Always keep the faith (dbsk) +18

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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:50



Capitulo 24: I believe

La mañana siguiente trajo consigo un día de lluvia, como el ánimo de algunos. Jae acompaño a la joven toda la noche, pues ella necesitaba desahogarse y el, tenía tiempo para escucharla. Sin embargo, en más de una ocasión le dijo que Yoochun también tenía derecho a saber la verdad, pero ella tenía miedo. Cuando consiguió que la joven descansara un poco, se dio cuenta de que había amanecido y que no había dormido nada.

Cuando salió por la puerta, se encontró con Junsu en el pasillo. El joven se extraño de verlo salir de esa habitación pero supuso que algo debía haber pasado entre ella y Yoochun. Jae no quiso decir nada, pero su amigo le pidió que lo acompañara. Jae accedió, aunque poco conforme, pues estaba cansado.

Junsu lo invito a tomar un café y comenzó a hablar sobre la visita que habían realizado ayer. No fue capaz de decirle lo que había pasado en la cabaña, pero necesitaba decírselo a Jae. El joven escuchaba con una sonrisa y no pudo evitar echarse a reír cuando Junsu se puso colorado, después de una pausa. Desde luego intentaba ocultar algo, pero el joven tenía un gran defecto y este era, que no podía evitarlo y sus emociones afloraban enseguida.

- No sois críos – dijo dejando el café sobre la mesa – no tenéis que pedir permiso para…
- ¡No lo estoy haciendo! – se apresuro a decir – es solo que…
- Te confió a Hyori – dijo Jae – cuida de ella y como se te ocurra lastimarla, no te lo perdonare… por muy amigo mío que seas.

Junsu sonrió aliviado. Era cierto que no necesitaba su permiso, pero de algún modo, se sentía como si estuviera llevándose algo que le pertenecía a Jae. Además, después de cómo fue la ruptura de ambos, temía que entre ellos aun quedara algo y no quería salir herido y tampoco hacerle daño a ella.

- Me voy a descansar, ayer fue una noche muy larga – dijo Jae levantándose.
- ¿Está todo bien? – pregunto el joven recordando que lo vio salir de la habitación de Aya.
- Si… Aunque más tarde necesitare que me hagas un favor – Jae estaba pensando en algo, pero como aun no lo tenía muy claro, no quería dar detalles – ten el móvil a mano. Me voy a dormir…. Estoy muerto.

Jae se dirigió a la puerta y vio entrar a Hyori. La joven estaba radiante de felicidad y le regalo una sonrisa al pasar a su lado. Jae le guiño un ojo y sonrió. Ella sonrojada se sentó frente a Junsu. No necesitaba que Jae dijera nada, ella lo comprendía todo con solo una mirada. Junsu también le mostro una enorme sonrisa a la joven.

- ¿Qué quieres hacer hoy? – pregunto Junsu.
- Hace un día muy malo para salir – respondió ella mirando la lluvia que caía contra el cristal – necesito ensayar unos pasos. Podrías ayudarme.
- Bueno, podemos intentarlo…
- ¿Habías pensado en algo? – pregunto ella.
- No, vamos a bailar – sonrió Junsu.

Todas las chicas menos Hyori, estaban reunidas en la terraza cubierta. Seung Hee había despertado a Aya sobre el mediodía y la había arrastrado fuera de la habitación hasta la terraza donde Leila y Sun Hee las esperaban. Aya permaneció en silencio y todas supieron que algo había pasado, así que ante la insistencia de las demás, tuvo que contar lo que había pasado la noche anterior.

- ¡No me lo puedo creer! – exclamo Sun Hee – Así que realmente quedo con ella.
- ¿Y de quien es la culpa? – Seung Hee miro a Leila. Yunho había sido quien había organizado esa cena.
- Bueno… será mejor que olvides a Yoochun – dijo Leila – parece que el… te ha reemplazado.
- ¡Que poco tacto tienes! – suspiro Seung Hee quien ignoro a la joven y se centró en Aya – no le hagas caso, Yoochun…

En ese momento llegaban los chicos y se unieron al grupo de chicas. La tensión se palpaba en el ambiente, pero todos intentaban relajar los ánimos y bromear. Al cabo de un rato, llego la monitora, a la cual Aya miro molesta y luego se giro para ver a Yoochun, con la mirada llena de ira.

- He conseguido entradas para ver unas danzas populares – dijo ella – si queréis podemos ir todos…
- ¡Ni hablar! – exclamo Seung Hee – no pienso ir con vosotros.

La recién llegada los miraba sin comprender muy bien que sucedía, aunque por las caras de enfado de las chicas, imaginaba que aquello tenía que ver con Yoochun. Este prefirió marcharse de allí antes de empezar otra guerra, así que se despidió, no sin antes echar una última mirada a Aya. Junsu le había mandado un mensaje de parte de Jae diciendo que Aya estaba dispuesta a hablar y contar la verdad. ¿Qué iba a contarle? Estaba dispuesto a escucharla e intentar solucionarlo, pero la presencia de la monitora no le ayudaba, así que primero debía solucionar las cosas con ella.

Primero iría al gimnasio, pues necesitaba liberarse de todo su enfado y el deporte era la mejor solución. ¿Por qué le había lanzado esa mirada llena de reproche? Debería ser el quien lo hubiera hecho, al fin y al cabo le había confesado que le gustaba Top, a pesar de todo. ¿Qué podía hacer contra él? Aun así, dudaba de todas las palabras y actos de ella… Aquella noche, cuando se acostaron y sus últimas acciones parecían contradictorias. Sus lágrimas, e incluso la confesión de que quería dejarlo con Top, demostraban lo contrario de lo que había dicho la noche anterior. ¿Es que le divertía ver como se volvía loco?

- ¿Por qué no hablas claro Aya? – acabo preguntándose en voz alta.
- Si ella te quisiera de verdad, se habría dado cuenta de cómo estas sufriendo – la monitora lo había seguido y se coloco a su lado – debería darse cuenta de que quieres solucionar las cosas con ella.
- Debo ser muy obvio si hasta tú te has dado cuenta – dijo Yoochun - ¿Por qué dices eso? Aya es…
- Normalmente cuando se quiere a alguien, se confía más en él.
- Si… Está claro que ella no confía en mí.
- ¡Tienes que olvidarla! – dijo la chica – será mejor que no pienses en ella o lo pasaras mal.
- Lo se… También me he dicho eso a mí mismo – sonrió Yoochun con tristeza – pero es que estoy enamorado de ella. Soy un idiota, ¿verdad?
- Pues si – dijo ella sin cortarse y tras unos minutos de silencio – un perfecto idiota.

Yoochun volvió a sonreír tristemente e iba a marcharse, pero la joven le cogió de la mano y le enseño las entradas.

- No se han repartido aun – la joven sonrió – pareces muy triste, pero tienes suerte… En estos momentos, tu novia de verano, se ocupara de ti.

Yoochun la miro sorprendido. ¿Había escuchado bien? La joven se echó a reír ante su cara de asombro y lo arrastro en dirección contraria al gimnasio.

Seung Hee se dirigió a la habitación de Jae. Estaba realmente molesta por la actitud de todos. Aya desapareció poco después de que Yoochun y la chica se marcharan, pidiendo que la dejaran sola. Leila y Sun Hee se marcharon con sus chicos, quienes habían decidido hacer un poco de turismo por la ciudad. Además, Hyori y Junsu estaban desaparecidos, por lo que solo le quedaba Jae. Llamo a la puerta y el joven le abrió con el pelo despeinado y sin camiseta. Al reconocerla, le pidió que esperara y cerró la puerta. Seung Hee sonrió al escuchar un golpe seguido de una maldición. A los pocos segundos, Jae apareció todavía medio despeinado, pero con una camiseta.

- ¿Dormías? – pregunto Seung Hee sentándose en el sofá de la habitación después de que la invitara a pasar.
- Estaba jugando – respondió Jae señalando la consola sobre la cama - ¿qué haces aquí?
- Estoy molesta con la actitud de Yoochun… ¿Cómo puede ser tan idiota como para marcharse con ella y no pensar en Aya? ¿Qué hace con esa fresca?
- No seas tan exagerada – respondió el sentándose a su lado – ella es muy simpática.
- ¡¿Qué dices?! Intenta quitarle el novio a mi amiga – estallo la joven.
- Cálmate – le pidió Jae con una sonrisa – teóricamente no están juntos y son libres para…
- Pero aun así… Aya…
- ¡Mejor! – respondió Jae – estoy harto de las vueltas que dan esos dos para hacer las cosas. Ya son mayorcitos y no pueden huir eternamente el uno del otro.

Seung Hee tuvo que darle la razón y Jae dejo que se tranquilizara un poco. Fue entonces cuando se dio cuenta de que estaba en la habitación de Jae y que estaban solos, lo que hizo que se levantara como si fuera un muelle y se dispuso a marcharse de la habitación. Se ponía nerviosa cuando estaba a solas con Jae y no quería que él lo notara.

- ¿Quieres… - la voz de Jae hizo que se parara antes de abrir la puerta – quedarte? Ninguno de los dos tenemos nada que hacer. Quédate si quieres.
- No quiero molestarte
- Fuera llueve, por lo que mejor estar acompañado que solo en una habitación.

Seung Hee sonrió y volvió a sentarse en el sofá. Jae le paso el mando de la consola y se levanto para coger algo de beber. Ambos comenzaron a hablar mientras jugaban y el tiempo pasó volando. Seung Hee recibió una llamada de Hyori y los dos bajaron a comer con los demás.
Debido a la lluvia, no pudieron estar mucho tiempo en la ciudad, así que regresaron todos para comer y molestaron a Junsu y Hyori, que estaban ensayando. Yoochun no apareció y cuando Changmin fue a buscar a Aya, esta se negó a bajar.

- Pues vaya panorama – dijo Yunho – estos no se arreglan en la vida.
- Paciencia – dijo Hyori dándose un masaje en el hombro con la mano.
- ¿Y a ti que te ha pasado? – pregunto Leila.
- Me he esforzado demasiado – respondió ella – hice un movimiento brusco y…
- Luego te daré un masaje – dijo Sun Hee
- No hace falta – sonrió su amiga – Junsu se ofreció antes.
- Vamos a comer – dijo Seung Hee llegando en ese momento. Bajaba de hablar con Aya - me muero de hambre.

Yoochun se levantó temprano a la mañana siguiente, a pesar de lo tarde que se acostó. Había acompañado a la joven a dar una vuelta por la ciudad y luego habían asistido al espectáculo de bailes populares. Se hizo tarde y cenaron en un pequeño restaurante familiar que ella conocía. Además, la noche se despejo y la joven aseguro que al día siguiente, seria día para ir a la playa.

Cerca del hotel, la joven encontró un puesto ambulante y se entretuvo mirando las cosas que en él se vendían. Yoochun la seguía, unos pasos atrás, inmerso en sus pensamientos. ¿Qué estaba haciendo allí? ¿Para qué había ido?

- Oye…
- Llámame Kat, ahora somos novios.
- Kat – repitió Yoochun preguntándose porque la obedecía – no entiendo porque te empeñas en que sea tu novio. Acabamos de conocernos y…
- Ha sido amor a primera vista – susurro ella a su lado y luego se giro sonriendo – o quizás el dicho es cierto, y eres el hombre destinado para mí.
- Pues yo creo que no funciona así… dijo el con una timida sonrisa.
- Realmente he pensado que eras mi destino… también llegue a pensar que podrías hacerme olvidar a mi antiguo novio.
- ¿Eh?
- Si salíamos juntos y nos lo pasábamos bien, podría olvidar a ese cabron.

Yoochun la escuchaba en silencio, aunque su razonamiento no lo comprendía del todo. Aunque le extrañaba que una desconocida le hiciese tanto caso de repente, debió imaginar que sería por algo así. La joven volvió a hablar, aunque seguía de espaldas a él.

- Estaba tan desesperada, que no me hubiera importado que me abrazaras y pensaba que podría olvidar a mi desgraciado amor en brazos de un desconocido, aunque jamás imagine la de problemas que tendrías con esa otra chica. Me ha impresionado lo tonto que eres y me has hecho volver a la realidad. Acabo de meterme en un nuevo problema…. Eso de “novio de verano” me hace polvo.
- Esto… yo…
- ¿Te he asustado? Tranquilo chico. Pienso irme mañana de aquí. No volveremos a vernos.

Mientras lo recordaba, por la cabeza de Yoochun volvía a pasar el pensamiento que le había rondado toda la noche. Sabía que debía cortar con ella. El había decidido arreglar las cosas con Aya y tenía que haber roto el contacto con Kat después de aquella cena, pero sin darse cuenta, había acabado metiéndose de lleno en su juego. Ella no necesitaba un novio de verano, quería un novio por un día. Yoochun llego a la conclusión de que lo tenía todo planeado.

Seung Hee se presentó en la puerta de la habitación de Aya, acompañada de Hyori. Ambas estaban cansadas de verla vagar por el hotel como un alma en pena. La obligaron a ponerse el bikini y la bajaron hasta el comedor, donde desayunaron y cogieron fruta para ir a la playa.

- ¿Qué hacemos aquí? – pregunto Aya al verlas comenzar a prepararse para tomar el sol – incluso Hyori…. No te gusta la playa, ¿Por qué….
- Hare un esfuerzo – respondió esta – estoy más que harta de verte tan decaída siempre. He dejado a Junsu solo para estar aquí. Siéntate y…
- ¿Al final estáis juntos? – pregunto Aya viendo su salvación para no hablar de Yoochun.
- Si, bueno… - Se puso colorada - ¡eso no importa ahora!
- Venga Aya – Seung Hee volvió al tema que le importaba en ese momento, aunque miro a Hyori y se dijo que luego la interrogaría a ella – túmbate y descansa. No tienes que hablar de Chunnie si no quieres. Te hemos traído aquí para que te relajes y no pienses en nada.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:51



Capitulo 25: Rising sun

Yoochun se encontró con Kat cerca de las rocas del malecón. No tenía ningún compromiso con ella, pero le daba pena dejarla sola. Además, solo le quedaba ese día, después se iría. Podría retrasar un poco más sus planes con Aya. Al fin y al cabo, sabía que esa conversación que tenían pendiente iba a ser difícil para los dos. Kat sonrió al verlo llegar.

- Pensé que no vendrías.
- Es tu último día… Supongo que puedo hacer de novio por un día.
- ¡Genial! – dijo ella saltando de alegría y agarrándose a su brazo - ¡ya somos novios!
- Bueno si, pero…
- Quiero que vayamos juntos a un sitio – ante la cara de asombro de él, se apresuro a decir - ¡No pienses mal! No va a pasar nada.
- Ya lo sé – dijo el molesto y sonrojado.

La joven avanzo hacia el malecón y con cuidado lo paso de largo. Al otro lado había un acantilado donde se podían distinguir cuevas que había formado la marea tiempo atrás. En algunas de ellas, según la guía turística, se había refugiado bandidos y piratas en siglos anteriores. La joven avanzaba como si todos los días pasara por allí, mientras que Yoochun iba pendiente por si resbalaba o se caía. Llegaron a un saliente donde las rocas rompían a sus pies y encontraron un pequeño agujero en la piedra. Kat se paro frente a ella y Yoochun se preguntaba qué pasaba.

- ¿Es aquí?
- Si, es la cueva de las 51 piedras – dijo ella pidiendo que se acercara. En su interior encontraron un montón de piedras planas de color negro y una de color blanco – dentro hay 50 piedras negras y una blanca. Existe una leyenda respecto a estas piedras. Un chico tiene que colocar 50 piedras negras una encima de otra y… si la chica coloca la blanca encima, dicen que esa pareja está destinada a estar junta eternamente.
- ¡Vaya cuento! ¡Eres muy crédula! - rio Yoochun. Luego, se quedo pensando y se señalo – no me digas que quieres que haga esa torre de piedras…. ¡¿Lo dices en serio?!
- ¡Que más te da! No eres supersticioso, ¿verdad? Solo es un juego.

Yoochun la miro poco convencido. Aunque no creyera en esas cosas, cuando las tenía que hacer, acababa creyéndoselas. Aun así, decidió intentarlo. Cogió las piedras y con calma comenzó a colocarlas una sobre otra. Al principio todo iba estupendamente, pero al colocar la decima, comenzó a tambalearse. Al poner otra más, la torre se cayó. No le dio importancia, era el primer intento. Se armo de infinita paciencia y volvió a intentarlo. Cuando la torre se cayó por quinta vez, se exaspero.

- ¡Esto es imposible! Sino consigo mantener 15 en pie, ¿Cómo voy a poner 50?
- ¡Vaya! – Kat sonó decepcionada – mi ex dijo lo mismo.
- ¿Lo consiguió?
- Pues claro que no. Se enfado y lo dejo. Por eso te he pedido que lo intentes tú.
- Así que soy un sustituto.
- Si lo quieres ver así – sonrió ella – bueno, ¿quieres hacerlo o no?

Yoochun la miro sin saber qué hacer. Al final suspiro y continuo intentándolo. Mientras lo hacía, la curiosidad pudo con él.

- ¿Por qué no le insististe para que lo hiciese?
- No es el tipo de hombre que obedece las ordenes, y menos si viene de una mujer.
- Pues vaya tipo más… - Yoochun prefirió no decir nada más y continuo con las piedras – no cuesta nada complacer a una novia. Creo que debe ser muy raro, porque mira que es difícil plantar a una chica como tú.
- No es lo que piensas – dijo ella enfadada – solo le cuesta reconocer sus sentimientos.

La torre volvió a caerse y Yoochun decidido dejar de intentarlo para centrarse en la conversación de la chica. Ella había pasado del enfado a la sonrisa y estaba perdida en sus recuerdos.

- La noche después de intentar hacer la torre de piedras, me dijo que tenía algo mejor que esa leyenda y me dio este anillo – la joven se lo mostro. Yoochun la miro fijamente y ella se sonrojo – perdon, he hablado demasiado.
- Vamos – dijo Yoochun – que estás loca por él.
- ¡No es verdad! Lo odio – ella desvió la mirada – ya no es el mismo de antes…. Despues de darme el anillo e intentar hacer la torre… me dejo. Unos días después de intentarlo.
- ¿Para que te dio el anillo entonces?
- Me lo devolvió – sonrio ella tristemente – se lo regale yo hace unos años.
- ¿Y porque me has pedido que haga la torre? – Yoochun volvió a colocarse frente al montón de piedras – si soy ahora tu novio… ¿Por qué me tienes que hablar de tu ex?
- Perdona, no quería molestarte. No vas a hacer la torre, ¿verdad?
- Claro que si – dijo el cogiendo varias piedras – soy capaz de cualquier cosa por mi chica.

La joven se quedo sentada con la piedra blanca en la mano, mirándolo con tristeza. Yoochun desvió la mirada hacia ella y esta se giro, para que no la viera sonrojarse. Yoochun regreso a la torre y ella sonrió pensando en la suerte que tenia la joven de la que él estaba enamorado, a pesar de que con la actitud que había tenido ella, la había hecho enfadar.

- ¿Te pasa algo? – pregunto Yoochun al notarla callada.
- Nada – respondió ella - ¡date prisa! Recuerda que hoy me voy.
- Vale… vale…
- ¡Que poco entusiasmo!

A lo largo de la mañana, el resto del grupo se unió a las tres chicas que estaban en la playa. Jae llevaba su mp3 y tenía varias canciones en las que estaban trabajando para el siguiente disco. Aprovecho que todos estaban allí para trabajar, pero su intento fue en vano. A los pocos minutos, todos estaban jugando en el agua o paseando por ahí. Jae comprobó que Aya no se había movido de la toalla y suspiro resignado. Además, comprobó la hora por decima vez.

- ¿Qué has hecho? – pregunto Seung Hee sentándose a su lado.
- Nada – respondió inmediatamente - ¿Por qué piensas eso?
- Has mirado el reloj varias veces, ¿Qué plan has tramado? - Jae volvió a negarlo y miro a Aya. La joven tenía los cascos puestos y no parecía escuchar nada, pero no podía arriesgarse. Seung Hee lo noto y se acerco a su amiga – me voy con Jae a dar una vuelta. Te quedas sola.

Mientras se alejaban comprobaron que Kat se acercaba con una sonrisa en la cara. Jae suspiro aliviado y también sonrió. Al cruzarse, ambos asintieron y ella continuo su camino, dirigiéndose hacia Aya. Seung Hee iba a seguirla molesta, ¿Quién se creía que era para atreverse a sonreír así a Jae y para acercarse a su amiga después de lo que había hecho? Jae la cogió del brazo y continuo paseando con ella.

- Te lo explicare todo mientras paseamos, pero tienes que prometerme que no dirás nada o me mataran.
- Sabía que algo tenían planeado – dijo ella feliz de que por fin confesara – te invito a algo y me lo cuentas.

Yoochun estaba tan concentrado colocando las piedras, que no había forma de llamar su atención. Kat había estado esperando sentada, pero llego un momento en el que estaba tan aburrida que hasta bostezaba. En alguna ocasión le pregunto a Yoochun si había acabado y este le indicaba que tuviera paciencia. Decía que faltaba poco, pero la torre volvía a caer al suelo. Por eso, decidió marcharse de allí y dejarlo solo.

Habían pasado varias horas y el joven estaba cada vez más desesperado. ¿Es que no iba a lograrlo nunca? Su autoestima aumento cuando solo le quedaba tres piedras por poner. La torre se tambaleo un poco, pero aguanto. Solo faltaban dos más, debía estar tranquilo y ponerlas despacio. Tardo 10 minutos en hacerlo y cuando lo consiguió, exploto de alegría.

- ¡Lo conseguí! – dijo sin dejar de mirar la torre por si caía - ¡vamos deprisa! Coloca la blanca.

Escucho un vale y vio unas manos que pasaban a su lado. Estaba deseando que la pusiera ya y no dejaba de mirar la torre por temor a que se derrumbara. Era como si se tratara de la pieza de un puzzle que hay tardado años en construir. La piedra blanca fue colocada con cuidado y la torre no se movió ni un milímetro.

- Ya esta… ¡Lo hemos conseguí…. - al girarse esperaba encontrarse a la chica que había aguantado con el toda la mañana, pero para su sorpresa la que estaba frente a él era Aya – ¿Qué haces aquí?

Las palabras de Kat volvieron a la mente de Yoochun: ¡Si un chico consigue hacer una torre con 50 piedras y encima, una chica coloca una piedra blanca, el amor entre ellos será eterno”. El había hecho era torre sustituyendo al ex de Kat. Por eso, ella era la que tenía que poner la piedra blanca, pero estaba allí Aya. ¿Por qué estaba allí? El creía que estaba enfadada.

- Pensaba que me habías visto. No creí sorprenderte tanto.
- ¿Eh?
- Debe haber sido para ti una sorpresa que no fuera esa chica. Ella me ha explicado lo que estabas haciendo.

Aya le conto lo que había pasado. Después de saludar a Jae, la joven se acerco a Aya con la piedra. Esta levanto la vista y se quito los cascos.

- ¿Puedo pedirte un favor? – Aya le miro curiosa - ¿Puedes colocar esta piedra en mi lugar? Es una leyenda, pero parece que se cumple. Estaba con Micky pero se ha hecho tarde y tengo que irme.

Yoochun se dio cuenta de lo que pasaba. Ella lo había planeado todo desde el principio y él se había tragado el anzuelo. Lo había hecho todo por él y no por ella. Pensaba que tenia que animar a Kat, pero era ella quien se había ocupado de él.

- Bueno… yo me voy ya.
- Espe… - ¿Por qué Aya había aceptado el encargo? Debía preguntárselo aunque no le gustara la respuesta. Miro la torre de piedras… ¿Y si la leyenda era cierta? Aya comenzó a alejarse – un momento… ¿Por qué has venido? Creí que estabas enfadada.
- Ella me dijo que era una especie de oración para aprobar los exámenes… - ella lo miro extrañada – dijo que querías desearme suerte para que aprobara.
- ¿Qué? Realmente no entiendo nada – Yoochun la observo. ¿Realmente pensaba que era para un examen? Posiblemente si supiera que era para conseguir el amor de alguien, no hubiese venido y tampoco hubiese puesto la piedra blanca – da igual…. Antes de que te vayas quiero decirte algo.

La joven se giro y parecía dispuesta a escuchar lo que tuviera que decir. ¿Realmente iba a ser tan fácil? Temía que ella lo rechazara o que saliera huyendo sin darle tiempo a explicarse. No parecía el caso. Lo observaba, intentando averiguar algo que él no llegaba a comprender.

- Ella no me gusta. Solo quede con ella para cenar porque Yunho dijo que sí.
- ¿Es verdad que no te gusta?
- ¡Claro que no! Creo que sabes de sobra quien…
- ¿Hay algo que no me hayas contado? – pregunto ella sin poder aguantar más. Lo tenía frente a ella y deseaba dejarse llevar por sus sentimientos. Además, estaba harta de tenerle miedo a Top y este, era el mejor momento para conocer la verdad - ¿hay algo en tu pasado de lo que puedas arrepentirte?
- ¿Qué? No – respondió el sin terminar de comprender –bueno, todos hemos cometido locuras, pero…
- No me refiero a eso. Digo algo que pueda poner en peligro tu carrera.
- ¿Algo que pueda poner en peligro mi… - Yoochun la miro fijamente. Ahora comenzaba a comprender todo, incluidas las palabras de Top cuando decía que le pertenecía - ¿te ha estado chantajeando?

La joven se mantuvo en silencio y eso fue la prueba definitiva para el joven. Ese era el motivo por el que la joven le daba una de cal y una de arena. Aquella vez en el camerino, posiblemente estaba arrinconada, por eso actuó así.

- No hay nada, te lo prometo – respondió el con seguridad acercándose a ella - ¿Qué podría haber?
- ¡Tiene las pruebas! – estallo por fin ella - ¡no me mientas porque….!

Aya no alcanzo a terminar la frase. Yoochun la cogió por la cintura y junto sus labios con los de ella, dejándola sin respiración. El joven se encontró también siendo asaltado por unos finos labios que lo rozaban con suavidad extrema, invitándole y tentándole a dejarse llevar.

- Pensé que... – comenzó a decir la joven a punto de echarse a llorar.

Yoochun puso su dedo índice en sus labios en señal para que no dijera nada. Tomo su cara con sus manos y se acerco lentamente a los labios de la joven. Le dio un suave y pequeño beso y ella cerro los ojos, respondiendo a su beso.

- Aya…. No quiero volver a… - Yoochun suspiro preso del placer que sentía solo con tenerla cerca y poder disfrutar una vez mas de esos labios que tanto deseaba.
- ¿Te molesta? – pregunto ella – pensé que…
- ¡No! – se apresuro a decir el – lo que quiero es que no te acerques a Top y…
- Dejemos eso por un momento. Solo quiero pensar en ti…

La joven coloco sus manos sobre las mejillas de Yoochun para atraerlo hacia ella, volviendo a unir sus labios con la boca del joven, que no puso resistencia alguna. Lentamente, Yoochun se dejo envolver por sus movimientos, sin prisa y queriendo grabar lo dulces y adictivos que eran sus labios. Estaba eufórico al saber que, a pesar de todo, no la había perdido.

Aya deslizo las manos de sus mejillas a su cuello, para atraerlo con más facilidad a su cuerpo. Pegaron sus cuerpos y Yoochun fue consciente de que la joven solo llevaba la ropa de baño. Sus manos comenzaron a reclamar posesión sobre la piel de la joven. Las paso sobre sus costados y poco a poco las llevo hasta su espalda con lentitud. Quería saborear cada centímetro de ella y embriagándose con su aroma.

- No dejare que nada te separe de mi – dijo el soltando un poco sus labios.
- Te quiero – fue lo único que acertó a decir ella.

Ante el asombro del joven, Aya se lanzo a sus labios otra vez, los agarro con los suyos, pero fue tanto la fuerza del impulso, que Yoochun se fue de espaldas hacia las rocas y ella quedo sobre él. Yoochun sonrió y siguió besándola sin que en ese momento importara nada más.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:52



CAPITULO NO RECOMENDADO MENORES 18 AÑOS

Capitulo 26: My little princess

Jae, mientras paseaba por la playa con Seung Hee, le conto todo lo que estaba pasando. Sabía que Aya ocultaba algo y, al confesarle ella misma que si ganaba el juego se lo contaría, le confirmaba sus sospechas. Por eso, estuvo dándole vueltas al tema y cuando descubrió que Yunho había organizado la cita con Kat, su mente ya tenía un plan. La había invitado a cenar para encontrarse con la pareja. Jae no imaginaba que Aya le iba a confesar que Top la tenia acorralada y cuanto le había dolido tener que decirle aquellas duras palabras a Yoochun. Él le había pedido a Gdragon que llamara a la joven a una determinada hora. También fue una sorpresa que, ante la tardanza de Aya, Yoochun se levantara y fuera a buscarla.

- ¿Se levanto? – Seung Hee lo miro atónita.
- La siguió con la mirada cuando salió del restaurante y luego permaneció en silencio, a pesar de que Kat intentaba darle conversación – respondió Jae – entonces, nos sorprendió levantándose, disculpándose y salió tras ella.
- Kat debió de alucinar….
- Ella imaginaba que algo pasaba. Las miradas que se echaban el uno al otro eran demasiado obvias – dijo Jae sentándose en una mesa – aproveche que Chunnie se marcho para hablar con ella. Kat comprendió enseguida lo que pasada y se prestó a ayudarme. Cuando llevo las entradas, ya estaba metida en su papel.
- ¿Crees que esto ha servido para algo?
- Bueno… - Jae sonrió triunfante – Kat estaba con Chunnie y luego fue a buscar a Aya. Esta no ha vuelto, así que se puede decir que si no ha salido bien, al menos está hablando.
- Realmente te preocupas mucho por Chunnie. Lo cierto es que la suya es una relación extraña. No son capaces de estar el uno sin el otro. Sin embargo, tampoco pueden estar juntos.
- No pueden estar juntos por culpa de terceras personas pero eso lo solucionaremos. Además, desde que Yunho me conto como se conocieron, tenía claro que la chica que le diera a Yoochun con un diccionario de coreano en las costillas, estaba destinada para él.
- Se llevaban a matar – dijo Seung Hee riendo – me pregunto cuando se enamoraron el uno del otro. En ese aspecto los envidio.
- ¿Y tú? – Jae evito mirarla a los ojos - ¿Cuándo vas a enamorarte?
- ¿Cuándo hemos cambiado de tema? Creía que hablábamos de esos dos – Seung Hee se quedo mirando a Jae, que estaba distraído con un grupo que jugaba a la pelota. Cuando el volvió a mirarla, ante su silencio, ella desvió la vista al refresco que tenía delante – yo… tengo a alguien que me gusta.
- ¿Tienes a alguien? – la voz de Jae sonó sorprendida y un poco temblorosa. Ella seguía sin mirarlo - ¿lo conozco?
- Bueno – Seung Hee recordó que Hyori le había mandado un mensaje hacia unos días, donde le pedía que fuera valiente – el… antes estaba con una amiga… Ella, tuvo que irse y él lo paso…

No pudo continuar la frase, porque Jae pronuncio su nombre y cuando levanto la vista, se inclino hacia ella y la beso. Al principio el contacto de su boca la dejo helada en la silla. Pensó si debía separarse o no, pero finalmente no lo hizo. Jae lo tomo como una muestra de permiso y con una sonrisa, intensifico el beso, separándole los labios con los suyos. Para intensificarlo, metió la mano entre su pelo y acaricio su cuello. La boca de Jae era suave y Seung Hee cerró los ojos y por un momento parecía flotar en una nube, sintiendo como los dedos de Jae jugaban con su cabello. Al separarse, ella estaba colorada y comprobo que todo el mundo los miraba.

- Por un momento he dudado sobre si debía hacerlo o no – sonrió Jae satisfecho por el resultado que había tenido su impulso, aunque un poco cortado – cuando has dicho que había alguien que te gustaba…
- ¿Lo sabias? Si lo sabias…. ¡¿Por qué has tardado tanto?¡
- Bueno… no estaba muy seguro, pero tenía que arriesgarme. Si me hubieras rechazado, habría quedado como un idiota, pero….
- Jamás podría rechazarte – dijo ella aun colorada. Ante la cara de sorpresa de Jae, ella se apresuro a decir – quiero decir… hay que estar loca para rechazar a alguien como tú.
- Mucha gente lo ha hecho – respondió el dejando unas monedas sobre la mesa e invitándola a seguirle. Al levantarse la joven, paso su brazo por los hombros de ella – vamos a molestar a esos dos.
- ¿A Chunnie y Aya?
- Quiero saber porque están tardando tanto y conocer los resultados de mi plan.

Aya se encontraba tranquila y relajada por primera vez en mucho tiempo. Por fin había soltado todo lo que se había guardado y, el te quiero que le había dicho a Yoochun, era sincero. Después de eso, no necesito decir nada más. Yoochun la comprendía en el silencio y en su mirada descubrió que los sentimientos de él eran idénticos. Aun así, no podía evitar pensar en que ocurriría cuando regresaran a Corea. Ya no tenía que temer a Top porque realmente no tenía nada que pudiera herir a Yoochun. Este por su parte, se encontraba a su lado, mirando sus manos entrelazadas. Se habían sentado juntos y estaban apoyados en la roca, disfrutando de la tranquilidad del lugar.

- ¿Deberíamos volver? - pregunto Aya sin ganas de irse, pero los demás se preocuparían porque había desaparecido sin decir nada – no he avisado a nadie.
- Quedémonos un rato mas – pidió Yoochun colocándose detrás de ella, abrazándola por la cintura y besando su cuello – voy a cobrarte todo el tiempo que me has negado tu presencia.
- ¡No fue a propósito! – respondió ella sonriendo ante las cosquillas que le hacía – lo siento.
- ¿El qué? – pregunto el apoyando la barbilla en el hombre de ella.
- Todas las cosas que te he dicho – respondió ella con un deje de tristeza en la voz – realmente no las sentía y…
- Lo sé – la corto Chunnie – tus labios no mintieron aquella noche. Fuiste muy…. Sincera. Aunque reconozco que me desconcertaste y me hiciste daño, pero comprendo la situación.
- Lo siento – repitió ella.
- No importa ya – volvió a estrujarla contra él y se dejo envolver por el olor salado de su piel – a partir de ahora, seré yo quien te proteja.

Escucharon la risa de Seung Hee y se levantaron inmediatamente. No querían que los encontraran sentados en esa posición, pero aun así, Yoochun no soltó la mano de la joven.

- No me voy a escapar.
- Por si acaso – susurro Yoochun sonriendo.

Aya comprobó, cuando Jae y Seung Hee estaban lo bastante cerca, la joven soltó la mano de Jae y la escondió en su espalda. Ella sonrió divertida.

- Si llego a saber que voy a molestar – Jae señalo las manos entrelazadas – no hubiera venido.
- Puedes dar la vuelta y recorrer el mismo camino que has hecho para venir.
- ¡No seas así! – le reprendió Aya.
- Bueno, supongo que debería decir… gracias por todo - sonrio Yoochun.
- ¿Y ahora le das las gracias? – Aya miro a uno y a otro sin comprender – no hay quien os entienda.
- Págamelo con una cena – sonrió Jae y también Seung Hee que si lo había comprendido todo.

Yoochun se dirigió a la puerta de la habitación de Aya para salir a cenar. Realmente habían quedado todos para cenar, pero entre Hyori y Jae, se encargaron de que todos estuvieran ocupados. Aun así, estaba agradecido porque le permitía pasar más tiempo a solas con ella, recuperando todo el que habían perdido.

Llamo a la puerta y fue Leila quien le abrió. Le dijo que Aya aun no estaba lista y decidió esperarla en la puerta del restaurante. De camino al lugar vio como Kat intentaba subir las maletas en el coche. Se acerco a ella y le ayudo.

- Me han dicho que has conseguido hacer la torre – sonrió Kat – me alegro por los dos.
- No sé cómo darte las gracias, aunque al principio pensé…
- Eres un encanto – dijo ella acercándose y dándole un beso en la mejilla – cualquiera querría salir contigo y ella es perfecta. Has elegido una buena chica.
- ¿Cómo sabes… - Yoochun suspiro – Jae no sabe mantener la boca cerrada.
- Gracias a vosotros lo he pasado muy bien. Ahora me toca a mi ser feliz – Kat miro por encima del hombro de Yoochun – tu chica te espera. Cuídate.
- Mucha suerte y gracias de nuevo.

Kat subió al taxi y Yoochun se dirigió a la entrada, donde estaba la chica. Leila y Sun Hee habían realizado un trabajo perfecto y estaba preciosa con el vestido corto.

Aya se pregunto, mas tarde, en qué momento se acabo la cena y habían llegado a la habitación de Yoochun. Aun así, cerró los ojos y sintió la mano de Yoochun acariciándola. Sentía como el mordía sus labios, recorriéndolos por momentos con su lengua. Cada vez sus besos se hacían más profundos y Yoochun deslizo sus manos por debajo del vestido hasta llegar a los muslos, apretándolos y dejando que sintiera el calor de sus manos.

Beso el cuello de la joven, haciéndole sentir escalofríos mientras desabrochaba la cremallera del vestido. Continúo su camino hasta los hombros, donde la despojo de los tirantes del vestido. Aya no pudo evitar un suspiro y arquearse hacia él, cuando sintió el calor de sus labios y su lengua recorriendo sus pezones erectos.

La joven beso sus labios con ansia, quitándole la camisa y lanzándola al suelo. No recordaba el momento en el que la mano de Yoochun cogió las de ella, llevándolas a la cabeza de la joven. Observo el cuerpo de Aya con deleite y sonrió al ver el sonrojo de ella.

-Te deseo tanto – murmuro sobre sus labios antes de arrebatarle un beso impaciente.

Acaricio las piernas de la joven, deteniéndose en su cavidad húmeda para mimarla con deleite, haciendo que temblara de placer. Aya alzo sus caderas, inconscientemente, al sentir como sus dedos entraban en ella. ¿Cuántas veces le habían hecho algo así? No lo recordaba pero tampoco importaba. Lo único que sabía es que nunca había sido tan cálido y placentero. Yoochun beso sus labios, ahogando sus gemidos mientras deslizaba sus dedos cada vez más rápido.

- No permitiré que esto se termine aun – susurro con voz ronca y una sonrisa picara.

Aya lo miro sonriendo y lo empujo quedando sobre él. Beso su cuello, su torso, su pelvis… se detuvo para desabrochar sus pantalones y ropa interior, que compartió el mismo destino que su vestido.

Con una mano acaricio su miembro mientras lo besaba, reemplazándola luego con su lengua, recorriéndolo de abajo hacia arriba. Beso y lamio la punta, introduciéndola de vez en cuando en su boca y haciendo presión con los labios. Sintió como Yoochun se estremecía, animándola a continuar más rápido, dejando entrar y salir su miembro por completo. Enredo sus dedos en el pelo de la joven, acariciando la nuca. Aya, al percibir que no faltaba mucho, se detuvo y le dio un beso en los labios.

- Estamos en paz – dijo con una sonrisa juguetona.

Parecía que después de muchos años, se habían vuelto a reunir. Sabían que no era así, pero Aya sentía a Yoochun nervioso y ansioso a la vez, casi tanto como ella. Yoochun la sostuvo de las caderas, conteniendo el deseo de entrar pero rozando sus sexos, sabiendo que deseaba que el momento durara tanto como ella también lo deseaba. Aya disfrutaba cada caricia, observaba anhelante cada gesto que hacía, percibiendo cada escalofrió que recorría su cuerpo, esperando a ser suya por completo. Aya bajo la mirada hacia el rostro de Yoochun, encontrándose con su mirada.

- Por favor… Chunnie… te ne…cesito – dijo ella casi sin aliento.

Entro en ella sin dejar de sostener la mirada al tiempo que ella intentaba mantener sus ojos abiertos, deseando que a través de ellos, pudiera ver su cariño y su entrega a él. Pronto el deseo se apodero de ellos y las embestidas eran cada vez más fuertes y rápidas, sus caricias mas frenéticas y Aya no podía ni quería pensar, solo deseaba sentirse suya y entregarse por completo. Ya no aguantaba más, se abrazo a él con fuerza, sintiendo su cálida semilla, al tiempo que un espasmo recorría todo su cuerpo.

- Chunnie… te quiero – dijo aun agitada.
- Y yo a ti – le respondió el.

Aya sonrió complacida mientras Yoochun seguía besando su cuello. Se lo había dicho… que la quería. A pesar de todo el daño hecho, el seguía queriéndola y eso, era suficiente para ella.

Hyori se encontró con Jae en la cafetería. Estaba desayunando solo, pero la cara resplandeciente del joven no paso desapercibida para la joven. Algo bueno le había pasado, ¿podría tratarse de Aya y Yoochun? ¿O quizás Seung Hee? Jae no le había contado nada, pero sabía que no podía quedarse de brazos cruzados ante la situación de esos dos.
La joven pidió un café y se sentó frente a él. Comprobó que Jae estaba mirando un papel y hacia anotaciones en el, al leerlo al revés, descubrió que era la letra de una canción.

- ¿La has escrito tu?
- Me la ha dado Chunnie – contesto Jae – parece que la escribió hace unos días. Estoy haciendo algunos arreglos en la letra.
- ¿Tiene música ya?
- El la ha tocado al piano para sacar la letra, pero no conozco la melodía. Parece que lo hizo después de…
- ¿Cuándo andaba medio zombie por las esquinas? Espero que no sea nada deprimente o será un fracaso – suspiro ella, pero Jae le sonrió. Ella leyó un poco mas y comprendió que era una letra maravillosa, como una declaración. Luego miro a Jae, que estaba concentrado y sonreía de vez en cuando en silencio – hoy estas especialmente guapo, lo que significa que algo bueno ha pasado. Cuéntamelo y déjame disfrutar de tu felicidad.
- Aya y Chunnie por fin están…
- No tiene nada que ver con ellos – le corto ella – te conozco. Esa sonrisa de idiota que tienes en este momento es por algo más.
- ¿Sabias que a veces das miedo? ¿Cómo es que puedes leer a través de mi? Seung Hee y yo…
- ¡Por fin! – exclamo Hyori sonriendo – desde el concierto estaba deseando que pasara. ¡Habéis tardado una vida!
- ¡Calla! – dijo Jae ruborizado – esto no se hace de un día para otro. Solo tienes que ver como Junsu y tu…
- ¡No lo digas! – le corto ella ruborizándose también y prefirió cambiar de tema - ¿Has dicho que Chunnie y Aya…

Sus palabras murieron en sus labios cuando vio entrar a su amiga. Se había duchado y llevaba el pelo mojado que le goteaba un poco en los hombros. Descubrió un brillo en sus ojos que no había visto en mucho tiempo y que le indico que no había pasado la noche sola. Aya se acerco a la mesa y Jae escondió rápidamente la letra de la canción. Hyori comprendió que Yoochun no quería que ella lo viera, posiblemente fuera importante para él. Por eso, atrajo su atención en cuanto estuvo lo bastante cerca.

