, estaba encantada. Ahora que estaban solos y que ella había vuelto a Corea, quizás pudiera decirle lo que sentía. Si, debía hacerlo pero temía confundir sus muestras de aprecio y que se tratara solo de amistad. ¿Debía esperar a que el diera el primer paso? ¿Y si no lo daba? Quizás más adelante, surgiera de forma natural… o quizás no.

Mientras avanzaba intentaba alejar los pensamientos negativos de su mente. Llego al final del pueblo en ruinas, y a lo lejos se extendía una enorme pradera. Miro a la derecha y vio un camino que terminaba en una cabaña medio en ruinas. ¿Ahí dentro le esperaba Junsu? ¿Por qué se había metido allí? Llego un nuevo mensaje cuando estaba en la puerta: “Entra y descubrirás algo. Quizás sea lo que estás buscando”. Hyori dio unos pasos y entro en la oscuridad. No veía muy bien y, aunque sabía que Junsu estaba allí en algún lugar, la joven dio un paso atrás, llamándolo.

- Shhhh, ven aquí.

Junsu tiro de ella, hasta acercarla a su pecho. A la joven se le escapo una risa nerviosa, pero el joven enseguida la callo con un dedo en sus labios. Hyori había decidido tirarse a la piscina. Si Junsu había planeado todo aquello, seguro que era por algo. Ella mordió el dedo del joven y el, aprovecho para alzar su barbilla y plantarle un fugaz beso en sus labios. Su tibio aliento le quemaba la piel y su fragancia almendrada, lo llevaba a un trance en el que no lograba pensar en otra cosa más que en volver a repetirlo.

- Ha sido una buena idea venir aquí – dijo ella cuando se separaron.
- Mis ideas siempre son buenas – declaro con arrogancia – Hyori…
- ¿Qué?
- ¿Puedo volver a besarte? – el deseo lo consumía por dentro.
- ¡Eres un pervertido! – le regaño divertida.
- ¡Oye! No… no lo soy… yo solo… - bufo molesto soltándola. Estaba avergonzado por su movimiento y triste por el rechazo.
- Junsu…
- ¿Qu..

Sus manos le tomaron de las mejillas y atrapo sus labios con los de ella. Lo asfixiaba, el toque tibio encendía su ser y le despertaba los sentidos adormecidos para que reaccionara a su caricia. Le correspondió como un autómata, dejándose guiar por el instinto que le ordenaba liberarse de todos sus miedos. En su interior intentaba apaciguar esa tempestad que había surgido dentro de él desde que estuvo en Japón y pudo estar con ella a solas… Todo se fue por la borda cuando sintió la calidez de su lengua húmeda entrando en su boca. Su mano se aferró a la cintura de Hyori y giro su cuerpo para besarla con más facilidad.

- No podía aguantar más – dijo ella despegándose unos segundos para coger aire.
- Yo tampoco, llevaba tiempo queriendo hacerlo.

Hyori curvo sus labios en una sonrisa y paso sus brazos por el cuello de Junsu y retomo el beso roto. Tenían los ojos cerrados, entregándose al calor de los besos. Ella podía sentir las palmas de las manos de Junsu acariciándole la espalda y atrayéndola más hacia él.

- Nos vamos en 10 minutos – escucharon la voz del guía, que los obligo a separarse.

Ambos se miraron unos instantes, molestos por haber tenido que romper ese mágico momento. Aquello parecía el principio de algo que ambos deseaban desde hace tiempo. A escondidas regresaron con el grupo y en el autobús, no separaron sus manos entrelazadas para nada.

Leila y Sun Hee se acercaron a Seung Hee que observaba con curiosidad la escena que Jae y Aya habían montado. No estaba muy segura de cómo habían llegado a esa situación. Ambas seguían disfrutando de la piscina, cuando Jae apareció como un torbellino y las abordo.

- ¿Es que no vas a hacer nada? ¿Todo esto te parece bien?
- ¿De que estas hablando? – Aya lo miro atónita.
- Da igual, no quiero seguir con este juego – dijo Jae – tenéis que decirme la verdad de una vez.
- ¿Te das por vencido? – pregunto Aya triunfante.
- ¿Ha pasado algo? – pregunto Seung Hee.
- ¿Crees que es el momento para jugar? Si eso es lo que quieres…. Yo también tengo un secreto.
- No estoy interesada – respondió Aya volviendo al libro.
- ¿Es que todo te da igual? – pregunto Jae quitándole el libro – más vale que reacciones, porque…
- ¿Qué estás haciendo? – Aya se levantó – estoy disfrutando de mis vacaciones. Desde el principio has sido el único que está jugando. Solo quiero tranquilidad y sea lo que sea lo que haya pasado, no me interesa.
- ¿Cómo puedes ser tan…. ¡idiota!
- ¿Y tú como puedes ser tan crio? Cualquiera diría que eres un cantante famoso.
- Chicos, calmaros – pidió Seung Hee.
- ¿Por qué narices te estoy ayudando? Es que ni yo mismo me comprendo.
- Nadie ha pedido tu ayuda.
- Tu… - Jae estaba a punto de explotar. Se sentó en el suelo cansado de pelear - ¿Por qué sois los dos tan cabezotas y estúpidos? Hagamos una cosa, una competición. El que pierda, deberá contar la verdad al otro.
- ¿Es que somos niños de parvulario?
- Yo seré el juez – intervino Seung Hee
- No me puedo creer que lo apoyes – la miro Aya.
- Bueno, suena divertido.