- Espero que esta vez duréis más de unas horas. No me gustaría tener que volver a golpearte.
- ¿Los moratones en el labio eran de esa pelea? – pregunto Jae incrédulo – no me puedo creer que os pelearais.
- Es muy cabezota…
- Ella también lo es - sonrió Aya sentándose – Jae oppa…
- No puedo creer que no me avisarais… era una pelea de chicas…
- La próxima vez la apuntaremos en tu agenda de actividades para que puedas asistir – dijo Aya con una sonrisa.
- Pero tienes que llevar el barro – el teléfono de Hyori sonó en ese momento. Era la discografía – perdonad un momento.
- Di que estas de vacaciones – grito Jae desde la mesa – nosotros tenemos los móviles apagados por ese motivo….
- Yoochun me ha contado todo lo que…
- Si realmente quieres agradecérmelo, tienes que agarrarte a su mano y no soltarla. Chunnie no es débil, pero no creo que pueda soportar que vuelvas a hacerle daño. Cuando lo encontré en el camerino aquella vez, lo dejaste destrozado. Había guardado su dolor durante tanto tiempo, que se rompió en mil pedazos…. No quiero veros sufrir más.
- Lo sé, pero cuando volvamos a Corea y Top lo descubra…
- Ahora estamos aquí, ¡disfruta! Ya pensaremos en Top cuando volvamos. Disfruta de la felicidad que te he proporcionado.
- Ni que fueras un dios….
- Deberías idolatrarme por lo que he hecho – sonrió Jae satisfecho – al fin y al cabo si no fuera por mí, aun estáis lanzándoos miradas asesinas en la mesa del restaurante.
- ¡Oh gran dios Jae!
- Mira, ahí viene tu apuesto caballero – Yoochun apareció por la puerta con el pelo revuelto, como si acabara de despertarse - ¿Qué hicisteis anoche? Mira como aparece y que ojeras tiene.
- Nada – susurro ella colorada.
- Aquí estas – dijo Yoochun con voz ronca y dormida – cuando me desperté no estabas… Pensé que habías desaparecido como aquella vez…
- ¡Cállate! – dijo ella ruborizada mientras Jae soltó una carcajada que llevaba un rato intentando reprimir.
- ¿Qué es tan divertido? – Hyori apareció y se sentó al lado de Jae para dejar a Yoochun al lado de su chica.
- ¿Ha pasado algo? – pregunto Aya cambiando de tema, pero asesinando a Yoochun con la mirada.
- Vamos a rodar un video – sonrió Hyori – están buscando personal y mande tu curriculum… Te han elegido como decoradora…
- Es la segunda vez que haces esto – Aya recordó cuando presento el video para la audición – nunca vas a cambiar.
- Pero mira a quien hemos conocido gracias a mi idea – Hyori señalo a los chicos.
- A un grupo de tarados – dijo Aya tomando un sorbo del café de Yoochun.
- A veces también nos portamos como adultos – dijo Jae fingiendo molestarse.
- Pero son las mínimas – le contestó Aya y todos estallaron en carcajadas.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:52



Capitulo 27: Intoxication

El resto de las vacaciones se pasaron volando y muy tranquilas. Ninguno se sorprendió de la reconciliación de Aya y Yoochun, pero sí de la relación que comenzaron Jae y Seung Hee. Yunho se disculpó por las palabras dichas a Yoochun, pero este le sonrió y no le dio importancia.

La última noche, decidieron hacer una cena de despedida porque sabían que al regresar a Corea, iban a tener poco tiempo para estar juntos. Las chicas iban a empezar a promocionarse y ellos, tendrían las agendas tan llenas de actividades, que apenas tendrían tiempo de verse. Además, entrarían en el estudio para grabar una canción, que tendrían que promocionar para el próximo disco. Cerca de la medianoche, se fueron retirando para pasar tiempo con las parejas.

La noche comenzaba a dar paso al amanecer, Yoochun y Aya no habían dormido en toda la noche. Se había quedado jugando y charlando en la habitación del joven. Ahora se encontraban tumbados sobre la cama, Aya tenía los ojos cerrados y apoyaba la cabeza sobre el pecho de Yoochun. Este, le acariciaba los hombros y la miraba con cariño. Sin embargo, ella estaba preocupada. Pronto volverían a Corea y debían enfrentarse a Top. Yoochun fue el primero en levantarse, obligando a la joven a hacerlo también.

- Aya – Yoochun dejo la maleta delante de la puerta – venga, es hora de irse al aeropuerto.
- ¿Y si no nos vamos? – Aya se dejó caer apoyada en la pared y resbalo hasta el suelo, abrazándose las rodillas con las manos – quedémonos aquí.
- Sabes que no podemos hacer eso – Yoochun se giró para que no le viera morderse el labio inferior. Conocía cual era el temor de ella. Después de intentar calmarse, se dirigió hacia ella y la obligo a levantarse – nada va a cambiar cuando regresemos.
- ¿Cómo lo sabes? – dijo ella con voz apagada y desviando la mirada – el…
- ¿No te lo dije antes? Mírame – Yoochun apoyo sus manos en las mejillas de ella y sus ojos se encontraron – esta vez seré yo quien te proteja y no dejare que él te haga daño.

Todos los esperaban en el hall del hotel. Un silencio incomodo reinaba entre los recién llegados y en el trayecto en bus que los llevaba al aeropuerto, que solos rompieron Hyori y Jae con sus bromas. Sin embargo, Aya no tenía ganas de festejar. Subió al avión y se agazapo en su asiento sin hablar con nadie. Poco después de despegar, Changmin se acercó a ella.

- ¿Podemos hablar? – el joven se sentó al lado de ella. El asiento pertenecía a Leila, pero se encontraba hablando con Seung Hee y Yunho un poco más lejos – no pareces estar bien y deberías rebosar felicidad por cada poro.
- Lo sé, pero realmente me preocupa el tema de Top…
- Es posible que Top si estuviera enamorado de ti – Changmin bajo la vista – pero ya no queda nada de eso.
- Lo sé y por eso tengo tanto miedo. Top accedió a dejarme porque Chunnie se lo pidió, ¿no te resulta extraño?
- ¿El que te ha dicho?
- ¿Yoochun? – la joven lo miro. Estaba sentado un poco más lejos mientras Jae, Junsu y Hyori lo molestaban. Desvió la mirada tristemente – que me protegería.
- Pues cree en el – sonrió Changmin – Chunnie es una persona que piensa mucho las cosas antes de hacerlas o decirlas. Si te ha dicho que te protegerá, lo hará. No importa lo que pase.

Hae Rim abrió la puerta del apartamento y entro. Se encontraba en penumbra y el salón parecía desierto. Escucho ruido en el baño y se pregunto qué estaría haciendo Top. Lo llamo un par de veces y el joven le contesto con un ahora salgo. Hae Rim dejo el bolso sobre el sofá y reparo que encima de la mesa había unas fotos. Eran de Dbsk y las chicas, pertenecían a las vacaciones que habían pasado juntos, hacía varias semanas que los grupos habían regresado a sus actividades y se preguntaba porque Top tenia esas fotos. Después de pasar un montón, también comprobó que tenia de los últimos días y, aunque la mayoría pertenecía a Yoochun y Aya, también había del resto del grupo. Hae Rim comprobó la expresión de Yoochun. Estaba radiante de felicidad y ella, también parecía feliz y tranquila. La joven se sorprendió de cómo su cara cambiaba cuando estaba con Yoochun y con Top, como si fueran dos personas distintas. ¿Esa era la expresión que una tenía cuando estaba con la persona que te gustaba?
Top salió con una toalla en la cabeza y se sentó frente a Hae Rim, que había dejado las fotos a un lado.

- ¿Por qué tienes esto?
- Voy a jugar mi siguiente carta – respondió Top con una sonrisa – dentro de poco sacamos single y…
- No lo entiendo – Hae Rim lo miro intentando ver que era lo que realmente quería – deberías competir musicalmente, no…
- Así es más divertido. además, esta vez necesito tu ayuda, así que…
- No voy a participar en esto – Hae Rim le señalo las fotos sobre la mesa – Míralos… están felices, deberías dejarlos.
- Ni hablar – Top la miro furioso – ella… no voy a permitirlo.
- ¿Eso quiere decir que en el fondo aun te gusta?
- No, pero tampoco quiero que este con él.
- No lo entiendo y no voy a ayudarte.
- Claro que si – sonrió Top colocándose al lado de ella y después de mirarla fijamente durante unos instantes ella cedió y permitió que la besara – no puedes oponerte a mi…. Me necesitas.

Jae cerró el cuaderno cuando Hyori se sentó frente a él en la cafetería del hotel. Era un lugar tranquilo y discreto que ambos conocían y sabían que allí no iban a ser molestados. La joven pregunto si lo que había escondido era de la canción de Yoochun, pero Jae sonrió e indico que era una sorpresa y que pronto lo descubriría. Habían quedado porque dentro de poco era el cumpleaños de Seung Hee y Jae quería hacerle un regalo especial, pero no era capaz de averiguar lo que realmente podría gustarle.

Hyori se ofreció a ayudarle porque ella también quería comprarle algo y con Aya era imposible quedar. La joven dividía su tiempo entre el trabajo que había conseguido como decoradora de una serie, gracias al trabajo realizado en su video, y el poco tiempo que tenia para estar con Yoochun.

Después de charlar y tomar algo, se dirigieron a unos grandes almacenes y Jae recibió una llamada. Yunho estaba al otro lado de la línea y le indico que se había adelantado la fecha del lanzamiento del single para hacerlo coincidir con el de Big Bang. Aquello parecían buenas noticias, pero Jae no las recibió como tal. Al contárselo a Hyori, esta tampoco parecía contenta. Top intentaría algo. Además, participarían en la gala que se iba a celebrar dentro de unos días.

- Nosotras también actuamos en esa gala – sonrió ella cogiendo un bolso y mirándolo – el manager dice que es un buen canal de promoción.
- Lo es – sonrió Jae.
- Aun así, no me gustan esas galas… Siempre ocurre algo malo.
- ¿Qué podría ocurrir esta vez? Todo está bien y no deberías pensar esas cosas.
- Tienes razón…. – sonrió Hyori y cogió otro bolso – este será mi regalo.
- Pues vamos a la siguiente planta, es mi turno de elegir.

Yoochun aporreaba el piano muy molesto. Llevaba toda la mañana intentando terminar de componer la melodía para una canción, pero se resistía y él se desesperaba cada vez mas. Quería tenerla lista para incluirla en el disco, pero dudaba de conseguirlo a tiempo. Sobre todo, tras recibir la llamada de Yunho indicando que se adelantaba la salida del disco. Además, Jae no había terminado aun con la letra y estaban tan liados con las reuniones y las sesiones fotográficas que parecía imposible. Ni siquiera podía quedar el suficiente tiempo con Aya. Iba a recogerla todas las noches a su trabajo y después, iban a su casa. Ella se dormía siempre en el sofá y él no quería molestarla porque al día siguiente volvía a levantarse temprano para ir a grabar. Alguien puso un café sobre la mesa de al lado, sobresaltándolo. Changmin sonreía a su lado.

- Es la segunda vez que te asusto.
- Estaba distraído – suspiro resignado - ¿Qué tal todo?
- Mucho mejor que a ti – Changmin lo miro preocupado - ¿has dormido algo?
- 3 horas – respondió el – necesito acabarla.
- He escuchado un poco, suena bien a pesar de no estar acabada. Aunque también me pregunto si tienes intención de morir en el intento – Changmin le bajo la tapa del piano y lo cogió de un brazo – esta noche tenemos gala. Te necesitamos fresco para la actuación. Vete a descansar.
- Pero…
- No discutas y vete – Changmin se sentó en su lugar y levanto la tapa – mientras lo haces, intentare corregir algunas notas y ver si puedo ayudarte.

Los flashes de las cámaras las cegaban y con dificultad avanzaban entre la marea de periodistas que las acosaban a preguntas. Leila distinguió a Aya entrando disimuladamente por una puerta lateral. Al bajar del coche también la habían abordado por temas relacionados con Top, pero como ya no eran pareja ella pidió un poco de respeto y se mantuvo alejada de las cámaras. A pesar de todo lo ocurrido, era incapaz de hacerle ningún daño a la imagen de Top y también había sabido mantenerse alejada de escándalos y rumores. En parte porque ella no hacia declaraciones y porque los chicos. tanto de Big Bang como de Dbsk la tenían protegida. No sabía si había llegado a un acuerdo con Top, pero Hyori comento que tenía un mal presentimiento y que posiblemente el pronto se cobraría factura.

Gritos procedentes de las fans, que estaban tras las cámaras, hicieron que se giraran. Big Bang llegaba en ese momento. Daesung fue el primero en bajar del coche y se enfrento a las preguntas de los periodistas con una gran sonrisa. Taeyang se escabullo hasta las escaleras y las saludo.

- Os han sentado bien las vacaciones. Estáis estupendas.
- Nada mejor que sol y playa para… - Seung Hee desvió la mirada ante un nuevo griterío. Los chicos de Dbsk bajaban del coche en ese momento y se dirigían a la prensa – ya están aquí.
- ¿Ya ha llegado Top? – Gdragon se acerco a acompañado de Daesung – dijeron que teníamos que estar todos para hablar de la presentación del disco. Dijo que vendría por su cuenta pero…
- No lo he visto – dijo Taeyang y le ofreció la mano a Hyori y miro a la dirección donde ella tenía la vista puesta, que era en Junsu – vamos entrando, ellos tienen para un rato aun.
- Vamos a divertirnos – Daesung cogió a Sun Hee y le dio un abrazo en medio de las escaleras. Ella se sonrojo cuando los flashes se abalanzaros sobre ellos y busco la mirada de Changmin, que desde abajo miraba entre asombrado y un poco molesto. Volvió a desviar la mirada cuando algunos periodistas preguntaron si eran íntimos. Daesung sonrió aun agarrado a la cintura de Sun Hee – le pedí salir, pero me rechazo. Aun así…
- ¡No mientas! – grito Seungri poniéndose a su lado – en realidad me rechazo a mí.
- Estoy viendo las noticias de mañana – rio Hyori – Sun Hee destroza dos corazones de Big Bang antes de debutar.
- Bueno, al menos se divierten – Taeyang miro a ambos lados - ¿donde está Aya?
- Imaginándose que algo podría ocurrir, entro discretamente por una puerta lateral – respondió Hyori – vamos a buscarla.

Cuando estaban a punto de traspasar las puertas, volvieron a escuchar gritos. No ibas a hacerles caso, pero un repentino silencio y el sonido de flashes disparándose como locos, hicieron que se giraran con curiosidad. Top había bajado del coche y estaba ayudando a salir a Hae Rim. La joven parecía nerviosa, pero Top sujeto su mano y la ayudo a avanzar con paso seguro.

- ¿Esta es tu chica? – pregunto un periodista.
- Somos amigos – respondió Top – solo eso.
- Pero es la chica con la que te hemos visto en algunas fotos cuando estaban con Aya – dijo otro – ¿esto quiere decir que te has recuperado de tu anterior ruptura?

Top estaba pensado si responder a la pregunta y miro fijamente a Yoochun. El joven estaba rodeado por el resto de grupo, pero lanzo una mirada glacial a Top, como intentando congelarlo con ella. Top sonrió divertido y se volvió hacia los periodistas, cogiendo a Hae Rim de la cintura, impidiéndole saludar al resto de grupo.

- Aya no significo nada para mí – respondió Top a la pregunta tan alto como pudo para que Yoochun lo oyera – Hae Rim es la única que me gusta.
- ¿Eso quiere decir que jugaste con ella?
- Puedes verlo así si quieres, pero….
- ¿Te has vuelto loco? – Gdragon le impidió seguir y se acerco a hablar con los periodistas. Consiguió que esa respuesta fuera excluida de los reportajes. Luego se giro a su amigo – no sé qué intentas, pero estamos de promoción y esas respuestas….
- Me alegro de tu relación con ella – Top ignoro a Gdragon y se acerco a Yoochun para susurrarle eso al oído – parece que has ganado esta batalla, pero no la guerra.

Yoochun se puso en guardia ante esa advertencia, pero Top se limito a sonreír y se a coger a Hae Rim del brazo para dirigirse al interior del edificio.

- Tengo un mal presentimiento – susurro Hyori a Junsu cuando este paso a su lado y mirando como Top se perdía en el interior del edificio.
- No pasara nada – dijo Junsu rozando su brazo – estaremos atentos.

Los nervios las asaltaron tanto como la primera vez que subieron a un escenario. Changmin les comento que era normal, pero que poco a poco se irían acostumbrando y seria lo más normal del mundo. Daesung se lo confirmo y también les confesó que a pesar del tiempo que llevaba sobre un escenario, aun se ponía nervioso antes de cualquier actuación. Les iba a explicar su método para relajarse, pero no tuvo tiempo porque la llamaron para subir al escenario.

Hyori cerró los ojos y cogió aire. Al abrirlos sobre el oscuro escenario, tuvo tiempo de contemplar la mesa, donde habían estado sentadas y donde Changmin, para que Aya no estuviera sola, se había sentado. También se fijo en la mesa de los chicos. Jae hablaba de algo con Yunho y Junsu miraba hacia ellas. Faltaba alguien y Hyori desvió la mirada al notar movimiento al final de la sala. Al alzar la vista vio a dos figuras dirigiéndose a la puerta. Eran Top y Yoochun.

Se encendieron las luces y ella lanzo una mirada alarmada a Junsu, quien sin comprender que ocurría, desvió la mirada hacia la dirección donde Hyori miraba y descubrió a Top saliendo. Junsu interrumpió la conversación de los dos chicos y le dijo algo al oído a Jae, quien se tenso y estiro el cuello en dirección a la puerta. Los primeros acordes de la canción comenzaron a sonar y la joven tuvo que concentrarse en la letra de la canción y olvidar, por un momento, su preocupación. Por suerte, vio que Jae le comentaba algo a Junsu y luego este sonreía. Eso la tranquilizo, ellos se encargarían de todo pero, ¿Por qué esos dos salían de la gala en la oscuridad?
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:53



Capitulo 28: Heart, Mind & Soul

Aya se encontraba sola en su mesa. Changmin había tenido que irse ante la insistencia de Heechul para hablar sobre un tema que ella desconocía. Observaba la actuación de las chicas con un poco de envidia porque, si las cosas no hubieran acabado así, ella también estaría sobre el escenario.

Hae Rim se acercó y se sentó a su lado. Al principio ella pensó que se trataba de Changmin, que había vuelto, pero cuando se giró para comentarle algo y la vio, la miro sorprendida. ¿Qué estaba haciendo ella allí? No quería verla y mucho menos hablar con ella. ¿La había enviado Top? ¿Qué podía querer ahora? Ella sabía, a pesar de que Yoochun no quería creerla, que Top no se quedaría de brazos cruzados.

- Lamento molestarte mientras tus amigas están cantando, pero quería felicitarte.
- ¿Felicitarme? – Aya la miro cautelosa - ¿Por qué?
- ¿Micky Yoochun y tú no estáis juntos? – Hae Rim la miro sorprendida - ¡vaya!, entonces es que me he equivocado. Me he estado fijando, las miradas que os lanzáis son tan…
- Te equivocas – respondió Aya rápidamente. No quería que ella lo supiera, pues temía que se lo contara a Top.
- Vaya, entonces lamento haberte molestado – Hae Rim sonrió - ¿y no te gusta? Es un buen partido. Famoso, guapo y….
- Que sea famoso no es importante – respondió Aya – lo importante es como son las personas por dentro y él es…
- Supongo que tú lo conocerás mejor que yo – Hae Rim se encogió de hombros. Observo que Changmin volvía a la mesa y se levantó – me marcho ya. Espero que tengas una buena noche.

Changmin le pregunto qué quería Hae Rim, pero Aya se encogió de hombros y ambos continuaron viendo la actuación.

Jae seguía buscando a Yoochun. Había preguntado en la entrada si los habían visto salir, pero no supieron contestarle. No, aquello era imposible, porque aún había prensa en la calle. Yoochun no se arriesgaría a un escándalo. Taeyang salió pocos minutos después de la sala. Junsu le había contado lo que pasaba y él también se había quedado preocupado. Entre los dos recorrieron todos los lugares posibles como las salas continuas, las escaleras de incendios o incluso el baño, pero no había ni rastro.

- No son macarras – comento Taeyang – seguro que no pasa nada.
- Chunnie y Aya están saliendo juntos – respondió Jae – sé que no son macarras y Chunnie tiene mucho autocontrol, pero por culpa de Top han pasado por mucho y me preocupa que…
- Las chicas han terminado su actuación – dijo Taeyang – quizás han vuelto a la sala.
- Quiero echar un último vistazo. Entra y asegúrate, yo seguiré buscando por si acaso.

Sin embargo, su búsqueda fue en vano. No había ni rastro de los otros dos. Decidió volver a la sala y, al pasar por recepción, se dio cuenta de que había unas escaleras que subían al piso superior. ¿Y si estaban arriba? ¿Quién iba a molestarlos allí? Había dado por supuesto de que iban a hablar de Aya y que buscarían un lugar donde nadie los molestara y pudieran estar tranquilos. ¿Qué lugar había mejor que la segunda planta, que estaba completamente vacía? Decidió intentarlo, pues no perdía nada.

Yoochun y Top se encontraban en una pequeña sala que había en la segunda planta. Habían subido hasta allí en silencio, pensando lo que se iban a decir el uno al otro. Se habían estado buscando toda la noche y aquel era el momento para hablar. Top estaba tranquilo y parecía que nada le importaba. ¿Sería verdad que realmente iba a dejarla tranquila de una vez? Era consciente de que Top tramaba algo y no estaba seguro de cuáles eran sus propósitos, pero no iba a permitir que volviera a hacerle daño. Observo el silencio como el joven cogía una botella de detrás de la barra y servía dos copas.

- ¿Qué estás haciendo?
- Quiero felicitarte – respondió Top – has luchado muy bien y te has llevado el premio. Brindemos para celebrar.
- Ya te dije que no era un trofeo – repitió Yoochun – no tengo nada que…
- Es una pena como se ha estropeado nuestra relación por una chica – confeso Top – nos hemos portado como dos idiotas. Me gustaría poder empezar de nuevo y…
- Has hecho demasiado daño para eso. Ahora mismo no soy capaz de perdonarte.
- En ese caso… - Top se giró con los dos vasos y unos segundos después salió de la barra y le tendió uno a Yoochun – celebremos la salida de ambos discos y vamos a intentar enterrar el hacha de guerra.
- Está bien – dijo Yoochun después de dudar durante unos segundos. Después cogió el vaso, lo levanto en señal de brindis y ambos bebieron.

Jae entro en la sala y los vio sentados uno frente al otro. Al pasar por allí, vio la puerta abierta y cuando se asomó, los descubrió. Parecían tranquilos, aunque ninguno de los dos decía nada. ¿De que habían hablado? Miro a su amigo, en busca de una mirada o emoción que le diera una pista de lo que había pasado. Top se levantó y, después de saludarlo, salió de la habitación.

- ¿Qué ha pasado? – pregunto Jae apoyándose en la pared.
- Nada – Yoochun se levantó – volvamos. No es bueno que estemos tanto tiempo desaparecido.
- Chunnie… - Jae lo paro antes de que saliera – si algo ha pasado, puedes…
- Te lo contaría si así fuera – respondió este – pero todo está bien. Volvamos a la fiesta.

Regresaron a la fiesta y Hyori respiro tranquila cuando vio a Jae entrar bromeando con Yoochun. Lanzo una mirada a Junsu, quien también parecía aliviado y a Taeyang que volvió a la mesa con Big Bang cuando Top llego. Todo parecía estar bien, pero la joven seguía teniendo un mal presentimiento. Intentaba evitarlo, pero no conseguía alejarlo.

Aya entro en el pequeño estudio de grabación donde Jae y Changmin estaba grabando una canción para un anuncio, y se sentó en el sofá que había fuera. Al principio los jóvenes, tenían intención de terminar de grabar, pero la joven estaba inquieta y no paraba de lanzar suspiros de malestar.

- Dejémoslo hasta la tarde – suspiro Jae resignado. Salió del pequeño estudio y se sentó al lado de ella - ¿Qué pasa?

Realmente no hacía falta que lo preguntara. Yoochun estaba diferente desde aquella fiesta y tarde o temprano acabarían así. Habían pasado varias semanas y, aunque al principio solo se limitaba a estar más callado de lo habitual, se había vuelto a encerrar en sí mismo, llegando a un punto en el que no salía de casa. Jae no lo comprendía porque eso ocurrió cuando Aya y el no estaban juntos, pero ahora eso ya lo habían superado. Seguía pensado que Top le había dicho algo, que él no quería contar.

- Me ha dicho que está muy ocupado y que lo deje tranquilo – Aya resoplo molesta en el sofá – fue el quien me dijo que pidiera el día libre, ¿Por qué ahora…?
- Quizás sea verdad que está ocupado… - sugirió Changmin, pero ante la mirada asesina de ella fue bajando el tono hasta que las palabras fueron un susurro – tal vez…
- Ahora mismo estáis de descanso, ¿no? Dentro de 4 días comenzáis la gira de conciertos… no es por eso. No quiere confesar que se olvidó. No me voy a enfadar por eso.
- ¿Seguro? – Jae sonrió intentando calmarla, pero ella le lanzo una mirada asesina también a el – hagamos una cosa…. Chunnie es idiota, olvídalo y vente con nosotros.

Hyori entro en ese momento en el estudio acompañada de Sun Hee. Aya recordó que habían quedado para ir a dar una vuelta. Las dos se sorprendieron de verla allí. Hyori sabía lo emocionada que estaba su amiga porque los dos podrían pasar un día juntos, sin trabajo y sin preocupaciones. ¿Qué había pasado?

- Unnie… creí que habías quedado con…
- No lo nombres – pidió Aya molesta y levantándose – me largo yo sola…. No quiero saber nada de ese idiota.
- ¿Está bien que la dejemos marchar así? – pregunto Sun Hee viéndola salir dando un portazo.
- Se le pasara en cuanto lo vea – dijo Hyori – aunque me pregunto qué le pasa a Chunnie… esta rarísimo.

Junsu entro en la cafetería acompañado de Yunho. El joven había quedado con Leila para ir a ver una película. Hyori estaba ocupada y, como no tenía nada que hacer, decidió acompañarlos. Se sorprendió al ver que a su lado, estaba Seung Hee y le extraño que no estuviera Jae. Leila los miro muy molesta y cruzo los brazos sobre el pecho.

- Llegáis tarde – dijo molesta – llevamos más de 20 minutos esperando.
- Lo siento – respondió Junsu – es culpa mía. Hemos venido en mi coche y es difícil encontrar aparcamiento.
- Tendréis que compensarnos de alguna forma – dijo Leila – ya pensaremos como.

El teléfono de Seung Hee sonó en ese momento y ella respondió. Aya preguntaba qué estaba haciendo y, cuando le comento que iba al cine con los demás, ella colgó el teléfono después de despedirse. Seung Hee miro confusa a los demás. El enfado lo notaba en la voz de su amiga a través del teléfono.

- ¿No tenía una cita con Yoochun? – pregunto Yunho extrañado. Luego miro la hora – bueno, ya lo arreglaran… Vamos que llegamos tarde a la sesión.
- Antes de colgar dijo que los demás también habían hecho planes. Lo escuche antes de que colgara.
- ¿Jae y Hyori están juntos? –pregunto Leila de repente – vaya… sí que confiáis en ellos.
- ¿Qué quieres decir? –pregunto Seung Hee. Los chicos no la escuchaban porque iban delante de ellas hablando de acordes e instrumentos.
- Bueno… esos dos estuvieron juntos y Min y Sun Hee son pareja, por lo que…
- Eso es imposible – rio Seung Hee – a ninguno de los dos se les ocurriría… además, ahora cada uno tiene pareja.
- Por eso digo que tenéis mucha confianza en ellos – sonrió Leila – es cierto que tienen pareja, pero hay un dicho: “donde una vez hubo fuego, siempre quedan brasas”
- ¿De qué habláis? – pregunto Junsu girándose.
- Nada – sonrió Leila lanzando una sonrisa a Seung Hee y acercándose a Yunho – pensábamos que película ver.
- ¿Estás bien? – pregunto Junsu ante una pensativa Seung Hee.
- Sí... si – sonrio esta intentando darle poca importancia al comentario de Leila – vamos a ver esa peli…

Yoochun todavía no podía creerse lo que estaba pasando. Habían transcurrido varias semanas, pero todo le parecía demasiado irreal. Recordaba haberse despedido de las chicas en la fiesta y, pocos minutos después, estar hablando con los chicos y comenzar a sentirse mal. Jae se ofreció a llevarlo a casa y le pidió que lo esperara fuera. Se sentó frente a la recepción, donde corría un poco de aire. Pensaba que eso lo ayudaría, pero no disminuyo su mareo. Casi semiinconsciente, noto que lo levantaban y lo subían al ascensor. En ese momento pensaba que Jae lo vio tan mal, que pensó que era mejor que se quedara allí. Las últimas plantas eran habitaciones de un hotel. No recordaba nada más después de eso.

Lo que si recordaba era lo que sintió a la mañana siguiente. Se despertó en una habitación desconocida. Al principio siguió pensando que se trataba de Jae, que lo había dejado allí, debido a su estado. Fue cambiando de idea cuando vio tirado en el suelo de la habitación un vestido. En un primer vistazo pensó que se trataba de Aya. Sin embargo, lo descarto enseguida. Ella se había marchado con las chicas y su vestido no era plateado. ¿Qué había ocurrido? Se destapo y una corriente de aire hizo que se estremeciera. Bajo la mirada y comprobó que solo llevaba los bóxer. Las posibilidades de lo que había ocurrido allí, se le amontonaban en la cabeza e intento hilar unas con otras. ¿Qué demonios había pasado?

Miro el reloj. Era temprano para llamar a Jae y… ¿Qué iba a decirle? ¿Cómo iba a explicar todo aquello? Se llevó las manos a la cabeza. ¿Qué hacía pensando en Jae? ¿Cómo se lo iba a explicar a Aya? Levanto la cabeza… ¿Explicar qué? Ni siquiera el sabía que había pasado exactamente. No había hecho nada, ¿verdad? Un sudor frio recorrió su espalda cuando se giró para levantarse y vio la nota en la mesilla: “Una noche fantástica. Te dejo el vestido de recuerdo”.

Se levantó del sofá y se dirigió a una pequeña habitación lateral. Allí tenía el vestido colocado sobre una silla y a su lado, una caja. En un primer momento no iba a llevarse el traje pero… ¿y si recordaba quien lo llevo puesto? Suspiro molesto y cogió la caja que había al lado. Después cerró la puerta y volvió a sentarse en el sofá. En ese momento sonó su móvil y al desbloquearlo, vio un mensaje de Aya.

“Muchas gracias por dejarme tirada…como llevas haciendo todas estas semanas. Cuando te apetezca, puedes llamarme y contarme que narices te pasa.”

El enfado de Aya había tardado en estallar pero desde luego, ella tenía razón y se merecía que descargara su ira contra él. Había estado tan preocupado por lo ocurrido que no había sido capaz de contarle la verdad. Aun así, si lo pensaba… ¿Qué iba a decirle si ni siquiera el sabía lo que había pasado? Además, todo se complicaba un poco más a medida que habían avanzado las semanas. Una tarde llamaron a la puerta y al abrir se llevó una sorpresa. Un mensajero tenía una entrega para él. ¿Qué significaba aquello? ¿Las fans habían conseguido su dirección? No era posible, tenía mucho cuidado para que ese tipo de cosas no pasaran. El mensajero se despidió y el cerro la puerta. Se acerco a la mesa con el sobre y lo abrió. En su interior había un sobre más pequeño y dentro de este, varias fotografías. Yoochun tuvo que mirar dos veces antes de creerse lo que había en ellas. En las fotos se los veía disfrutando de las vacaciones que habían realizado juntos y donde habían comenzado a salir. Se preguntaba cómo se habían tomado porque nadie sabía que se habían marchado.

Una nota cayo de entre las fotografías, el joven la recogió y la leyó: “Estas fotos van a ser enviadas a la prensa. De momento quedara oculta la identidad de la chica, depende de cómo te portes. Espero que lo pasaras bien con ella durante las vacaciones, porque a partir de ahora…”

Con desgana volvió a tumbarse en el sofá, pensado que quizás así no le estallaba la cabeza. Suspiro tristemente al girar la cara hacia el móvil. Ella no se merecía el silencio. Debía contarle lo ocurrido y, si lo hacía con sutileza, quizás no se molestara con él. ¿A quién quería engañar? A nadie le gustaba que su novio se liara con otra. Aya se pondría hecha una furia.

Junsu observaba a Seung Hee. Desde que entraron en el cine la notaba extraña. Parecía distraída y se preguntaba si el motivo era por la conversación que habían tenido las chicas antes. ¿Quizás había un malestar en el grupo? No podía tratarse de eso, Hyori se lo hubiera contado.

La cosa no mejoro cuando se reunieron con sus respectivas parejas. Después del cine vieron un mensaje que Jae envió a la joven para quedar los cuatro. Al llegar a la cafetería Hyori y Jae estaban sentados uno al lado del otro. Sus cabezas estaban muy juntas y parecían estar hablando en susurros. Junsu comprobó las miradas de los que pasaban a su lado y podía leer lo que había escrito en ellas. Daban la sensación de ser una pareja.

Seung Hee también parecía pensar igual porque Junsu noto que daba una patada al suelo y, molesta, se acercó hasta ellos. En cuanto la vieron se separaron y sonrieron a la joven. Junsu se acercó y comprobó que habían estado escuchando música con los cascos de Jae, por eso estaban tan cerca.

- ¿Qué tal la película? – pregunto Jae levantándose y sentándose junto a Seung Hee.
- Divertida – respondió Junsu - ¿Qué hacíais?
- Me estaba enseñando el nuevo single. Me ha dicho que tú has hecho los arreglos.
- Es una tontería lo que he hecho – dijo Junsu cortado – realmente son él y Chunnie quien…
- Hablando de Chunnie – Jae saco el móvil – voy a llamar a Aya para… ¡Aya!

La conversación con la joven fue más bien un monologo a gritos. Jae tuvo que separar el teléfono de la oreja para no quedarse sordo. Estaba claro que no había conseguido hablar con Yoochun y que seguía molesta por ello.

- Creo que será mejor no molestarla el resto de la tarde – concluyo Junsu compadeciéndose del pobre Jae.
- No sé qué narices les pasa a esos dos – suspiro Jae levantándose y frotándose la oreja.
Junsu lo iba a acompañar para pedir – veamos…. Serán tres refrescos y un café para Hyori.
La joven sonrió divertida y Junsu observo como Seung Hee desviaba la mirada molesta. ¿Qué estaba pasando? Jae lo arrastro hasta el mostrador y pensativo lo siguió.

- Parece que te conoce muy bien. Supongo que es normal… - Seung Hee la miro fijamente – dime la verdad… ¿Aun te gusta?
- ¿Ese es el motivo por el que estas tan callada? – pregunto la joven – no me gusta… Jae y yo tenemos una relación especial, pero ninguno de los dos…
- Tienes razón – susurro Seung Hee avergonzada – parezco idiota.
- No deberías hacer caso a comentarios que no conocen lo que paso ni saben lo que hay – sonrió Hyori – quiero mucho a Jae. Es como un hermano, no hay nada más.
- ¡Chicas! – Jae apareció seguido de Junsu. Ellas estaban escuchando la canción en el mp3 de Jae - ¿Os gusta? ¿Vendréis a algún concierto?
- Puede… Si tenemos algo de tiempo- sonrió Seung Hee.

Junsu comprobó que el resto de la tarde transcurrió tranquila. Se pregunta de qué habrían hablado, porque la actitud de Seung Hee cambió radicalmente. Quizás, se había preocupado demasiado por nada y parecía que ellas podían arreglar las cosas sin problemas.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:54



Capitulo 29: Tears……. In the water

La gira de conciertos comenzó sin incidentes. El nuevo disco del grupo se vendía sin problemas y las entradas se agotaban en cuestión de minutos. Debido al gran esfuerzo que suponía preparar el espectáculo, apenas tenían tiempo para descansar y el poco que tenían, lo usaban para dormir todo lo que podían.

Las chicas tampoco se podían quejar. Habían sacado un mini álbum y estaban todo el día de programa en programa promocionándose. La única que tenía menos trabajo era Aya. La joven acababa de terminar una serie, por lo que le habían dado unos días antes de que empezara a montar el decorado de un nuevo rodaje. Ella había pensado acompañar a Yoochun, pero como hacía semanas que no hablaban, decidió no hacerlo. Al principio intento hablar con él, pero Yoochun le comentaba que estaba muy ocupado y que él la llamaría para quedar. Nunca lo hacía y ella suponía que era que estaba muy presionado con la gira. Por eso, decidió no molestarlo más. Si estaba interesado, él se pondría en contacto con ella.

Una tarde recibió una llamada de Daesung. Estaban en una sesión fotográfica y una de las modelos no había podido asistir. Sabían que las chicas estaban muy ocupadas, porque se habían encontrado en varios programas, por eso habían pensado en ella. Al principio la joven no estaba muy segura de querer ir. Top estaría con ellos y no tenía ganas de hablar con él. Sin embargo, Daesung le comento que el joven ya había terminado su parte porque tenía cosas que hacer.

- Venga ven – suplico Daesung – hace mucho que no te vemos. Te invitaremos a cenar y lo pasaremos bien.
- De acuerdo – sonrió Aya – dime la dirección y estaré allí en media hora.

El concierto de esa noche había sido muy divertido. Jae se había equivocado en algunos pasos y había chocado con Changmin, provocando que casi se cayera del escenario. Además, a Junsu se le había enganchado el micro a una de las mangas y, mientras intentaba desengancharlo, Yunho aprovecho para meterse con el e interactuar con el público, a pesar del mal rato que estaba pasando su amigo.

Al terminar el concierto, mientras Jae, Changmin y Junsu se duchaban, Yunho comprobó que Yoochun miraba una nota que le habían entregado mientras estaba en el escenario. El joven estaba serio. Yunho sabía que llevaba días así, pero cuando leyó la nota, esa actitud se acentuó. Al leer la nota, se desplomo en la silla y con la mirada perdida apretaba con fuerza el trozo de papel. Algo estaba mortificándolo y no quería compartirlo con nadie. Ni siquiera con Aya, a la que había dejado prácticamente de lado en esas semanas.

Al pasar a su lado, simulando querer coger algo, comprobó que Yoochun había sacado el móvil y en la agenda mirada el número de teléfono de la joven. Luego, suspiro, dejo el teléfono sobre la mesa y se llevó las manos a la cabeza.

- Si quieres hablar con ella, solo tienes que llamarla – dijo Yunho con fingida indiferencia – puede que al principio este muy enfadada y que te grite, pero…
- No puedo hacerlo – susurro Yoochun – solo le haría más daño.
- Es verdad que han pasado unas semanas y que no lo has hecho bien al dejar pasar tanto tiempo, pero… - Yunho se sentó frente a el – Chunnie, ¿Por qué te portar así? Pensé que estabas loco por ella. Ambos habéis pasado por mucho para poder estar juntos.
- Y así es – respondió Yoochun inmediatamente – pero parece que estar loco por ella no es suficiente.
- ¿Por qué dices eso? – pregunto su amigo – no creo que ella te haya exigido…

Observo que Yoochun se mordía el labio con rabia, por lo que Yunho pensó que algo pasaba desde hace tiempo. Yoochun se quedó pensativo y el comprobó que todavía tenía la carta en una de las manos y que la estrujaba con fuerza. ¿Sería una carta de Aya? Imposible. La expresión de Yoochun era de alguien acorralado y Aya no le enviaría una carta que lo hiciera sentir así. Escucharon las risas de Jae y Changmin mientras salían de la ducha. Se había estado metiendo con Junsu, que salía detrás de ellos con la toalla sobre la cabeza y avergonzado. Los tres salieron por la puerta para ir a buscar algo.

- Son como tres críos – suspiro Yunho.
- Yunho… - Yoochun se giró después de ver como los otros tres salían por la puerta y lo miro a los ojos – si…. Si hubieras cometido un error…. Algo que has hecho sin querer…. Sin saberlo…. ¿Se lo dirías a Leila?
- ¿Cómo puedes hacer algo sin saberlo? – Yunho lo miro extrañado y confuso. Al ver que Yoochun no iba a dar más explicaciones, se quedó pensativo – se lo diría. No importa lo que fuera.
- ¿Incluso aunque esto pueda hacer un daño irreparable?

Yoochun susurro la pregunta en voz baja y Yunho no pudo contestarle enseguida porque los tres jóvenes entraban por la puerta con unos refrescos en la mano y haciendo un escándalo. El manager iba detrás de ellos metiéndoles prisa porque tenían una pequeña entrevista después del concierto. Yoochun se levantó para ir a la ducha y Yunho lo paro para susurrarle.

- Siempre has sido una persona muy sincera. No sé qué está pasando, pero el silencio os está haciendo daño a ambos. Sea lo que sea, ella tiene derecho a saberlo Chunnie. Lleva semanas preguntándose qué ha hecho mal para…
- Ella no ha hecho nada – respondió Yoochun rápidamente.
- Pues díselo – sonrió Yunho empujándolo a la ducha – y arréglate rápido o el manager entrara a buscarte.

Yoochun cogió la toalla y guardo la nota en su maleta. Antes de dejarla, le echo un último vistazo: “Mañana saldrá la verdad en la prensa.”

Hyori se levanto más temprano de lo normal. Era incapaz de estar más tiempo en la cama. La noche anterior Aya había regresado a casa con una enorme sonrisa. Pensó que se había reconciliado con Yoochun, pero ella dijo que había ido a tomar algo con Big Bang después de una sesión fotográfica. Le pregunto por Top, pero solo había salido con Daesung, Taeyang y Gdragon.

- Hacía semanas que no me lo pasaba tan bien – dijo ella antes de encerrarse en el cuarto.
- ¿Has hablado con Chunnie? – pregunto su amiga abriendo la puerta - ¿le has llamado?
- Lo hice... hace unos días – respondió Aya a la defensiva – pero no me cogió el teléfono. Más tarde me mando un mensaje diciendo que estaba ocupado.
- ¿No has pensado que podía pasarle algo? Vete a buscarlo mañana y…
- Es él quien ha decidido comportarse de este modo – Aya la miro molesta – no voy a ser yo quien dé el paso para solucionarlo. Esto es entre él y yo.
- No me puedo creer que os estéis comportando así los dos – suspiro Hyori – pero tienes razón. Es asunto vuestro, no me meteré mas.

Hyori se dirigió a la cocina para coger un vaso de agua antes de desayunar. Todavía era temprano para llamar a Junsu y pedirle que averiguara que le pasaba a Yoochun. Le había dicho a Aya que no se metería mas, pero lo cierto es que la relación de esos dos parecía de dominio del grupo. No es que ellos quisieran involucrarlos, pero hacían que se preocuparan por ellos innecesariamente.