Jae tenía conocimiento de que habían colocado dos toros mecánicos para una fiesta temática que iban a realizar. Se dirigió hacia los responsables del aparato y hablo con ellos durante un rato. Consiguió permiso y después regreso. Cuando Leila y Sun Hee llegaron, los jóvenes se estaban preparando para su pequeña competición.

- ¿Qué están haciendo?
- Pues no estoy muy segura de lo que ha pasado, pero Jae parecía muy molesto.
- Como Yunho y Min – respondió Leila – Yoochun vino con nosotros a hacer submarinismo y parece que hizo buenas migas con la instructora que se quedó con él. Creo que han quedado y a partir de ahí, todos están molestos.
- Entonces por eso esta así Jae – susurro Seung Hee mirándolo y luego sonrió – espero que gane.

La primera en subir fue Aya. La joven se agarró fuerte de la cuerda. Jae subió al segundo toro y también se agarró con fuerza. El comienzo fue bueno para ambos. Los toros no iban muy rápido y no tuvieron problemas para mantener el equilibrio. Sin embargo en pocos minutos, los movimientos fueron más bruscos y tuvieron que agarrarse más fuerte. Changmin y Yunho se unieron al grupo de las chicas, interesados por como ellos miraban la escena. Les hicieron un rápido resumen de lo ocurrido y continuaron mirando. Aya tardo poco en caer. En uno de los giros, el toro mecánico levanto la parte trasera y giro bruscamente, provocando que perdiera el equilibrio y cayera sobre las colchonetas. Jae cayó poco después, también por perder el punto de apoyo.

- Ahora tienes que contármelo todo – Jae ayudo a la joven a levantarse – pero no ahora. Hazlo durante la cena.
- Supongo que será la única forma de que me dejes tranquila – dijo ella con pesar – acepto.

Jae recogió a Aya en su habitación sobre las 20:30. Su idea era entretenerla lo suficiente para que le contara la verdad, viera aparecer a Yoochun con la chica y ver su reacción. En el restaurante ella no probo bocado, ya que estaba nerviosa por contar todo lo que la atormentaba. Decidió hacerlo con calma, pues hablar abiertamente con Jae no era difícil. No pudo evitar que la emoción y la voz se quebrara cuando le conto lo cruel que había sido con Yoochun, así como lo mal y herida que se sentía. Jae escuchaba en silencio, pero molesto con Top. ¿En qué narices pensaba ese idiota? ¿Cuáles eran sus verdaderas intenciones?

En ese momento entraron Yoochun y la chica. Iban hablando y Aya comprobó que el joven sonreía. Tuvo que hacer un gran esfuerzo por no levantarse, cuando Jae los llamo y los invito a sentarse con ellos para cenar. ¿Yoochun estaba con otra? ¿De qué se sorprendía? Era lo normal, que siguiera con su vida. Jae saludo a su amigo, quien se sorprendió de verlo allí solo con Aya. ¿Qué estaba pasando? Yoochun aceptó la invitación porque no quería estar sola con la chica y le intrigaba de qué podría estar hablando esos dos.

Jae se interesó por la acompañante de su amigo, mientras los otros dos se estudiaban con la mirada. Aya lo interrogaba sobre su acompañante en silencio y Yoochun la miraba fijamente, aguantando el pulso.

- ¿Sois pareja? – pregunto la joven mirando a Jae – siento molestaros mientras…
- ¿Parecemos una pareja? – pregunto Jae sonriendo y echando una mirada a Yoochun.
- Bueno, si os veía hablando tan íntimamente que…
- Deberíais hacer el curso de submarinismo – corto Yoochun intentando ver las intenciones de Jae – dicen los chicos que es una gran experiencia.
- ¿Fue allí donde os conocisteis? – pregunto Jae.
- Yoochun es una persona muy amable – dijo la joven – me hizo compañía mientras esperaba.

Sonó el teléfono de Aya. La joven lo saco del bolso y comprobó que el número era de Gdragon. ¿Qué pasaba? ¿Acaso Top había vuelto al ataque?

- Salgo un momento para hablar.
- Estas salidas repentinas suelen motivarlas las llamadas del novio – dijo Jae con maldad.
- ¿Qué dices? Solo quiero aprovechar la llamada para tomar un poco de aire, hace calor.