Leila apareció por la puerta con el pelo recogido en un moño y se desperezo de camino a la cafetera. Comento que estaba comenzando a llover mientras se servía un café. Hyori la observaba y recordó que ayer, había hablado con Yunho. Quizás le había comentado algo de Yoochun.

- Leila, ayer escuche que Yunho te llamo después del concierto.
- Si – respondió está echando azúcar en el café – parece que Yoochun no lo está pasando muy bien. Quería saber cómo estaba Aya.
- ¿Te ha dicho algo?
- No exactamente – dijo Leila – solo que Yoochun hizo preguntas muy raras y…
- ¿Dónde está Aya? – Sun Hee entraba en ese momento con la capucha puesta y llena de gotas. Traía un periódico en la mano. Había salido a correr como todas las mañanas.
- Sigue durmiendo – respondió Hyori - ¿Por qué preguntas por ella?
- Mira – Sun Hee les lanzo el periódico que cayó en manos de Leila – Aya montara en cólera cuando vea esto. ¿Qué vamos a hacer? Voy a llamar a Yoochun para que…
- Espera – Leila comenzó a leer – es temprano y aun no sabemos…. Oh dios mío…
- Dejad que lo lea yo también – Hyori estaba molesta porque ninguna de las dos le habían permitido leer ni una línea del periódico que tenía en la mano. A medida que iba leyendo, sus ojos se abrían como platos y era incapaz de articular palabra – no podemos dejar que ella lo vea… Esto la matara.
- ¿Y qué vamos a hacer? No se lo podemos ocultar eternamente.
- Tenemos que pensar con calma… Llama a Yunho y yo llamare a Jae – dijo Hyori – tenemos que saber exactamente qué ha pasado.
- Es Aya la que debe… - comenzó Leila.
- Lo sé, pero tenemos que prepararla para esta noticia… no podemos decírselo sin más.

Jae no se molesto en golpear la puerta del apartamento de Yoochun. ¿En que estaba pensando ese idiota? Esa era la pregunta que le rondaba por la cabeza. ¿Cómo había podido callarse algo así? ¿No confiaba en ellos? Jae tenía ganas de asesinarlo. Junsu iba detrás de el, todavía intentando asimilar las palabras que Hyori le había dicho. No le dio tiempo a parar a Jae, pero luego, al pensarlo con calma , se preguntaba si de haber tenido tiempo, lo habría detenido.

Yoochun se encontraba sentado en la mesa del comedor con las manos en la cabeza. Un poco más alejado tenía el periódico con la noticia. Al escuchar el portazo se levanto dispuesto a explicar a quien fuera lo que había pasado. Con suerte, era Aya y así ya lo soltaba todo sin necesidad de repetirlo. No tuvo esa suerte y Jae no se molesto en preguntar nada al ver la expresión de su amigo. Se lanzo como un loco contra Yoochun y le dio un puñetazo en la cara. Junsu lo paro cuando iba a levantarlo para seguir golpeándole.

- Tranquilo Jae – Junsu lo soltó y cogió el periódico para echarle un rápido vistazo – intentemos dejar que se explique primero.

Yoochun noto el sabor de la sangre en la comisura del labio inferior y, al quitar la mano vio que estaba manchada de sangre.

- ¿Me has pegado? – pregunto Yoochun incrédulo.
- Y lo haría mil veces más si Junsu no me hubiera parado… debería matarte – grito Jae molesto - ¿en qué narices estabas pensado?¿Porque no nos has contado nada?
- Recibimos amenazas continuamente – explico Yoochun sentándose en el sofá – no le di importancia porque pensé…
- ¿Qué tiene esto que ver con una amenaza? – pregunto Jae - ¿es verdad?
- No lo sé…
- ¿Qué quiere decir que no lo sabes? – pregunto Junsu – mas te vale que no mientas porque la próxima vez dejare que Jae te mate o te golpeare yo.
- ¿Estas de broma? – Jae estaba alucinando, pero se sentó a su lado y lo miro a los ojos – dime que es mentira Chunnie.
- Debe ser realmente grave cuando Junsu, que normalmente es tranquilo, amenaza con golpearme – suspiro cansado – no sé si es verdad porque no recuerdo lo que paso esa noche.
- Yunho se volverá loco – dijo Jae – ahora mismo está reunido con la gente de la discográfica intentando descubrir quien ha filtrado esta noticia. Los teléfonos no pararan de sonar y a ti…
- Lo sé – susurro Yoochun.
- Y no solo eso… piensa en Aya – continuo Jae – le dará un ataque. ¿Has pensado que vas a decirle? No hará falte que yo acabe contigo, ella se encargara de…
- ¡Lo sé, vale! – grito Yoochun molesto – llevo semanas intentando evitar esto. Lamento no haberos contado nada, pero ahora el problema se me ha ido de las manos y tengo que… La he cagado y yo voy a solucionarlo.
- Y todo esto en medio de la gira – dijo Junsu leyendo con calma la noticia – quien lo ha hecho sabe cómo jugar sus cartas.
- ¡a la porra la gira! – Jae levanto a Yoochun – Aya aun no se ha levantado. Vete y habla con ella. Debes aclararlo todo antes de que…
- Intenta que no te asesine antes de averiguar qué ha pasado – dijo Junsu cogiendo las llaves.
- ¿Dónde vamos? – pregunto Yoochun.
- ¿Te has quedado idiota de repente? Vas a ver a Aya – Jae cogió la chaqueta de Yoochun – bueno, vamos… no me atrevo a dejarte ir solo. Eres capaz de salir corriendo. Vamos a ir contigo.
- Alguien tiene que contener a Aya – suspiro Junsu cerrando la puerta tras de el.

Aya abrió las cortinas de su habitación y una fina capa de lluvia caía por la ventana. El día estaba oscuro, como su estado de ánimo. Era cierto que había salido con los chicos de Big Bang, pero echaba de menos a Yoochun. Quizás Hyori tenía razón y debía hablar con él. Sabía que algo pasaba desde aquella entrega de premios, el había cambiado. El verdadero motivo por el que salió con los chicos de Big Bang fue para comprobar si él y Top habían hablado. Solo Taeyang sabía que si lo había hecho, pero Yoochun dijo que habían hecho las paces. Estaba claro que había mentido.

Aya se puso lo primero que encontró en el armario y se dirigió a la cocina. Primero iba a desayunar y después iría a casa de Yoochun y no se movería de allí, hasta que le contara que estaba pasando.

Al abrir la puerta escucho a Hyori susurrar en voz baja y luego escucho que le decía a alguien que Jae iba de camino. Con suerte le daría tiempo a desayunar y le pediría a Jae que la llevara, pues no tenía ganas de coger el coche.

- Hyori, dile a Jae que… - al cruzar la puerta de la cocina, vio a sus tres amigas con cara de funeral. Luego miro a la mesa donde Leila intentaba ocultar el periódico - ¿Qué pasa?
- ¡Aya! – Sun Hee le cortó el paso - ¿Por qué no vamos a pasear un poco? Has engordado y el ejercicio...
- ¿Qué estáis ocultando? – Aya señalo la mesa -¿Qué pone en el periódico?
- Nada – dijo Leila – es solo la prensa de hoy.
- Dáselo – dijo Hyori apoyada en el dintel de la puerta – al menos sabrá a lo que se enfrenta cuando llegue Chunnie. No vamos a poder engañarla eternamente.
- ¿Chunnie viene hacia aquí? ¿Engañarme eternamente? ¿En el periódico pone el motivo por el que no me habla y de porque esta así?
- Primero de todo debes relajarte – su amiga cogió el periódico – yo me quedare contigo mientras lo lees. Leila, prepara un poco de té o tila. Sun Hee llama a Min, que seguro esta con Yunho y pregúntale si han averiguado algo.

Mientras Hyori daba las instrucciones, Aya cogió el periódico y se sentó en el sofá buscando la noticia. Cuando leyó el encabezado, sus manos no podían dejar de temblar y sus ojos se volvieron borrosos. Hyori tuvo que darle un golpe para que dejara de morderse el labio, porque al final terminaría haciéndose daño.

- Unnie – susurro al fin Aya – esto es una broma, ¿verdad?
- Chunnie está de camino, él te lo explicara todo.
- ¿Has leído lo que pone? – Aya hizo un esfuerzo por volver a leerlo – Micky Yoochun de Dbsk se reencuentra con una antigua novia y la deja embarazada…
- No deberías darle credibilidad hasta que el…
- Pone que se reencontraron en aquella entrega de premios y que allí… allí…. – la voz de Aya se quebró para terminar en un quejido - por eso… me prometió que no había nada, que el….
- Espera que él te lo explique todo – Hyori le quito el periódico de las manos – leerlo otra vez no te hará bien.
- ¿Explicar el que? – estallo Aya histérica - ¿Qué va a tener un hijo con otra? ¿Qué en estas semanas me ha estado dando largas para acostarse con otra? He sido una idiota por creer en él.
- ¿Qué está pasando? – Seung Hee abrió la puerta de su cuarto alertada por las voces.
- ¿Has dicho que viene hacia aquí? – Aya se levantó - ¿Dónde están las llaves del coche?
- ¿Dónde vas? – pregunto Hyori alarmada.
- No quiero verlo. No quiero saber de él.
- Quizás solo sea un rumor – se aventuró Sun Hee.
- ¿Y qué me dices de la foto? – Aya rebusco por el bolso - ¿No crees que es suficiente prueba para que no sea un rumor?
- Puede ser un montaje – explico Leila con calma. Disculpar a Yoochun en este momento iba a ser imposible, pero debía tranquilizarla – Yoochun te lo va a explicar todo…
- ¿Qué parte de no quiero hablar con él no habéis entendido?
- Tampoco te vamos a dejar coger el coche, estas muy alterada.
- Seamos realistas Aya – dijo Sun Hee - ¿Cómo va a tener Chunnie un lio y dejar a una chica embarazada en tan poco tiempo?
- ¿Una chica embaraza? – Seung Hee miro atónita a Sun Hee que le dio el periódico – alucinante...
- Esa es la palabra – dijo Aya – alucinante…. En este momento me lo creo todo. ¿Cómo ha podido ser capaz de hacer algo así? ¿Por qué me ha tenido engañada todo este tiempo? ¿Tan poco le importo?
- Precisamente por lo mucho que le importas no ha sido capaz de decirte nada – Jae entro acompañado de Junsu – Chunnie está esperando fuera. Deberías salir y hablar con él.
- No quiero verlo. Si no quería estar conmigo, solo tenía que decirlo y yo… yo…
- Aun así, deja que se explique – pidió Junsu – al menos déjale dar su versión antes de juzgarlo.
- Sal de una vez – Hyori la empujo hacia la puerta, cansada del incomodo silencio en que había quedado la sala – él te quiere, tú le quieres…. Habla con él, no pierdes nada por hacerlo.
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:55



Capitulo 30: Life is struggle

Aya salió al porche empujada por Hyori. En ese momento no tenía ningunas ganas de verla la cara a Yoochun. Se sentía traicionada y verlo, no iba a mejorar ese sentimiento. Sin embargo, el joven se encontraba apoyado en la barandilla, con la cabeza agachada. Estaba más delgado y mucho más pálido, lo que le dio a entender que también lo había pasado mal o podía ser que todo fuera debido a los esfuerzos de la gira. Cuando el joven alzo la cabeza, vio que tenía un poco de sangre en el labio. Su primer impulso fue acercarse a él para limpiarla, pero se contuvo. Era cierto que no podía borrar lo que sentía por el de un plumazo, pero tampoco podía mostrarlo en este momento.

Yoochun se enfrentaba a ella después de semanas sin verla. Estaba visiblemente molesta, pero aun así, tuvo que reconocer que la había echado de menos. No tenía muy claro cómo arreglar las cosas y tampoco que decirle, pero esperaba que sus palabras pudieran hacer que comprendiera que todo era una mentira y que solo la quería a ella.

- ¿Qué te ha pasado en el labio? – pregunto ella débilmente, como si la voz la hubiera perdido en el salón.
- Aunque no lo parezca, Jae tiene un poderoso gancho de derechas – Yoochun se incorporó e intento acercarse a ella, pero la joven dio un paso atrás – Aya…
- Prefiero que estemos alejados – dijo ella – Jae no es el único que puede golpearte.
- No sé ni por dónde empezar…
- ¿Por qué no con una negación de la noticia? ¿O quizás por contarme lo que pasó esa noche? ¿Vas a negar que ha ocurrido?
- No – respondió Yoochun con cautela al ver el horror y la traición en la cara de ella – no lo voy a negar… completamente.
- Espera… ¿Completamente? No me lo puedo creer.
- No es mi ex novia y tampoco la conozco. Lo que sí es posible es que este…
- Stop – Aya levanto una mano - ¿me estas confirmando que cogiste una borrachera, te encontraste una chica, te acostaste con ella y la dejaste embarazada?
- Sé que es surrealista, pero…
- Surrealista es una película de extraterrestres – apunto Aya.
- Sé que es una locura y difícil de creer, pero…
- ¿Difícil de creer? – Aya suspiro para calmarse y no gritarle – Chunnie… ¿Te estás escuchando?
- No sé exactamente que paso. Llevo intentando averiguarlo todas estas semanas, pero lo que ocurrió esa noche… esta borroso. Pero hay una cosa que si tengo clara. Eres importante para mí y…
- No estás seguro de si te acostaste con otra… Debiste pensar eso mientras… no puedo ni decirlo.
- Ahora mismo estas saturada de información y no me estas escuchando – Yoochun salió del porche y dejo que la lluvia lo golpeara – te dejare tiempo para que lo asimiles todo. Esperare a que te calmes para hablar.

Aya lo observaba indecisa. ¿Había sido sincero? Yoochun no mentía y ella confiaba lo suficiente en él como para saber que lo estaba pasando tan mal como ella. Incluso había sido sincero al confirmarle, que quizás pudo pasar algo. Si hubiera sido otra persona, quizás hubiera mentido. Aun así, no fue capaz de dar un paso para ir detrás de él.

Yoochun se paró a pocos metros de la casa. ¿Debía volver e intentar convencerla de nuevo? No estaba seguro de cómo hacerlo y quería aclararse un poco antes de eso. Molesto, pateo una lata que había a su lado y mentalmente repaso todo lo que había hecho esa noche. Recordó que había hablado con Top y que habían subido a una habitación privada. Top le ofreció una copa y fue la única, que no controlo. Mientras Top servía las copas hubo un momento en que se giró. Yoochun creyó que era para dejar la botella, pero en ese momento recordó que la tenía frente a él. Así que todo esto, era provocado por el de nuevo. ¿Es que no se cansaba nunca? Debía comprobarlo y para ello, debía hablar con él.

Regreso a la casa y comprobó que Aya no estaba en el porche. Se preguntaba dónde estaría y como estaría, pero ahora quería arreglarlo todo, para poder explicárselo. Entro en el salón, donde todos estaban reunidos y le pidió las llaves del coche a Jae.

- ¿Dónde vas?
- Tengo que ver a alguien – Yoochun observo que allí no estaban ni Hyori, ni Sun Hee - ¿Dónde…?
- Aya ha entrado y se ha encerrado en su habitación – Leila se mostró disgustada – parece que a ti no te ha afectado nada de lo que…
- Solo ha permitido que entraran ellas dos – explico Junsu cortando a Leila, porque el sí sabía que Yoochun también lo estaba pasando mal.
- Necesito las llaves – Yoochun le tendió la mano a Jae – es urgente.
- Voy contigo – Jae se levantó – no te voy a dejar conducir y quiero que me expliques con calma lo que ha pasado.
- Está bien – Yoochun lo pensó unos segundos y sabía que no iba a poder librarse de Jae – dejare que vengas para que no cometa un asesinato.

Hae Rim entro en la empresa tan rápido que ni siquiera pidió disculpas cuando choco con una de las secretarias. Sin pedir permiso, entro en el vestuario y busco a Top con la mirada. Todos los miembros del grupo la observaban atónitos. Las peluqueras murmuraban entre ellas y la señalaban. Debía de tener una pinta horrible, pero en ese momento no importaba. Top se encontraba en una esquina con una revista en la mano, sin ni siquiera levantar la vista para ver quien había entrado.

- ¿Es que no vas a darme ninguna explicación? – grito histeria.
- ¿Podéis dejarnos solos? – pidió Top con calma.

La gente y los chicos se miraban unos a otros incrédulos. Top no solía permitir que sus líos de pareja salieran así a la luz y debía estar molesto. Aun así, parecía calmado y se preguntaban qué es lo que había hecho. Al final se fueron levantando y salieron despacio molestos. Querían quedarse a cotillear, para saber que había pasado.

- ¿Tienes que montar una escena cada vez que nos vemos? – pregunto Top cerrando la revista – la gente pensara que estás loca.
- Tu sí que estas para que te encierren – Hae Rim le lanzo la revista – dijiste que solo se las ibas a mandar a él… ¿no puedes simplemente dejarlos tranquilos? ¿Es que estas tan enamorado de ella que…
- No estoy enamorado de ella.
- Entonces, ¿Qué es? – Hae Rim se coloco a su lado molesta – no me puedo creer que por una competición musical hayas sido capaz de algo así.
- No es solo una competición musical.
- Top… - Ha Rim lo cogió de los hombros y lo zarandeo - ¡Te has inventado un embarazo!
- Y te sienta muy bien – sonrió divertido – es lo que suele ocurrir cuando te acuestas con alguien y no tomas precauciones.
- Si vale… suéltame el rollo educativo si quieres, pero… - Hae Rim se sentó en la silla y se señalo la barriga - ¿Has pensado lo que vamos a hacer cuando pasen los meses y esto no crezca?
- Lo pensaremos en su momento – Top la miro y ella supo que ya tenía la idea en mente y no le gustaba.
- Al principio todo esto parecía divertido, pero se ha vuelto peligroso. No quiero participar en esto… lo dejo.
- No puedes – Top la cogió del brazo – estas tan involucrada como yo. Si me traicionas, no te irás sin escarmiento.
- No me lo puedo creer… ¿Me estas amenazando?
- Es solo una advertencia – sonrió Top - ¿Cómo podría amenazar a una mujer embarazada? Además, creí que querías ser famosa. Te estoy brindando esa oportunidad al tener un hijo con Yoochun.
- Esto es una locura y tu… – se levanto y lo señalo con el dedo. Luego lo bajo. Top tenía suficiente poder como para destruirla si quería, como estaba haciendo con esa pareja – la çpróxima vez dame al menos a mí la información antes.

Top cogió su móvil cuando Hae Rim salió. La gente volvió a entrar en la sala en completo silencio. Mientras hablaba con ella, recibió un mensaje. Al ver el ordenante, sonrió satisfecho. Yoochun iba a de camino para hablar con él. La presa había picado el anzuelo.

Yunho entro en la casa de las chicas seguido de Changmin . Habían estado toda la mañana hablando con la discográfica e intentando buscarle una explicación a toda esta locura. Además, tuvieron que disculparse por Yoochun que lo había ocultado todo esta tiempo lo que había pasado, y no pudieron parar la información. Descubrieron que las fotografías habían llegado a la redacción del periódico por correo urgente, pero no sabían el remitente. Además, en el periódico no había salido la identidad de la chica, pero al ver ellos la fotos, supieron de quien se trataba y quien podría estar detrás de todo.

La discográfica quería organizar una rueda de prensa para que Yoochun se explicara, pero Yunho dijo que en ese momento el joven estaba muy afectado y que no podía aparecer así ante la prensa. Al final, decidieron emitir una nota de prensa pidiendo calma y que ellos aclararían las cosas en cuanto tuvieran mas información de lo que había pasado.

Saludaron a Junsu, que estaba en la cocina con Leila. Ambos en silencio observaban la puerta de la habitación de Aya, perdidos en sus pensamientos. A veces escuchaban a Aya llamar idiota a Yoochun en voz alta, pero luego su tono baja a ser un susurro. Parecía realmente molesta. Changmin pregunto por Sun Hee ambos señalaron la habitación. Seung Hee golpeaba en ese momento la puerta para entregar una bandeja. Hyori abrió la puerta y la cogió. Ambas amigas se miraron un segundo y luego Hyori negó con la cabeza.

- ¿Habéis averiguado algo? – pregunto Junsu.
- La chica es Hae Rim – dijo Yunho sentándose al lado de Leila – no sé si Aya debería saberlo.
- Ahora mismo no es un buen momento – dijo Seung Hee mientras cogía un trozo de manzana que Junsu estaba cortando – imaginaba que Top podría andar detrás de esto.
- No lo entiendo, ¿Por qué el…

El teléfono de Changmin sonó en ese momento. Al comprobar el numero, vio que era Taeyang. Miro a los demás y, ante un asentimiento de Yunho.

- ¿Qué ha pasado? – la voz de Taeyang era de preocupación - acabo de leer la noticia. ¿Cómo está Yoochun? ¿Y Aya?
- Aya está encerrada en su habitación y Chunnie… - Min separo un poco el teléfono esperando una respuesta de los demás. Fue Junsu quien le resumió lo ocurrido – se marcho con Jae por la mañana. No sabemos nada de ninguno de ellos.
- Dame ese teléfono – Leila se lo quito de las manos - ¡Oye!, ¿es que sois incapaces de controlar a ese psicópata que tenéis por rapero y a la arpía que tiene por novia?
- ¿Ha sido Top quien…?
- ¿Y te sorprende? Debería estar encerrado en un psiquiátrico…
- No sabemos con seguridad si él tiene algo que ver en todo esto – Yunho le quito el teléfono – pero Hae Rim es su novia… debería controlarla mejor. Ella es quien aparece en las fotos.
- Esto es una locura – Taeyang parecía sorprendido – después de que esos dos hablaran, no perdí a Top de vista. Sin embargo, no preste atención a lo que ella hacía.
- Ah – Changmin miro a Yunho – en la cena… vi como ella se acercaba a Aya y hablaron durante unos segundos.
- ¿Hae Rim hablo con Aya? – Seung Hee se levanto y entro en la habitación.

Todos esperaron en silencio durante unos minutos. Seung Hee parecía estar contando lo que había pasado y se quedaron estupefactos al escuchar el sollozo de Aya. A los pocos segundos Seung Hee salió pálida. Leila fue la primera en reaccionar y se acerco a su compañera.

- ¿Es que también vamos a tener que encerrarte a ti? ¿Estas loca? ¿No le habrás dicho que Hae Rim…
- Ella le pregunto si estaban juntos y Aya… - Seung Hee golpeo la mesa – ella dijo que no. Pensaba que Hae Rim había sido enviada por Top para sacar información, por eso le mintió.
- Hae Rim siempre ha querido ser famosa – explico Taeyang – si hablo con ella y esta negó su relación, significa que vio la oportunidad perfecta para… ah! Yoochun y Jae acaban de llegar.

Escucharon la voz de Jae preguntando por Top y como Daesung les decía que estaba en el vestuario. Después el silencio reino en el teléfono.

- Taeyang, ¿Qué pasa? – pregunto Yunho impaciente.
- Yoochun ha entrado solo y Jae se ha quedado fuera. Han discutido sobre algo, pero no lo he oído, después Jae se ha quedado fuera.
- ¿Vais a dejar que esos dos se vean solos? – pregunto Junsu preocupado.
- Parece que solo van a hablar – respondió Taeyang al teléfono – Yoochun está muy tranquilo.
- Dile a Jae que se ponga – pidió Yunho. Al escuchar la voz de su compañero, Yunho le conto lo que habían averiguado - ¿Estas seguro que esto es lo correcto?
- El me pidió entrar solo – respondió Jae al teléfono – ya sabes que es muy tranquilo. No va a romperle a Top los muebles en la….

La voz de Jae se apago al escuchar un golpe, como si algo se hubiera caído. Durante unos segundos, posiblemente debido a la impresión, Jae fue incapaz de decir nada. Todos contuvieron el aliento preocupados, hasta que Yunho repitió el nombre de su amigo.

- Ha sido un mueble que estaban moviendo en el pasillo – contesto este – casi me mata del susto.

Yoochun quería enfrentarse a Top a solas, a pesar de la insistencia de Jae de que no debían verse solos. Su amigo tenía miedo de que ambos perdieran los nervios y se complicaran más las cosas, pero esto era algo que debía resolver el solo, sin involucrar a terceras personas. Solo quería confirmar sus sospechas, aunque sabía lo bien que Top jugaba sus cartas.

Este se giro con el periódico en la mano. Yoochun contuvo un arrebato de golpearlo antes de preguntarle nada. Aunque no abriera la boca, tenia reflejada en la cara la culpa. Se pregunto el motivo de tanta crueldad hacia la joven, pero no era capaz de ponerse en el lugar de Top y realizar todo el daño que él estaba haciendo.

- ¿No deberías estar intentando solucionar esto? – pregunto Top señalando el periódico – esto no puede ser bueno para tu imagen.
- ¿Por qué lo haces?
- ¿El qué? – pregunto Top con mirada inocente – no he sido yo el que se ha acostado con una chica, que además, esta con alguien.
- ¿Qué es lo que pretendes haciéndonos daño? – a Yoochun le molestaba la actitud de Top.
- ¿Y el daño que me has hecho tu a mi? – Top seguía tranquilo – no han revelado su identidad, pero está claro que es Hae Rim.
- Ah yo… - Yoochun no había caído en que el cuerpo de la joven que aparecía en la foto era Hae Rim. Repasando mentalmente aquella noche, recordó que vio a una joven con un vestido plateado revoloteando alrededor de Top. ¿Era ella?¿Se había acostado con Hae Rim?
- Estas intentando culparme de los errores que has cometido tu. ¿Crees que culpándome la protegerás? Si la prensa sigue investigando, el triangulo amoroso saldrá a la luz.
- ¿Dónde está Hae Rim?
- No darás con ella. Me he encargado de protegerla – Top se mantuvo en silencio analizando la expresión de Yoochun – solo hay un modo de que este triangulo amoroso no salga a la luz y Aya no se vea afectada. No quieres pensar en esa posibilidad y por ese motivo quieres que sea yo el culpable…. Reconozco que en otras ocasiones si me interpuse, pero he enterrado el hacha de guerra. Este es un error que has cometido tu. Tú has traicionado su confianza y además la has expuesto más de lo que yo lo hice en el pasado. No intentes culpar a los demás.

Yoochun cerró la puerta detrás de él y tanto Jae como Taeyang lo asaltaron. El joven no hizo ningún comentario, solo se dejo caer en una silla y suspiro. ¿Cómo habían cambiado tanto las tornas? Había ido para comprobar si Top era el culpable y, solo se iba con un gran sentimiento de culpabilidad. Top tenía razón, el había cometido el error y el debía solucionarlo. No podía buscar a otros culpables para intentar huir. La posibilidad que Top había sugerido, en la que seguía sin poder asimilar, era demasiado dolorosa, pero no había otra solución. El enfrentamiento con Top no había sido tal, pero había servido para que tomara una decisión respecto a ese tema. Jae iba a preguntar algo, pero Yoochun levanto la mano y con mirada sombría dijo:

- Volvamos a casa de las chicas. Tengo que hablar con Aya.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:56



Capitulo 31: One last cry

Aya seguía sentada sobre la cama intentando buscarle una explicación lógica a toda esta locura. Las voces de Hyori y Sun Hee, a pesar de encontrarse con ella, sonaban lejanas. Después de que Yoochun la dejara en el porche, ella dio media vuelta y se apoyó en la puerta cerrada. Contuvo con todas sus fuerzas las ganas de llorar y suspiro. Realmente no le había contado nada, pues ni el mismo estaba seguro de lo que había pasado. No tuvo tiempo de reflexionar porque enseguida fue abordada por las chicas. Ella camino despacio hacia su habitación y se encerró allí. Quería pensar y con tanta gente alrededor, era imposible. Aun así, fue incapaz, porque sus amigas no paraban de golpear la puerta. Por ese motivo, las dejo entrar.

Cuando Seung Hee entro en la habitación y le conto lo que Yunho y Changmin habían averiguado, se sintió como si le hubieran atravesado el corazón con un cuchillo. ¿Por qué tenía que ser ella? ¿Porque había ocurrido con la chica que en ese momento estaba con Top? Se había sentido traicionada por Yoochun, cuando ella era la culpable de todo. Había negado su relación y le había puesto al joven a un tiro de piedra para provocar el escándalo.

Debía hablar con él y solucionarlo cuanto antes. Miro el reloj y se sorprendió al ver que eran las 6 de la tarde. Había perdido todo el día encerrada en su habitación. Yoochun le dijo que le daría tiempo para calmarse y que luego hablaría con ella. Tenía razón, había sido mucha información junta, pero ahora ya se encontraba lista para escuchar todo lo que tenía que decir. Quería conocer la verdad de sus labios.

De un salto se levantó de la cama, dejando a las chicas con la palabra en la boca. Abrió la puerta y vio que todos se encontraban allí, menos Jae y Yoochun.

- ¿Dónde…?
- Aún no han vuelto – explico Junsu mirándola con cautela - ¿Cómo estás? Parece como si…
- Quiero escuchar la verdad de sus labios – dijo Aya – creeré lo que él me diga y no le daré importancia a la noticia de ese periódico.
- Llámalo – Changmin le tendió su teléfono – seguro que se alegra de escuchar eso.
- No hace falta que uses el móvil – Jae apareció por la puerta. Aya sonrió al verlo entrar y este le devolvió la sonrisa – esta fuera y quiere hablar contigo.
- He decidido confiar en él. No puede ser capaz de algo así.
- Sal y díselo – dijo Jae – seguro que le gustara escuchar eso.

Aya paso corriendo a su lado y, en cuanto la tuvo detrás, desdibujo la sonrisa de su rostro. Algo había pasado en la conversación con Top y Yoochun no había querido decir nada. Jae observo a Hyori, que lo miraba fijamente y luego asintió. Ella sabía en lo que estaba pensado. Lo conocía demasiado bien y podía ver su preocupación reflejada en sus ojos. Las miradas no pasaron desapercibidas para Seung Hee. Quería confiar en lo que su amiga le había dicho, pero cuando ocurrían ese tipo de cosas, se sentía desconcertada. Busco la mirada de Junsu, pero estaba enfrascado en un juego con Yunho y no se había dado cuenta de nada. Observo que Leila se marchó a la cocina y la siguió.

- Leila… sobre la conversación que tuvimos el otro día… ¿Crees que puede pasar?
- ¿Sabes que te explicas como un libro cerrado? – Leila la miro sin comprender – con esas pistas que me has dado soy incapaz de saber a qué te refieres.
- ¿De verdad crees que donde hubo fuego, pueden quedar brasas?
- ¿Lo dices por Jae y Hyori? – Leila sonrió – lo cierto es que su relación me parece extraña. Si yo fuera alguna de sus actuales parejas, me molestaría esa actitud que tienen. Su complicidad es absoluta, como si fuera amantes o algo así.

Leila no hizo ningún comentario más. Cogió los vasos y se fue al salón, dejando a Seung Hee pensativa en la cocina. ¿Le había dado a entender que posiblemente fueran amantes? Eso era imposible. Jae no podría hacer algo así y Hyori … no la traicionaría de esa manera. Decidió que lo mejor era hablar con Junsu para ver qué opinaba él.
Aya se paró en la puerta de la casa. Estaba lloviendo a cantaros. Observo que Yoochun estaba de espaldas y apoyado en la barandilla del porche. ¿Cómo debía enfrentarse a el? ¿Cómo si nada hubiera pasado? Quizás eso le demostraría que confiaba y que no quería estar enfadada con él. Si Hae Rim estaba involucrada, seguro que Top era el cerebro que andaba detrás de esto. Por lo tanto, solo tenían que permanecer juntos y así, solucionarían el problema.

- Chunnie…
- ¿Estas más calmada? – el joven se giró lentamente. Aya sonrió y él le devolvió la sonrisa, aunque con tristeza.
- Lamento haberte gritado – Aya se acercó y toco su mejilla – lo siento. Estoy lista para escuchar tu versión.

Yoochun cerró los ojos y con su mano apretó la de la joven. Luego la abrazo y apoyo la cabeza en su hombro. Ella se movió nerviosa, queriendo saber que le pasaba a Yoochun, pero él le pidió que se quedara unos minutos más así. Yoochun alzo la cabeza y puso los labios sobre la frente de la joven, pero Aya no se conformó con ese beso. Tantas semanas sin el habían sido un infierno y estaba dispuesta a demostrárselo. El tímido beso que Yoochun comenzó en sus labios, rápidamente se convirtió en un ferviente y apasionado beso. Con él, Yoochun también demostraba cuanto la había echado de menos. Sin embargo, el beso perdió intensidad y al final fue Yoochun quien lo rompió.

- Dime que paso esa noche y desmiente la noticia – pidió ella.
- Aya – Yoochun se giró para no mirarla a los ojos – he recordado lo que ocurrió esa noche… después de que os fuerais, ella se acercó a mí y yo…
- ¿Qué estás diciendo? – Aya sonaba impresionada y confusa – esto no es…
- Hagámoslo rápido – susurro Yoochun apretando la barandilla del porche, pero Aya no lo vio ni lo escucho. Intento girarse, pero no se sentía con fuerzas para ello – es cierto que me acosté con ella. Había bebido demasiado y…
- ¡Deja de bromear! Creí que estabas dejando tiempo para que me calmara y asimilara la noticia. Creí que ibas a desmentirla… ¿Cómo has podido…?
- Ella no me gusta, pero bebí demasiado alcohol y…
- No quiero saberlo – Aya dio un paso atrás - ¿Cómo has sido capaz? ¿No me pediste que confiara en ti? ¿No dijiste que….? ¿Así es como me lo demuestras?
- No quiero hacerte daño.
- Pues felicidades…. Lo has conseguido – grito Aya provocando que los murmullos que había en el salón, se apagaran de repente - ¿no debiste pensar en eso mientras te acostabas con ella?
- Aya... yo…
- ¿Dónde nos deja esto?
- Parece que hemos llegado a un camino sin retorno para los dos. Aquí debemos separarnos…
- ¿Estas… estas cortando conmigo?
- En este momento no puedo dejar a Hae Rim sola. Necesita mi ayuda para…
- ¿Y qué pasa conmigo? – dijo Aya intentando controlar el temblor de su voz - ¿Es que ya no soy importante? Eres exactamente igual que el… espero que te hayas divertido utilizándome. Debo ser la idiota más grande del planeta si todos os aprovecháis de mí.
- Eso no es verdad, yo… - Yoochun intento acercarse pero Aya grito y retrocedió, tropezando y cayendo al suelo.
- ¡Lárgate! – ella cruzo las manos sobre el pecho en señal de protección. Sus ojos se llenaron de lágrimas, a pesar de intentar evitarlo. Yoochun no podía soportar el daño que le estaba haciendo. Dio otro paso hacia ella, pero comenzó a sollozar llamando a Hyori – unnie… haz que se marche…. No puedo… Unnie!!!!!
- Aya, calmante – pidió el – realmente lamento todo esto…
- Unnie, Jae… por favor… - sollozaba Aya.

Hyori salió inmediatamente seguida de Jae. El joven sujetaba a la chica de la mano, por lo que Yoochun imagino que debía estar conteniéndola y por eso habían tardado más en salir. La joven se arrodillo al lado de su amiga y la abrazo con fuerza mientras esta rompía a llorar. Jae miraba impotente hacia Aya y luego fijo la mirada en Yoochun, intentando averiguar cuáles eran sus intenciones. Yoochun no lo miraba. Tenía la vista fija en Aya y el dolor y la culpa se reflejaban en sus ojos. Jae dio un paso hacia él y Yoochun rompió el contacto visual con la joven, para mirarlo a los ojos.

- Aya… ¿Qué ha pasado? – pregunto Jae sin apartar la mirada de su compañero. Espero unos segundos, pero como la joven no dio muestras de hablar, le pregunto directamente a Yoochun - ¿y bien?
- Lo que dice la prensa es verdad – dijo Yoochun – cuando fuimos a…. Lo recordé todo.
- ¿Qué estás diciendo? – Hyori se puso en pie porque vio avanzar a Jae, pero no le dio tiempo de sujetarlo - ¡Jae!

Yoochun volvió a encontrarse con el puño de Jae en su cara. Esta vez había dolido el doble. Yoochun dio un traspié y se hubiera caído al suelo, si no se hubiera apoyado en la barandilla. Jae avanzo hacia el otra vez, pero Yunho se interpuso. Había salido preocupado por lo que estaba pasando fuera.

- ¡Lárgate! – dijo Jae – cuando resuelva la que has liado aquí, hablare contigo…. Aunque también puedo matarte.

Yoochun miro a Jae buscando alguna forma de llevarlo a su terreno sin tener que dar las explicaciones necesarias, pero este se había girado y atendía a Aya, quien seguía sollozando en brazos de su amig. Yunho le cogió del brazo y lo arrastro hacia el coche. Allí lo subió al asiento del copiloto y el subió en el del conductor. Lo mejor era separarlos, por el momento.

El paso de los días no ayudo a que los ánimos se relajaran. Yoochun no hizo ninguna declaración y, después de hablar con él, la compañía fue la que se encargó de todo. Todavía no tenía muy claro lo que había pasado esa noche y el no poder hablar con Hae Rim, no ayudaba a despejar su confusión.

Por suerte, la noticia no afecto tanto a los conciertos, como la compañía temía en un principio y era el único momento en el que el joven conseguía olvidar sus problemas. La música y el contacto con el público, lo despejaban durante unas horas. Sin embargo, el hecho de haber roto con Aya no solo los implicaba a ellos dos. Jae se negaba a perdonarlo, al igual que Changmin, que parecían haberse aliado para hacerlo sentir más culpable. Junsu permanecía neutral, quizás porque llevaba días dándole vueltas a un asunto que aún no había contado a nadie. Yunho era quien más lo estaba apoyando, quizás por ser el que menos se había involucrado en la relación. El joven había intentado razonar con Yoochun después de llevárselo de casa de las chicas, pero el no quiso decir nada. Días después le pidió que le relatara todo lo que recordaba, pero aquello parecía una tarea imposible. Después de que Jae le pidiera que esperara fuera, no recordaba mucho más.

- Quizás tengas razón y Top echara algo en esa bebida – Yunho se sentó frente a Yoochun – no bebiste nada esa noche. Estuve pendiente de vosotros toda la noche. Además, aguantas bastante bien el alcohol.
- Eres como un padre – suspiro Yoochun.
- Si realmente echo algo en la bebida… Algunos somníferos pueden provocar que tengas desorientación, mareos, pérdidas de memoria… - Yunho había sacado el portátil y estaba leyendo – quizás tu idea no sea tan descabellada.
- Aun así, debí haberme dado cuenta de que me iba a la cama con alguien. Por lo menos, recuerdo que me subieron a esa habitación…
- Si, la verdad es que tiene delito olvidarte de la mejor parte…
- No tiene gracia – dijo Yoochun cerrando la libreta que tenía abierta – mira como están las cosas por mi estupidez.
- Lo siento y, aunque es cierto que lo de Aya no tenga solución a corto plazo, Jae pronto volverá a hablar. Sois inseparables, casi como hermanos. No estará enfadado eternamente.

Yoochun suspiro poco convencido del optimismo de su compañero, pero era consciente de que esto podría ocurrir debido a la decisión que había tomado. Quizás, en el futuro cuando todo se hubiera calmado, podría recuperar a Aya, aunque ahora lo veía imposible.

Junsu se encontraba sentado frente a un piano en el estudio de grabación que Yunho tenía en su casa. Antes de salir de viaje para Tailandia para continuar la gira, tenían unos días de descanso, que él quería aprovechar para pasar con Hyori, pero las circunstancias y Seung Hee se lo impedían.

Durante uno de los conciertos, las chicas fueron a verlos actuar. Iban todas menos Aya, quien parecía tener una entrevista para un nuevo trabajo. Antes de salir del camerino, Junsu leyó un mensaje que Seung Hee le había enviado: “Antes de ir a cenar, reúnete conmigo en la puerta trasera”. El joven se extrañó por el mensaje, pero al terminar de ducharse dijo que se había dejado algo en casa y que tardaría un poco más en llegar al lugar donde habían quedado para cenar. A nadie le extraño, pues Junsu era algo despistado y dijeron que lo esperarían. Cuando Junsu abrió la puerta, Seung Hee estaba esperando para entrar.

- Llevo días dándole vueltas a un tema – comenzó Seung Hee – al principio pensé que estaba loca, pero estoy viendo cosas que…
- No entiendo de que me hablas…
- De Jae y Hyori – suspiro Seung Hee molesta ante la mirada de incredulidad de Junsu - ¿no notas nada raro?
- Son amigos y pasan mucho tiempo juntos, pero…
- Creo que están liados – acorto impaciente Seung Hee.
- ¿Estás loca? – Junsu la miro atónito – no me puedo creer que dudes así de los dos.
- Entonces ¿cómo explicas toda la complicidad que tienen?, ¿Qué se miren y sepan en lo que piensa el otro? ¿Por qué pasan tanto tiempo juntos? Quizás Leila tenga razón y…
- Han estado juntos – suspiro Junsu paciente – quizás por eso se conocen tanto. Deberías dejar de escuchar a Leila… y en este momento están más unidos por lo ocurrido con Yoochun y Aya. Son los dos que más se han involucrado.
- Aun así no me convences. Obsérvalos esta noche, durante la cena y estoy segura de que me darás la razón.
Seung Hee fue la primera en marcharse y estaba muy molesta con Junsu por pensar que estaba loca, pero llevaba días observando y cada vez estaba más convencida de que algo había.

Junsu acaricio las teclas del piano, que lanzaron un pequeño sonido. Cuando Seung Hee se lo conto, no dudaba de ninguno de los dos pero era cierto que distinguió miradas y gestos que daban pie a confusión. Decidió esperar un poco más y no precipitarse. Hablaría con calma a Hyori para que lo aclarara todo. Se abrió la puerta del estudio y apareció Yoochun, que lo contemplo confundido y tratando, sin éxito, de mantener el equilibrio en medio del vestíbulo.

- ¿De dónde vienes? – pregunto Junsu.
- De intentar averiguar que paso – dijo Yoochun – Yunho está aparcando el coche. No sé porque tiene que estar detrás de mí todo el tiempo…
- Esto es increíble…. ¿Cómo te han dejado beber tanto?
Yoochun se giró en medio de la escalera para mirar a Junsu. Además de borracho, parecía molesto por algo, pero Junsu no era capaz de averiguar que podría ser.
- ¿Cómo te encontró Yunho?
- Alguien cogió mi teléfono y lo llamo. Yo estaba… estaba…
Cuando Yoochun pareció a punto de caer de bruces al suelo, Junsu corrió hacia él, lo tomo del brazo y lo puso alrededor de su cuello y luego rodeo la cintura de su amigo.
- No me puedo creer que hayas hecho esto – pensó en voz alta mientras subía las escaleras con el - ¿Cómo llegas a estas horas del día en este estado?
- Cualquiera que sea la hora – respondió Yoochun indignado - ¿A dónde podría ir sino es mi casa?
- Esta es la casa de Yunho – dijo Junsu pero Yoochun tropezó con el escalón y tiro a Junsu en su caída – Maldición… debería dejarte aquí.
Yoochun, confundido por el alcohol, lo comprendió mal. Lo rodeo con sus brazos y lo abrazo con tal fuerza que casi no podía respirar.
- No me dejes tú también… No lo resistiré.
- Tu… Oh dios… Líbrame de los borrachos y de los imbéciles – dijo exasperado alejándose de el – venga, idiota, ponte en pie.

Finalmente logro llevarlo a la planta superior y meterlo en la cama. Quizás hubiera sido mejor ducharlo primero, pero parecía agotado. Cuando Yunho apareció por la puerta, un minuto después, Junsu hizo un gesto para alejarlo. Ya no necesitaba su ayuda, pues el había cargado con su compañero borracho. Todos se preocupaban por como lo estaría pasando Aya, pero Yoochun tampoco estaba bien y nadie se preocupaba por él.


Última edición por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:27, editado 1 vez
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:58



Capitulo 32: Paradox

La tarde se presento tranquila para todos. Quedaban pocos días para que los chicos volvieran de Tailandia, aunque pronto volverían a marcharse a Japon. Las giras asiáticas eran agotadoras, pero se soportaban porque tenían días de descanso entre un país u otro. En Tailandia habían estado 15 dias y, además de los conciertos, habían concedido varias entrevistas y reportajes fotográficos. Todos evitaban el tema de Hae Rim y fuera de Corea, pocos periodistas preguntaban por el.

Jae y Changmin seguían molestos y Yunho comprobó que Junsu tambien evitaba pasar mas tiempo del necesario con Jae. ¿Qué narices estaba pasando? ¿En que se habían equivocado para tener tan mala suerte? Hablar con Leila tampoco fue una buena idea. La joven estaba preocupada porque Seung Hee tambien estaba molesta con Hyori. No sabia bien que pasaba y cuando le pregunto a su amiga, esta se limito a encogerse de hombros y Seung Hee salio dando un portazo. Aya observaba en silencio desde la cocina, pero eso no era una novedad, pues llevaba días sin hablar.

- Supongo que es debido a que todos estamos cansados – suspiro Yunho – dentro de unos días regresamos… Por cierto, ¿Cómo esta Aya?
- Como siempre desde que Yoochun y ella… - Leila sabia que luego Yunho se lo contaria a su compañero – ahora esta mas distraída con un nuevo proyecto. Se lleva bien con el reparto, especialmente con Siwon. ¿Y Yoochun?
- Cansado – reconocio Yunho – tantos problemas le están pasando factura. No consigue dormir mas de dos horas.
- ¿Siguen Jae y Min…
- En privado solamente… Cuando hay cámaras actúan como si no pasara nada. Estoy cansado de esto Leila….
- Paciencia – dijo ella – pronto estaras aquí y descansaras.

Aya se volvió en la cama, se froto los ojos y parpadeo al mirar el reloj que estaba sobre la repisa. Se maldijo a si misma por ser incapaz de conciliar el sueño y descansar. Las chicas habían mencionado una excursión a un lago cercano y ya era mediodía.

Se sentó en la cama molesta, pues esta no le habia brindado el descanso que necesitaba. Leila habia tratado de despertarla, lo recordaba, pero nada la hubiera podido sacar de la cama temprano, porque se habia dormido al amanecer. Cuando se acostó era poco mas de medianoche, pero habia asistido a una reunión de trabajo y estuvo todo el dia ocupada, por lo que por la noche estaba exhausta. Sin embargo, tambien era el momento del dia en el que no paraba de pensar en Yoochun y se pasaba las noches dando vueltas en la cama. Ese era otro motivo por el que culpar a Yoochun.

Decidio que no continuaría malgastando su tiempo pensando en el. Se centraria en su trabajo y esperaría, rogaría, olvidarse de el. Impaciente por salir de casa, llamo a Hyori, quien dijo que iria a buscarla. Cuando llego, Aya se habia plantado unos vaqueros y una camiseta de manga corta. Mientras se peinaba, su amiga aprovecho para regañarla por quedarse dormida. Aya no perdió ni un minuto comtemplandose en el espejo. Tomo un sombrero de color blanco y salio velozmente de la habitación.

El dia transcurrio tranquilo y las chicas se sorprendieron de lo habladora que estaba la joven, después de días de silencio. Comento lo bien que iba en el trabajo y se disculpo con sus amigas por estar tan ausente. Dijo que a partir de ahora eso iba a cambiar y que recuperaría su vida. Además, comento que empezaría a hacerlo en la isla Jeju, donde iria con el equipo de rodaje.

Junsu, lo primero que hizo cuando puso un pie en Corea, fue llamar a Hyori, pero su teléfono comunicaba. Lo intento un par de veces pero fue imposible. Decidio intentarlo mas tarde y aprovecharía para darse una ducha en casa antes de verla.

En cuanto abrió la puerta y se sentó en el sofá, respiro tranquilo. Le encantaba estar en su casa, donde podía reflexionar sin que nada ni nadie lo perturbara. Aun asi, no pudo evitar pensar en lo que estaba acabando con el. Durante la gira por Tailandia, Hyori habia llamado a Jae todos los días y cada vez que lo hacia, Jae salía del cuarto o dejaba lo que estaba haciendo para regresar casi media hora después. Junsu lo miraba molesto, pero su amigo no parecia advertirlo.

Al escuchar el móvil, cerro el agua caliente y con una toalla alrededor de la cintura, se dirigio al salón y contesto la llamada. Al otro lado estaba ella.

- Lamento no haber cogido antes… estaba hablando con Jae, ¿Qué tal todo?
- Genial, ahora que estoy en casa, puedo descansar – dijo Junsu secándose la cabeza – estoy terminando de ducharme. ¿Por qué no vienes y…
- Lo siento no puedo – se disculpo ella – Jae me comento que quería hablar con Taeyang y quiero acompañarlo.
- ¿Hablar con Taeyang? Creí que Aya habia dicho que los dejaseis tranquilos…
- Aun asi hay algo que no me cuadra y quiero…
- Da igual, prefiero no saber lo que estáis tramando – dijo Junsu intentando no parecer molesto – veámonos esta noche.
- No puedo – susurro ella – he quedado con las chicas para celebrar el nuevo proyecto de Aya. Vamos a ir a cenar.
- Después de cenar entonces podemos…
- No se cuando acabaremos. Mejor mañana – Junsu escucho el timbre a través del teléfono – es Jae… te tengo que dejar. Me alegro que todo fuera bien en Tailandia. Nos vemos…. Ciao.

Junsu miro el móvil con expresión de enfado y resignación. Lentamente volvió a la ducha, pero esta vez el agua no consiguió relajarlo. ¿Jae no estaba con Seung Hee? ¿Por qué narices tenia que molestar a su chica? ¿Y que pasaba con Hyori? ¿Acaso Jae era mas importante que el? Se tiro en la cama, pero no conseguia relajarse. A los pocos minutos se levanto y cogio las llaves. Necesitaba un poco de aire o se volveria loco.

Taeyang esperaba a Jae y a Hyori en una cafetería cercana al estudio de grabación. Big Bang estaba rodando un nuevo video y estaban realmente ocupados. Por eso, Taeyang aprovecho los pocos minutos que tenia de descanso para hablar con ellos. Jae, antes de irse a Tailandia, le había pedido un favor y por fin lo había conseguido. Estaba sentado de espaldas, por lo que no vio entrar a los recién llegados. Se sentaron frente a él y esperaron a que la camarera las tomara nota para empezar a hablar.

- Os va bien por el extranjero, os felicito – Taeyang les mostro una revista donde se comentaba la gira - ¿lo estáis pasando bien?
- Parece mentira que me preguntes eso, cuando tu sabes lo cansado que es…. Aunque merece la pena. ¿Qué tal todo por aquí? – pregunto Jae.
- Muy tranquilo – sonrió Taeyang comprendiendo a que se refería Jae – parece que conseguido su objetivo, la bestia se ha calmado.
- Me alegro porque su objetivo ha sido acabar con la relación de esos dos y crear problemas en otro grupo… Si, puede estar contento de su obra.
- ¿Aun no os habláis con Yoochun? – Taeyang suspiro – no es culpa suya…
- ¿Ah no? No creo que Top lo arrastrara hasta la cama de ese… dejemos el tema…. – pidió Jae que se molestaba demasiado cada vez que lo recordaba – aun así… por muchas vueltas que le de, no soy capaz de comprender porque no les deja estar juntos…
- Quizás este enamorado de Micky – sugirió Hori echando un vistazo la revista. Ante el silencio que se había formado, levanto la mirada y vio a los otros dos que la miraban atónitos. Ella se echo a reír - ¡Que es una broma! ¿Cómo habéis podido pensar que Top está enamorado de Chunnie?¡Eso no es posible!
- Claro que no… - sonrió Taeyang sacando un trozo de papel y entregándoselo a Jae – ha sido Gdragon quién lo ha conseguido… mientras yo distraía a Top. Así que también le debes un favor al líder… Ya lo cobraremos.
- Muchas gracias – sonrió Jae cogiendo el papel- tiene a Hae Rim bien oculta.
- Y además creo, por la forma de hablar de Top, que no se encuentra en el país. Puede que no os responda al teléfono, por lo que debéis…

Una llamada al móvil le indico a Taeyang que debía volver, así que después de colgar se levanto y se despidió de los chicos. Hyori se quedo mirando la noticia de la gira asiática y recibió un mensaje al móvil. Suspiro y sonrió tristemente. Jae la miro extrañado.

- ¿Qué pasa?
- Es un mensaje de Junsu. Quiere quedar, pero…
- ¿Le estas rehuyendo? Creí que…
- No es eso… no le rehuyó, es solo que no tengo tiempo para todo.
- No está bien preferir venir conmigo a hablar con Taeyang a quedar con tu novio. Supongo que yo estaría molesto en esta situación… Seung Hee también debe estar molesta – Jae se levanto y fue a pagar la cuenta. Luego se acercó a Hyori – se que esta noche habéis quedado para cenar las chicas, por lo que aprovecha el tiempo hasta que llegue la hora para pasarlo con Junsu. No se merecen que los ignoremos y además… Aya y Chunnie llevan varios días sin verse ni hablarse…. Si no les ha pasado nada en estos días, tampoco les pasara en las próximas horas.

Aya se encontraba terminando de preparar un decorado para la siguiente escena. Acababan de terminar de poner el papel pintado en la habitación y, mientras lo supervisaba, arreglaba algunos cuadros de las paredes. Se alegraba de haber conseguido ese trabajo que la tenía tan distraída.

Se sentó en la cama y, satisfecha, observo el resultado. Se dejo caer para atras y observo el techo. Los chicos habían regresado y todas estaban ocupadas. Ella se preguntaba que estaría haciendo Yoochun en ese momento. En los reportajes que las chicas habían estado comentando, se le veía cansado y ella había tenido que frenar varias veces el impulso de llamarlo para preguntar como estaba.

- Parezco idiota – suspiro levantándose – me estoy preocupando por alguien que no se preocupa por mí. Me dije a mi misma que me olvidaría de él… ¿Qué hago pensando en…?

Se dirigió hacia la mesa y se entretuvo arreglando un jarrón para evitar echarse a llorar allí mismo. Debió concentrarse mucho en el jarrón y no pensar en Yoochun porque no se dio cuenta de que había tirado los lápices que había a su lado y que alguien los recogía.

- Hoy estas muy distraída.

Aya levanto la vista y se encontró con un joven moreno, que tenia los lápices en la mano y sonreía. Iba vestido con un traje chaqueta, listo para rodar la siguiente escena. Ella sonrió también al reconocerlo. No lo conocía antes de comenzar el rodaje, pero resulto ser una persona muy agradable y simpática, por lo que pronto trazaron amistad.

- Siwon…
- ¿Te encuentras bien? – pregunto preocupado al verle los ojos brillantes – tienes…
- Muchas cosas en la cabeza - sonrió ella. Debía intentar desviar su atención - ¿ya toca la escena de este cuarto?
- No… Es que se han caído un par de cosas donde estábamos rodando ahora y me he ofrecido para buscarte. Ha sido complicado.
- ¡Haberlo dicho antes! – Aya dejo el jarrón y se encamino a la puerta, pero Siwon la llamo y se giro.
- Quiero mi premio – dijo con voz juguetona.
- ¿Qué premio?
- Cuando se encuentras cosas perdidas, se les da una recompensa – se echo a reír ante la cara de incredulidad de ella – te invito a cenar esta noche como recompensa.
- Eso sería como si el premio me lo llevara yo – rio Aya – me encantaría, pero he quedado con unas amigas.
- Entonces en Jeju. Allí estaremos solo el equipo de rodaje y nosotros. No podrás huir de mi.
- No creo que sea buena idea… Eres Siwon y todos saben lo que haces en todo momento… No quiero más problemas con idol.
- ¿Qué problema puede haber por una cena amistosa? – pregunto Siwon cogiéndola de la mano y llevándola al set de rodaje – somos dos amigos y compañeros que han quedado para cenar. No es nada del otro mundo.
- Espera no… - Aya no pudo aguantar la mirada divertida que Siwon le lanzo y se echo a reír.
- Así me gusta más – dijo Siwon soltando su mano al llegar a la habitación donde estaban rodando – no me gusta verte triste, que es como estabas hace un momento. No sé que habrá pasado, pero estas mucho mejor cuando sonríes.
- Voy… voy a trabajar - dijo ella apartándose ruborizada y encaminándose hacia el rincón donde intentaban arreglar el destrozo.

Junsu entro en su casa y dejo la chaqueta en el sofá para dirigirse la cocina. Se sentía un poco culpable por enviarle un mensaje a así a Hyori, pero era la única forma de poder quedar con ella.

- Quiero verte… Tenemos que hablar – la voz de la joven lo asusto al cerrar la puerta de la nevera – no quiero que estés con Jae.
- ¿Estas aquí?
- Había decidido pasar un rato contigo antes de ir a la cena, pero este mensaje…
- Puedo explicarlo…
- Estas muy mono celoso – Hyori se acercó a Junsu y le dio un abrazo y recorrió su cuello a besos, luego mordisqueo el lóbulo de su oreja y le susurro – pero no tienes motivos para estarlo.
- ¿Seguro? – pregunto Junsu inconscientemente al dejarse llevar por los besos de ella.
- ¿Qué estas insinuando? – pregunto ella incrédula y separándose de él.

Junsu se quedo mirándola en silencio sin atreverse a contestarle. Conocía el carácter de la joven y, si en ese momento le decía lo que pensaba y se equivocaba, ella no iba a perdonarlo. Conocía los sentimientos de los dos y sabia que Hyori lo quería a él… ¿Por qué estaba dudando? ¿Por qué creía mas las palabras de Seung Hee que las de ella? Quizás fuera debido a que ella decía una cosa, pero hacia otra.

Hyori también lo observaba en silencio preguntándose qué pasaba por la mente de Junsu para dudar de ella. Ella quería mucho a Jae, pero Junsu había hecho que se olvidara de el poco a poco. Había entrado en su vida sin permiso y la había enamorado sin darse cuenta. ¿Cómo podía demostrarle que sus miedos y sus dudas eran infundados?

- Estoy esperando una contestacion.
- Dejémoslo estar – Junsu se dirigió a ella. No quería dudar y confiaría en ella – acabo de llegar y no quiero pelear… Vamos a…
- ¿Qué es lo que te pasa Junsu? – pregunto ella mostrándole el mensaje - ¿Por qué no quieres que vea a Jae? Se me ocurren infinidad de cosas, pero son tan absurdas e infantiles que las deshecho nada mas…
- Porque no quiero ser el segundo para ti – estallo Junsu – todo es Jae por aquí… Jae por allí… ¿Es que no piensas en mi ni un minuto?
- ¿Qué mosca te ha picado? – ella lo miraba atónita - ¿todo esto es por Jae? Jae es… espera no…. ¿Quién te crees que eres para prohibirme ver a Jae? Saldré, veré y estaré con quien me dé la gana.
- Tu… Hyori, ¿me quieres?
- ¿Te has vuelto imbécil de repente?¿A qué viene esa pregunta?
- En el tiempo que hemos estado en Tailandia, has hablado mas con el que conmigo… ¿Eso no te da que pensar?
- Con la de cosas que tengo que hacer… No me puedo creer que estés montando todo esto por un ataque de celos – la joven cogió aire para intentar calmarse y luego lo soltó en un suspiro – será mejor que me largue antes de que suelte una tontería.
- Si… vete con él y….

Junsu se llevo la mano a la mandíbula, donde Hyori le había dado un puñetazo. La joven tenía los ojos rojos y el no estaba muy seguro de si contenía el llanto o el enfado.

- Vete a la mierda

El portazo no hizo que Junsu se sintiera mejor. Ella estaba dolida y enfadada y todo había sido culpa suya… O más bien de Seung Hee y el, se había dejado enredar. Iba a salir detrás de ella, pero con lo enfadada que estaba, podría golpearlo de nuevo. Llamo al móvil de la joven, pero comunicaba. Molesto colgó y lo tiro en el sofá. Posiblemente hablaba con Jae… ¿Por qué narices estaba siempre el metido en medio? Se había equivocado y debió hablar primero con Jae pero, ¿Por qué? Hyori era su chica y quien estaba llamando todo el rato a su compañero. Junsu estaba confuso. Por una parte se sentía culpable por todo lo dicho y por otra, aliviado de haberlo hecho.

- Maldita sea… ¿Por qué es todo tan complicado?
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:58



Capitulo 33: Try my love

Leila entro en el restaurante acompañada de Sun Hee. Habían ido a realizar una sesión fotográfica y quedaron directamente en el local. Al sentarse en la mesa, comprobaron que Aya aun no había llegado y que Hyori y Seung Hee estaban cada una en una punta, sin hablarse. Se miraron extrañadas, pero no hicieron comentario alguno. Aya llego a los pocos minutos, la vieron desde los cristales y se preguntaron porque no entraba. Se estaba despidiendo de alguien, que estaba montado en el coche, pero no reconocieron quien era. Mientras el coche se alejaba, ella entro con una sonrisa en el restaurante.

- Hacía tiempo que no te veía sonreír así – dijo Seung Hee.
- ¿Así como? – pregunto ella intentando borrar la sonrisa, pero no era capaz .
- ¿Quién era? – pregunto Leila.
- Un amigo – respondió Aya. Al ver que las demás se miraban las unas a las otras, resoplo - ¿no puedo tener amigos? No todo mi mundo gira en torno al trabajo… también tengo tiempo para…
- ¿Y qué pasa con Yoochun? – pregunto Seung Hee.
- ¿Qué pasa con él? - pregunto Aya a la defensiva – no voy a pasarme la vida llorando por un tío que…
- No lo digas, que luego te arrepientes – pidió Sun Hee.
- De todas formas… Bien hecho – sonrió Leila – celebremos el nuevo trabajo de Aya y también su reincorporación a la vida sentimental…
- Que no me gusta, es solo un amigo.

La celebración se limito solo a la cena. Yunho llamo a Leila y esta se marcho y Changmin paso a recoger a Sun Hee. Seung Hee se marcho sin hablar mucho. Su excusa fue que estaba cansada. Solo Aya y Hyori decidieron ir a tomar algo antes de recogerse. Hyori le conto lo que había pasado con Junsu, pues aun seguía molesta con él.

- Supongo que comprendo un poco a Junsu y a Seung Hee – dijo cuando su amiga termino su relato – tienes que reconocer que no es normal.
- Pero Jae y yo…
- Piensa un poco en ellos. No es normal que lo llames tanto… Cada uno tiene su pareja y se supone que tienes que confiar más en esa persona que…
- Pero es como un hermano para mí. Yo…
- Háblalo con Seung Hee. No está bien que estéis peleadas por este tema cuando las dos, en el fondo sabéis que no te gusta Jae.
- Lo hare – sonrió ella.
- Habla también con Junsu…
- Si, si… - Hyori bebió un poco de su copa - ¿ahora dime quién es?
- ¿Quién? – pregunto Aya intentando evitar el tema.
- ¿Quién te ha traído en coche?
- Un compañero del set de rodaje…. Solo un amigo…
- ¿Lo conozco?
- Puede que lo hayas visto por la compañía de los chicos y en alguna gala…
- ¡Choi Siwon! – exclamo y luego bajo la voz, al darse cuenta de lo alto que había hablado - ¿estas liada con Siwon?
- No me he liado con nadie – dijo Aya molesta – solo es mi amigo.
- Y también de Chunnie…
- ¿Y qué tiene que ver? ¿No podemos tener amigos comunes?
- Vale… Tu sabrás lo que haces… - Hyori se acomodo en el sofá del pub – hablando de él… ¿has vuelto a hablar con…?
- No quiero hablar de Park Yoochun – dijo su amiga antes de que terminara la frase – eso es el pasado y no voy a volver a….
- ¿Ahora es Park Yoochun? – su amiga suspiro – se que hizo algo malo, pero…
- El y yo no tenemos nada de qué hablar. Escogió su propio camino y ni siquiera pensó en lo que dejo atrás, ni en el estado en el que podría dejarme.
- Eso no es verdad – dijo Hyori – el realmente estaba… está enamorado de ti.
- Pues tiene… ha tenido una forma muy extraña de demostrarlo – Aya miro el reloj y se levanto – será mejor que nos marchemos. Mañana mi vuelo sale temprano y vienen a recogerme, por lo que…
- ¿Siwon?
- Si… es él quien viene, pero no hay nada entre nosotros – remarco Aya ante la sonrisa traviesa de su amiga.

Hyori se despertó temprano esa mañana. Quería hablar con tranquilidad con Seung Hee y la mañana era el mejor momento. Además, quería ver a Siwon. Puede que Aya pensara que eran solo amigos y, realmente ella lo viera así, pero… ¿Qué clase de amigo te lleva al restaurante donde has quedado con tus amigas o te recoge para ir juntos al aeropuerto? Siwon buscaba algo y Aya no lo veía… o no quería verlo.

Escucho a su amiga arrastrar la maleta por el pasillo y salió de la cocina donde se encontraba. Volvían a vivir todas juntas, aunque Aya había pasado más tiempo en casa de Yoochun que en su propio piso. Cuando rompió con él, iba a alquilar un apartamento, pero entre todas la convencieron para que se quedara allí. Por lo que volvían a vivir todas juntas en la casa dormitorio.

Le ofreció un café, pero luego recordó lo nerviosa que se ponía cada vez que tenía que coger un avión. En ese momento, lo estaba pero aun así no pudo evitar preguntarle.

- Aya… Si pasara algo con…
- No va a pasar nada – respondió ella – creo que ayer lo deje bien claro… Siwon es solo un amigo.
- Vale, eso es lo que tú dices… pero…. – Llamaron a la puerta y Aya corrió a abrir para escapar de la conversación. Siwon sonreí al otro lado de la puerta y Hyori se fijo en lo arreglado y sonriente que estaba. Aya lo saludo y luego se giro para despedirse de su amiga. Ella le cogió del brazo – si pasara algo… ¿me lo dirías?
- Te lo diría para que pudieras ir corriendo a los chicos – Aya le entrego la maleta a Siwon para que la metiera en el coche - Quizás así Yoochun se entera de todo y puedo vivir mi vida… igual que el.
- No quería decir eso…
- Mira – Aya miro a Hyori – creo que soy lo suficientemente mayor para…….. Me liare con Siwon, así podrás publicarlo en todos los lados y él se enterara. Que sepa que no es el único que puede hacer lo que quiera…. Así sabrá que ya me ha perdido.
- No seas cruel y no te enfades.
- Pues no me pongas de mala leche – Aya franqueo la puerta y se dirigió al coche – Siwon es solo un amigo.

Aparte de nerviosa, Hyori había conseguido enfadarla. Dio las gracias por no ir en ese avión y rezaba para que Siwon pudiera aplacar su enfado, porque era capaz de parar el avión y que este no despegara.

Changmin entro en el edificio donde Yunho vivía. El ambiente entre todos los miembros del grupo seguía siendo extraño y aquello no era bueno. Los medios comenzaban a preguntar que les pasaba y los rumores se disparaban. Se encontraba allí porque había recibido un mensaje de Yunho donde ponía: Reunión urgente. Ninguno puede faltar y no quiero ninguna clase de excusa. ¿Había pasado algo grave? El no quería asistir porque seguía muy molesto con Yoochun, pero Sun Hee le había pedido que fuera y arreglaran las cosas. El sabia todo lo que la había sufrido para protegerlo. Changmin era quien realmente conocía toda la historia y sabia cuanto quería Aya a Yoochun. Por ese motivo, era incapaz de de perdonarlo. Sin embargo, podía ver el arrepentimiento y lo encontraba perdido y desorientado en el tema. Ninguno había sido capaz de contactar con Hae Rim, aunque le intrigaba Jae, que llevaba días colgado al teléfono y sin hablar con nadie… ¿Quizás el si sabía algo?

Changmin llamo a la puerta y fue Junsu quien abrió, invitándolo a pasar. Jae estaba en la terraza hablando por el móvil, mientras Yoochun jugueteaba con las teclas del piano perdido en sus pensamientos. Yunho estaba en la mesa sentado, terminando de ver unos papeles.

- Por fin llegas – dijo Yunho levantándose y quitándole el teléfono a Jae, que le grito molesto – deja el teléfono un momento y ven… tenemos que hablar.
- ¿Para qué es esto? – pregunto Changmin.
- Comenzaremos con Jae y Junsu – todos miraron a sus compañeros - ¿Qué os pasa?
- Nada – dijeron los dos a la vez. Jae parecía sincero, pero Junsu mentía descaradamente.
- Más vale que habléis ahora mismo o os golpeare a los dos….
- ¿Qué les ha pasado?
- Junsu cree que Jae y Hyori están liados – dijo Yoochun - ¿Cómo lo sé? Cada vez que Jae la nombra, Junsu se pone a la defensiva.
- ¿Cómo puedes creer semejante tontería? – pregunto Jae asombrado – creo que ya te lo….
- No es eso – respondió inmediatamente Junsu sintiéndose idiota por lo rápido que lo habían descubierto.

Todos comenzaron a discutir y Yunho suspiro resignado. Cuando lo había hablado con Leila, le pareció una buena idea. Quizás si los reunía a todos, conseguiría que volviera la armonía y que todos pudieran llevarse bien. Sabía que Yoochun había cometido una equivocación, pero no se imagino que el motivo por el que Junsu y Jae estaban así, era por Hyori. Pensó en Leila, que lo animaba a que el grupo resolviera todos sus problemas pero, ¿Cómo podía ser tan difícil?

- Muy bien - Yunho alzo la voz - os doy tres días para q resolváis vuestros problemas. Si en tres días seguís igual, disuelvo el grupo.
- ¡¿Te has vuelto loco?! – exclamaron todos a la vez cortando las conversaciones y mirando atónitos.
- Es mi última palabra – sonrió satisfecho de haber conseguido su atención – si no queréis que eso ocurra… Arreglad las cosas. Solo tenéis tres días.

La compañía de Siwon le resulto tan agradable, que el enfado de Aya desapareció rápidamente, más de lo que esperaba, sobre todo si tenía en cuenta lo que le molestaba y dolía hablar de Yoochun. En ese momento lo odiaba, pues era el hombre que la había dejado en tal estado, que parecía que la había utilizado otra vez.

Sabía que estaba actuando como una tonta, pero no era necesario que estuvieran recordándole todo el rato lo que había sentido por él, pero sabía que las palabras de su amiga nacían del cariño y la preocupación. Aya se sintió culpable por gritarle y por no reaccionar correctamente.

Después del vuelo, se reunió todo el equipo en la zona de grabación y estuvo muy ocupada para perderse en sus pensamientos. No vio a Siwon hasta la hora de comer.

- ¿Te encuentras mejor? – preguntó sentándose frente a ella – esta mañana…
- Si – sonrió Aya – no ha sido nada.
- ¿Discutíais por Micky Yoochun? – pregunto inseguro, pensando en que ella podría molestarse.

Aya no respondió enseguida, pues no estaba segura de a donde quería llegar Siwon al hacer esa pregunta y no quería enfadarse con él. Ante el silencio de ella añadió:

- Sé que estuvisteis juntos. Lo descubrí hace poco por Yunho. No lo malinterpretes, lo escuche de casualidad cuando hablaba con Jae.
- Ahora ya no lo estamos y…
- ¿No estáis juntos?
- Me engaño y por eso… le he dicho que se aleje de mi. No quiero hablar de él, por favor.

Siwon se quedo un rato mirándola y luego, sonrió a modo de disculpa. Además, cambio de tema para no incomodarla más. No volvió a verlo por la tarde y, aunque recordaba las palabras de su amiga, no quería creer que eran ciertas. Al atardecer, Siwon a invito a pasear y, aunque estaba todavía un poco molesta, no pensó ni remotamente en Yoochun.

El joven la distrajo y Aya disfruto del paseo a su lado. Era un chico encantador y la miraba con tal admiración, que ella considero la posibilidad de que le gustara. Lamentablemente, sonó el teléfono de Siwon e interrumpió el paseo. Se alejo un poco para hablar y luego regreso.

- Tengo algo que hacer. Te iba a invitar a cenar, pero…. ¿podemos dejarlo para mañana?
- Sin problemas – sonrió Aya – yo también tengo trabajo pendiente.

Jae abordo a Junsu antes de entrar en el estudio de grabación de un programa de radio. No podía creerse que el motivo del enfado de su compañero era debido a lo que Yoochun había dicho. Durante el trayecto en coche, había intentado hablar con Hyori, pero esta le dijo que estaba hablando con Seung Hee y colgó. Así que tendría que arreglarlo él solo.

Junsu evitaba la mirada de su amigo y no estaba muy seguro de querer escucharlo. El enfado de la chica le había hecho darse cuenta de que había actuado como un tonto y que se había dejado llevar por unos estúpidos celos. Se había dejado arrastrar por las sospechas de Seung Hee y se arrepentía. ¿Qué estaba pasando con él? Los chicos no actuaban de esa forma.

- Su…
- No digas nada – pidió Junsu dejándose caer en una silla – he sido un idiota. Debí confiar en ella y en ti.
- Supongo que puede verse como una relación de pareja desde el exterior, pero tu…. Tu sabes que no siento nada por ella.
- Me deje llevar por los celos – reconoció Junsu – fui idiota e intentare solucionarlo pero…
- ¿Cómo llegaste a esa conclusión?
- Seung Hee fue la que… ¿No te has dado cuenta de que ella también está molesta?
- La notaba un poco extraña, pero todos hemos tenido mucho trabajo últimamente, por eso pensé que se debía a exceso de trabajo – Jae suspiro – también supongo que estoy muy metido en otras cosas y…
- Eres lento para tus propios problemas. Además deberías dejar el tema Yoochun y Aya… No volverán a estar juntos…. – vieron aparecer a Yunho que iba a buscarlos. Junsu se levanto y paso un brazo por el hombro de Jae – lo hemos solucionado.
- Y yo… arreglare las cosas con Chunnie – susurro Jae al pasar al lado del líder – lo prometo.

No solo los chicos estaban dispuestos a solucionar el malentendido. Poco después de que Aya se marchara, Seung Hee se despertó y se dirigió a la cocina. Hyori la abordo sin miramientos. Todavía no se podía creer que pensara que ella y Jae estuvieran juntos, sobretodo porque ella sabía lo mal que lo habían pasado los dos y que ahora pensara eso… no tenía sentido y se lo iba a hacer entender.

- ¿Por qué le metes ideas absurdas a mi novio en la cabeza?
- Buenos días a ti también….
- Espero una explicación – la joven se apoyo en la mesa molesta.
- No la hay – admitió Seung Hee después de varios minutos pensado como justificar su comportamiento – es lo que pensaría cualquiera al veros tan unidos.
- ¿No te dije en la cafetería que no había nada? Pensé que creerías en mis palabras… Esperaría esto de cualquiera, pero no de ti.
- Lo siento, ¿vale? Quizás… quizás me obsesione con las palabras de Leila y…
- ¿Es ella la fuente de todo el problema? Tendré que matarla entonces….
- ¿Ha pasado algo con Junsu?
- Sufrio un ataque de celos - suspiro Hyori – realmente me enfade con él es ese momento… pero tengo que reconocer que estaba tan mono…
- Lo siento – repitió Seung Hee - ¿lo habéis arreglado?
- No – sonrió ella con una idea en mente – y lo hare sufrir durante unos días más. En cuanto a ti… como vuelvas a dudar de nosotros… te matare.

El teléfono de Seung Hee sonó en ese momento. La joven lo cogió y se puso rígida durante unos minutos y escucho en silencio. Después de un rato, susurro un lo siento Jae y Hyori comprendió que el joven estaba intentando solucionarlo y comprobar que había pasado. La joven se marcho con disimulo de la cocina para dejarlos hablar tranquilos. Mientras elegía que ropa se iba a poner, también pensaba en la forma de torturar a Junsu. Se le había ocurrido como y le iba a dar una de cal y otra de arena.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 10:59



NO RECOMENDADO MENORES 18 AÑOS

Capitulo 34: Xiathic

"Te quiero, Hyori"… ¡Era terrible! Después de casi una semana de pronunciar esa frase, seguía más vigente que nunca en la cabeza de Junsu. Tenía el cuerpo entumecido y los labios agrietados por el intenso frio, pero eso no impidió que siguiera sentado sobre las rocas que bordeaban el estanque, mirando con atención el rostro que se reflejaba en el agua cristalina. El resto, continuba con las tomas del videoclip.

A pesar de que no habían vuelto a tener un momento de privacidad para esa charla que se debían, la sentía más cerca y más suya que nunca. Los tímidos saludos se transformaban en intensas declaraciones y roces de manos, que se convertían en cálidas caricias, arrasaban con su piel y no le dejaban pensar en otra cosa que no fuera en estar junto a ella. Estaba jugando con el después de su pelea por unos celos infundados. Estaba seguro de que ella ya sabía la verdad, pero por algún motivo no le había dicho nada. ¿Quería verlo sufrir para vengarse? De hecho lo provocaba con acciones propias de cuando comienzas a salir con alguien.

- Soy idiota – susurro.

Ahora sólo le quedaba demostrarle que detrás de aquél arrebato en el que había caído como un tonto, seguía firme en sus intenciones de protegerla y seguirla hasta el fin del mundo. Estaba más dispuesto que nunca a gritarlo a los cuatro vientos, y la única razón por la que no lo hacía, era porque Hyori no parecía tener intención de perdonarlo. Jae, lo observo desde la entrada el pequeño estanque de su casa y se acerco a él , sentándose a su lado.

- ¿Estas bien? – pregunto en casi un susurro – realmente lamento lo ocurrido.
- Es culpa mía – respondió Junsu – debí confiar en ella. No entiendo…
- Es normal – Jae lo miro con una triste sonrisa – comprendo que vosotros dos tengáis dudas. Estuvimos juntos, pero te aseguro que ya no hay nada entre nosotros. Es como una hermana pequeña para mí.
- Ella aun lleva tu collar….
- Y espero que no se lo quite – sonrió Jae – le tengo mucho cariño a ese collar. Fui mi último regalo para ella, pero no hay nada.
- ¿Qué debo hacer?
- Está en casa – Jae se levanto y obligo a Junsu a hacer lo mismo – está dispuesta a escuchar. Ve a verla y dile la verdad.

Junsu espero a que cayera la noche, y todos se retiraran a sus habitaciones para así salir de su cuarto sin ser visto. Se dirigió a casa de las chicas y trepo por el techo hasta la habitación de Hyori y bajo con cuidado para no resbalar con las tejas humedecidas por la llovizna que había caído en la ciudad ese día. Sabía que estaba sola, porque Jae había sacado a Seung Hee de casa y Leila estaba en casa de Yunho. Sun Hee se encontraba de viaje.

Golpeo el cristal de la ventana con la mano, pero se quedo dudando antes de hacerlo. Ya era muy tarde, y a lo mejor estaba dormida. Sin embargo, no podía concebir irse de gira sin haberse despedido, sin recalcarle que no se dejaría liar de nuevo... Termino por dar un par de golpes en el vidrio.

Afortunadamente, la cortina se abrió al poco tiempo y la delicada figura de la apareció tras de ellas. Parecía sorprendida pero aún así, no le negó la entrada a su habitación. Quitó el seguro de las ventanas y las recorrió, haciéndose a un lado para dejarle entrar.

- ¿Qu…qué haces aquí, Junsu? - preguntó con nerviosismo y apenas un hilo de voz, volviéndose automáticamente hacía la puerta, como si creyera que detrás de la puerta, alguien estuviera esperando para pillarlos con las manos en la masa.

Los ojos de Junsu se dieron a la tarea de recorrerla de pies a cabeza, apoyándose en la luz que la luna le brindaba para deleitarse con la figura de piel clara y mirada cándida que tenía frente a él. Al final, hizo un gran esfuerzo para concentrarse en su rostro y no perder la cordura en ese cuerpo de ángel que susurraba su nombre en silencio y al que en su interior deseaba responder sin miramientos.

- Me alegra que no estés dormida – dijo él con una tímida sonrisa - he venido… tengo que hablar contigo de algo importante.
- No podía dormir pero, ¿Por qué no has usado la puerta? Bueno no importa. Sé que os vais de viaje, imagine que vendrías a despedirte - se acercó y le miró con el rostro acalorado, quizás apenada de haber confesado que le esperaba.

Junsu aprovecho y se dejo caer en la mesilla que le había ayudado a entrar en la habitación. Paso sus brazos alrededor de la cintura de Hyori y la atrajo hacia él.

- No podía irme así… sin verte – susurro cerca de su oído, sintiendo como el cuerpo de la joven se tensaba – necesito pedirte perdón.
- Tonto – sonrió ella – he hablado con Seung Hee y con Jae. Ellos me han contado que…
- Perdoname…
- Junsu….

Sólo con escuchar su nombre de sus labios, fue suficiente para hacer desaparecer la distancia que había entre ellos. La atrajo de forma casi salvaje hacia su pecho. Hyori soltó un grito de la impresión, pero se acurruco en su pecho. Dejo que las manos del joven se enredaran alrededor de su espalda y hundió la cabeza en su cuello.

- No vuelvas a hacerlo – le susurro ella con voz entrecortada.
- No te dejare ir.
- Yo tampoco – dijo ella con voz temblorosa.

Hyori se tumbo en la cama y Junsu la atrajo hacia él y se fue acercando lentamente hasta que alcanzo a rozar sus labios… ¿o había sido ella? ¡Qué demonios importa! Sólo sabía que se perdió en el sabor de sus labios, sintiendo como su cuerpo se crispaba ante el contacto con el de la joven y ella, buscaba la forma de estar más cerca de el.

Como si ésa hubiese sido una invitación, Junsu se giró rápidamente y la tomó de la cintura. La beso apasionadamente en la boca, acorralándola contra la pared de la habitación. Ella se quejó levemente al sentir el frío chocar contra su piel, pero en cuanto sus lenguas se encontraron, todo quedó en el olvido al recorrer un agradable escalofrío su espina dorsal. Hyori rodeó el cuello masculino con sus brazos y lo atrajo más hacia ella para profundizar el beso.

Sus respiraciones se agitaron, al igual que los latidos de sus corazones. Con húmedos besos, Junsu bajó ansiosamente por su barbilla, por el cuello y su clavícula, hasta llegar finalmente a sus voluptuosos pechos. Hyori gimió al sentir sus fogosos labios sobre uno de sus endurecidos pezones, ardiendo su cuerpo de puro deseo. Él lo lamió y luego lo introdujo en su boca para succionarlo, enloqueciéndola de placer.

Todo se nubló para ella en ese instante y se sintió flotar entre las nubes. Con deseo, llevó sus manos hacia la cabeza de él y enredando sus dedos en las hebras negras, lo atrajo más, haciéndole notar lo mucho que le gustaba lo que él estaba haciendo. Junsu la torturó de esa manera un poco más, dándole la misma atención a cada seno, hasta sentirse satisfecho y regresar a su boca para volverla a besar febrilmente.

Las caricias de Junsu se volvieron más osadas y desinhibidas, recorriéndola por completo. Con una mano le acarició un muslo, descendiendo hasta su pierna para levantarla a la altura de su cintura. Un jadeo se escapó de su boca al sentir la calidez y humedad de la intimidad femenina, teniendo un fácil acceso a ella por la posición en la que se encontraban. Al mismo tiempo, ella suspiró sonoramente al sentir su ya erecto miembro en la entrada de su cavidad, pidiendo desesperadamente que se adentrara en ella. El joven sonrió entre el beso, y frotó la punta de su virilidad contra su parte más sensible, provocándole mayor ansiedad y excitación a Hyori.

- Aun no – dijo Junsu con una sonrisa.

Sediento de sus labios bebió del elixir de sus besos, despertándose finalmente una llama de fuego intenso de pasión, imposible de extinguir. Ya no sería capaz de detenerse y cada roce lo estremecía al borde de la locura, haciéndole perder la voluntad sobre su propio ser.

Hyori suspiró, creyendo derretirse en sus brazos y entreabrió sus labios en busca de aire, oportunidad que Junsu aprovechó para introducir su lengua en la cálida boca de ella, consiguiendo un contacto más íntimo. Una nueva descarga los sacudió, aturdiendo sus sentidos y despertando finalmente el deseo y la pasión que habían permanecido dormidos en ellos hasta ahora.

Buscando una mayor proximidad, Junsu deslizó una mano hasta la nuca de la joven y enredó sus dedos en los cabellos, mientras aferraba la otra alrededor de la pequeña cintura para que ella no intentara escapar. Aunque estaba claro que eso no sucedería, pues Hyori no estaba poniendo la menor resistencia para querer alejarse de él. Por el contrario, le correspondió a sus fogosos besos con ansias, cediendo plenamente a sus exigencias y logrando sacarle varios suspiros a él también.

Se saborearon mutuamente y exploraron sus bocas con vehemencia hasta quedar sin aliento y sentir el mundo girar a su alrededor. El contacto de sus cuerpos parcialmente desnudos y mojados fue la cúspide para que una oleada de calor abrasador se apoderara de ellos. Ella volvió a quejarse levemente al sentir el frío de la pared tocar su espalda, pero cuando Junsu se friccionó contra su pelvis, permitiéndole sentir su dureza, mientras acariciaba osadamente su pierna hasta llegar a su trasero debajo del pijama, todo pasó a segundo plano al ser prisionera de un éxtasis hasta ahora desconocido. Los ardientes labios buscaron el blanco cuello femenino para depositar cortos y húmedos besos en él, incitándola y degustándola con hambre. Quería memorizar su esbelta silueta y jurarle amor eterno en un instante...

- Jun… Junsu – jadeo Hyori en un hilo de voz, creyendo desfallecer ante el mar de sensaciones que estaba experimentando.