La joven salió del restaurante y se apoyó en la pared. ¿Estaba con ella? La sonrisa de Yoochun no parecía forzada y estaba relajado. Ella parecía encantada de cenar con él y quizás esto fuera lo mejor. El móvil volvió a sonar, sacándola de su mundo.

- Gdragon – respondió ella.
- Solo llamaba para saber cómo estas. Espero no molestarte. Fue una idea genial que te fueras de vacaciones. Las aguas se han calmado.
- Gracias por decírmelo. Estoy bien. Pronto volveré y saldremos todos juntos a cenar.
- ¿Todos?
- ¿Cómo esta Top?
- Bien – respondió Gdragon - ¿Cómo crees que esta? Hablamos de Top… ¿Por qué preguntas por él, a pesar de lo que ha hecho?
- No puedo evitarlo. Al fin y al cabo, estuvimos…

Alguien le quito el teléfono de las manos y lo apago. Aya miro asombrada como Yoochun la cogía de la mano y la arrastraba, pero en dirección contraria al restaurante.

- Jae está esperándote, no debes dejarlo solo.
- ¿Y porque vamos en dirección contraria? – pregunto ella intentando librarse de su agarre. Consiguió hacerlo y se froto la muñeca - ¡Me haces daño!
- ¿Quién era? – ante la cara de sorpresa de ella, repitió – He preguntado quien era.
- Top – mintió Aya.
- ¿Estas mal de la cabeza? ¿Eres consciente de lo que estás haciendo?
- Me disculpare con Jae oppa por marcharme en medio de la cena.
- ¿Habéis vuelto? – Yoochun observo que ella lo negaba - ¿Entonces es que estas loca? ¿Porque te arrastras por el?¿No comprendes que te ha dejado por segunda vez?
- Cállate – pidió ella intentando controlar sus sentimientos. No era el momento de decir la verdad. No hasta tener las cosas que Top tenía en su poder y que podían hacerle daño a el – ya lo sé.
- ¿Qué lo sabes? ¿Que sabes?¿Que pretendes hacer entonces? – Yoochun estaba realmente molesto, sobre todo cuando dijo que era Top. Conocía el motivo por el que la había dejado, para demostrarle que no correría hacia él y eso, le dolía y le daba rabia, sobre todo porque Top tenía razón - ¿has pensado en las consecuencias que tendrá esto en el futuro? ¡Piensa un poco en ti!
- Pues… - susurro ella buscando rápidamente una forma de alejarlo. ¿Por qué eras así Yoochun? ¿Porque tenía que volver a hacerle daño para poder salvarlo? – no he pensado en el futuro… Me basta con lo que tengo ahora.
- ¿Qué tienes ahora? – pregunto Yoochun - ¿has entendido algo?
- Tengo… la certeza de que si no actuó así ahora, me arrepentiré. La ansiedad al ver como ese momento se me escurre entre las manos y de que no soy capaz de…
- ¿Hablas de lo que paso en mi apartamento? – pregunto Yoochun intentando comprender – basta, dime la verdad. ¿Lo quieres? ¿Él te quiere a ti?
- Me preocupa que él no me quiera – Aya cerro los ojos para que no leyera a través de ellos como tan bien sabía hacer, pues las palabras iban en realidad dirigidas a el – me inquieta que pueda fijarse en otras y yo…. Yo no hago más que preocuparme y preocuparme. Me estoy volviendo loca.
- ¿Crees que eres la única que se siente así? – pregunto el mirándola muy serio. Ella abrió los ojos sorprendida – yo también me estoy volviendo loco… Me vuelve loco que tú estés loca por él.

El silencio reino entre los dos. ¿Había escuchado bien? En la cara de Yoochun vio sinceridad. Necesitaba salir de allí ahora mismo. Yoochun sufría, pero ella también y aun así, debía ser fuerte. Para poder estar con él, primero tenía que recuperar lo que Top tenía. El móvil de Yoochun sonó en ese momento, rompiendo la conexión visual. Yoochun cogió el teléfono y luego se lo paso a Aya.

- Jae – susurro ella con voz suplicante - ¿Dónde estás?
- Aquí – el joven apareció acompañado de la chica que iba con Yoochun. Observo la mirada llorosa de Aya y la mirada llena de ira contenida y rabia de su amigo. ¿De que habían hablado? ¿Le había dicho la verdad? No era el momento de que siguieran hablando, ahora necesitaban tranquilizarse – tardabais mucho y estábamos preocupados.
- ¿No te encuentras bien? – pregunto la joven al ver a ella pálida.
- La llevare a su habitación – Jae la cogió por los hombros y luego miro a Yoochun, quien hizo el gesto de detenerlo, pero se fijó en su acompañante – solo está cansada, ha sido un día duro. Disfrutad de la cena.
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Ayame
Ya soy koreano adicto
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Localización : Perdida con Yoochun... No buscadme ☆*:.。. o(≧▽≦)o .。.:*☆
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