Aquella ahogada vocecita lo regresó a la realidad cuando estuvo a punto de perder absolutamente el control sobre sus actos. Había sido demasiado brusco con ella al dejarse llevar tan arrebatadamente por sus instintos que lo urgían a poseerla, pero también era muy consciente que existía una necesidad mucho más grande que sólo deseo. Quería ser uno junto con ella y saciar ese inmenso amor que lo consumía por dentro.

Con la respiración pesada, tragó fuertemente saliva al tener su garganta seca e inhaló profundamente, embriagándose con el delicioso aroma que desprendía el cuello de la joven. De pronto se sintió mareado y al escucharla suspirar, creyó caer al borde de un abismo. Con la mente aturdida por las extenuantes emociones, se irguió, aún con sus ojos cerrados, y apoyó su frente en la de ella, tratando de recuperar la cordura antes de mirarla.

Ella sintió el cálido aliento chocar contra su rostro y al abrir sus párpados y vislumbrarlo, quedó extasiada ante su imagen. Junsu tenía sus ojos semi cerrados y enfocados en ella, dejando entrever sus pupilas, que en esos momentos tenían un brillo tan intenso. Su mirada tan profunda le erizó la piel y de no ser porque él la tenía firmemente sujeta, estaba segura que habría desfallecido.

- Te necesito - murmuró el con ardiente suplicio. Ella sonrió y acarició dulcemente su mejilla.
- Soy tuya… - expuso ella amorosamente, dándole permiso para hacer con ella lo que quisiera - siempre lo he sido…
- Hyori - suspiró con voz levemente temblorosa, besándola con amor infinito

Con suma delicadeza la levantó en brazos, sin interrumpir el beso, y la cargó colocándola bien en la cama. Quería que ella disfrutara plenamente de este maravilloso acto que los uniría y marcaría sus vidas por siempre.

Entre dulces y suaves caricias, la recostó delicadamente sobre las sabanas y la cubrió parcialmente con su cuerpo, brindándole su calor. Con besos hambrientos buscaron el cuello y luego lo degustó con su lengua ardiente y posesiva, siguiendo un recorrido hasta la clavícula de su hombro descubierto, escuchándola gemir. Su mano acarició la piel suave y desnuda del vientre de la joven y ascendió lentamente, introduciéndose bajo la empapada tela que se pegaba a su cuerpo como una segunda piel, encontrando su objetivo. En cuanto alcanzó uno de los redondos y firmes senos, que encajó perfectamente en su palma, lo masajeó, atrapando y pellizcando levemente el pequeño botoncito rosado, el cual se endureció inmediatamente con su tacto.

Hyori perdió el frío que momentos antes había sentido al tocar la pared, sólo para notar que ahora su cuerpo ardía en fuego. Una fuerza más allá de la razón actuó sobre ella, incitándola a acariciar sin temor el cuerpo perfecto y duro del hombre que tanto amaba, provocándolo a seguir, a seducir, a tentar y a dar placer en todos los sentidos. Sus manos recorrieron la espalda ancha de Junsu de arriba abajo, una y otra vez.

Preso del ardiente deseo, Junsu la despojó completamente de la prenda mojada que le estorbaba y que cubría la perfección de los pechos de Hyori y los lamió con deleite, introduciendo un erecto pezón en su boca, apretándolo suavemente con sus labios. Al instante, Hyori se encorvó y jadeó sollozante ante la descarga eléctrica que recibió, enredando sus manos en la espesa cabellera negra de él con desesperación. Luego de una breve pausa ante la reacción de la joven, él volvió a enredar su lengua en el pezón y lo devoró por completo, llevándola al delirio.

Cuando finalmente se sació de uno, buscó el otro seno para brindarle exactamente la misma atención, mientras su mano libre recorría una de las largas piernas femeninas hasta llegar al bien formado trasero, apretándolo con firmeza bajo la delgada tela que lo cubría a penas.

La mano de Junsu se aventuró lentamente bajo las piernas de ella, infiltrándose en las bragas, y descubriendo la zona más escondida e intocable de su amada. Al apenas rozarla, Hyori escondió de inmediato su rostro en el hombro de él y jadeó cuando su punto más sensible fue tocado y frotado hasta llevarla al borde de la locura. Encorvó su espalda y se movió inconscientemente de manera provocadora, presionándose contra los dedos masculinos que poco a poco se abrían paso en su interior y se introducían en ella.

El joven tragó fuerte al escucharla sollozar de placer, mientras salía y entraba con su dedo medio y anular de ella, sintiéndola cada vez más húmeda, lista para él. Cuando apartó finalmente sus dedos, ella parecía casi desfallecida en sus brazos, momento que aprovechó para deshacerse de la última prenda que la cubría de su completa desnudez. La admiró con deleite por unos segundos, sintiendo la sangre bullir en sus venas y su miembro palpitar de forma casi dolorosa dentro de sus pantalones. Habiendo llegado al límite de su propia fuerza de voluntad, trató de deshacerse rápidamente de la pieza que lo cubría de la cintura para abajo, pero antes que pudiera desabrocharse el botón o bajar la cremallera, una delicada mano lo detuvo. Al levantar la vista se encontró con un par de ojos radiantes, hechizantes y llenas de deseo que le cortaron la respiración ante tanta hermosura, sintiendo instantáneamente varios shocks eléctricos cuando Hyori comenzó a acariciarlo lentamente sin que lo viera venir.

Con las mejillas enrojecidas por el sofocante calor que invadía su cuerpo y ahora por la timidez, ella comenzó a explorarlo y a tocarlo con infinita suavidad desde el centro de su pecho firme, besándolo tiernamente y teniendo cuidado de no lastimarlo, hasta descender a su bien ejercitado abdomen, delineando con la yema de sus dedos las curvaturas de sus músculos. Lo escuchó gemir ronco y lo vio cerrar los ojos, seguramente para mantenerse bajo control, cuando desabrochó osadamente el botón del pantalón y deslizó su mano por el borde del bóxer. Inconscientemente se relamió los labios y rozó la protuberancia que se abultaba allí, escuchándolo gruñir.
Al no ser capaz de resistir tanta tortura, Junsu agarró la muñeca de la traviesa mano y la apartó de su parte sensible, colocándola a un costado de la cabeza de la joven. Con una urgente necesidad oprimiendo su pecho, la volvió a besar apasionadamente en los labios, introduciendo su ardiente lengua en la boca de la chica, bebiendo de ella como criatura sedienta en un desierto hasta saciarse, mientras con un rápido movimiento se deshacía él mismo de los pantalones y bóxers que lo estaban sofocando, quedando completamente desnudo.

Sin dejar de besarla, se acomodó cuidadosamente entre las piernas de Hyori y se acostó sobre ella, teniendo cuidado de no aplastarla con su peso. En ese momento ambos jadearon con el roce tan íntimo de sus sexos palpitantes, siendo invadidos por un abrasador calor que les brindo un deleite más allá del raciocinio.

- Ju… Junsu - murmuró ella con la respiración entrecortada, afirmando instintivamente sus piernas a la cintura del hombre, sintiéndose mareada y deliciosamente sofocada.
- Te quiero - declaró el con voz firme, ronca, apasionada y cargada de infinito amor sobre los aterciopelados labios de Hyori, besándola esta vez con extrema ternura.

Con suma delicadeza se fue adentrando lentamente en ella, dejándose envolver paulatinamente por la estrechez de su húmeda y caliente cavidad, al mismo tiempo que entrelazaba su mano derecha con la izquierda de su amada. Apretó fuertemente sus dientes a causa de los espasmos que lo invadieron desmesuradamente a medida que iba avanzando, llegando a una pequeña barrera que lo detuvo momentáneamente mientras recuperaba un poco de aliento.

Hyori dejó caer su cabeza hacia atrás al sentir una descarga eléctrica recorrerla desde la punta de sus pies hasta la última hebra de su cabello, viendo luces de colores que resplandecieron un par de segundos bajo sus párpados. Apretó la mano masculina que se enlazaba con la suya y se aferró con la otra a la ancha espalda de él, encontrando rápidamente consuelo en los dúctiles besos de Junsu, dejándose someter por lo que él hacía.

Al penetrarla en su totalidad, el joven permaneció quieto dentro de ella y ocultó su cabeza en el hombro de la muchacha, permitiendo que ambos se amoldaran, se reconocieran y acoplaran cada músculo y centímetro de sus pieles por primera vez de manera tan intensa e íntima. Sus cuerpos, ahora, eran un solo ser. Sus almas unificadas les hizo experimentar una conexión sobrenatural más allá del razonamiento y las palpitaciones de sus corazones adoptaron el mismo compás rítmico y melodioso, convirtiéndose en un mismo latir.

Lenta y suavemente, Junsu comenzó a moverse dentro de Hyori y ella jadeó excitada en su oído ante sus caricias, acostumbrándose rápidamente a él y disfrutando desde el inicio del mágico acto de amor que compartían. El joven besó el cuello femenino con ternura, embriagándose de ella como si con ello tratara de adormecer levemente sus impulsos para no perder el control y lastimarla involuntariamente. Cada embestida le provocaba espasmos electrificantes en todo su cuerpo, enloqueciéndolo a tal punto de querer incrementar su velocidad con impetuoso vigor y hasta cierto punto salvajismo. Sentía la urgencia de querer satisfacer las exigencias de su virilidad y fundirse en ella con frenesí, pero su inmenso amor por ella lo hizo recapacitar y conservar la poca cordura que aún dominaba su mente sobre sus instintos.

El placer y los reclamos de su propio cuerpo habían dejado de importar, sobreponiendo a Hyori por sobre todas las cosas. Quería amarla con devoción y llevarla al punto máximo de éxtasis para llegar junto con ella a tocar las estrellas del infinito. Nunca había experimentado tales sensaciones tan arrasadoras y quería compartirlas plenamente con ella. Sólo con ella.

- Junsu… por favor… - suplicó ella, no resistiendo más la tortura a la que él la estaba sometiendo.

Su cuerpo ardía y le exigía cada vez más de él. No estaba muy segura de lo que era, pues desde hace rato había dejado de razonar, pero dejó hablar a su cuerpo por ella. Sumergida en un universo de sensaciones, enrolló sus piernas alrededor de las caderas de él y se movió bajo su cuerpo, pidiendo inconscientemente a que aumentara desesperadamente su ritmo.

Junsu cerró fuertemente los ojos y apretó su mandíbula al sentir un nuevo espasmo a causa de la inesperada provocación de la muchacha. No hicieron falta más palabras para captar el mensaje, y marcar un nuevo ritmo que les daría placer a ambos, llevándolos a la cumbre del éxtasis. Perdiendo finalmente la cordura y el poco autocontrol que había tratado de mantener, Junsu liberó por completo sus instintos, incrementando la velocidad y la intensidad de sus embestidas, sin soltar la mano de ella en ningún momento. Sus caderas se movieron juntas, siendo únicamente conscientes de sus pieles rozando contra el otro de manera insistente.

Pronto, los gemidos desencajados de la pareja hicieron eco en el silencio de la casa, opacándose por completo los tenues sonidos de la calle y el ladrido de los perros del vecindario. Pudieron sentir no sólo sus cuerpos unificarse, sino también sus almas fusionarse, volviéndose una sola.

Junsu sintió como su miembro se engrosaba con el roce que la intimidad femenina le proporcionaba. Su vientre comenzó a concentrar la energía que lo obligaría a culminar pronto, acercándose cada vez más a la más grande alianza que los catapultaría hasta el elixir del paraíso con cada embestida. Los sollozantes jadeos de Hyori le indicaron que ella también estaba llegando a la cúspide, empezando a convulsionarse bajo su cuerpo. Cuando ella enterró las uñas de su única mano libre en su espalda y exclamó su nombre, supo que ella había alcanzado el clímax del placer, llevándolo consigo. Su vientre se contrajo y su esencia corrió vertiginosa por su longitud, esparciéndose las descargas en ella, deteniéndose para temblar en ella, convulsionarse y gemir desencajado mientras se derramaba en el interior de “su chica”.
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:00



Capitulo 35: Easy

Aya estaba en el comedor del hotel, con la mejilla apoyada contra el cristal y aferrando con sus manos la cortina. Observaba la actuación de Siwon, mientras pensaba que hacer. Había pasado tiempo con él, no solo en Jeju, también en Seúl mientras rodaban y tenía que reconocer que lo no le disgusta. Al final debía darle la razón a su amiga y era posible que estuviera interesado en ella. No quería creerlo, aunque mas bien no se sentía preparada para ello. Todavía no podía confiar en alguien y no podía negar lo evidente: no había olvidado a Yoochun. Además, lo que menos necesitaba en ese momento, era tener una aventura con un amigo en común.

Una compañera la llamo y ella se apresuro para ponerse a trabajar. Tenía que terminar de arreglar un set para la grabación del día siguiente. Quedaban solo una última toma y volverían a Seúl. Apenas podía creerse lo rápido que había pasado la semana y mañana, para celebrar la finalización de esa parte del drama, harían una fiesta. Lo cierto era que lo tenía casi todo listo, pero le gustaba revisarlo todo por si había algo que no estaba bien.

Subida en una escalera y guardando cajas en un armario, no se dio cuenta de que se había quedado sola y que había anochecido. Suspiro resignada y molesta porque para ahorrarse dolores de cabeza, se enfrascaba tanto en su trabajo, que perdía la noción del tiempo.

- Me preguntaba donde estarías – ella se giro al escuchar la voz de alguien. Siwon se había cambiado y llevaba unos vaqueros y una camiseta ajustada. Tenía el pelo húmedo, por lo que probablemente había acabado el rodaje y se había duchado – trabajas demasiado.
- No me había dado cuenta de la hora – reconoció ella.
- Vamos a cenar, eso puedes terminarlo mañana.
- Deja que guarde esta caja y Ah…

Aya se había puesto de puntillas para guardarla en la parte más alta del armario. Al volver a colocar los pies en la escalera, perdió su punto de apoyo y resbalo. Por suerte, Siwon fue rápido de reflejos y la cogió antes de que cayera. Cuando Aya se dio cuenta de lo que había pasado, se encontraba abrazada a Siwon y con los pies en el suelo.

- Demasiado trabajo es peligroso – sonrió Siwon divertido.

A juzgar por el brillo de diversión que tenía en su mirada, Siwon era consciente de todas las dudas que Aya tenía en la cabeza. ¿Tanto se reflejaban sus pensamientos en su cara? La joven no era consciente de la cercanía de ambos, hasta que Siwon alzo la mano para tocarle la mejilla, pero ella se aparto instintivamente para evitarlo. Siwon se limito a sonreír y volvió a bajar la mano.

- Deja que me dé una ducha antes de ir a cenar – dijo ella intentando escapar del joven. Siwon asintió en silencio y ella salió de allí lo más rápido que puso.

Siwon la tentaba demasiado. Era atractivo y sabia como jugar sus cartas. Debía tener cuidado porque no quería herirlo, pero tampoco caer en sus garras.

Cuando Yoochun y Yunho entraron en la sala de descanso de la discográfica, se produjo el mismo fenómeno que había tenido lugar a lo largo de los días anteriores. Los que estaban allí los contemplaron y se dieron codazos entre si y luego se hizo el silencio. Yunho avanzaba por la habitación ignorando todo lo que pasaba a su alrededor, pero Yoochun suspiro molesto.

Todos en la empresa sabia que el grupo tenia algún problema, pero nadie sabía los motivos de ese distanciamiento. Aun así, Yoochun no tenía ganas de nada. Estaba fatigado y frustrado y solo había accedido a ir porque Yuhno se lo había pedido. Tenía razón… esto no podía seguir así y debía arreglar las cosas con los chicos. Además, el plazo que había dado expiraba esa noche.

Vieron a Changmin hablando con los componentes de Super Junior. Miro a Yunho y este asintió con la mirada. Jae llegaría dentro de poco y los tres podrían hablar.

- Min – Yunho se acerco al ver que Yoochun dudaba - ¿podemos hablar un momento?

Changmin frunció el ceño pero asintió. Vieron a Jae y a Junsu aparecer por la puerta y mientras iban a reunirse con ellos, Heechul cogió el teléfono. Al pasar por su lado Yoochun escucho lo que decía.

- ¿Qué paso entre Aya y su ex? No lo sé… quizás si le preguntas a Changmin… Espera, lo tengo aquí – Heechul le paso el teléfono – es Siwon.
- No te lo puedo decir – dijo Changmin después de unos minutos de silencio, escuchando lo que Siwon le decía – Aya es libre… Si ella lo cree conveniente te lo dirá, pero…
- ¿Quién es? – pregunto Jae que se había acercado.
- No podrá resistirse mucho tiempo a Siwon… todas caen – dijo Yesung.
- ¿Resistirse a Siwon? – pregunto Jae interrogando a Heechul y a Changmin con la mirada.
- No voy a decirte nada – dijo por fin Changmin – como te he dicho antes, si ella quiere hacerlo… hasta luego.

Changmin miro a Yoochun, que se había marchado. Como iba justo detrás de él, había notado como su cuerpo se tensaba al escuchar el nombre de la joven. Se sentía mal por su compañero, pero también deseaba que la joven rehiciera su vida y, si Siwon era la persona que debía hacerlo, la apoyaría, aunque no se alegraría por ello.

Yunho fue el último en entrar en la habitación y cerró la puerta. De allí no saldría nadie hasta que lo solucionaran. A la mañana siguiente salían para Japón y no estaba dispuesto a que siguieran los rumores de distanciamiento entre los miembros del grupo.

- ¿Qué tiene que ver Siwon con Aya? – pregunto Jae antes de que Changmin se sentara.
- Solo se interesaba por ella – respondió Changmin intentando quitarle importancia – trabajan juntos y son amigos, por eso…
- Y tú no tienen 15 años para que te comportes como un hermano mayor sobreprotector – Yunho se sentó frente a Junsu – olvidaos de esos dos y vamos a solucionar nuestro problema.
- Ya te dije que si – suspiro Jae mirando a Yoochun. Después de uno minutos de silencio, cogió aire – a pesar de todo lo que ha pasado y de cómo has actuado, no puedo evitar preocuparme por ti y… quizás…. Yo hubiera hecho lo mismo.
- ¿Quizás? – susurro Junsu.
- Nunca he estado en esa situcacion – se defendió Jae – solo puedo suponerlo.
- Supongo que esto le puede pasar a cualquiera – intervino Changmin – una equivocación…
- Esto es más que una equivocación Min – respondió Yoochun – y lo peor es que pasa el tiempo y no recuerdo nada y tampoco localizo a Hae Rim. Top la tiene bien protegida.
- Yo tampoco consigo hablar con ella – dijo Jae de repente y todos lo miraron atónitos - ¿Qué? Nunca dije que lo iba a dejar correr. Quiero saber la verdad de todo esto.
- ¿Qué te hace pensar que la versión de Chunnie no lo es? – pregunto Junsu
- No tengo pruebas para negar su versión – respondió Jae con calma – pero también es muy rara una versión de alguien que no recuerda nada. Pero lo conozco… y sé que Chunnie no le haría eso a Aya de manera consciente.
- Gracias – Yoochun sonrió tristemente ante la confianza de Jae.
- Es extraño que la otra persona implicada no de señales de vida – apunto Changmin.
- Además, tenemos que añadir que Chunnie no bebió nada esa noche….
- A excepción de la copa que Top le dio – Jae sonrió – recuerda que entre en la habitación justo cuando brindabais.
- No lo recuerdo – reconoció Yoochun – pero si se que hable con Top. Dijo que quería dejar todo atrás.
- Nada de esto tiene sentido – dijo Junsu - ¿para que querría Top hacer las paces? En todo caso, debería pedirle perdón a ella.
- No estoy muy seguro aun de cuales han sido sus intenciones – dijo Yunho – aunque quizás si le decimos la verdad a Aya….
- ¿Qué verdad? – pregunto Changmin – realmente no sabemos nada
- No – intervino Yoochun – no quiero contarle nada hasta que descubra que pasa o hable con Hae Rim… No quiero más mentiras y quiero ser capaz de responder a todas sus preguntas.

Aya había salido a tomar un poco el aire porque se agobiaba entre tanta gente. Había finalizado la grabación en la isla de Jeju y a la mañana siguiente regresaban a Seúl. Sin muchas ganas, volvió a mirar en la dirección de la fiesta y suspiro. No quería estar allí y buscaba la forma de escaparse. Por la tarde, había recibido una llamada de Seung Hee para preguntarle cómo estaba y de fondo había escuchado a Hyori comentar con Leila, que los chicos estaban ya en Japón y que Yoochun estaba más demacrado que nunca. ¿Estaría comiendo bien o descansando lo suficiente? No podía evitar preocuparse por él y, quiso preguntarle a su amiga, pero las palabras se negaron a salir de su boca.

Suspiro entrando en una habitación lateral que también daba al balcón. Al pasar frente a un espejo, observo las ojeras que asomaban debajo del maquillaje. Las había intentado disimular y la gente no las apreciaba, pero ella sabía que estaban allí y no se marcharían. Además de pensar en Yoochun, tenía un problema añadido y ese era Siwon. El joven estaba interesado en ella y, aunque al principio pudo contener sus ataques, se había dado cuenta de que poco a poco iba cayendo en sus encantos. Se preguntaba qué era lo que debía hacer, ¿Debía dejarse llevar? ¿Se sentía con fuerzas para empezar de nuevo con alguien?

Abatida se dejo caer en un sillón que había allí. Durante unos segundos cerró los ojos intentando olvidarse de todo y no pensar en nada, pero un golpe en la puerta le impidió concentrarse. Siwon la atravesaba con dos copas en la mano. Aun asi no pudo evitar sonreír al verlo.

- Me resultaba extraño no verte en la fiesta. Me dijeron que habías entrado aquí sola y me preocupe. ¿Te encuentras bien?
- Si – respondió ella levantándose y aceptando la copa que el traía. Sabía lo que pasaba cuando bebía, pero estaba cansada de tener cuidado con lo que hacía – estaba descansando un poco. ¿Solo traes esta copa? Te propongo algo. Quedémonos aquí los dos un rato. No me apetece reunirme con la gente de la fiesta. Trae una botella y charlemos.

Siwon la miro extrañado ante esa petición, sobre todo porque llevaba toda la semana evitándolo. Aun así, no le dio muchas vueltas y, después de sonreír, salió de la habitación. Tardo poco en regresar con una botella en cada mano.

Mientras hablaban tranquilamente, iban acabando con las botellas e incluso Siwon trajo alguna mas. La conversación tocaba asuntos triviales, donde ninguno de los dos tuviera que molestarse o cambiar su actitud. Aya comenzaba a notar los efectos de la bebida y si quería tener el control esa noche, debía parar. No había nada que temer, se aseguro a sí misma. No había duda de que Siwon la deseaba y, aunque lo quisiera negar, ella también había empezado a desearlo. Al menos en eso eran iguales. Cuando salió de sus pensamientos, se dio cuenta de que Siwon la miraba.

- No tienes porque mirarme así – sonrió ella.
- ¿En qué piensas? – pregunto el joven – te has quedado callada de repente.
- En nada - dijo ella reprendiéndose interiormente por dejarse llevar por sus pensamientos.
- Voy a por mas bebida – Siwon se dio cuenta de que la joven se frotaba los brazos – debes estar helada. Pediré que pongan la calefacción aquí.
- ¡No! – Aya se levanto y le cogió de un brazo - ¡no me dejes!

Siwon se detuvo en seco por su suplica, que era un momento breve e irrepetible. Ella se dio cuenta de que había dado un paso en falso, pero ya era demasiado tarde. Siwon la estrecho entre sus brazos y ella dejo escapar un leve grito cuando sus cuerpos se encontraron. El joven la beso, dejándose llevar ambos por unas lenguas de fuego que los consumían. Con un gruñido, la levanto y camino sin dejar de besarla hasta el sofá. Ella se aferro tan fuerte, que Siwon tuvo que inclinarse con ella hasta que ambos estuvieron tendidos. El la presionaba encima, sabiendo que quizás fuera demasiado peso, pero era incapaz de resistirse.

Aya suspiraba cuando el acariciaba sus curvas, moldeándola con las manos, apretándola y él se estremecía cuando ella hacía lo mismo.

- Siwon – dijo ella apartándose un poco – no estoy enamorada de ti…
- Me parece bien – dijo el sonriendo – pero espero que eso cambie pronto. Me encargare de ello.
- ¿Te parece bien? – Aya lo miro sorprendida – no entiendo como….
- Porque tú me deseas tanto como yo – murmuro el – admite eso y…
- Bésame.

Siwon deslizo su boca por el cuello de la joven, pareciendo saborear cada trozo de su piel. Aya escuchaba a su voz a su voz interior suplicándole que no lo hiciera, pero termino accediendo a los deseos de Siwon. Levantándolo con sus manos, atrajo los labios de Siwon hacia los suyos.

El la abrazo, sosteniéndola con sus brazos y fue más que un beso. Se trataba de una fila ininterrumpida de besos y Aya notaba la dulce y caliente sensación de sus labios y la embriaguez de su lengua. Una de las manos de Siwon subió a su cara, que acaricio con suavidad, provocando que le enviara un escalofrió que le recorrió hombros y espalda. La punta de sus dedos exploraron las líneas de la mandíbula y el lóbulo de su oreja.

Su otra mano se acerco y su cara quedo acogida entre sus apacibles dedos, mientras sus labios fueron a la deriva sobre su rostro… un suave roce sobre sus parpados, un golpe sobre su nariz y un último mordisco persistente en su boca. Ella aspiro y trago el poco aire que había entre los dos. Cuando volvió a levantar la mirada hacia él, tuvo que parpadear varias veces porque no se creía lo que veía. Por unos segundos, quizás debido al efecto del alcohol, delante de ella apareció la cara de Yoochun, que la miraba con preocupación.

Siwon la miro extrañado e iba a decir algo, pero escucho voces detrás de la puerta e incorporo a ambos, aunque se preguntaba que le había pasado a Aya.

- Necesito aire – dijo ella levantándose del sofá y saliendo a la terraza, mientras escuchaba a Siwon hablar con alguien que había entrado.

¿Qué había pasado? ¿Por qué había pensado en él? Se apoyo en la pared de la terraza y suspiro molesta. No iba a permitir que Yoochun inundara su mente cuando él quisiera. Estaba mortificada por la intensidad de su propio impulso. No se imaginaba que Siwon provocara tanto deseo en ella.

- Vamos – Siwon aparecido después de unos minutos y le ofreció su mano, que ella cogió.

Siwon la guio hasta su habitación y la invito a pasar. Aya acepto, sabiendo que cualquier mujer lo bastante tonta como para enredarse con él, no le iría mejor que a una muñeca rota pero, ¿acaso ella no estaba rota? Quizás Siwon pudiera arreglar los destrozos que había provocado Yoochun.

Yoochun paseaba de un lado a otro de la pequeña sala que tenían en la habitación. Como siempre, la compartía con Jae y se alegraba de que al menos eso, hubiera vuelto a la normalidad. No solo había arreglado el problema con él, sino que Jae le había contado las pocas averiguaciones que tenia.

La primera frustración la sufrieron cuando Gdragon le conto que Hae Rim había abandonado el apartamento que alquilaba. Era importante saber que había sido poco antes de su viaje a Japón, lo que quería decir que las preguntas de Taeyang, guiado por Jae, estaban haciendo efecto.

El reloj marcaba las dos menos cinco y fuera estaba oscuro. Maldijo nuevamente por estar completamente despierto en medio de la noche, con un fuerte dolor de cabeza y demasiadas horas por delante antes de que amaneciera. ¿Qué demonios le ocurría? Bueno, en realidad lo sabía, pero no debía permitir que ocurriera. Cada vez que cerraba los ojos, los imaginaba juntos, haciendo que la furia y el dolor, lo comieran por dentro. Incomodo miro su reflejo en la televisión apagada e hizo una mueca. ¿Por qué de todas las chicas que había, Siwon tuvo que interesarse por Aya? Tenía la vaga ilusión de recordarlo todo y arreglar las cosas con ella. Ahora ya parecía imposible del todo.

Yoochun se inclino hacia delante, masajeando suavemente sus sienes. Bueno, incluso a esa hora, tenia algunas opciones. Podía tratar de dormir de nuevo, aunque no creía conseguirlo. También podía intentar llamarla. Quería escuchar la voz, aunque le colgara tan rápido como cogiera, pero descarto la idea. Temía que fuera Siwon quien cogiera el teléfono y no creía ser capaz de soportar eso. Lo mejor era tratar de sobrellevar su dolor hasta que desapareciera. Suspiro y lentamente se dirigió a su habitación, pero vio luz por debajo de la puerta donde Jae dormía. Llamo, pero no aguardo respuesta y entro. Jae estaba sentado en la cama, con el portátil encendido y escribiendo. Cuando Yoochun aparecido, le lanzo una triste sonrisa.

- Me preguntaba cuándo ibas a venir. Me estaba poniendo nervioso escuchar cómo te movías fuera. Si hubieras tardado más, habría ido a buscarte.
- ¿Qué estás haciendo?
- Estaba en twitter – sonrió este – y hablando con Seung Hee.
- ¿Todavía esta despierta?
- Mañana tienen descanso y además, parece que está hablando con su familia en España.
- ¿Tampoco puedes dormir?
- ¿Y qué idiota tiene la culpa de ello? – dijo Jae con naturalidad mientras respondía a Seung Hee. Después cerro el portátil y lo miro - ¿Por qué no estás durmiendo?
- No puedo – Yoochun se apoyo en el marco de la puerta – es cerrar los ojos y verlos… no puedo soportarlo.
- Torturarte así no te hará bien. Es la decisión que tomaste, aunque sabiendo que lo de Hae Rim podría no ser cierto.
- Eso no quiere decir que haya dejado de quererla de la noche a la mañana.
- Cierto, no significa eso – dijo Jae – pero te obliga a vivir con las decisiones que tomas. Déjala marchar. Ahora mismo Aya es libre para…
- Lo sé, pero eso no significa que no duela.
- Te entiendo – Jae volvió a sonreír tristemente – te escuchare hasta que te desahogues, pero luego te acostaras. Llevas días sin descansar… no me gustaría tener que recogerte del suelo en medio de una actuación.

Yoochun sonrió en señal de agradecimiento y cerró la puerta. Había echado de menos poder contárselo todo a Jae. El joven lo escuchaba sin juzgarlo y le permitía desahogarse. Aquello le vendría fenomenal y se preguntaba si después de soltarlo todo, dejaría de pensar en ella.
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:01



Capitulo 36: Heartquake

- Oh dios… Que todo sea un sueño.

En realidad era una pesadilla. Aya se había despertado en una habitación que no era la suya y no recordaba cómo había llegado hasta allí. La joven miro a su alrededor, rogando no estar despierta, pero sabiendo que lo estaba. Al mirar hacia una silla cercana a la cama, vio ropa de hombre cuidadosamente doblada y reconoció la camiseta que Siwon llevaba ayer. Aya se encontraba en una amplia cama, cubierta hasta la cintura con una sabana, pero con la ropa de la noche anterior puesta.

¿Cómo era posible? Oprimió su cabeza tratando desesperadamente de recordar. Recordaba haber bebido con Siwon y… liarse con él. De repente, sin saber muy bien porque, se acordó de Yoochun y noto que le faltaba el aire y tuvo que salir de allí. Después, siguió a Siwon hasta su habitación y…. ¿Y que mas? No lograba recordarlo y se maldijo en voz baja. Todo aquello volvía a ser culpa del insomnio y del alcohol. Juro que jamás volvería a beber.

¿Dónde estaba Siwon? Ellos habían…. No, no era posible. El no se aprovecharía de ese modo. Escucho abrirse la puerta y el joven entro con una sonrisa divertida.

- Dime que anoche….
- Tienes una facilidad asombrosa para dormirte – dijo Siwon conteniendo la risa – nos quedamos sin bebida, fui a buscar unas cosas y cuando regrese…
- Lo siento – respondió Aya automáticamente y avergonzada – yo… no sé qué decir… Sera mejor que me marche.

Aya salto de la cama. Sabía lo que Siwon estaba esperando y si ella continuaba más tiempo con él en ese cuarto, sabía que lo tendría. No iba a poder negarse porque su cuerpo lo estaba reclamando. Por eso debía marcharse ya. Sin embargo, apenas pudo poner un pie en el pasillo, cuando Siwon le cogió de la mano e hizo que se girara para mirarlo. Ella trato de irse, pero él se lo impidió.

- Siwon…
- No te comportaras como una cobarde ahora, ¿Verdad?
- Solo quiero cambiarme – se excuso ella.
- Mientes.

Ella comenzó a alejarse y él se vio obligado a sujetar con más fuerza su mano, para impedir que se alejara. Comenzaban a salir los primeros huéspedes para desayunar y los miraban con curiosidad. Siwon la detuvo, le obligo a mirarlo de nuevo y sonrió.

- Lo diré de otra manera – dijo Siwon – o te beso en la habitación, o lo hago aquí en este instante. De todas maneras, te tomare entre mis brazos y…
- No pienso…

Sin embargo, desvió la mirada al comprobar que el grupo de curiosos había aumentado. Era indiscutible que Siwon la hubiera besado delante de todos, por lo que no podía arriesgarse a un escándalo. En silencio asintió con la cabeza y se dejo llevar por Siwon hasta la habitación. Una vez dentro, Siwon cerró la puerta y ella se giro para enfrentarse a él.

- ¿Era necesario actuar de ese modo?

El se sonrió y estudio detenidamente su rostro. El hecho de que estuviera enfadada, hacia que le gustara mas esa joven extranjera.

- Si, era necesario - respondió el finalmente con voz ronca – porque es la única forma de conseguir lo que deseo.

Aya no pudo reunir la fuerza necesaria para protestar cuando la acerco hacia él, deslizo la otra mano por el cuello de ella, levantando su mentón con el pulgar y, durante un instante fugaz ambos se miraron a los ojos, luego ella sintió sus labios cálidos, seductores, que oprimían suavemente los suyos y cerró los ojos, aceptando lo inevitable. Por un momento nada importaba, excepto su sabor y el roce de su cuerpo contra el suyo.

Siwon no la atemorizo con su pasión, que refreno a pesar de que interiormente tuviera la sensación de tener un volcán. No recordaba haber besado a nadie con tanta intensidad y trato de no abrumarla con sus sentimientos. Deseaba hacer surgir en ella el deseo lentamente, hasta que lo quisiera con la misma intensidad.

Nunca nada le había exigido un esfuerzo tan grande. Debía frenar sus impulsos cuando su cuerpo anhelaba poseerla allí, en ese instante. Enloquecido de deseo, no percibió las pequeñas cosas que le hacía, enterrando sus dedos entre sus cabellos y despeinándola; deslizando sus rodillas entre las de ella. Pero afortunadamente para él, Aya también había perdido la noción de cuanto hacia.

Ese muslo que rozaba su ingle, unido a los besos cada vez más profundos, fueron la perdición de Aya. Gradualmente, el comenzó a introducir su lengua en la boca de ella, abriéndola y suscitando en ella sensaciones exquisitas. Finalmente, logro que ella también explorase con su lengua y, cuando se deslizo entre los labios de él, no la soltó, succionándola hacia el fondo de su boca.

Aya fue completamente seducida, hasta quedar entregada y dispuesta a dejarlo hacer cuanto deseara. Cuando Siwon lo percibió, sonrió y deslizo los labios hasta el oído de ella.

- La resistencia iba a ser inútil.
- No te servirá para nada esta actitud que…
- Es muy tarde para mentiras. Me has demostrado que quieres lo mismo.

Ella rio, aliviando un poco la tensión. El era incorregible y muy tentador. Nunca había conocido a un hombre tan atractivo sexualmente, tan fuerte y poderoso que ella se sentía atraída hacia el aun en sus momentos más lucidos y sabiendo muy bien que no era el hombre para ella. Controlando de nuevo la situación y regañándolo con la mirada, Aya dijo:

- Debemos pensar en la reputación de ambos.
- Tengo que quitarte esa idea de la cabeza. No me importa nada de eso.
- ¿Ah no?
- No.

El fue hacia ella y Aya contuvo el aliento. Antes de que pudiera reaccionar estaba sentada encima de una mesa que estaba a su lado y él le sonreía. Ella había pensado que el trataría de besarla otra vez, pero él se acerco un poco mas, obligándola a separar las piernas. El mueble, se inclino peligrosamente hacia tras. Luego, acerco su pecho al de ella, empujándola hacia delante….

- Agárrate a mi o te caerás – su voz le llego a través de los besos que le estaba dando en el lóbulo de la oreja.

Se agarro a él, porque no podía hacer otra cosa pero Siwon no se enderezo para que ella recuperase el equilibrio, sino que volvió a dar un paso hacia delante, haciendo que el mueble se tambaleara de nuevo.

- Sera mejor que rodees mi cuello con tus brazos – una de sus manos sujetaba el mueble y al soltarlo, provoco que Aya diera un grito ante el movimiento y se agarrara a él con fuerza – eso está mejor.
- No… no lo hagas…
- Shhhh – su aliento rozo el oído de la joven, haciéndola estremecer – si no quieres ceder, al menos concédeme esto. Necesito tocarte.
Ella contuvo el aliento al sentir la mano de él sobre su rodilla, que avanzaba lentamente hacia su muslo.
- Por favor, no me hagas…. – Y luego, con voz ronca, murmuro – Siwon….

El se estremeció al oír como pronunciaba su nombre. Pero, antes de que pudiera decir más, sus manos llegaron hasta las caderas de ella y oprimieron sus nalgas con fuerza. Aya gimió suavemente, echando la cabeza hacia atrás. Sus labios besaron el cuello de Siwon y olvidaron cualquier intento de resistencia. Siwon sonrió al comprobar que había logrado su objetivo.

- Siwon… ¿Estas despierto? Tenemos que irnos ya. ¿Siwon? ¿Estas ahí?

El joven lanzo una maldición y miro a la puerta cerrada. Al otro lado se encontraba uno de los directores de la serie. Había olvidado que hoy se marchaban. Tomo a Aya de las caderas y la levanto; durante un instante la sostuvo en esa posición, disfrutando de su cercanía. Las piernas de ella estaban prácticamente aferradas a su cintura. Transida de pasión, tenia los labios abiertos, los ojos cerrados y el rostro encendido. Siwon dudo de que hubiera escuchado la puerta.

- Creo que tendremos que dejarlo por hoy – dijo, dejando que ella se deslizara hasta el suelo – continuaremos esto en otro momento.

Ella, que parecía despertar de repente, retrocedió. Molesta y avergonzaba por cómo había caído ante él, lo fulmino con la mirada.

- No habrá otro momento para lo que deseas – dijo ella en voz baja, pero con una energía que demostró que estaba furiosa – no conozco tus reglas, pero no juegas limpio. No volvera a ocurrir.

Ella se iba a dirigir a la puerta, pero él la cogió de la mano y la arrastro al baño de la habitación. Ella lo miraba sin comprender y el sonrió acariciando su rostro.

- Dijiste que no querías líos, pero estabas disfrutando tanto del momento que no has escuchado que alguien está al otro lado de la puerta. Me iré primero, dúchate y cuando acabes vete a tu habitación. Nos vamos dentro de unas horas.
- ¿Quién esta…? – preguntó Aya temiendo que los hubieras oído.
- Nadie, yo me encargo de todo – Siwon sonrió y se acerco a ella para volver a besarla. No encontró resistencia, debido a la sorpresa de ella – no podrás resistirte eternamente.

Changmin se sentó en la cafetería de la empresa con un café en la mano.Hacia una semana que no paaban de ensayar, asi que estaba cansado.Además, Sun Hee no lo había dejado dormir en toda la noche. Dentro de unos días iba a ser el cumpleaños de Aya y querían celebrar una fiesta. Además, el de Jae era unos días después, por lo que propusieron organizar algo para los dos. La idea pareció encantarle a Sun Hee, quien se encargaría de todo. Por ese motivo, no había dejado dormir a Changmin. Se había pasado la noche pensando que podía hacer y cómo organizarlo. Se preguntaba de dónde sacaba la joven tanta energía. De día, ensayaba e iba a programas de televisión y por la noche estaba tan activa como si se hubiera acabado de levantar. El joven había intentado distraerla y que se metiera en la cama. Aquello fue misión imposible, así que acabo hablando con ella toda la noche en el sofá.

Yoochun y Junsu se sentaron en la misma mesa con un café en las manos. Ninguno hizo comentario alguno, porque en realidad todos estaban tan cansados que se limitaron a perderse en sus pensamientos sin pronunciar palabra.

Se giraron al escuchar risas y entraron Heechul, Siwon, Leetuk y Yesung. Todos saludaron a los chicos y se sentaron un poco alejados. Ambos grupos estaban preparando un single para lanzar a la vez. La compañía había decidido enfrentarlos en las listas de ventas y querían comprobar cuál de ellos sería el vencedor.

Jae entraba en ese momento dándole pequeños golpes al teléfono móvil. Estaba radiante de felicidad, como si hubiera conseguido algo que llevaba persiguiendo desde hace tiempo.

- He podido hablar con Hae Rim – soltó después de unos segundos. Yoochun lo miro alertado – han sido solo unos segundos porque parece que no había buena cobertura. No está en Corea, pero en cuanto vuelva ha quedado en llamarme.
- ¿Y qué pasa con…?
- ¡¿Eso fue lo que paso en Jeju?! – la voz de Yesung le llego a pesar de estar más lejos – Siwon… no me puedo creer que…
- Baja la voz – le pidió Heechul – no hace falta gritar.
- No hubo retrasos en el rodaje – dijo Siwon echando una ojeada a los otros chicos y comprobando como Yoochun desviaba la mirada hacia otro lado con pesar.
- - ¿Ya has terminado el rodaje? – pregunto Jae.
- Aun quedan algunas semanas – respondió Siwon.
- Chunnie – Yunho apareció por la puerta – necesito tu ayuda para unos arreglos. ¿Puedes venir?

El joven se levanto como un resorte. Desde que Siwon había llegado había estado atento a cada palabra que le llegaba para averiguar cómo estaba ella, pero eso lo ponía nervioso. Por eso, la petición de Yunho era su salvación, pero cuando se acercaba a su compañero escucho el teléfono de alguien y a Siwon que lo cogía.

- ¿Aya¿ ¿El guion? Si, lo tengo aquí… ¿Lo han cambiado? ¡Ah! ¿Estas abajo? Espera en la entrada, ahora voy.
- ¿Era Aya? – pregunto Jae metiéndose en la conversación.
- Esta abajo…
- ¿Yoochun? Ey… ¡Chunnie!

Ignoro como Yunho lo llamaba y salió disparado hacia el ascensor. Espero unos segundos pero tardaba mucho y decidió usar las escaleras. Ella estaba allí y quería verla. Durante casi un mes había intentado buscar alguna excusa para llamarla y escucharla, pero ninguna de las que le venían a la mente le parecía lo suficientemente buena. Había pensado en ella a cada minuto y segundo del día. Por las noches, antes de dormir ella era su ultimo pensamiento. No podía olvidar las conversaciones que habían tenido, ni sus besos y tampoco la última noche que habían pasado juntos. Todo era lejano ya en el tiempo, pero lo tenía todo muy presente.

Casi sin aire llego a la entrada principal y la busco con la mirada. Tardo un poco en encontrarla. Aya estaba sentada en un banco cerca de una columna. La encontró más delgada que la ultima vez, pero los vaqueros y las camisetas de tirantes le quedaba perfectas y era tan hermosa como siempre. Dio un paso hacia delante para encontrarse con ella, pero vio que se levantaba y se paró en seco. Ella miraba hacia el hueco del ascensor y sonrió al ver aparecer a Siwon. El joven se acerco y le toco el brazo, señal de que eran cercanos y a ella no pareció importarle. No sabía de que hablaban, pero le molestaba lo cerca que estaban el uno del otro y como ella sonreía con total naturalidad. ¿Podía ser que Siwon hubiera sido capaz de curar las heridas que él había dejado?

Después de unos minutos ella comenzó a alejarse y Siwon le cogió la mano. Fue un gesto rápido, pues ella enseguida se libro de su agarre ruborizada. El joven se echo a reír y después se alejo divertido con el guion en la mano. Aya estaba a punto de salir por la puerta, cuando alguien empujo a Yoochun obligándolo a andar y llamo a la joven.
Aya se giro al escuchar su nombre y vio a Jae y a Yoochun andando hacia ella. ¿Cómo reaccionaría al verlo? Temía volver a herirla. Sin embargo, ella sonrió al verlos, aunque fue una sonrisa triste.

- Me he enterado que estabas por aquí – dijo Jae sonriendo - ¿Cómo puedes ser tan cruel de venir y no pasar a saludar?
- Tengo mucho trabajo – se excuso ella. Luego miro a Yoochun con tristeza, pero rápidamente desvió la mirada hacia Jae y sonrió – además, pensé que estabais en Japón.
- Regresamos ayer – dijo Yoochun con voz débil – ¿Qué… que tal todo?
- Bien – el tono de voz le advirtió a Yoochun que estaba entrando en un terreno peligroso – el dorama me tiene todo el día ocupada.
- ¿Has visto a las chicas? – preguntó Jae intentando desviar la conversación.
- He hablado con Hyori – dijo ella mirando el reloj – tengo que irme o no estará a tiempo el escenario para el rodaje de hoy.

Vieron como se alejaba. Jae se giro para subir también, pero vio que Yoochun corría hacia la puerta por donde ella había salido. Tenía pensado dejarla marchar, pero no se quedaba tranquilo sino conocía la verdad de sus labios. Había estado dudando si preguntarle o no a Siwon, pero ahora la tenía delante a ella y la conocía muy bien para saber cuando mentía y cuando no.

Fuera del edificio fue cegado por el sol durante unos instantes y no pudo distinguir bien a la joven, pero la vio entrando en el parking. Corrió hacia ella y la alcanzo cerca del coche. Le cogió un brazo y la giro apoyándola contra la puerta. Ella al principio dio un pequeño grito por la sorpresa, pero se calmo al ver a Yoochun.

- ¿Te has vuelto loco? Casi me da un infarto.
- Dime…. – Yoochun intentaba hablar y coger aire a la vez - ¿hay algo entre Siwon y tú?
- ¿Para qué quieres saber eso? Creo que es algo que ya no debe importarte.
- Necesito saberlo para…. – Yoochun dudo. ¿Para qué?¿Para darse por vencido? – solo dímelo.

Aya lo estudio con la mirada. ¿Qué pretendía con eso? ¿Y que debía decir ella? La verdad posiblemente fuera lo mejor. A Yoochun le haría daño, pero peor era una mentira que le diera esperanzas. Ella lo aparto un poco y se enderezo.

- Siwon es alguien especial. Es una gran persona y me ha ayudado mucho cuando tu… tu…
- Eso no es lo que quiero saber. ¿Estáis juntos?
- Si – respondió Aya al fin mirándolo a los ojos – estamos juntos. ¿Pensaste que iba a llorar por ti siempre? Creo que ya he pasado por mucho y que me merezco un poco de felicidad.
- No es lo suficiente bueno como…
- ¿Y quién es lo suficiente bueno? – pregunto Aya - ¿Tu? No demostraste que lo eras.

Yoochun no tuvo argumentos para rebatir y ella suspiro antes de girarse y entrar en el coche. El joven se aparto un poco para dejar salir el coche. No era capar de retenerla porque no era capaz de dejar salir las palabras que estaba pensando.

- Nadie es mejor que yo para ti – susurro al fin cuando el coche giro en la puerta del garaje y se incorporo a la circulación – debería decirte que me alegro de que estés con alguien… pero no es así. Lamento mucho todo eso, Aya.
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:04



Capitulo 37: Midnight Fantasy (1º parte)

Hyori no se encontraba muy bien esa mañana. Le había subido la fiebre y se sentía mareada. Había pasado una semana desde que Aya regreso de Jeju y había comenzado a salir con Siwon. La joven al principio se había negado a contarle lo que había pasado en ese viaje, pero acabo confesándolo ante las amenazas de Hyori. Había sobrepasado la línea de la amistad con Siwon.

- Pero me dijiste que…
- Se lo que dije – respondió Aya sentada frente a sus amigas en su casa – pero no sé exactamente que… pensé que era buena idea y… Aquella noche bebí de mas y luego a la mañana siguiente me beso y yo… yo….
- ¿Disfrutaste? ¿Te sientes culpable por ello? – pregunto Leila encantada con la idea.
- No – respondió Aya con sinceridad – no me arrepiento porque, en el fondo yo también quería. Ante él, lo negué pero lo repetiría. Eso me convierte en mala persona porque debería de…
- Ya no estás con Chunnie – dijo Seung Hee y luego negó con la cabeza ante la mirada asesina de Hyori – no está con él, por lo que no tienes que sentirte culpable de nada.

Hyori volvió a tenderse molesta en su cama. En cierto modo la comprendía, solo había que mirar a Siwon para entender que no era difícil resistirse a él. Después de esa confesión, pensó que las cosas quedarían así, pero Aya llego días después con la noticia de que salía con él y Jae, le dijo que se lo había confirmado ella misma a Yoochun. Aya debía haberse vuelto loca para confirmarlo primero con el. Dijo que Siwon y ella iban a ser solo amigos, ¿Cómo había acabado esto así?

- Estas sudando – Junsu la destapo un poco. No se había dado cuenta de que el joven entro en la habitación con una jarra de agua y una bandeja, que dejo encima de la mesilla - ¿en qué piensas?
- En Aya – suspiro ella – realmente no entiendo como…
- Tanto tu como Jae deberíais dejar ya el tema. No volverán a estar juntos y, aunque a mí también me gustaría que las cosas no fueran así, no podemos cambiar lo ocurrido. Dejad tranquilos a Aya y a Chunnie. Necesitan espacio.
- Tienes razón – sonrió – me olvidare del tema. ¿Qué traes?
- Es la hora del medicamento – sonrió dándole la pastilla en la mano. Escucharon risas en el salón. Hyori lo miro preguntándose quién era – Sun Hee acaba de llegar con Min y están hablando con Yunho y Leila. Seung Hee está en la cocina.
- ¿Hoy no teníais…
- Si, ya nos vamos – dijo Junsu – pero Min vino a dejar en casa a Sun Hee y ahora nos vamos todos a la sesión fotográfica. Jae ya debe estar allí y Chunnie también.
- Entonces iré al salón – se incorporo pero Junsu la detuvo – estoy bien y cansada de estar aquí. Al menos allí, me entretendré con ellas.

Aya se encontró en una sala repleta de gente y de cámaras. Lo único que había recibido era un mensaje al móvil de Siwon que le decía: “Por un día todo volver a lo que era antes”. La joven no había comprendido muy bien el mensaje, pero tampoco que hacia allí.

Vio pasar a varias chicas de un grupo que bromeaban entre ellas y detrás iba Heechul acompañado de Donghae. Aya se acerco a ellos.

- Siwon está allí –Donghae señalo un lado de la habitación donde Siwon posaba con varias chicas.
- Gracias.

Aya se acerco y se coloco detrás de los fotógrafos. Siwon miraba a cámara de manera seductora y acariciaba el pelo de su compañera de reportaje. La joven escucho los murmullos a su alrededor y comprobó que el joven era deseado por la mayoría de chicas. Siwon, al ver que estaba detrás de las cámaras, le guiño un ojo en señal de saludo y ella sonrió avergonzada. A una señal de este, pararon la sesión fotográfica y se acerco a ella.

- No vienes preparada – dijo observándola. La joven llevaba unos vaqueros y el pelo recogido – te llevare a que te cambien y te maquillen.
- Espera – Aya lo detuvo - ¿Qué dices? ¿A qué te referías con que iba a ser como antes?
- ¿No bailabas y hacías de modelo? Creo que recordar que en aquel concierto benéfico eras pareja de Top y bailabas con Big Bang. Además te he visto en varios reportajes… el ultimo de Big Bang.
- Sí, pero lo deje y ya no recibo ofertas de ese tipo por lo que…
- Tomate esto como una petición mía – sonrió Siwon.

Aya no podía negarse cuando la miraba directamente a los ojos y se lo pedía así. Siwon comprobó que no había nadie alrededor y cogiéndola por la cintura, la arrincono contra la pared, evitando que nadie los viera allí. Aya se encontró rodeada por los brazos de Siwon y comenzó a besarla. Primero suavemente y luego al verse correspondido, más intensamente, indagando, exigiendo.

Jae salió de la sala de maquillaje y se detuvo al ver a Yoochun petrificado delante de la puerta mirando hacia algún punto que su cuerpo tapaba. Jae se pregunto qué hacía allí parado y, cuando se acerco pudo ver que observaba a Siwon y que su cuerpo tapaba el de Aya. Yoochun desvió la mirada e intentaba marcharse, pero Jae lo notaba dudar. ¿Qué debía hacer? Conocía demasiado bien a Yoochun y estaba en duda entre marcharse o separarlos. Jae fue más rápido y lo cogió del brazo. Aun así, Yoochun no fue capaz de dar un paso.

- ¿Qué os pasa? – pregunto Junsu saliendo de maquillaje. Miro en la dirección a la que ambos miraban y suspiro. Cogió a Yoochun del otro brazo y junto con Jae tiro de él. Esta vez Yoochun si se dejo llevar – salgamos a tomar un poco el aire antes de seguir.

Aya tenía que reconocer que echaba de menos poder posar delante de una cámara. Era divertido poder convertiré por unas horas en otra persona y olvidar tu propia vida. La compañía que llevaba los grupos de Super Junior y Dbsk estaban preparando un calendario y un reportaje fotográfico para cada grupo, por eso estaban todos allí y, como necesitaban extras para las fotos, Siwon pensó en ella. Se había encontrado con Yunho, Changmin y Junsu, quienes seguramente habían avisado a Jae y a Yoochun, pero evitaba a toda costa encontrarse con los dos. No quería enfrentarse a ellos, seguro que Jae le daba la charla por su comportamiento de los últimos días.

Al finalizar el día, se dirigió a los vestuarios para ducharse y cambiarse, mientras terminaban de recoger. Paso al lado de la piscina climatizada, que ya estaba desierta y se agacho para mirar el agua. Sonrió divertida al recordar lo bien que lo había pasado esa tarde con Heechul y un grupo de chicas en el agua caliente. Era estupendo poder bañarse en pleno enero. Escucho la voz de Jae y se levanto. Yoochun iba con él y mientras, se dirigían hacia allí, iban hablando de algo. No le daba tiempo a huir por donde había venido y no tenia vía de escape. Miro la piscina y sin pensárselo dos veces, se metió dentro. Ella creía que el agua estaba todavía caliente pero habían apagado los motores. Ahogo el grito en el agua helada y perdió la mitad del aire. Cerro los ojos concentrándose en no sacar la cabeza y ser descubierta.

Yoochun se paró un momento delante de la piscina ante un comentario de Jae y lo miro como si no se creyera lo que estaba diciendo.

- ¿Hae Rim regresa dentro de 4 días?
- Si y he quedado para hablar con ella – Jae sonrió – gracias a la ayuda de Taeyang, que va a entretener a Top, podre hablar con ella a solas y sabremos la verdad.
- De todas formas, ya no importa.
- Sun Hee está preparando el cumpleaños de Aya – Jae prefirió cambiar de tema - ¿Vas a ir?
- No lo sé – dijo Yoochun – si ella quiere…
- Ella no sabe nada. Por cierto… la canción, ¿ya la has terminado?
- Si…
- Dámela – Jae extendió la mano – yo se la hare llegar.
- No creo que sea buena idea. Ella ahora está con Siwon y…
- Déjame a mi – Jae movió la mano apremiándolo a que se la diera – dámela.
- La tengo en casa – Yoochun comenzó a andar – vamos y te la doy
Aya saco la cabeza del agua justo cuando los dos cruzaban la puerta hacia la salida. Sabía que se estaba comportando como una idiota, pero no quería verlo. Salió del agua y tiritando se hizo un ovillo para evitar el frio. Estaba olvidándose de él y había empezado algo con Siwon. Yoochun ya era pasado. Después de unos minutos suspiro y se levanto. Se dirigió al vestuario y se dio una ducha de agua caliente. Siwon la esperaba a la salida y sonrió al verla.

- Te vas a resfriar con el pelo mojado.
- Marchémonos ya de aquí.
- Te invito a mi casa.

Aya estuvo tiritando todo el camino y Siwon, cuando llego a casa, la abrazo. La miro extrañado y la sentó en el sofá antes de entrar en su habitación. Regreso con una manta y se la echo por encima.

- Estas helada. Cuando te he tocado…
- Estoy bien – sonrió ella – pensé que íbamos a cenar fuera.
- He decidido que mejor aquí.

Siwon se dirigió a la cocina y se entretuvo preparando algo de comer. Después se sentaron los dos a la mesa y estuvieron hablando y riendo casi toda la cena. Una vez en el sofá, Siwon paso su brazo por la espalda de ella y la atrajo hacia él.

- Muchas gracias por el día de hoy – dijo ella acurrucada en los brazos del joven – hacía tiempo que no lo pasaba tan bien.
- Supuse que te gustaría. Me alegro.

Rodeándola lentamente, Siwon la estudió desde todos los ángulos. Con una camisa ancha, vaqueros ajustados, el cabello alborotado, sin el excesivo maquillaje ni el montón de joyas, Aya parecía la personificación de la inocencia.

- No voy a dejar que te eches atrás —L a cogió por los hombros y la hizo ponerse de puntillas— Aya… Te he traído para…
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:05



Capitulo 39: Midnight fantasy (2º parte)
CAPITULO NO RECOMENDADO MENORES 18 AÑOS

Aya respiraba agitadamente, con el pecho subiendo y bajando; abrió los ojos tanto que le brillaron en la habitación en penumbra.

- Lo sé.
- Te deseo para hacer el amor —dijo el en voz baja. No quería que hubiera ningún malentendido. No estaba seguro de poder aguantar algún malentendido o una nueva intromisión. Por eso estaban en su casa - quiero acostarme contigo
- Sí - Aya se mojó los labios lenta y cautelosamente.

No pudo resistirse a abrazarla con más fuerza. Y todo en aquel abrazo parecía perfecto: la forma en que se mezclaba el calor de sus cuerpos, uniendo sus aromas; cómo la cabeza de ella encajaba perfectamente en el hombro de él; la manera en que sus pechos se apretaban contra sus costillas. Y aquello todavía lo inquietó más. No debería parecerle tan perfecto. Nunca había sentido nada igual en ningún otro abrazo. Siwon se frotó la barbilla contra el cabello de Aya, notando su calor y suavidad. Deseaba devorarla, y también quería estrecharla suavemente entre sus brazos toda la noche. Siwon le tiró suavemente del cabello hasta que ella alzó el rostro. Controlándose, la besó, un beso rápido y tentador.

- Eres malvada - le susurró contra los labios – pero yo también se jugar.

Aya trató de acercarse más, buscando otra vez su boca, pero Siwon se mantuvo fuera de su alcance, sólo acariciándole los labios con el aliento. Ella soltó un ruidito de frustración. Siwon la besó con fuerza, enloqueciéndola aún más, deliberadamente. Le suponía un gran esfuerzo no ceder a las exigencias de su cuerpo, pero el juego solo acababa de empezar. Aya ahogó un grito cuando él dejó de besarla y Siwon sonrió mientras iba dándole mordisquitos hasta el hombro. La impaciencia lo acuciaba, y decidió acabar con el juego. Quería tenerla desnuda, tendida sobre la cama. Sin nada entre ellos excepto su excitación y deseo.

Siwon se levanto y besándola la guio hasta el dormitorio. Ella se dejo caer en la cama mientras él se quitaba la camisa. Le había visto los marcados músculos abdominales unas cuantas veces mientras se preparaba para las fotografías o en la piscina con el agua recorriendo su cuerpo, pero ver a Siwon con la camisa abierta, ver su respiración acelerada, había sido una provocación muy concreta que le había servido para embellecer sus fantasías. Con un gemido, Aya no se resistió a la tentación y se levanto para terminar ella de quitarle la camisa y besarlo mientras él la rodeaba con sus brazos.

Mirándola, atrapando su mirada con la suya, él cerró la mano sobre el pecho de Aya. Entrecerró los ojos y apretó la mandíbula. La sensación era tan indescriptible, tan abrumadora, que ella trató de apartarse. Siwon la mantuvo en el sitio.

- ¿Siwon?

La acarició suavemente, recorriéndola con la palma y con los dedos largos y firmes. Cuando le tocó el pezón endurecido, el joven cerró los ojos un segundo. Emitió un suave gemido antes de abrirlos de nuevo y mirarla con una concentración que invadió el alma de ella.

- ¿Todavía tienes frio? Estas helada.

La sensación de las manos de Siwon sobre su pecho era mucho mejor de lo que se había esperado. Las caricias hicieron que le temblaran las piernas y le cosquillearan los dedos. Se arqueó y se hecho en la cama, arrastrando al joven con ella. Frotó el vientre contra su erección, y gimió de placer. Con aquellos movimientos, la respiración de Siwon se hizo más rápida, más rasgada. La ropa se les pegaba, fría e incómoda, pero eso no aminoró la ansiosa expectación que crecía en el interior de Aya.

La besó en el cuello, luego en el hombro. Su boca era cálida, su lengua aún más, y le dejaba una marca ardiente sobre la piel. La fina tela de la blusa de Aya se arrugó en el puño de Siwon, luego le raspó los sensibles pechos mientras se la quitaba. La besó en la clavícula, fue bajando y le hundió la lengua entre los pechos.

- He estado pensando en esto todo el día —confesó Siwon.

Ella se sintió físicamente atrapada, con la blusa limitándole los movimientos cuando él se la pasó por los hombros y se la dejó a mitad del brazo. Los pechos de Aya se tuvieron que erguir entre la tela arrugada y las manos del joven.
Él siguió besándola en el cuello, la oreja; su boca se abría sobre ella como si no tuviera suficiente, mientras con las manos la acariciaba y la tentaba. El doble asalto fue más de lo que ella podía soportar. Hizo un ruidito de urgencia, que él respondió acariciándole los pezones con los pulgares.

- Eres tan suave... Me encanta tocarte —murmuró él con voz grave.
- No aguanto más.

Con cuidado, él cogió un pezón entre el índice y el pulgar, y estiró. Aya arqueó el cuerpo mientras lanzaba un grito.

- ¿Te gusta? Esto también te gustará - La rodeó con el brazo derecho y fue bajando la boca. Aya echó la cabeza hacia atrás, contuvo el aliento por la impaciencia y aun así dio un bote cuando la lengua de él le acarició el pezón palpitante.

Aya gimió de placer.
- Lo sé —murmuró Siwon, la volvió a lamer—. Eres dulce, Aya.

Incluso el roce de su aliento sobre el pecho era un tormento para ella.

- Siwon, por favor.

La suave carcajada de triunfo fue también como una caricia. Y entonces él tomó el pezón con la boca con una suave y húmeda succión que deshizo los sentidos de la joven. Sintió que se le tensaba el cuerpo y que las piernas se le derretían. Él succionó juguetón. Su lengua dibujó círculos, la boca tiraba insistentemente del pezón y lo único que ella podía hacer era gemir de placer y agarrarse a él.

Siwon le pasó el brazo bajo el trasero, y Aya se vio levantada para que él pudiera llegar más fácilmente a ella. Atrapada entre el sólido cuerpo de Siwon, la pared y la ropa enredada, no se podía mover. Él cambió al otro pezón, haciéndole padecer el mismo delicioso tormento, y cuando ella ya creía que no lo soportaría ni un segundo más, Siwon metió su grueso muslo entre las piernas de ella. Le puso una mano extendida sobre el trasero y comenzó a moverse contra ella con un ritmo lento y marcado que la hizo enloquecer. Ella trató de escaparse, sorprendida y bastante alarmada de lo rápidamente que estaba perdiendo el control. Pero Siwon no la dejó retroceder. Su cabeza morena siguió inclinada sobre sus pechos, la tenía cogida de una forma segura, implacable, apretando los dedos largos contra sus nalgas.

Las sensaciones bullían es su interior con una fuerza imparable, y tuvo que aceptar que estaba al borde del orgasmo. Y entonces volvió a tocar el suelo con los pies, y la boca de Siwon estaba sobre la suya, sofocando su exclamación de decepción. ¡Había estado tan cerca!

Él le desabrochó el pantalón y lo apartó. Cuando la mano de Siwon se deslizó sobre sus muslos y su vientre, ella se quedó inmóvil , ante la excitación que le provocaba. Él le metió la mano entre las piernas, cubriendo el monte de una forma casi protectora. Y se quedó así; el calor de la dura palma de su mano resultaba reconfortante y excitante a la vez, y era tan erótico que Aya sintió el picor de las lágrimas en los ojos.

- Te necesito ahora, Aya —susurró él con voz grave mientras le mordisqueaba el mentón—. Dime que estás preparada.

¿Preparada? Casi había acabado con ella. Si no se daba prisa, ella iba a perder el frágil control que tenía sobre sus emociones y ponerse a llorar de lo maravilloso que le resultaba. Él la cogió por la cadera y la llevó hasta el borde la cama, de forma que su abdomen quedara encajado entre los muslos de ella. Notaba el suave calor de su pelvis contra la piel, incluso a través de la ropa.

- Esta noche nos lo vamos a tomar con mucha calma —prometió él.

Aya asintió lentamente. El tenía una mano a cada lado de sus caderas, y ella le cogió la muñeca con la mano izquierda. Siwon le juntó los dos pechos y se los acarició con los pulgares. El siseo de la respiración de Aya lo complació, al igual que la visión del cuerpo de la joven.

Penetrarla le complacería aún más, pero estaba decidido a prolongarlo, a derretirla de placer. Los dedos de ella, perdidos entre los cabellos de él, lo acercaban o trataban de apartarlo alternativamente. Ella jadeaba y gemía, diciéndole que le gustaba y al momento siguiente diciéndole que era demasiado brusco. Incansable, decidido, Siwon le controló los movimientos y se tomó su tiempo para saborearla a conciencia.

- ¡Siwon, por favor! - exclamó ella con un gemido entrecortado.

Él se apartó para verla. Tenía los ojos entrecerrados y las pupilas dilatadas de deseo. Sus pechos subían y bajaban con una respiración irregular y jadeante; los pezones le brillaban húmedos. Todo en ella le fascinaba, lo encendía.

Las bragas de encaje eran la deliciosa guinda del pastel. Pero ya empezaban a sobrarle. La quería desnuda bajo sus manos, su boca. Metió los dedos por la cintura, y se las bajó hasta las rodillas. Con un gritito, Aya dejó caer la cabeza y escondió el rostro en la colcha.

Quería que Aya fuera a él, que lo necesitara para todo, no sólo para el sexo. En el pasado, si una mujer le hubiera pedido algo más que unos ratos de compañía y mutuo placer físico, él habría roto con ella para evitar que se hiciera ilusiones, porque era soltero y había tenido toda la intención de seguir siéndolo. Con Aya... lo único que sabía con seguridad era que quería y necesitaba más. No tenía ni idea de si su relación duraría o no, pero de momento, ella era suya, y él quería que lo admitiera.

Sabiendo que tenía toda su atención, Siwon se desabrochó el cinturón y lo sacó de las trabillas. Abrió el botón de los pantalones y bajó lentamente la cremallera por debajo de su palpitante erección. E incluso ese roce, el de su propia mano, casi fue demasiado.

- No - dijo de repente, porque no quería ceder el control tan pronto - Por ahora tengo que dejarme los pantalones puestos, o se acabará rápido.
- Pero...
- Chis... Confía en mí, cariño. Déjame que te haga sentir bien.

Los hombros de Aya, delgados y morenos, temblaron cuando él la acarició, cuando pasó los dedos sobre la depresión de la cintura, sobre la columna y hacia los dos hoyuelos del trasero. Él se inclinó hacia adelante y le mordisqueó suavemente la parte más carnosa de la nalga derecha. Le metió los dedos entre las piernas, cautivado por el contraste de la oscuridad de su mano contra la palidez de la parte interior de los muslos. Ella tensó todo el cuerpo cuando él le abrió un poco más las piernas para poder verla, entera.

- ¿Siwon?

La voz de Aya sonaba apagada; seguía con el rostro enterrado en la colcha. En vez de contestar, él extendió las manos sobre los muslos de ella, separándolos más, y le rozó la brillante piel rosada con el pulgar. Un temblor recorrió todo el cuerpo de la joven, sacudió las piernas y soltó un gritito.

Ella se retorcía contra las sábanas. Él sabía que el placer sería agudo, después de todo lo que habían hecho. Ella estaba muy sensible, y su cuerpo se sacudía tembloroso.

- No puedo - gritó ella, apretando las caderas contra el colchón, tratando de apartarse.
- Shhh... - susurró él contra su pecho - Mi lengua es más suave.
- No...

Él no estaba seguro de qué se quejaba, si del placer que le iba a dar, de que usara la boca o de su propia inseguridad. Siwon se incorporó y apartó las sábanas de la cama. Aya, con el cuerpo tenso y sonrojado, yacía ante él como ofrecida en sacrificio. El deseaba devorarla hasta que gritara su nombre y dijera aquellas dos palabras que él se sentía obligado a guardar en su interior. Se arrodilló entre sus piernas, le cogió los pechos con las manos y se los amasó.

- Tienes el cuerpo más delicioso que he visto nunca, Aya.
- Sí - susurró ella, con los ojos cerrados y el cuello arqueado.

Él se dio cuenta de que ella ni siquiera sabía lo que había dicho, y le complació conseguir aquellos resultados. Le frotó los pezones con los pulgares y la observó irguiéndose a por más. Los pechos se le hincharon bajo las manos.

- Tan dulce - murmuró él, y se agachó para volver a tomar su pecho en la boca. Ella se incorporó, presionando su sexo contra el abdomen de él, caliente, mojada, volviéndolo loco. Él siguió con el pezón, mientras le cogía los muslos y se los levantaba. Sería tan fácil deslizarse dentro de ella. No le harían falta más de seis embates, fuertes y rápidos, para elevarlo al nirvana. Pero quería más.

Palpando por lo alto de la cama, Siwon encontró su almohada y la agarró con el puño. Acabó con los deliciosos pechos, dejando los pezones oscurecidos, mojados. Cogió a Aya por las caderas, la levantó y le puso la almohada debajo, dejando a la vista su húmedo sexo. La boca se le hacía agua mirándola, hambriento de su sabor, de su placer. Le recorrió la delicada piel rosada con un dedo mientras el pecho se le hinchaba como un fuelle, incapaz de coger suficiente aire. Ella gimió suavemente, se removió y apretó los puños.

Siwon le contempló el hermoso rostro, los ojos cerrados, los dientes clavados en el labio. Tenía el cabello de las sienes húmedo de sudor. Dios, le encantaba despertarla así. Aya se sentía sin fuerzas, con los miembros flojos, el cuerpo húmedo. Él descansó la cabeza sobre sus muslos y continuó jugueteando con ella; pequeños roces que la mantenían excitada, pero que no provocaban dolor en sus nervios supersensibilizados.

Al cabo de un rato, la respiración comenzó a acelerársele de nuevo. Satisfecho, Siwon volvió la cabeza, y la buscó de nuevo con la boca. Esta vez fue más lento, más suave, hasta que los entrecortados gemidos de Aya, roncos de un placer casi doloroso, cortaron el silencio de la noche. Él le sopló para refrescarla, tentándola de nuevo. Subió por su cuerpo y la besó en la boca, sonriendo contra los labios.

- Eres increíble.

No hubo respuesta. Pero eso no le importó. Se puso sobre la espalda y la colocó sobre él, dejando que su cuerpo lo cubriera como una sábana. Él le separó las piernas y, en un fluido movimiento, introdujo su erección en el húmedo calor de ella, que estaba tan mojada que lo aceptó con facilidad. Él se contentó con tenerla entre sus brazos así durante un rato, conectados físicamente en todos los sentidos. Siwon nunca había tenido predilección por las mujeres difíciles, pero quería que aquella mujer difícil lo amara. Quería que sintiera todo lo que él sentía, y esperaba que lo entendiera cuando llegara a hacerlo.

La tensión sexual le vibraba en todos los poros, pero mucha de la urgencia que había sentido antes, incitado por una necesidad de sentirla suya, había disminuido. Era suya; él había tomado una decisión y ahora sólo quería disfrutar de ella de todas las maneras que se le pudieran ocurrir.

- Siwon... - murmuró ella contra su pecho, y su cálido aliento fue como una provocación sobre su piel.

El joven la besó en la coronilla. Como la amaba, le quería dar opciones. En aquel momento, eso no era totalmente justo porque ella estaba exhausta, floja como un pez drogado, pero la justicia no importaba mucho cuando se estaba enamorado. Hasta a él, ese razonamiento le sonaba muy cogido por los pelos, pero no le importaba.

- Quiero sentirte a ti, sólo a ti - explicó él. Pero le preguntó—. ¿Te importa?

Ella vaciló, y él contuvo el aliento. El suave cabello de Aya le cosquilleaba la barbilla, sus corazones latían al mismo ritmo. El cuerpo de ella lo aceptó, ajustándolo cómodamente entre lubrificantes humedades y ardiente calor.

- No.

Esa sencilla palabra acabó con su control. Significó tanto, mucho más de lo que él se hubiera atrevido a esperar tan pronto. Le rodeó las nalgas con las manos, sujetándola, mientras comenzaba a penetrarla. Aya consiguió sentarse, permitiendo sin darse cuenta que él la penetrara más profundamente. Ambos gimieron. Él notó su interior, la sintió toda. Ella le colocó las manos sobre el pecho.

- Déjame a mí —le susurró como una sirena.

Mantenerse quieto era casi lo más difícil que había hecho. Cada movimiento de Aya lo inflamaba: la forma en que se le movía el cabello sobre los hombros, cómo arqueaba el cuello sacando pecho. Con deliberación, Siwon se obligó a soltarle las caderas y alzó las manos hasta los pechos. Los cubrió, le acarició los pezones, mientras ella subía y bajaba sobre él, con movimientos entusiastas.

- Haz rodar las caderas - le dijo él con voz ronca, sabiendo que eso incrementaría el placer de ella.
- ¿Así?

Le tocó a él arquearse, y ambos gimieron ante lo profundo que la penetró. Con los muslos tensos, ella se aferró a él. Su sexo devorándolo como una boca voraz. Él trató de no correrse todavía, de aguantar hasta que ella hubiera alcanzado el orgasmo una vez más. Apretó los dientes para no decir palabras de amor. Observarla, ver su hermoso rostro desencajado por el salvaje placer, era un regalo que nunca olvidaría.

Ella suspiro cuando el último espasmo la abandonó, y Siwon la puso rápidamente bajo él, lamiéndole su cuello, y penetrándola con fuerza, profunda y salvajemente, una, dos veces... Echó la cabeza atrás y gritó al correrse.
Aya consiguió rodearlo con un brazo cuando cayó pesadamente sobre ella. Ambos sudaban, el calor manaba de sus cuerpos haciendo que se pegasen. Ella emitió un sonido de sorpresa o de incredulidad o de... ¿amor?
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Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:06



Capitulo 40: Happy Birthday….

Yunho se encerró en el estudio de grabación, cansado de escuchar hablar a las chicas todo el día del cumpleaños de Aya y a los chicos del de Jae. Era verdad que hacía tiempo que no coincidían todos juntos, pero es que estaban muy ocupados. Además, ¿nadie se había dado cuenta de que Aya evitaba a Yoochun? No lo nombraba, no preguntaba por él y tampoco se interesaba en nada relacionado con su amigo. Y tampoco habían tenido en cuenta a Siwon. Nadie le había preguntado si el tenia algún plan con ella para ese día, aunque tampoco estaba muy seguro de si él lo sabría.

Viéndolo desde fuera, se podría decir que llevaban una relación extraña. Puede ser que Siwon si estuviera enamorado de ella, pero Aya parecía querer huir de algo y por ese motivo se aferraba a Siwon. No estaba seguro de cuáles eran las intenciones de la joven, pero temía que se hiciera daño. Por eso, la llamo para que se acercara hasta allí y mientras, arreglaba algunas partes de las canciones. Además Jae le había pedido que ella estuviera allí antes de que llegara Yoochun. Yunho había accedido a los deseos del joven, pero no alcanzaba a saber cuáles eran sus intenciones.

Aya llego sacudiéndose la gabardina, pues había comenzado a llover fuera. Asomo la cabeza por la ventana y comprobó que el día se había oscurecido de repente. ¿Cuánto tiempo había estado allí dentro? La joven golpeo impaciente el cristal de la ventana y el abrió la puerta.

- Me ha extrañado que tú me llamaras – sonrió Aya - ¿Ocurre algo?
- Realmente no – dijo Yunho – pero quieren celebrar el cumpleaños de Jae y estoy encargado de confirmar a la gente que va a ir.
- ¿Y no me lo podías haber preguntado por teléfono? ¿Me has hecho venir hasta aquí solo para eso?
- En realidad quería preguntarte algo – sonrió Yunho sentándose frente al piano – y por teléfono no puede ser porque no vería tu reacción.
- ¿Mi reacción?
- ¿Cómo estás? – pregunto de repente sin dejarla reaccionar.

Aya lo miro sorprendida. ¿Se había vuelto loco o estaba tratando de leer su expresión? Yunho era el más maduro de todos y siempre pensaba las cosas con calma antes de hacerlas, pero ella se preguntaba a que venía aquello. La duda cruzo sus ojos un momento. ¿Había pasado algo?

- Estoy bien, ¿Por qué?
- Curiosidad – respondió Yunho con una misteriosa sonrisa – ¿Y con Siwon?
- Ya sé lo que pretendes – Aya se cruzo de brazos molesta – ¿Jae y Yoochun te han pedido que hagas esto? Estoy estupendamente con Siwon. Soy muy feliz y no tengo que estar preocupándome por….
- ¿En serio?
- Dejemos el tema – Aya se giro molesta y al abrir la puerta, Jae estaba al otro lado. El la iba a saludar pero al ver su cara de enfado, se arrepintió – no hace falta que lleguéis a estos extremos. Dile a Yoochun que me va estupendamente sin él.
- Espera – Jae la cogió del brazo y la detuvo – vengo de… ¿no quieres escuchar noticias de Hae Rim?
- No quiero escuchar nada que tenga que ver con ellos – Aya se soltó de un tirón y se marcho molesta.
- ¡Que carácter! – suspiro Jae y entro en el estudio. Yunho lo miraba intrigado - ¿y los demás?
- ¿No me vas a contar que sabes?
- Nada – respondió Jae sonriendo. Yunho iba a preguntar que porque le había dicho eso a Aya, pero Jae se adelanto – es cierto que la voy a ver, pero aun no hemos podido coincidir.
- Entonces, ¿Por qué…
- Solo quería comprobar su reacción y ha sido interesante – sonrió Jae.
- ¿Qué hacia Aya aquí? – pregunto Changmin entrando por la puerta y observando las caras de los otros dos – parece molesta. ¿Qué ha pasado?

La amplia sonrisa de Jae le confirmo que el tenia algo que ver con su enfado y no estaba muy seguro de querer conocer las causas del mismo. Yoochun entro hablando animadamente con Junsu. Parecía no haberla visto, o quizás Junsu se había encargado de ello. Observo que Jae le lanzaba una mirada a Junsu y este asentía disimuladamente, dando a entender a Changmin que sus pensamientos eran correctos.

Jae los invito a salir de la sala y, antes de que saliera Yoochun, lo encerró. Después, se sentó delante del panel de control y apretó un botón para que su amigo lo escuchara.

- Vamos a grabar la canción – dijo sonriendo,
- ¿La canción? – Yoochun lo miro molesto – no quiero cantarla y tampoco incluirla en ningún disco.
- ¿Quién ha dicho que se vaya a incluir?
- Jae me ha dicho que la canción es muy buena – intervino Yunho – quiero escucharla.
- Pero es que ahora…
- Venga Chunnie – le animo Junsu – deja que nosotros decidamos.

Yoochun no tuvo más remedio que aceptar, aunque no estaba muy conforme, se puso los cascos y se acerco al micrófono. Soplo unos segundos para comprobar que estaba encendido y, cuando Jae levanto los pulgares, confirmo que todo estaba bien. No quería cantar. En ese momento no le apetecía, pero no podía negar que el también quería saber cómo sonaba la letra con la música.

Mientras Yoochun cantaba la canción, Jae tomaba nota y en alguna ocasión, lo hizo parar. Después de varios comentarios entre ellos, le hicieron algunos arreglos entre todos y le permitieron continuar. Tuvo que repetirlo varias veces, hasta que Jae se quedo conforme. Tal y como le dijeron, no sería incluida en el disco y Yoochun lo prefería así, porque en ella se habían quedado perfectamente plasmados sus sentimientos y tampoco estaba seguro de poder o querer cantar esa canción en público. Aun así, a los chicos les encanto la canción.

Leila y Sun Hee estaban sentadas en el sofá del camerino, esperando su turno para entrar en maquillaje. Mientras esperaban, Sun Hee recibió una llamada confirmando varias cosas para el cumpleaños de los dos. No iban a tener invitados, iba a ser una fiesta privada, aunque estaban en duda sobre invitar a Siwon. Quizás el tuviera planes para ese día, pero no lo sabían con seguridad. Intentaron sacarle información a Aya, pero no soltó prenda.

- Creo que una de las partes más difíciles, es conseguir que Aya no sospeche nada…
- No será difícil, últimamente está muy entretenida con Siwon. Además, se lo podemos dejar a Hyori, sabe cómo hacer las cosas.
- O como matarse las dos….
- ¿Quién va a matarse? – pregunto Hyori apareciendo por la puerta acompañada de Seung Hee.
- Tenemos que distraer a Aya…
- Siwon la tiene muy distraída – dijo molesta – no os preocupéis de eso.
- Parece que no te hace gracia que estén juntos….
- ¡Por supuesto que no! – se dejo caer en la silla – Aya no quiere a Siwon, está huyendo de Yoochun y, al final terminara herida y sintiéndose culpable.

Hyori recibió una llamada de Jae. Se iba a encontrar con Hae Rim, pero ell no podía ir en ese momento, porque iban a rodar un anuncio. Le pidió a Jae que intentara retrasarlo un poco, pero parecía imposible. Leila fue a hablar con el manager y consiguió retrasar unas horas la grabación porque le indico que Sun Hee no se encontraba bien.

- Tenéis dos horas – dijo Leila sonriendo – daos prisa.

Jae recogió a las chicas 20 minutos después de colgar el teléfono y se dirigió al aeropuerto. Hae Rim acababa de aterrizar en Corea para un reportaje fotográfico y porque Big Bang no estaba en el país. Hae Rim estaba en un reservado de la cafetería. Los recién llegados pidieron un café y se sentaron frente a ella. Hyori no pudo evitar fijarse en que seguía estando tan delgada como la última vez que la vio y eso le resulto extraño. No había pasado mucho tiempo, pero el embarazo debería notarse y además estaba tomando café.

- Es difícil poder hablar contigo – dijo Jae.
- Hemos podido quedar porque Top no está y porque tengo la sesión fotográfica – dijo Hae Rim – además, estoy harta de huir y me siento culpable de que no estén juntos.
- Es que tienes la culpa de todo – dijo Hyori molesta – si sabias que estaban juntos, ¿para que te has metido en medio? ¿Por qué te acostaste con él?
- No nos hemos acostado y tampoco estoy embarazada. No sé muy bien porque motivo Top no quiere que estén juntos, pero…
- Espera – Jae la interrumpió - ¿no os habéis acostado?
- Top le echo algo en la bebida y eso provoco que Yoochun se mareara. Aprovechamos que lo dejaste en la entrada, para cogerlo entre los dos y subirlo a la habitación.
- Estoy flipando – susurro Seung Hee.
- ¿Y las fotos que salieron en los periódicos? – pregunto Hyori cada vez más molesta.
- Las hizo Top – reconoció Hae Rim – yo simplemente pose. No estoy contenta con lo que hice, pero…
- No tienes excusa – Jae hablo calmado pero las chicas sabían que estaba muy molesto – supongo que os habréis divertido haciendo daño a las personas.
- No sabía que esto podía…
- ¿Qué es lo que no sabias? – Hyori golpeo la mesa molesta - ¿sabes la cantidad de sufrimiento, dolor y lagrimas que han tenido que pasar?
- Lo siento…
- ¿De que me vale ahora que lo sientas? ¿No te llegaba con hacerte famosa como novia de Top? – continuo visiblemente molesta.
- Enfadarse ahora, ya no tiene sentido – Seung Hee intentaba calmar a su amiga – ambos han rehecho su vida y…
- Solo Aya ha seguido adelante – puntualizo Jae – Chunnie aun sigue preguntándose que paso.
- Entonces hablare con el – intervino Hae Rim – Top dijo que todo esto se debía a una rivalidad musical, pero…
- No – respondió Jae inmediatamente – ya has hecho suficiente por causar todo este lio. Además, si Chunnie se entera, buscara a Top para pedirle explicaciones. Para que esto no se lie mas, necesito que Chunnie y Top no sepan nada de esta conversación.
- ¿No vas a decirle la verdad? – pregunto Hae Rim.
- De momento no – Jae se levanto y las chicas lo imitaron. Luego saludaron a Hae Rim – gracias por tu tiempo y por favor, no vuelvas a cruzarte en la vida de Yoochun y Aya.

El joven abandono el aeropuerto muy tranquilo y sereno, pero cuando se monto en el coche, golpeo el volante con rabia.

- ¿Qué vamos a hacer? – pregunto Hyori sentada en la parte trasera – por culpa de estos dos…
- Primero tenemos que averiguar cuáles son los verdaderos motivos de Top para hacer esto. Me niego a creer que sean solamente por una disputa musical – Jae arranco el coche y suspiro – os llevare de vuelta al trabajo.
- ¿Qué vas a hacer tu? – pregunto Seung Hee.
- Tengo que terminar una cosa para el cumpleaños de Aya dentro de unos días, así que volveré al estudio donde me espera Changmin y Yunho.

Aya se sorprendió al ver que Hyori iba a recogerla al lugar de grabación. Llevaban días sin hablar debido a compromisos con el grupo y que, Aya había estado muy liada. Aun así, le habían mandado muchos mensajes de felicitación, aunque el de se amiga la desconcertó.

- ¡Feliz cumpleaños!
- Gracias – Aya le puso el móvil en la cara - ¿Qué significa esto?
- Como quedes con Siwon esta noche, te mato – Hyori leyó el mensaje y sonrió – creo que está lo suficientemente claro.
- Demasiado diría yo, pero no hace falta que me lo impusieras. Siwon tiene rodaje esta noche y tenía pensado quedarme aquí con…
- Ni hablar. Es tu cumpleaños, vamos a pasarlo todas juntas. Así que, nos vamos a casa pero ya.

Se despidieron del equipo que iba a continuar trabajando y Hyori, dejo que Aya se despidiera de Siwon. Se montaron en el coche de la joven y, al llegar a la casa, Aya la noto demasiado tranquila. No estaban los coches de ninguno de los chicos.

- Reunión de chicas – apunto su amiga cuando ella salió del coche y miro los alrededores – hoy celebramos tu cumpleaños, por lo que solo habra pizza, refrescos y…..
- ¡Karaoke! – exclamo Seung Hee cuando entraron por la puerta. Cogió a Aya del brazo y la metió en su cuarto – tienes diez minutos para cambiarte.

Aya suspiro resignada y entro en su cuarto. Debió imaginarse que algo así habían planeado, pero la verdad es que había estado ocupada con el trabajo y aun estaba molesta por haber ido al estudio de grabación y encontrarse con Yoochun allí. No lo odiaba, pero cada vez que lo veía se sentía fatal. Agito la cabeza para alejar los pensamientos de él, era su cumpleaños y no iba a permitir que se estropeara. Sobre la cama había ropa que las chicas habían comprado como regalo. Aya sonrió y no rechisto para ponérsela. Después de quince minutos, estaba vestida, maquillada y frente a sus amigas que asentían complacidas.

Le vendaron los ojos antes de salir de casa y la guiaron hasta el coche. No sabía muy bien a donde se dirigía, pero estuvieron dando vueltas en bien rato, hasta que el coche por fin se detuvo. Escucho el ruido de la calle cuando abrieron la puerta y luego, se hizo el silencio. No sabía quien la estaba guiando, pero la soltó. Aya se giro a ambos lados con los brazos extendidos, pero no había nada a su alrededor. Le llego la voz metálica de Changmin que parecía estar probando un micrófono. A los pocos minutos se abrió la puerta y escucho pasos. Luego, de nuevo se hizo el silencio. Volvió a extender los brazos y esta vez si había alguien al lado, que se sobresalto al contacto. Noto que unas manos subían hasta su cara y ella hizo lo mismo. No estaba muy segura, pero por el corte de pelo y los rasgos que notaba, parecía ser Jae.

- Aya – dijo el confirmando quien era.
- Tu cumpleaños es dentro de unos días – sonrió ella – debí imaginar que harían algo así también.
- Dejad de meteros mano – escucharon gritar a Hyori entre carcajadas – os observamos.
- Ya podéis quitaros las vendas – la voz de Junsu les llego desde todas las partes de la habitación. Estaba hablando por el micro.

Al hacerlo, Aya vio que la habitación estaba casi en penumbras. Todos estaban apelotonados en una esquina de la habitación y a su lado estaba Jae. El susurro un feliz cumpleaños antes de que ambos se giraran a mirar a los demás, que habían empezado a cantar el cumpleaños feliz. Ahora comprendían los cuchicheos de los últimos días y tanto misterio. Yunho y Leila se separaron y dejaron paso a Changmin, que avanzaba lentamente con un carro donde había dos tartas llenas de velas.

- Tu primero – sonrió Jae permitiendo que la joven soplara primero.
- ¡No olvidéis pedir el deseo! – dijo Sun Hee sonriendo.

Después de soplar las velas, Jae cogió un poco de nata y se la puso a Aya en la cara, mientras esta estaba distraída con Changmin, que se había acercado a felicitarla. Así fue como comenzó una guerra de nata entre casi todos. Los únicos que se mantuvieron al margen fueron Yunho y Seung Hee, que habían ido a por los regalos. Cuando entraron, se encontraron con todos manchados de tarta.

- No pienso perdonarte por esto. Jae, ven aquí y…

Yoochun estaba frente a ella porque Changmin se había girado para esquivar la nata. Ambos se miraron en silencio. Yoochun levanto la mano para quitarle la nata que había caído en su mejilla y ella retrocedió inmediatamente. El se sintió herido, pero la comprendía. Abrió la boca para decir algo, pero fue incapaz de articular palabra. Aya no estaba muy segura de cómo se sentía. ¿Molesta? ¿Nerviosa? No quería que la tocara, porque temía no poder apartarse de él. Ahora mismo se sentía fatal. Era cierto que estaba con Siwon, pero Yoochun… la culpabilidad por acostarse con Siwon la estaba matando, porque sabía que lo había hecho para intentar escapar de Yoochun y… no lo había conseguido. Busco con la mirada una zona de escape y se dirigió al grupo de Hyori, que estaba hablando sobre algo que había pasado hacia unos días. Yoochun la noto nerviosa y quiso seguirla, pero Jae lo paro.

- ¿A mí no vas a felicitarme? – pregunto el joven y evitando que Yoochun la siguiera. El joven miro hacia Aya y suspiro, porque leyó las intenciones de su amigo – déjala tranquila. Hoy no es el día para hablar con ella.
- ¿Porque te debo felicitar a ti? – suspiro Yoochun y sonrió a su compañero.
- ¿No he conseguido que esteis juntos en la misma habitacion? ¿Y tu regalo?
- Lo tengo guardado, pero no sé si lo querrá.
- Dámelo a mi – sonrió Jae – se lo daré con el mío y no le diré que es tuyo.

Yoochun dudo durante unos segundos, pero saco del bolsillo una caja y se la entrego a Jae. Este sonrió y se guardo la caja en el bolsillo. Después de unos segundos, se giro y cogió a Aya de un brazo. Le comento algo al oído y después ambos salieron de la habitación. Yoochun observo que Hyori y Seung Hee se observaban y asentían en silencio. ¿Qué estaba pasando? La pregunta le rondaba la cabeza, pero quizás fuera mejor no conocer la respuesta.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:08



A space left for you

Aya se levanto temprano a la mañana siguiente. Por suerte, había pedido el día libre, porque cuando miro por la ventana, comprobó que la nieve lo cubría todo. Quizás debía volver a acostarse pero quería aprovechar los pocos días libres que tenia.

Iba a bajar en pijama a la cocina, pero al abrir la puerta una corriente de frio hizo que se estremeciera. Se giro y cogió una bata, que se puso por el camino. En la cocina, escucho las voces de Hyori y Junsu. Se quedo quieta en la puerta y recordó que los dos desaparecieron temprano la noche anterior. De hecho, cuando regreso de hablar con Jae, ya no estaban.

Hyori la saludo y le pregunto si quería un café. Aya sonrió, cogió un par de galletas que había en la mesa y salió rápidamente de la cocina. No quería molestarlos, así que regreso a su cuarto. El resto de las habitaciones estaban vacías, ya que las chicas se habían ido a casa de sus novios.

Cerró la puerta de su habitación y se sentó en la mesa. Cogió el móvil y comprobó que tenía varios mensajes de Siwon. Decía que por la tarde iría a recogerla, que estaba cansado del rodaje. Ella sonrió, se giro para encender el ordenador y vio los regalos de Jae. Sujeto la caja que este le había entregado y la miro pensativa. Aun no la había abierto y se preguntaba que podría haber dentro. La conversación que habían tenido los dos era extraña.

- ¿Qué harías si todo esto fuera un malentendido? – le había preguntado Jae una vez que estuvieron solos.
- ¿A que te refieres?
- Que lo tuyo con Chunnie…
- ¿Aun estas con esas? – Aya suspiro molesta – ya te he dicho que estoy con Siwon…
- ¡Siwon ni siquiera te gusta! – Jae resoplo – no es mas que un amigo… alguien que se presento para que pudieras utilizarlo, pero solo es un amigo.
- ¿Qué dices?
- Cuando quieras te lo demuestro – Aya lo miro apremiante y él sonrió – esta bien… pero prométeme que no te enfadaras.
- De acuerdo – respondió ella poco convencida.
- Cierra los ojos y espera.

La joven obedeció, aunque desconfiaba un poco de Jae. Sus ocurrencias podían ser peligrosas, al igual que sus demostraciones. Sintió como el joven la acercaba a él y susurraba:

- Seguramente sorpresa, fue lo primero que sentiste cuando Siwon hizo esto.

Sus labios rozaron los de Aya. Eran cálidos y suaves, pero apenas disfruto de la sensación porque rápidamente se apartó de Jae mirándolo alucinada.

- ¡¿Te has vuelto loco?!
- ¿Eso también se lo dijiste a Siwon? – sonrió Jae – vamos, es solo una demostración, prometiste no enfadarte.
- ¿Qué… que intentas demostrar?
- Ahora estas sorprendida, pero después, cuando lo pienses con calma te darás cuenta que mi beso y el de Siwon es lo mismo.

Aya soltó la caja molesta con el idiota de Jae. Lo había pensado con calma y tenia razón. Los besos con Siwon y los de Yoochun eran completamente diferentes. Con el segundo parecía que la gravedad desaparecía y no existía nada más que Yoochun y con Siwon eso no pasaba.

- Ese idiota tiene razón… pero podía haber buscado otro método para mostrármelo….

Aya dejo caer la cabeza sobre la mesa con pesar. ¿Qué debía hacer? Su confusión iba en aumento desde que ayer estuvieron frente a frente. Además, los remordimientos la estaban matando. Sentía que de alguna manera, lo había traicionado al acostarse con Siwon. ¿Tal vez fuera eso lo que el sintió cuando se acostó con Hae Rim? Levanto la mano y vio el reproductor. Que Jae le había dado la noche anterior.

- Escúchalo cuando estés sola y tranquila – le dio el aparato encima de la caja – se puede decir que son… mis dos regalos de cumpleaños.

Esos segundos de silencio la hicieron dudar, pero decidió confiar en las palabras de su amigo. Abrió la caja para encontrar una pulsera plateada. Era preciosa y seguro que le había costado un dineral. Tenía algunas figuras de cristal, como un delfín, un gato o un perro. Al levantarla de la caja, vio que la cabeza de Mickey Mouse estaba quitada y apoyada en una nota dentro de la caja.

“Tu decides que hacer. Cuando escuches lo que hay en el reproductor, solo tienes que dejarte llevar por tus sentimientos. Feliz cumpleaños, Jae.”

Intrigada, cogió el reproductor y lo conecto a los auriculares. Iba a ponerlo en el ordenador pero, no sabia que tipo de mensaje podía contener y viniendo de Jae, podría ser cualquier cosa, así que mejor oírlo en privado. Al principio sonó la voz de los chicos en el estudio de grabación. Estaban bromeando entre ellos y luego la voz de Jae sonó más cercana al micro.

- Venga, que esto es un regalo de cumpleaños… Un poco de seriedad.
- ¿Dónde esta Yoochun? – la voz de Changmin también sonó mas cerca que las demás.
- Lo he encerrado dentro de la sala – Yunho parecía divertido y Aya imagino que se refería a la sala insonorizada – pero no le he explicado el porqué.
- Chunnie – Jae se aguantaba la risa – venga, queremos oír tu canción.
- No me apetece – Yoochun tardo unos segundos en contestar y su voz sonaba apagada. Hasta ese momento Aya había sonreído divertida, pero al escucharlo la sonrisa se desdibujo de su cara y un escalofrió recorrió su cuerpo. Si solo escucharlo hablar producía esa reacción, ¿Qué ocurriría después?
- No seas crio – Yunho intervino – Jae pronto estará de cumpleaños, concédele el capricho.
- Quiero escucharla de tu voz – respondió este – no es lo mismo leerlo en un papel sin música ni nada.
- Vale… Dadme unos minutos.

Después de unos segundos de silencio, comenzó a sonar la música y cuando escucho la voz suave y rota de Yoochun, a Aya se le erizo el vello de toda la piel. A medida que avanzaba la canción, a su cabeza llegaban recuerdos de momentos que habían pasado los dos solos o incluso de cómo había sido de desastrosa su relación al principio. Podía imaginarse a Yoochun en el estudio, de pie y solo ante el micro. Esa canción reflejaba sus verdaderos sentimientos y los plasmaba como mejor sabia hacerlo, cantando.

Aya se sintió malvada y cruel. Ella no era la única que estaba sufriendo y tampoco le había dado a Yoochun una oportunidad para explicarse. Aya se había encerrado en una burbuja para escapar del dolor que le había producido y, a pesar de la indiferencia con que lo trataba, Yoochun no parecía haber dejado de quererla. Sin embargo ella había herido a muchas personas por su orgullo y cabezonería. Además, como Jae había dicho, estaba usando a Siwon para huir de sus verdaderos sentimientos por Yoochun.

- Aya….

Hyori entro en la habitación para ver si quería algo y la encontró enrollada en el nórdico al lado de la ventana. Se acercó hasta ella y vio que tenía los ojos hinchados y que seguía sollozando. Tenía los cascos puestos y reconoció el reproductor de Jae. Se pregunto que podría haberle dado para llevarla a ese estado.

- ¿Qué te pasa? – pregunto agachándose al lado de ella.
- Soy idiota – respondió esta – no consigo que nada me salga bien. A pesar de lo mucho que lo quiero, me he esforzado para herirlo y destrozar lo que habíamos tenido y de destruirme a mi misma, el… también he jugado con los sentimientos de otras personas para huir de Yoochun y aun así…. No puedo evitar quererlo, como tampoco puedo ser capaz de perdonarlo.

Hyori se mordió el labio impotente. Quería contarle la verdad, pero le había prometido a Jae que no diría nada. Sin embargo, verla allí llorando y maldiciéndose a si misma por culpa de Top, hacia que su odio para este, creciera hasta limites insospechables.

- Ven – le quito los cascos y la ayudo a levantarse – vamos a la cocina. Te preparare algo para que entres en calor y te relajes.
- Creí que se olvidaría de mí, pues era la decisión que él había tomado. Decidió que Hae Rim era mejor que yo…..
- Escúchame – la cogió por los hombros antes de entrar en la cocina – Chunnie jamás ha dejado de pensar en ti. Yo… no se los motivos que le llevaron a tomar esa decisión y tu tampoco has dejado que él te los explique. Así que lo único que tenéis que hacer los dos es sentaron a hablar y arreglarlo todo.
- Ya es demasiado tarde para eso…
- Aya… ¿Qué…? – Junsu miro a las dos jóvenes cuando traspasaron la puerta.
- ¿Por qué? ¿Tus sentimientos han cambiado? ¿Los de él han cambiado? – Hyori la sentó en una silla al lado de Junsu y encendió el hervidor de agua – ninguno de los dos ha cambiado, sino no estarías así.
- Aya, cuando estés mas calmada, lo llamo y… - comenzó Junsu.
- No, gracias Su – respondió Aya rápidamente – creo que aun no estoy lista para enfrentarme a él. Tengo que tomar algunas decisiones.

Daesung entro en el gimnasio con una taza de café en la mano. Hacia unas horas que habían regresado a Corea y solo habían podido dejar las cosas en casa y descansar un poco. Taeyang estaba en el suelo escuchando música, mientras Seungri dormitaba sobre un banco. Gdragon estaba sentado en la pequeña mesa escribiendo algo. Daesung no vio a Top por ninguna parte.

- ¿Dónde…?
- ¿Aun llegas ahora? – Top paso a su lado con el pelo rubio y el móvil en la mano – Tae… eres el siguiente.

Daesung se dio cuenta de que el motivo por el cual los habían hecho ir tan temprano era porque los estilistas les iban a cambiar la apariencia. Sin embargo, se preguntaba porque lo habían hecho ir tan temprano, si a el apenas le iban a hacer nada. Suspiro y se sentó al lado de Seungri, mientras Top lo hacia al lado de Gdragon. El joven saco una libreta y comenzó a leer.

- Oh es verdad – Daesung sonrió - ¿al final has aceptado el papel?
- Supongo que no es mala idea probar cosas nuevas.
- Top – una chica se asomo por la puerta y sonrió – el manager te busca para discutir unas cosas del contrato para ese papel.
- Si te vas déjame tu móvil – pidió Daesung – me quedan pocos niveles para pasarme el juego.
- No me gastes la batería – dijo alargando la mano.

Top salió acompañado de la chica y el silencio reino en el gimnasio de nuevo. Daesung lanzo una maldición cuando perdió la partida debido a un mensaje de texto que apareció en la pantalla. Después de unos segundos de asombro, se acercó a Gdragon y le puso el móvil en la cara. El joven abrió los ojos como platos al leer el contenido del mensaje: “No quiero seguir con esto. Me siento culpable con hacerles daño. Voy a confesar y me dan igual las consecuencias”

- ¿Qué significa esto? – pregunto Daesung – es de Hae Rim.
- Esto es… - Gdragon le quito el móvil y miro a su compañero – ni una palabra de que lo has leído. Es privado de los dos. Quita el juego y cuando venga Top dile que no has jugado.
- ¿Por qué estas tan nervioso? ¿Qué significa esto?
- Son cosas de Top y Hae Rim. No debemos meternos.
- ¿Qué os pasa? – Taeyang entro por la puerta y se extraño de verlos cuchicheando. Gdragon lo miro preocupado y supo enseguida de que iba el tema.

Gdragon dejo el móvil en la mesa y Taeyang avanzo hacia el centro de la habitación y comenzó a bailar para enseñarle los nuevos pasos a Daesung. Este encendió el equipo de música y siguió a su compañero. Top llego poco después y se coloco al lado de Gdragon. Cogió su móvil y, después de leer el mensaje, miro a Daesung, que seguía bailando con Taeyang.

- ¿Has leído el mensaje?
- ¿Qué mensaje? – pregunto Daesung parando un minuto – poco después de que te marcharas ha llegado Tae y hemos comenzado a ensayar. ¿Por qué?
- Tengo que irme – Top cogió su chaqueta – ha surgido algo urgente.

Los chicos lo vieron salir precipitadamente y se miraron entre ellos. El teléfono de Taeyang sonó y al abrirlo, vio que era un mensaje de Gdragon: "llama a Jae, tenemos que hablar.”

Aya dejo las llaves encima de la mesa que había al lado de la puerta y se sentó en el sofá. Después de escuchar la canción, volvió a subir a su cuarto y coloco el colgante que le faltaba a la pulsera. Había decidido darle a Yoochun una oportunidad para que se explicara. Se había arreglado y llamado a Jae para preguntar por su amigo. Le dijo que Yoochun estaba en una sesión de fotos y que no sabía a que hora regresaría. Aya le pidió las llaves del apartamento y Jae le dijo que se las llevaría.

- ¿Qué vas a hacer?
- Esa canción… quiero que me lo explique todo. Escuchare lo que tenga que decir.
- Le mandare un mensaje para que regrese pronto – sonrió Jae dándole las llaves.

Aya se levanto del sofá y se dirigió a la cocina. Miro el reloj y vio que todavía era temprano, pero posiblemente Yoochun llegaría con hambre. Abrió la nevera y comenzó a preparar algo. Apago el fuego y mientras esperaba que se enfriara, observo el salón desde la cocina. Hacia mucho que no entraba en ese apartamento pero se sentía cómoda en el y tenia grandes recuerdos que allí había pasado junto a Yoochun.

Retiro la olla del fuego y entro en una habitación que Yoochun tenía cerrada. Aquella era la habitación de trabajo del joven. Había un ordenador, un piano y estanterías repletas de comics y libros. Encendió el ordenador y mientras este arrancaba, acaricio el piano con la yema de los dedos. Puso música y cogió un comic de la estantería. Allí iba a poder esperarlo entretenida.

Yoochun llego casi al mediodía. El mensaje de Jae lo dejo intrigado, ya que solo le decía que regresara temprano. Vio las llaves sobre la mesa y supuso que Jae estaba durmiendo en el sofá del salón. No estaba allí cuando se acercó, pero le llego el olor de la comida. ¿La habría preparado Jae? Hacia tiempo que no cocinaba para el. Levanto la tapa y disfruto del olor que salía de la olla.

- ¿Jae? – lo llamo en voz alta.

No obtuvo respuesta, así que Yoochun se dirigió a su dormitorio para dejar la chaqueta y escucho música en la habitación del ordenador. Supuso que su amigo estaba jugando al ordenador mientras esperaba, así que entro esperando verlo allí.

- Jae, gracias por la co… ¿Aya?

La joven estaba dormida en el sofá con el comic sobre el pecho. Yoochun estaba tan asombrado de verla allí, que tardo unos segundos en reaccionar. Se acercó al ordenador y bajo la música. Noto que la habitación estaba un poco fría, así que fue a por una manta y se la coloco a la joven encima. Despacio le quito el libro y, se quedo estático cuando ella se movió, porque pensaba que la había despertado. ¿Qué estaba haciendo ella allí? Se sentó en el suelo a observarla sin creerse todavía que verla allí fuera real. Para comprobarlo, decidió alargar una mano y quitarle un mechón de pelo de la cara. Quizás sus manos estaban un poco frías, porque ella se despertó.

- Chunnie…
- Lo siento…. – dijo nervioso – no quise despertarte.
- ¿Has comido? – dijo ella incorporándose y recogiéndose el pelo en una coleta. Al hacerlo, Yoochun pudo ver la pulsera con todos los colgantes, lo cual no dejaba de sorprenderlo – mientras te esperaba he preparado algo.
- ¿Comerás conmigo?
- No tengo mucha hambre – sonrió ella levantándose – pero te acompañare.
- Aya… - Yoochun la sujeto del brazo antes de que saliera de la habitación - ¿Qué haces aquí?
- Supongo que es extraño que este en tu casa sin avisarte. Lo siento, yo…
- No me refiero a eso. Puedes venir aquí cuando quieras, ya lo sabes.
- Quiero que me lo cuentes todo. No he dejado que te expliques correctamente.
- ¿Por qué ahora?
- Digamos que el regalo de Jae me ha abierto los ojos – sonrió ella – pero no hablemos mas de eso. ¿No quieres comer? A mi me ha entrado un poco de hambre.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:08




Capitulo 42: You only love

Yoochun la siguió con la mirada cuando ella se levanto y dejo el comic en la estantería. Después se dirigió al ordenador y apago la música. Todavía no estaba muy seguro de si ella estaba realmente allí o si su imaginación le estaba jugando una mala pasada. Observo como se recogía bien el pelo y salía de la habitación.

Tardo unos minutos en seguirla y la encontró sirviendo un poco de comida en los cuencos. Salió de la cocina y los dejo sobre la mesa del salón. Yoochun se quedo petrificado en la puerta de la habitación. Ella había dicho que quería que se lo explicara todo, pero… ¿Qué le iba a explicar? Ni el mismo sabía lo que había pasado. No consiguió hablar con Hae Rim, por lo que seguía sumido en un mar de dudas.

- Realmente debe haberte sorprendido verme aquí – sonrió ella desde el sofá - ¿Por qué no traes los vasos?

Yoochun obedeció a la petición y después se sentó frente a ella. Sus dedos se rozaron cuando le dio la cuchara y, una corriente eléctrica recorrió cada parte de su cuerpo. Ella le ofreció una tímida sonrisa, que no supo identificar y, comenzó a comer. No intercambiaron ninguna palabra durante un rato, cada uno estaba sumido en sus propios pensamientos.

- Me gustaría poder explicarte….
- ¿Qué quieres hacer después?
- ¿Cómo? – pregunto Yoochun levantando la mirada.
- Es cierto que he venido a hablar – Aya soltó la cuchara y se recostó un poco en el sofá – pero ahora mismo no me apetece. Vayamos a algún lado.
- ¿Me estas proponiendo una cita? – Yoochun no salía de su asombro.
- Somos amigos – respondió Aya – creo que podemos salir y divertirnos como tal, sin necesidad de mataros cada vez que nos vemos.

Aya se levanto y desapareció en la habitación. Al cabo de unos segundos apareció con una gorra en la mano y la chaqueta de Yoochun. Este se levanto y cogió las llaves del coche y las gafas de sol. La miro en silencio, formulando la pregunta de a donde tenia pensado ir.

- Se a donde quiero ir – sonrió ella – hace un día estupendo para hacer ejercicio.
- Ha nevado – le recordó Yoochun.
- Pero no lo hace ahora. Salgamos antes de que vuelva a nevar.

Jae entro en el pequeño restaurante donde Taeyang y Gdragon los habían citado. Después de que Top saliera de la sala de entrenamiento, mandaron el mensaje y dejaron a Daesung y a Seungri solos porque ellos necesitaban saber que pasaba. Junto con Jae, iba Changmin y Yunho, pues los tres estaban juntos en el momento en que recibió el mensaje. Taeyang y Gdragon los esperaban en una mesa apartada, donde podrían hablar con tranquilidad sin ser molestados. La gente sabia de su competencia en las listas de ventas, pero también conocían la buena amistad que tenían fuera de los escenarios.

- Hae Rim ha mentido – Taeyang no les dio tiempo a que se sentaran.
- Lo se – respondió Jae con calma.
- ¿Qué lo sabes? – Changmin miraba a uno y al otro con asombro - ¿Qué es lo que sabes? ¿Y porque decís que Hae Rim ha mentido?

Jae suspiro y conto todo lo que el sabia. Al principio las caras de asombro de los chicos le hicieron gracias, pues en su momento, él puso la misma, pero poco a poco a Taeyang y a Gdragon le fueron cuadrando muchas cosas, como los silencios de Top, las continúas llamadas e incluso el no haber visto a Hae Rim en mucho tiempo.

- ¿Por qué haría Top algo así? – fue Gdragon el primero en hablar.
- No lo se aun – respondió Jae – es lo que intento averiguar.
- ¿Yoochun lo sabe? – pregunto Yunho que tampoco salía de su asombro - ¿Y Aya? Cuando os fuisteis a hablar en su fiesta de…
- Ninguno de los dos sabe nada – Jae suspiro cansado – y creerme cuando digo que estoy tentando a contarle la verdad a ambos para que dejen de portarse como críos, pero ahora no es el momento.
- En verdad, Aya esta con Siwon… - Changmin suspiro.
- ¿Están juntos? – pregunto Taeyang – pensé que solo eran rumores…
- No se cuales son los verdaderos sentimientos de Siwon – explico Jae con una sonrisa traviesa – pero Aya solo intenta huir de Yoochun y yo se lo he demostrado.
- ¿Qué has hecho? – pregunto Changmin.
- Déjalo – Yunho suspiro al ver la expresión divertida y triunfante de Jae – creo que prefiero no saberlo.
- De todas formas – Taeyang dejo el vaso en la mesa – es extraño que Top haga todo esto. Si ya no esta interesado en Aya, porque…
- Quizás si lo este – se aventuro Gdragon – puede ser una relación del tipo de ni contigo ni sin ti.
- Creo que la relación de Aya con él es directamente sin Top – Jae sonrió – creo que es mas bien de odio.
- Pero por lo que decir de Hae Rim también parece ya cansada de este juego – Changmin se cruzo de brazos - ¿Creéis que dirá algo?
- Top se encargara de que no hable y ella le hará caso – Taeyang suspiro – parece que Hae Rim si esta enamorada de él.
- Ambos están jugando un juego muy peligroso – dijo Jae – Hae Rim lo sabe y esta intentando pararlo antes de que alguien salga herido.
- ¿Qué vamos a hacer? – pregunto Yunho.
- De momento esperar – respondió Jae – ninguno esta listo para saber la verdad-

Aya paro en seco y no pudo evitar soltar una carcajada cuando vio a Yoochun caer al suelo con los patines. No se había hecho daño, pero seguro que durante unos días tendría un cardenal. El joven no estaba convencido de que fuera buena idea patinar con la nieve caída, pero había sido incapaz de negarse a los deseos de la joven. La miro molesto, pero enseguida sonrió. Se sorprendía con la facilidad que tenía la joven de hacer que se sintiera tranquilo y pudiera actuar con normalidad. Todavía no se podía creer que estuviera allí con el, pero cuando salió de casa decidió que no le daría mas vueltas y disfrutaría el tiempo que ella le estaba dando.

- Te dije que no era buena idea patinar – se quejo el.

Observo la mano que ella le tendía para ayudarlo a levantarse y la cogió. Sintió un estremecimiento por todo su cuerpo y tuvo que hacer un gran esfuerzo para no tirar de ella y dejarla caer para abrazarla. Apoyo la mano en el suelo y se levanto. Aya lo miro durante unos segundos para comprobar que realmente estaba bien y se pregunto si ella había sentido el mismo estremecimiento que él. La joven sonrió.

- No me gustaría ser la causante de que un idol se diera de baja por una caída con patines.
- Estoy bien – respondió el.

Aya se giro y continúo patinando. Yoochun no tardo en unirse a ella. Por suerte el parque se encontraba vacío, aunque Yoochun suponía que debían ser los únicos locos que se aventurarían a patinar un día como ese, pero Aya era así de impredecible y eso le gustaba de ella. Tenía una ventaja, y esta era que no debía preocuparse por que nadie los molestara.

Continuaron patinando un rato mas, en el que estuvieron hablando de cosas graciosas y Yoochun casi se cae de nuevo, provocando otro ataque de risa en la joven. El joven tenía la sensación de que todo había vuelto al principio, antes de que cometiera ese error que lo había cambiado todo. Deseaba volver a ser el mismo, no el integrante de un grupo de música.

- Descansemos – pidió ella sentándose en un banco y relajando los gemelos.
- Traeré algo de beber – Yoochun comenzó a patinar hacia la maquina pero se giro – no te muevas de aquí.

Aya lo observo alejarse y sonrió. Estar con Yoochun era como si pudiera alejar todos los problemas de su lado. Conseguía hacerla olvidar cualquier preocupación y que se sintiera la persona más importante del planeta. Se encontró preguntándose a si misma que ocurriría si se dejara llevar por sus sentimientos y la respuesta no le disgusto.
Su teléfono sonó y ella respondió rápidamente. Siwon se encontraba al otro lado de la línea. Había terminado el rodaje y quería pasar un rato con ella. Aya vio a Yoochun que regresaba con unas latas.

- Nos vemos esta noche para cenar – dijo Aya cogiendo la lata caliente que él le ofrecía – hasta luego.
- Si estas ocupada, puedo…
- Esta bien – Aya la abrió y bebió. Yoochun la observaba en silencio cuando ella bajo los brazos - ¿Qué ocurre?
- No puedo darte una respuesta – dijo de repente Yoochun – ha pasado el tiempo y sigo sin saber la verdad. No he podido hablar con Hae Rim, pero una cosa siempre he tenido clara. Nunca lo habría hecho de manera voluntaria. Eres muy importante para mí y lo ultimo que querría seria hacerte daño…. Sé que todo lo que diga ahora va a sonar como una excusa pero… En ese momento cortar contigo me pareció lo correcto. No quería que te vieras envuelta en ningún escandalo mediático de nuevo. Aun cuando no estamos juntos, siento la necesidad de protegerte.
- Chunnie…
- Sé que pedir perdón ahora no arreglara las cosas, pero…

Aya alargo la mano y acaricio la mejilla de Yoochun, que cerro los ojos y dejo que el contacto de la joven inundara todo su cuerpo. La joven sintió como si algo dentro de ella se hubiera derrumbado y se pregunto si se trataba del muro que había creado a su alrededor para protegerse.

La joven cerró los ojos por un segundo y luego los abrió para mirarlo. Aya se perdió en aquellos ojos oscuros mientras se decía que tenía que parar y que no podía volver a enamorarse de él, pero era muy tarde. Nunca había dejado de quererlo.

Yoochun acaricio el pelo de la joven y supo que renunciaría a todo por ella. Le daba igual todo lo demás, si ella no estaba a su lado, no podría ser feliz. Observo que ella se mordía el labio, intentando contener un impulso, el cual él no iba a reprimir esta vez. Paso su mano por la nuca de ella y la inclino hacia él. Su nariz todo la de ella y ambos sonrieron. Aya sintió los labios de Yoochun rozar lentamente los suyos y delineo con la punta de la lengua sus labios sensuales. Yoochun sonrió y la joven noto que una de sus manos bajaba hacia su cadera. Aya hundió los dedos en su pelo y sus labios volvieron a chocar con lentitud. La joven acerco mas su rostro y el acerco su cuerpo con pasión.

Aya mordió su labio ligeramente, cuando decidió que el beso había terminado. Le dio otro minúsculo beso… más tierno. Entonces Yoochun quiso proseguir, pero ella puso sus manos sobre su pecho y lo separo con lentitud, como obligándose a rechazarlo.

- Tengo que irme….
- Deja que te lleve – Yoochun se levanto con el rostro inexpresivo y ambos caminaron en silencio hasta el coche. Antes de entrar, Yoochun la giro y le clavo la mirada - ¿eres feliz con Siwon?

Aya suspiro, conto hasta diez y abrió los ojos. Vio la esperanza reflejada en los ojos de Yoochun, pero ella aun no estaba preparada para perdonarlo. Era cierto que estaba con Siwon, pero se trataba de algo físico y nada más. Quería decirle la verdad, pero no era capaz.

- Si – susurró reprendiéndose mentalmente por mentir así.
- Siento haberme dejado llevar – Yoochun rodeo el coche y entro – no volverá a pasar.

Ninguno hablo en todo el trayecto y cuando dejo a la joven en casa, Yoochun solo levanto la mano en señal de despedida y se marcho.

Hae Rim solto el bolso sobre la cama de la habitación de su hotel y se acerco a la ventana de la habitación. Todavia estaba impresionada por su descubrimiento y aunque parecía imposible, ahora cuadraban bastantes de las acciones de Top.
Despues de enviarle el mensaje, se dirigio al apartamento. Tenia la llave, por lo que el joven no se extrañaría de verla allí dentro. Como siempre, la casa estaba demasiado ordenada. Dejo las cosas en el sofá y paseo la vista por el salón. A diferencia de otras veces, en esta ocasión, la puerta de la habiacion estaba entreabierta. No recordaba haberla visto asi nunca. Todas las veces que había estado con el en ese apartamento, siempre había estado cerrada y nadie parecía poder entrar allí.
No pudo resistir la tentación y se acerco. Si Top nunca había permitido a nadie entrar allí, era debido a que ocultaba algo. Sabia que el joven podía aparecer en cualquier momento, pero la curiosidad podía con ella.
- ¿Qué tendrá aquí que no quiere que vea nadie?
Empujo la puerta y, aunque la habitación estaba en penumbras, pudo distinguir el corto pasillo de entrada y vio los pies de la cama. Frente a ella estaba la televisión, a la altura perfecta para poder verla desde todos los angulos. La ventana tenia la persiana echada y frente a esta, había una pequeña habitación. Pensó que podría ser el armario, pero lo localizo al lado de la puerta del baño. Se asomo y vio que se trataba de un pequeño despacho. Había una mesa sobre la que descansaba un ordenador y varias partituras. También había un sillón de lectura, una lámpara y una mesita baja con un libro sobre ella.
Por inercia se dirigio a la mesa del ordenador. Había fotos del grupo en la sala de ensayo y de algún concertó cuando empezaron. Las partituras estaban junto al teclado y había anotaciones en ella, por lo que se serian canciones en las que estaba trabajando. Abrió el primer cajón y vio varios sobres. Contenían fotos de Dbsk y Aya. Eran las que estaba utilizando para jugar su juego. Los había estado siguiendo y vigilando, pero si ya no estaba interesado en Aya, ¿Por qué seguir molestándolos? No parecía que allí hubiera nada que pudiera darle una pista, asi que continuo mirando las fotos distraídamente y luego volvió a guardarlas.
Se dirigio al sillón de lectura y cogio lo que había en la mesa. Lo que en principio parecía un libro, resulto ser el guion de una película. Le echo una ojeada rápida al guion y suspiro.
- ¿Qué tienes aquí que tratas de ocultar? – susurro para si misma.
El sonido de su móvil la asusto y el libreto cayo al suelo. Al otro lado se encontraba Top y le indicaba que llegaría en 10 minutos. Después de colgar, recogio el libreto y, al volver a colocarlo sobre la mesa, una foto cayo de su interior. Se agacho para recogerla y, al darle la vuelta, le sorprendio el contenido. Se trataba de una foto de Yoochun, en la que estaba solo. No sabia muy bien de cuando era, pero estaba realmente guapo.
Mientras dejaba la foto otra vez en su sitio, se paro en seco. Se giro de nuevo hacia la mesa del ordenador y abrió rápidamente el cajón. Volvió a observar las fotos. Al principio no se dio cuenta, pero en ese cajón había tres sobre. Conocía lo meticuloso que era Top con el orden y, aunque antes no lo noto, al volver a revisar los sobres comprobó el contenido de cada uno. El primero tenia fotos del grupo, el segundo de la pareja y en el ultimo sobre, solo había fotos de Yoochun. Miro el reloj. Top no tardaría en llegar, por lo que cogio un par de fotos como prueba y salio de la habitación. Ahora comprendia cual era el verdadero motivo por el que Top se portaba asi, aunque el descubrimiento le parecía imposible.
Pocos minutos después Top entro por la puerta y descubio a Hae Rim enviando un mensaje con el teléfono móvil. El joven cerro la puerta y se apoyo en la mesa frente a ella.
- ¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres decir con que vas a confesar? ¿Sabes las consecuencias de eso?
- ¿Te has dado cuenta de que cuanto mas pase el tiempo menos creible se vuelve la historia? – Hae Rim se levanto – no hay visitas al medico, preguntan porque Yoochun no se hace cargo o porque tu no has dicho nada. Estoy harta de estar escondida… Ninguna de las dos compañías se ha puesto en contacto conmigo para saber como estaba. Hay demasiados rumores.
- ¿Eso es lo que te preocupa? ¿Qué nadie se ha hecho cargo de ti?
- Seung Hyun – suspiro ella – no se que intentas conseguir, pero debemos dejar este juego. Alguien va a salir muy mal parado.
- Pronto se acabara – respondio el para sorpresa de Hae Rim.
- ¿Qué quieres decir? Se supone que ya no están juntos, ¿no es eso lo que querias? No entiendo porque…
- Aun la sigue buscando – dijo Top molesto y en voz baja, aunque Hae Rim lo escucho pero no dijo nada. Top se levanto y se acerco a ella – ya he pensado lo que haremos contigo. Diremos q hubo problemas y… lo perdiste.
- Realmente estas loco. Haz lo que quieras, pero no pienso seguir con esto. Se acabo.
- Esta bien – sonrio el y un esclofrio recorrio el cuerpo de la joven – d todas formas ya no te necesito. Yo me encargare de todo.
- ¿Qué vas a hacer?
- Estas fuera, por lo que no tengo que responderte. Márchate, tu presencia me molesta.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:09



Capitulo 43: Love bye love

Leila entro en la habitación de Aya para dejar la ropa que había planchado. El ensayo había terminado antes de tiempo y, como los chicos parecían estar ocupados, decidio pasar el tiempo en casa. En la habitación se encontraba la joven hablando por teléfono y sentada en la cama, estaba Hyori leyendo una revista. Se preguntaba que estaban tramando las dos.
- Lo siento Siwon – estaba diciendo la joven al teléfono mientras paseaba por la habitación – realmente no me encuentro bien para salir. Dejemos la cena para otro momento. Si… de acuerdo… nos vemos en unos días… hasta luego.
- Es genial que te quedes en casa – dijo Hyori cuando la joven colgó – asi podemos hablar de lo que te ha contado Yoochun.
- No podía quedar con el…. No después de haber visto a Chunnie.
- ¿Te has visto con el? – pregunto Leila que estaba a punto de salir de la habitación.
- Esta mañana – sonrio la joven acercándose al armario.
- No te entiendo – suspiro su amiga sentándose al lado de Hyori – no entiendo que te aferres a una persona y a una relación que….
- Debo ser muy estúpida – sonrio Aya tristemente – pero es que no puedo evitarlo.
- Estas realmente loca.
- ¿Tu que harias? – pregunto la joven mirando la pulsera de su muñeca – si estuvieras en mi misma situación.
- ¿Te refieres a si…
- No es tan difícil de entender – salto Hyori – en el caso de que fuera Yunho.

Leila se quedo en silencio unos minutos y luego negó con la cabeza. La sola idea de perder a Yunho le molestaba demasiado, pero tampoco estaba segura de poder perdonarlo.

- Ademas – continuo Hyori – hay que tener en cuenta que es posible que no sepas la verdad.
- ¿Qué quieres decir? – pregunto Aya maquillándose un poco. Hyori desvio la mirada, señal de que algo ocultaba.
- Quiero decir… ¿no es extraño que no haya fotos de Hae Rim? No se la ha visto desde que salto la noticia.

Leila se preguntaba porque Hyori animaba la relación de ambos. Desde su punto de vista, con Siwon estaba bien y Top debía pensar lo mismo, porque ni se molestaba en fastidiarlo todo. Aun asi, tampoco podía negar lo extraño que era todo. Cuando Hyori y Seung Hee volvieron de hablar con Hae Rim parecían disgustadas y no quisieron decir nada. Tampoco comprendia porque le ocultaban a su amiga, que se habían encontrado con ella. Lo único que dijeron fue que Jae había pedido silencio.
Basandose en los hechos, si ella fuese Aya, ya habría matado a Yoochun y hubiera puesto tierra de por medio. También era cierto que Jae y los demás no los dejaban tranquilos, por lo que tampoco tenia opciones para olvidarse de el. Al final llego a la conclusión de que quizás, al igual que Aya, estallaría en cólera, pero una vez las cosas se calmaran esperaría una explicación.
- Sabes tan bien como yo que Chunnie no lo haría de manera voluntaria – estaba diciendo Hyori.
- Supongo que le habras pedido explicaciones y… - continuo Leila.
- No recuerda nada – suspiro Aya poniéndose el abrigo.
- ¿Dónde vas? – pregunto Leila.
- A dar una vuelta – en ese momento sono el móvil de Aya y también el timbre- debe ser Taeyang.
- ¿Qué vas a hacer si Siwon…
- Esta ocupado – sonrio Aya saliendo del cuarto y sus amigas detrás – el mismo me lo ha dicho y yo…. Necesito despejarme.
- No regreses tarde – sonrio Hyori y luego saludo a Taeyang que estaba en la puerta y Seungri en el coche – cuidármela.

Jae entro en el pequeño bar en el que había quedado. Detrás de el iban Junsu, Seung Hee y Hyori. Días antes habían quedado para cenar, pero ante el mensaje que Jae había recibido, ninguno quiso perderse la conversación que iba a tener lugar.
Se sentaron en una pequeña habitación privada que había sido reservada con anterioridad y, mientras esperaban, estuvieron hablando de cosas sin importancia.
Hae Rim entro pidiendo disculpas por el retraso. Pocos minutos después entraron los camareros con las bebidas que había ordenado para sus invitados. Se sento frente a Hyori y ladeo la cabeza a modo de saludo.

- Si no estuviera delante mia en este momento, no podría creer esto – dijo Junsu fijando la mirada en el estomago de la recién llegada – realmente es todo una locura.
- Tengo poco tiempo – sonrio Hae Rim – pero quiero saber como están ambos.
- ¿Ahora vas a preocuparte por ellos? – estallo Hyori – esto es increíble.
- Nunca quise hacerles daño y ya me he disculpado con…
- ¿Qué querias decirnos? – las corto Jae antes de que se mataran.

Hae Rim saco las fotos que había robado de la casa de Top y las coloco encima de la mesa. Sus acompañantes miraron las fotos y luego la miraron a ella. Hae Rim suspiro consciente de que no tenían ni idea de lo que quería decir.

- La mayoría son de Yoochun.
- ¿Quieres decir que su odio no es hacia Aya? – pregunto Seung Hee – ¿Odia a Chunnie?
- No exactamente – sonrio Hae Rim – Top tiene una habitación privada dentro de su apartamento – es cierto que Aya no es santo de su devoción, pero no odia a Yoochun. Mas bien es al contario.
- No comprendo – respondio Junsu.
- El motivo por el que Top se ha portado asi y, por el cual no quiere que estén juntos, es porque esta enamorado de Yoochun.

El silencio reino en el reservado. Hae Rim observaba como digerían la noticia y ninguno se atrevia a hablar. Jae, quien parecía darle vueltas a todas las cosas ocurridas, fue el primero en hablar.

- Lo que nos estas contando no tiene sentido…. ¿Qué le gusta Yoochun? Pero si nunca….
- ¿Alguna vez ha demostrado algo? – pregnto Hae Rim – con esa personalidad tan fría y calculadora que tiene no se puede saber lo que esta pensando.
- Pero si estuvo saliendo con Aya – dijo Hyori sin poder creérselo.
- Puede que lo hiciera para alejarla.
- En teoría le comenzó a gustar cuando la conocio en aquel concierto benefico – recordó Seung Hee.
- Quizás le gustaba Yoochun de antes - comento Jae – se dio cuenta del odio que se tenían en ese momento e intento separarlos porque la vio como una enemiga en potencia.
- ¿No te parece todo un poco rebuscado? - Pregunto Junsu – Ademas… ¿enemiga en potencia? Por aquel entonces no se podían ni ver.
- Estamos hablando de Top… - susurro Jae pensativo.
- Yo tampoco lo puedo comprender – dijo Hae Rim – pero os aseguro que es asi.
- Necesito mas pruebas – dijo Hyori – no podemos creer solo en tu palabra.
- Tendras que conformarte con esto – dijo Hae Rim – ha decidido darme carpetazo. Seguira el solo.
- ¿Seguir? – pregunto Junsu.
- Esta planeando algo mas. Estaba murmurando que a pesar de todo lo que había hecho, Yoochun seguía buscándola – ante el silencio de los demás continuo - ¿ya habéis hablado con Yoochun?
- Todavia no – respondio Junsu – pero esto se esta volviendo demasiado complicado, deberíamos decírselo ya a…
- Yo hablare con el – dijo Hae Rim – si lo escucha de mi…
- No – respondio Jae – no podemos.
- Lo que no podemos hacer es dejar que siga pasando el tiempo y que estén cada vez mas distanciados – djo Hyori mirando a Jae – si ambos conocen la verdad, podrán protegerse el uno al otro.
- Aya esta con Siwon. No puede alejarse de Yoochun, pero no podemos tampoco interferir en la relación de ambos – Seung Hee parecía comprender la línea de los pensamientos de Jae.
- Tampoco podemos dejarlos en la ignorancia mas tiempo – Junsu miro a Jae y luego a Hae Rim – teneis que hablar con el.
- ¿Y quien va a hablar con Aya? – pregunto Seung Hee
- Dejemos que lo decida Yoochun – respondio Jae después de un rato de silencio. Luego miro a Hae Rim – gracias por compartir la información.
- Solo quiero ayudarles – Hae Rim bajo a mirada y parecía arrepentida – realmente lmento mucho todo esto y me gustaría poder arreglarlo.
- Dejanos uno días para pensarlo – Jae se levanto – te volveré a llamar en unos días.

Taeyang entreabrió la puerta de la habitación y dejo pasar un poco de luz. En el interior de la habitación todo estaba tranquilo y sobre la cama, la persona que allí se encontraba, apenas se movio cuando la luz le dio en la cara.
Aya dormia tranquilamente. Llevaba varios días saliendo de fiesta con los chicos y por las noches, se quedaba en casa de Taeyang. Habían terminado de rodar la serie y Siwon había salido de gira con el grupo. Las chicas, también estaban fuera promocionando, por lo que estaba sola. Le había pedido quedarse en su casa hasta que las chicas volvieran. El, no fue capaz de negarse y además, no le molestaba tener compañía en casa.
Se acerco a la cama y la llamo suavemente. Ella abrió los ojos lentamente y lo miro adormilada.

- Perdona que te moleste, pero han venido a verte – ella lo miro sin comprender – me marcho, tengo cosas que hacer. Levántate y habla con el.

¿Hablar con el? Se pregunto Aya mientras Taeyang subia la persiana y ella se arreglaba un poco el pelo. Al salir al pequeño salón, vio como Taeyang cerraba la puerta después de despedirse y ella se encontraba a Yunho sentado en el sofá esperando. Ella lo miro sorprendida. Esperaba encontrarse con Changmin e incluso con Jae, pero ¿Yunho?

- Si que estas sorprendida de verme aquí – dijo el con una sonrisa – Jae me dijo donde encontrarte.
- ¿Ha pasado algo? – pregunto ella – es extraño que tu me busques.
- No es nada de eso. No tienes que preocuparte. Digamos que tengo el dia libre. Cambiate de ropa y vámonos.
- ¿Irnos? – ella lo miro con desconfianza - ¿A dónde?
- No te preocupes. No soy como Jae y no planeo ningún tipo de encerrona. Se prodria decir que es como una cita.
- ¿Una cita? ¿Contigo?
- ¿No te parezco lo suficiente atractivo? – bromeo Yunho.
- No quise decir eso… - susurro ella cortada.
- Cambiate de ropa y vámonos. Necesito que me ayudes en una cosa.

Ella volvió a entrar en la habitación y salio después de un rato. No estaba muy segura de lo que su amigo planeaba, pero lo cierto era que no tenia nada que hacer. Yunho la llevo a un enorme centro comercial y antes de salir del coche, se puso una gorra y unas enormes gafas de sol. Aya no pudo evitar preguntarse como podían pasar desapercibidos solo con eso.

- ¿Qué hacemos aquí? – pregunto Aya mientras se cerraban las puertas del ascensor.
- Te dije que seria como una cita – respondio el joven, pero Aya volvió a mostrar cara de desconfianza, lo cual le hizo reir – vamos, ya te he dicho que no soy como Jae. Solo es… Leila y las chicas dijeron que estabas… ¿confusa?
- ¿Confusa? – las puertas del ascensor se abrieron en la primera planta del centro comercial y Yunho la empujo fuera del ascensor – no… no estoy confusa.
- Ellas solo están preocupadas – camino al lado de ella – se que no soy Changmin y que… quizás con el fuera mas sencillo hablar… incluso con Jae, pero quiero ayudarte y comprender lo que piensas.
- ¿Comprenderme? – respondio ella cogiendo un par de gafas de una tienda – todo se volvió demasiado incomprensible hace mucho tiempo. Quizás si estuve confusa, pero estos días he estado pensando ello y he tomado una decisión.
- ¿Una decisión? – pregunto Yunho – antes de que me la digas, quiero decirte algo. Yoochun realmente no sabe que paso. Se podría decir que Jae ha estado presionando, pero yo he estado a lado de Chunnie. El realmente…
- Me marcho de Corea – le interrumpio Aya. Continuo avanzando, pero al ver que Yunho se quedo parado en el sitio se giro y sonrio – estoy cansada de todo esto. Ni Yoochun ni yo nos merecemos seguir haciéndonos daños.
- ¿Realmente crees que poner tierra de por medio solucionara las cosas? – pregunto el joven - ¿Quién mas lo sabe?
- Eres el primero en saberlo. Sin embargo, te pido que de momento no digas nada. Jae y las chicas pondrían el grito en el cielo e intentarían convencerme de lo contrario. Quiero decírselo cuando ya no haya marcha atrás.
- ¿Estas segura?
- Creo que si – sonrio ella tristemente – creo que es la decisión adecuada
- Entonces con mas motivo necesito tu ayuda. Como dije, puedes pensar en esto como si fuera una cita. Te comprare lo que quieras, será mi compensación por levantarte y tu me ayudaras en algo.
- ¿Con que?
- Después de comer te lo dire – Yunho paso su brazo alrededor de los hombros de ella – ahora, vamos de compras.

Jae miraba fijamente el teléfono que estaba sobre la mesa. Seguia meditando sobre si llamara Hae Rim y descubrirlo todo o dejar pasar un poco mas el tiempo. Por muchas vueltas que le daba, no conseguia creérselo ni verle el sentido. ¿A Top le gustaba Chunnie? ¿Cómo había comenzado semejante locura? ¿Cómo se lo iba a explicar a Yoochun?

- El móvil no va a saltar de la mesa por mucho que lo mires – Changmin había colocado una taza frente a el y luego se sento a su lado. El joven no necesitaba preguntar que pasaba, le bastaba con una mirada - ¿Qué ha pasado ahora? No me hagas emborracharte para sacarte la verdad.
- ¿No vas a perdonarme por lo de aquella vez? – sonrio Jae.
- Suéltalo ya.
- Hae Rim no esta embarazada – dijo Jae sin rodeos. Espero unos minutos para que su amigo pudiera asimilar la confesión antes de continuar – y además, todo fue planeado por Top. El… el esta enamorado de Yoochun.
- ¿Qué? ¿Cómo.. – Changmin lo miro completamente alucinado - ¿todo esto se ha desatado por celos?
- Eso parece. Estoy pensando en la forma de decírselo a esos dos
- Díselo sin rodeos y a los dos a la vez, para que luego puedar dejarlos solos y asi ellos puedan…

Yoochun entro acompañado de Junsu. Ambos habían ido a por unas partituras. Jae cogio rápidamente la taza y se bebio el café quemándose la garganta. Changmin carraspeo, no muy seguro de si echarse a reir. Los recién llegados lo miraban como si esuviera loco.

- ¿Dónde esta Yunho? – pregunto Yoochun ignorando a Jae.
- Parece ser que tenia una cita – dijo Changmin.
- ¿Una cita? – Junsu cogio un bolígrafo – Leila esta con las chicas… ¿Con quien…
- Hay mas personas en el mundo a parte de Leila – Yoochun se dejo caer en el sofá que había en la habitación y se coloco la gorra sobre la cara – avisadme cuando regrese.
- ¿Vas a dormir? – pregunto Changmin
- He pasado mala noche.
- ¿Por alguien en especial? – susurro Jae poniéndose a su lado. Ante la mirada asesina, sonrio y lo levanto – tenemos que trabajar, este Yunho o no.

Yunho sonrio ante la cara de sorpresa de Aya. La joven lo había seguido hasta una de las plantas superiores del centro comercial, sin estar muy segura de a donde se dirigían. Suponía que iba a ser un regalo para Leila, ¿para que otra razón iban a estar allí? Pero no imagino que se trataría de algo tan importante, ni que contara con ella para algo asi.

- Leila se caera muerta cuando vea el regalo – Aya estaba sentado frente al joven tomando un café – ojala pudiera ver su cara. ¿Cuándo se lo vas a dar?
- No lo se aun – respondio el joven – ya sabes que nuestras agendas no están muy sincronizadas, ai que lo tengo un poco difícil… quizás en vacaciones.
- Exijo que me escribas o me llames para conocer su reacción – sonrio Aya.
- Podrias verla tu misma… si te quedaras.
- La decisión esta tomada y no hay vuelta a atrás.

Yunho recibió una llamada de Jae. El joven estaba molesto porque no había aparecido en toda la mañana. Después de disculparse y de comentarle que estaba con Aya, Jae se autoinvito a comer. La joven sonrio ante la cara de Yunho.

- Te hare compañía hasta que llegue, pero no me quedare a comer. Tengo… cosas que hacer.
- ¿Tienes miedo de que venga con Yoochun? Parecéis críos con este juego del gato y el raton.
- No tiene que ver con el – respondio la joven – es que estoy ocupada.

Yunho no insistió mas, pues ella no parecía dispuesta a ceder. Sonrio y alargo la mano para indicarle el camino y seguir comprando.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Vie 19 Sep 2014 - 11:09



Capitulo 44: Toki wo tomete

Pasada una media hora, Jae llamo a Yunho, indicando que estaban aparcando. El joven estaba molesto porque había decidido saltarse los ensayos sin avisarlos, así que habían acordado vengarse teniendo el que pagar la comida de todos. Yunho se disculpó de nuevo y le indico que los esperaba en el restaurante que estaba en la parte más alta del centro comercial. Aya apuro los últimos tragos del refresco y se levantó.

- Esperare a que suba para despedirme. Creo que si me voy sin decirle nada, no me dejara tranquila.

A los pocos minutos, apareció Jae acompañado de Junsu. Ambos charlaban animadamente y saludaron con una amplia sonrisa. Junsu se sentó al lado de Yunho y comenzaron a mirar las partituras que el joven había traído. Jae miro a Aya que cogía las bolsas y se alejaba hacia el ascensor.

- ¿Por qué no te quedas?
- Lo demás suben ahora. Chunnie y Changmin están aparcando.
- Me marcho. Estoy ocupada.

Sin ni siquiera mirar atrás, la joven entro en el ascensor y pulso con tanta fuerza el botón para bajar, que pensó lo rompía. Escucho la voz de Yunho llamándola mientras se cerraba la puerta, pero no conseguiría que cambiara de opinión. Mientras esperaba a que bajara el ascensor, reviso las compras que había hecho y se dio cuenta de que le faltaba una bolsa. Posiblemente por eso la llamaba el joven. Le envió un mensaje de texto. Volvería a subir y, con un poco de suerte, no tendría que encontrarse con Yoochun. El ascensor se abrió y frente a ella estaba Changmin. La saludo y espero a que ella bajara, pero esta negó con la cabeza.

- Tengo que volver a subir. Me he dejado unas cosas – Changmin se puso al lado de ella cuando pulsaba el botón para volver a subir. Estuvieron unos segundos en silencio, hasta que ella pregunto - ¿Y Yoochun?
- Recibió una llamada. Supongo que enseguida subirá. ¿Por qué no te quedas con nosotros?
- ¿Por qué todos me hacéis la misma pregunta? – suspiro ella – estoy ocupada.
- ¿En qué? – pregunto el joven con curiosidad – la serie termino, Siwon no está aquí y las chicas tampoco. ¿A dónde vas a ir?
- Pareces mi padre – sonrió ella y luego suspiro – conozco a más gente. No todo gira entorno a los que has nombrado.
- No puedes engañarme – Changmin salió del ascensor y se paró en el descanso antes de entrar al restaurante – te conozco. Estas huyendo.
- ¡Claro que no! – se defendió ella – solo estoy…
- Tienes suerte de que estemos los dos solos – el joven mostro una sonrisa traviesa y saco el móvil del bolsillo – puedo llamar a Yoochun en este momento y retenerte hasta que el venga.
- ¡No serás capaz! – lo miro molesta – Min oppa, no lo hagas por favor.
- Hace tiempo que no estamos juntos – contesto el guardando el móvil – no te estoy pidiendo que te cortes una mano, solo que comas con nosotros.
- Sabe mejor que nadie que me gusta estar con todos vosotros y que también me gustaría quedarme...
- ¿Pero?
- No puedo… yo aún no…

Yunho apareció en ese momento con la bolsa en la mano. Ella la cogió y volvió a llamar al ascensor. Sin embargo, Changmin no parecía dispuesto a perder y, cogiéndola de la mano, la arrastro hasta la mesa. Jae y Junsu los miraron con curiosidad. Ella se disculpó en su susurro e intento marcharse, pero al girarse vio entrar a Yoochun hablando con Yunho. Se libró del agarre de Changmin y salió casi huyendo de allí. Debía mantenerse firme en la decisión que había tomado, peo estando junto a él, ¿Cómo iba a poder lograrlo? Además, ¿Por qué estaba tan condenadamente guapo hoy? Solo lo había mirado unos segundos, pero parecía haber sido tiempo suficiente para provocarle todo tipo de sensaciones.

- Aya – se giró para descubrir que Changmin la había seguido. La miraba fijamente y ella sabía que podía leer a través suyo - ¿de qué tienes miedo?
- Min oppa… - susurro ella dándose por vencida – no es miedo… está bien, lo reconozco. Estoy huyendo de él. ¿Sabes lo difícil que es estar a su lado y no poder tenerlo?
- ¿Él te ha dicho que te alejes? Nunca será capaz de hacerlo. Está esperando alguna reacción de tu parte para…
- Le quiero – dijo en un susurro que a Changmin le costó escuchar – me gusta tanto que cuando lo tengo cerca apenas puedo respirar, pero… no puedo estar con él. Ahora él va a tener un bebe y esta Hae Rim y…
- ¿Se lo has dicho?
- ¿Cómo quieres que se lo diga? No solo Hae Rim, también esta Siwon. Ahora mismo nos separa un abismo inquebrantable. Sé que él me extraña y yo también a él pero…. Debemos de seguir fingiendo que somos fuertes.

La puerta del ascensor se abrió y ella entro mirando con tristeza a su amigo. Comprendía lo que Changmin quería decir y ella no podía negar lo evidente, pero aun así se preguntaba porque seguía torturándose así. Lo más fácil era lanzarse a sus brazos sin importar nada más. Ella sabía que Yoochun la esperaba, no hacía falta que Changmin se lo dijera. Aya lo noto en aquel beso que se dieron en el parque, donde sin decir ni una palabra desarmo los muros donde se había encerrado y la volvió a conquistar con solo una mirada. Incluso le perdonaba lo ocurrido.

- ¿Por qué no elijo el camino fácil? – susurro para sí misma como reflexión final.

Se dirigió a la salida del centro comercial. A diferencia de esa mañana, ahora había mucha más gente y le costaba un poco avanzar. Haber confesado la verdad a Changmin, parecía haberle quitado un peso de encima, tanto que se encontraba debatiendo entre irse o quedarse.

Alguien tomo la decisión por ella. Se encontraba caminado fuera del edificio cuando alguien agarro su mano y la giro. Se encontró a Yoochun frente a ella. Ni siquiera intento resistirse cuando el tiro de ella hacia un pequeño parque alejado y tranquilo. No quería alejarlo y tenerlo cerca, le ayudaba a sentirse segura cuando estaba tan perdida.
Caminaron hasta estar lo bastante lejos de posibles miradas y donde pudieran hablar tranquilos. Se sentaron uno al lado del otro sin atreverse a hablar o a mirarse. Yoochun se había movido por impulso ante una palabra de Changmin. “Síguela” fue lo único que le dijo cuándo se acercó para preguntar que le pasaba. Esa simple palabra basto para que el siguiera la orden.

- Tal vez… no sea el momento – comenzó Aya insegura – quizás debí decir esto hace mucho y sé que te he estado poniendo excusas y…
- ¿Vas a ser sincera? – pregunto Yoochun mirándola fijamente por primera vez – porque realmente necesito que lo seas.
- Debería irme – Aya volvió a echarse para atrás. Tenía miedo de la reacción que pudiera causar sus acciones y palabras.
- ¿Por qué? ¿Por qué deberías irte?
- Porque te mereces ser feliz y yo… también necesito serlo.
- Mírame a la cara y dime que no me quieres – Yoochun, ante la indecisión de ella, pensó que lo mejor era echar todo el valor que tenía – dilo de manera sincera y desaparece para siempre. No volveré a molestarte.

Aya desvió la mirada al suelo. Era ahora o nunca. Yoochun le daba la oportunidad de decidirse. Una simple palabra podría llevarla directamente al infierno o por el contrario, agarrarse a él para no soltarlo jamás. Cerró los ojos sabiendo que se arrepentiría toda la vida de la decisión que había tomado, pero no podía hacer otra cosa. Lentamente los abrió, fijando la mirada en la de él. Sabía que él se daría cuenta de que mentía. La conocía lo suficiente para ella. Ella sabía que en su mirada o en un altibajo de la voz se delataría, pero llegados a ese punto, le daba igual. Aun así, lo más calmada que pudo, le dio su respuesta.

- No te quiero.
- ¿Dónde has aprendido a mentir así? – Yoochun le acaricio la cabeza - ¿Por qué te empeñas en hacernos daño?
- Quizás he prolongado con excusas esta conversación – comenzó ella notándose la inseguridad en la voz – lo que sentía por ti ya no existe y aunque tengo buenos recuerdos, no podemos seguir hiriéndonos el uno al otro. Y sé que…
- Déjame comprobarlo…. Demostrarte que estas mintiendo.

Aya trago saliva y comenzó a palidecer pensando en cómo salir de esa situación. Aquello se estaba saliendo se su control y tenía que volver a llevarlo a su terreno lo más rápidamente posible. Yoochun la miro sin decir nada, consciente de todas las dudas que le pasaban a ella por la cabeza. Se inclinó hacia delante para besarla y ella contuvo la respiración. Puso las manos sobre el pecho de el para frenarle pero Yoochun se las cogió, las llevo lentamente detrás de su cuello y la beso con dulzura. A los pocos segundos rompió el beso.

- Se lo que vas a decirme, pero tú todavía me quieres… aunque intentes ocultarlo. No puedes mentirme. No voy a permitir que una mentira nos separe. No entiendo porque estamos dando vueltas a ciegas y te empeñas en alejarte de mí. Haces que me sea imposible alcanzarte y yo… no sé qué voy a hacer sin ti. Ahora… vuelve a mirarme a los ojos y dime que no me quieres.

La miraba de una manera que ella no había visto en mucho tiempo, lleno de decisión y seguridad. Era una mirada intensa y comprometida. Luego, la beso de nuevo, tomando su rostro entre sus manos, grandes y masculinas, acariciándole la mejilla, la mandíbula y bajando hasta el cuello.

Aya sentía como temblaba y apenas se atrevía a deslizar la mano por la nuca de él. Había deseado tanto tiempo besarlo que ahora no sabía qué hacer y se notaba la respiración acelerada. Intento calmarse y para ello, acaricio el cabello de Yoochun con cario. El rompió el beso y le lanzo una sonrisa que no había visto en mucho tiempo y que a ella tanto le gustaba.

- No mientas más y tampoco te reprimas - susurro el.

La joven respiro para tranquilizarse y se separó de él. Se repetía a si misma que la decisión estaba tomada y no había marcha atrás.

- Chunnie… no puedo… no debemos hacerlo… Siwon… el sigue siendo mi…
- Te daré tiempo – dijo el levantándose y ayudándola con las bolsas – no importa lo que tardes. Estaré esperando por ti.

Era tarde, pero Top sabía que en el edificio al que se dirigía, le estaban esperando. Los paparazzi siempre estaban hambrientos de noticias y él les iba a dar una carnaza muy interesante. Aparco el coche y subió al ascensor. Mientras esperaba a llegar al piso, iba pensando en cómo decirlo para que fuera lo más impactante posible.

Seguía pensando que la culpa de todo era de Aya y, por lo tanto, era ella la que iba a salir peor parada. A pesar de estar seguro de que jamás seria correspondido por Yoochun, tampoco podía permitir que estuviera con ella… simplemente no podía permitirlo.

Abrió la puerta del despacho y frente a él, se encontraba un joven con gafas, que lo miraba sonriendo. Se conocían desde hacía tiempo. Él ha había pillado en un escándalo y, para comprar su silencio, le había prometido facilitarle información de primera mano. Además de ser el primero que se enteraba de todo lo que pasaba en el mundo de los famosos. Gracias a ello su editorial había prosperado mucho.

- ¿Cuál es la noticia que me traes?
- Es sobre Park Yoochun – respondió el.
- Ese chico no tiene nada interesante. No se mete en problemas – respondió el intentando leer su mente con la mirada – además, su discográfica es muy poderosa y no podremos sacar nada sin que lo paralicen.
- Esta vez te equivocas – Top sonrió y le entrego un sobre.

El joven la miro durante unos segundos más y después, abrió el sobre. En el interior solo había cuatro fotos. En ellas se veía a Yoochun acompañado de una joven, pero en las dos primeras fotos no se veía bien. En la tercera y cuarta sí. Aunque tenía rasgos asiáticos, se notaba que no era del continente.

- ¿Quién es?
- ¿Es que has estado ausente de todo? – Resoplo el molesto – estuve con ella hace tiempo. No es famosa, pero te puedo dar todos los detalles de ella.
- ¿Qué quieres conseguir con esto? No entiendo cómo te benefician los rumores. Tú, al haber estado con ella, entras dentro del escándalo. No solo dañas la imagen de Yoochun, también la tuya.
- Intentaras que me vean como el inocente que ha sido traicionado por su novia y su… amante – sonrió el – dejo el titular tu elección. Ah!, otra cosa, Hae Rim ha perdido él bebe….
- No se… Teniendo en cuenta que nunca estuvo embarazada…. Además, necesito alguna declaración de ella para hacerlo más creíble. – Dijo el joven tras pensarlo unos minutos – no me convence. La discográfica es muy poderosa, no quisiera tener problemas con ellos.
- Invéntate la declaración de Hae Rim, no tendrás problemas – el abrió la puerta para marcharse – tu solo haz el trabajo.

Hyori se encontraba terminando de ducharse en el camerino. Había sido un día muy duro de trabajo. Primero habían participado en un programa de variedades y por la noche habían dado un pequeño concierto. No le disgustaba su trabajo, pero a veces se hacía demasiado pesado y le entraban ganas de dejarlo todo y volver al anonimato del baile. Salió de la ducha y se sentó en el sofá donde Seung Hee estaba mirando las noticias. Frente a ellas, Leila y Sun Hee estaban jugando a un juego de móvil. Se giró al escuchar el sonido del suyo y vio que se trataba de un mensaje de Junsu. Le decía lo mucho que la echaba de menos y deseaba que el tiempo pasara más deprisa.

Lo cierto es que iba a ser una semana de locos, pues tenían la agenda repleta. Lo que más le molestaba era haber dejado sola a Aya en casa. Sabía que iba a estar bien, pero temía que las dudas que estaba teniendo, la terminaran de volver loca… Aunque pensándolo bien quizás eso era lo que necesita. Un empujo para cometer una locura. Seguía estando en contra de la decisión de Jae de no decirle nada a ninguno de los dos y, aunque había lanzado alguna indirecta, no parecían haber logrado su objetivo.
A ninguna de las chicas les gustaba mantener secretos entre ellas y, al igual que Hyori, no les parecía bien, que Aya no supiera la verdad. La única que parecía ver con buenos ojos la relación con Siwon era Leila, pero se cuidaba de no comentarlo para no desatar una guerra entre ellas. Aun así, también pensaba que era mejor decirlo que estar en la ignorancia.

- Estoy cansadísima – bostezo Sun Hee – solo quiero llegar al hotel y tirarme en la cama a dormir.
- Mañana también será un día muy largo – suspiro Seung Hee mirando la agenda – creo que no seré capaz de conseguirlo.
- Estamos a mitad de semana – intento animarla Leila – solo unos días más y seremos libres y podremos descansar.
- Aun así… los programas de variedades son agotadores.
- También son divertidos – respondió Hyori mirando su móvil que acaba de sonar. Tenía un mensaje de Jae. A medida que iba leyendo, la sonrisa se dibujó en su cara.
- ¿Qué ocurre? – pregunto Sun Hee con curiosidad.
- Jae ha decidido contárselo a los dos – respondió Hyori leyendo el mensaje de nuevo – parece ser que ha ocurrió algo importante, pero que es muy largo de contar por mensaje. Dice que va a esperar a que volvamos para ayudarle con el tema.
- ¿Qué puede haber ocurrido? – incluso Seung Hee sentía curiosidad – aun así me alegro de que por fin una buena noticia llegue para esos dos.
- Ya veremos cómo se lo toma Aya – respondió Leila levantándose – será una noticia impactante… Ahora estoy más ansiosa de que llegue el final de semana.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Lun 20 Oct 2014 - 11:10



Capitulo 45: Nothing`s over

Jae bajo la ventanilla del coche preguntándose qué narices pasaba. La puerta de la empresa se encontraba llena de periodistas, intentando interrogar a todo el que pasaba. ¿Quizás habían descubierto alguna relación oculta? Con tantos grupos famosos en la empresa, lo extraño era que no se formara este alboroto más a menudo. Su móvil recibió un mensaje y después de un rápido vistazo, respondió.

A los pocos minutos, alguien abrió la puerta del coche y se sentó a su lado. Yoochun había aparcado unos metros detrás de él. También se preguntaba qué era lo que podía estar pasando. Lo cierto era que tenía un mal presentimiento, pero no podía llegar a imaginar el porqué.

- ¿Qué crees que ocurre? – pregunto después de unos minutos de silencio.
- He intentado hablar con Yunho. Hoy teníamos una reunión pero comunica. Tendríamos que estar ya dentro.
- No creo que los demás hayan llegado, quizás solo Yunho está dentro…. ¿Deberíamos intentar pasar?
- Creo que sería una locura – respondió Jae y señalo una furgoneta negra – no somos los únicos inquietos. Parece que ellos tampoco se atreven entrar.

Jae respondió al móvil que había empezado a sonar. Yoochun estaba ahora más intrigado. Las chicas estaban de gira y Super Junior estaba fuera del país, por lo que no podría tratarse de Aya y Siwon. Sin embargo, al mirar a Jae, comprendió enseguida que la noticia iba con ellos. ¿Es que nunca iban a poder tener un minuto de calma?

- Lo tengo a mi lado – decía Jae – si…. No te preocupes…. Yo me ocupo de todo. Vale… te paso con él.

Yoochun cogió el teléfono mientras Jae arrancaba el coche. Se había quedado muy serio y callado, cosa bastante extraña en él. Estaban saliendo del aparcamiento, cuando los periodistas notaron que el coche se movía y comenzaron a correr hacia ellos. Por suerte, Jae fue rápido y no pudieron perseguirlos.

- Yunho – Yoochun se puso el teléfono en la oreja - ¿Qué esta….
- Necesito que estés lo más calmado posible…
- ¿Esto es por Aya? ¿ Nos vieron el otro día? Hemos estado hablando, pero nosotros no…
- No tiene que ver con ella… directamente. El presidente va a mediar en esto. Esta vez no podemos solucionarlo solos. No debes venir a la empresa en este momento.
- ¿Qué está pasando? – Yoochun miro a Jae, que seguía en silencio y con la mirada fija en la conducción.
- Vale… Chunnie… escúchame y mantén la calma – Yunho parecía coger aire antes de hablar – alguien ha fotografiado a Hae Rim. Se encuentra en Corea y ella… ella..
- ¡Me estas poniendo nervioso! –exclamo Yoochun - ¡Habla de una vez!
- Dicen que ha perdido el bebe.

El silencio reino en ambos lados del teléfono. Las palabras de Yunho habían caído como una gran losa. Yoochun creyó escuchar a Yunho decir algo más, pero el teléfono se resbalo de sus manos y él se las llevó a la cabeza. ¿Qué iba a hacer ahora? Todavía estaba haciéndose a la idea de lo que había ocurrido. Le había dicho a Aya que la esperaría pero…. ¿Cómo iba a dejar ahora Hae Rim así? Se encontraba perdido y no sabía muy bien cómo debía continuar. Había sacrificado su relación con Aya para nada, ya que Hae Rim no haba estado interesada en ponerse en contacto ya ahora, salía esa noticia. ¿Para que habían dado tantas vueltas? ¿Para que habían sacrificado tanto?

Jae conducía en silencio y miraba de reojo a su amigo, que parecía seguir en shock. Le pidió a Yoochun que recogiera el móvil, no muy seguro de que lo hubiera escuchado. Sin embargo, este se agacho en silencio y le devolvió el teléfono. Realizo una marcación rápida y alguien respondió al otro lado.

- ¿Qué ha pasado? – pregunto el joven – te dije que esperaras unos días pero… ¿Qué no has sido tú? ¡Espera! Dijiste que él estaba tramado algo… debe ser esto. Vamos a reunirnos. Si… de acuerdo… te veo allí en media hora… ¿Yoochun? Esta… asimilando la noticia. Dale unos minutos… No puedo soltarle otra bomba en su estado.

Jae colgó el teléfono y volvió a mirar a su amigo. Estaba con la cabeza agachada y mirándose las manos. Se preguntaba que estaba pasando por su cabeza en ese momento.

- Aya – susurro al fin y luego levanto la cabeza - ¿Dónde está? ¿Ya lo sabe?

Changmin colgó el teléfono y volvió a sentarse en la mesa frente a Aya. La joven había quedado con él para desayunar. Con el conseguía poner en orden sus ideas, porque la escuchaba en silencio. Además, después de todo lo ocurrido, lo consideraba más que un amigo. Era casi como un hermano.

- Se ha suspendido la reunión – dijo de manera calmada – soy totalmente tuyo.
- Me pregunto qué diría Sun Hee ante esa frase – dijo Aya con una sonrisa.
- ¿Qué quieres hacer? – pregunto Changmin – la reunión era lo único que teníamos para hoy… te propongo apagar los móviles y desaparecer un par de horas.
- ¿No pasara nada si lo apagas? – pregunto ella divertida. Changmin lo apago y se lo mostro. Ella lo puso en silencio – no creo que sea buena idea que estemos incomunicados. Y en cuanto a que hacer…. ¿Recuerdas el circuito de motos? Vamos a dar un par de vueltas.

Después de una pequeña discusión sobre quien pagaba el desayuno, se dirigieron hacia el circuito. Comprobaron que estaba un poco concurrido y no parecía buena idea que Changmin fuera descubierto. Sin estar muy seguros de que hacer, Changmin decidió pasar por un pequeño barrio que estaba en las afueras de la ciudad. Allí había una pequeña propiedad que pertenecía a unos familiares del joven. Se trataba de una pequeña casa rural que el joven estaba remodelando.

- Solo vengo en mis días libres – explico entrando por la puerta y abriendo las ventanas – Sun Hee ha venido un par de veces a ayudarme.
- Esto es… - Aya miro a su alrededor – es una casa tradicional preciosa.
- Dicen que es buena idea invertir en algo – sonrió Changmin – me gustaría abrirlo como hotel. Hemos terminado de arreglar la planta baja y ahora estamos con la superior… te he traído porque quiero pedirte ayuda.
- ¿Ayuda? – Aya miro la herramientas en una esquina cerca de la puerta - ¿no pretenderás que me ponga a…
- No – Changmin se echó a reír – llevo días pensando en cómo pedirte que seas mi decoradora. Pero estas tan ocupada con todo que…
- ¿Realmente puedo? – pregunto ella moviéndose por la estancia principal e imaginando como colocaría las cosas.
- Ahora mismo no estas ocupada no?.... seria genial que pudieras hacerlo.
- Claro que si – sonrió ella.

Changmin se mantenía en silencio mientras ella le iba explicando cómo colocaría las cosas. El teléfono de la joven vibraba, pero ella estaba tan distraída que no le presto atención. El chico había conseguido su objetivo. Distraerla para calmar un poco las aguas antes de decirle la verdad.

Yunho y Junsu estaban sentados frente a la mesa del director de la empresa. Yunho había terminado de hablar con Changmin, que parecía haber entretenido a la joven, pero se preguntaba cuanto tiempo conseguirían mantenerlo oculto. No solo había saltado la noticia de que Hae Rim había perdido él bebe, también que Yoochun se estaba viendo con una chica. Yunho seguía preguntándose que habían hecho mal para sufrir este cumulo de ataques y se preguntaba que lo causaba y quien los perpetraba.

Junsu estaba en contacto con Jae. Yuhno aún no sabía nada de lo que había ocurrido en los últimos días y Junsu iba a aprovechar esta noticia de Hae Rim para decirle la verdad.

“También díselo al presidente” Le había escrito Jae en un mensaje: “Necesitamos toda la ayuda posible”.

- Esto es una locura – suspiro Yunho.
- Cuando el presidente venga, tengo que contaros una cosa a los dos – el teléfono de Junsu volvió a sonar. Después de unos minutos de conversación, colgó – Jae va a hablar con Hae Rim. Yoochun está con él.
- ¿Qué van a hablar con Hae Rim? – Yunho intentaba adivinar que pasaba – Su… ¿Cómo es que Jae sabe dónde está Hae Rim?
- Pronto conocerás a verdad. Solo tienes que esperar un poco más.

Volvieron a quedar en silencio y pocos minutos después entro el presidente. Después de entrar en el despacho, se sentó en la mesa. Junsu y Yunho se encontraban frente a él. A los pocos segundos entro un hombre con un montón de carpetas, que dejo encima de la mesa y se marchó después de saludar. El presidente apoyo los codos sobre la mesa y dejo descansar la barbilla sobre sus manos, esperando que alguno de los dos empezara a explicar lo ocurrido.

- Espero que tengáis una buena respuesta para todo lo que está pasando aquí. Ya es lo suficientemente grave un embarazo, para que ahora se haya producido la pérdida del bebe. ¿Qué estáis haciendo? Sois un grupo que nunca ha dado problemas.
- Lamentamos todo lo ocurrido – comenzó Yunho – no estoy muy seguro de lo ocurrido, pero…
- Soy yo quien tiene la culpa de esto – continuo el presidente – tendría que haber cortado todo esto desde el principio… en el momento en que confesasteis que teníais novia…
- Nada de esto es culpa nuestra – intervino Junsu – voy a intentar explicar todo lo ocurrido, aunque no se todos los detalles. Es Jae quien realmente está puesto en esto.
- Antes de que empieces a hablar… - le interrumpió el presidente - ¿Quién es esa Hae Rim? Hemos intentado hablar con su empresa desde que saltó la noticia del embarazo, pero no hay ninguna. Todos los datos son ficticios.
- La conocimos cuando era novia de Top – explico Yunho – pero nunca hemos tenido contacto con ella.
- Excepto Yoochun – puntualizo el presidente.
- El tampoco – volvió a intervenir Junsu. Sus interlocutores lo miraron atónitos – Hae Rim y Yoochun nunca estuvieron juntos y tampoco hubo un embarazo. Dejad que os lo explique todo con calma.

Jae guio a Yoochun hasta un pequeño reservado de una cafetería. Conocía a los dueños desde hacía tiempo y sabía que allí no iban a tener problemas ni serian molestados. Dejo a su amigo unos minutos a solas y se dirigió a los camareros para pedir algo de beber y hacerse con la revista que dio la exclusiva. Yoochun necesitaba asimilar lo ocurrido y también tiempo para pensar. Jae sabía que otra “noticia bomba” podría ser mucho, pero no había otra alternativa.

¿Qué demonios había hecho Top? ¿Es que se había vuelto loco? Jae ojeaba las noticias sin dar crédito. No solo había mentido sobre el embarazo, sino que también lo había convertido en aborto. Y además, no contento con eso, había vuelto a exponer a Aya al revelar que se veía con Yoochun.

- Todo esto es una locura – suspiro apoyándose en la pared. Su móvil sonó en ese momento. Changmin era quien llamaba. Solo le habían pedido que mantuviera a Aya ocupada, pero nada más. Seguramente estaría preocupado – Min… gracias por colaborar. Top parece haberse adelantado y soltado la bomba. Todo es un poco complicado ahora.
- Imaginaba que algo así pasaría – le oyó suspirar al otro lado de la línea – he salido a por algo de comer. Tengo a Aya entretenida dibujando posibles decorados para la casa de mis tíos, pero no se cuánto podré retenerla… Además, Siwon o las chicas llamaran…
- Estoy esperando a Hae Rim – dijo Jae – vamos a decirle la verdad a Yoochun. Dejare que él decida qué hacer.
- ¿Es que no sabes lo que hará? – pregunto Changmin alarmado – primero matara a Top y después…
- Voy a intentar solucionar todo esto. Quédate con Aya y entretenla todo lo que puedas.

Jae colgó y se quedó pensativo. Changmin tenía razón y, seguramente, la primera reacción de Yoochun sería ir a buscar a Top. Por eso mismo, debía tener mucha precaución. Se incorporó a ver a Hae Rim llegar acompañada de una camarera. Ninguno dijo nada, solo un frio saludo, tras el cual Jae se incorporó y la joven lo siguió.

Yoochun estaba sentado en una silla y con la vista clavada en la mesa. Intentaba dejar la mente en blanco, para intentar pensar con más claridad, pero no lo conseguía. Ahora que no había bebe, nada le impedía volver con Aya, si esta estaba dispuesta a perdonarlo. Sin embargo, Hae Rim debía estar pasando un momento muy duro, no podía dejarla sola, ahora menos que nunca. Se pasó las manos por la cabeza y escucho la puerta abrirse. Vio a Jae pasar por un lado y al otro pasó alguien que no reconoció, pero era una mujer. Lo noto por los tacones y el perfume. Sin embargo, no era Aya. Conocía la marca de su colonia y no era esa. Lentamente, levanto la vista a los recién llegados. Primero miro a Jae, quien desvió la mirada y luego a su acompañante. No pudo disimular la sorpresa e su cara al verla allí.

Ella estaba nerviosa y parecía a punto de echarse a llorar. ¿Qué era lo que esperaba? Acababa de perder al hijo que esperaba. Yoochun no sabía que decir ni que hacer. Ni siquiera estaba seguro de poder pensar con claridad.

- Chunnie… ella tiene algo que decirte – comenzó Jae, pero Hae Rim levanto la mano pidiendo hablar.
- Llevo mucho tiempo queriendo hablar contigo. Lamento mucho todo esto.
- ¿Qué tú lo lamentas? – Yoochun sonaba derrotado – soy yo quien lo lamenta… Lamento que tengas que pasar por todo esto y también que lo hagas sola. Realmente quise…
- Para – pidió Hae Rim sentándose frente a el – no digas nada más y escúchame. Hay algo que debes saber.
- Antes de nada – intervino Jae – Chunnie ante todo mantén la calma.
- ¿Qué está pasando? – pregunto.
- No hubo embarazo – comenzó Hae Rim – todo fue una artimaña de Top para separaros.
- ¿Qué? – pregunto Yoochun mirando a uno y a otro sin comprender - ¿Qué quieres decir con que no hubo embarazo?
- Me utilizo para conseguir su objetivo. Al principio me deje manejar porque era idiota y quería ser famosa, pero no quiero eso… no a costa de vuestra felicidad.
- Pero no puede ser… yo tengo tu vestido de ese día…. Yo...

Yoochun se llevó las manos a la cabeza intentando recordar. Aquella noche seguía en blanco, pero… ¿Había escuchado bien? ¿En ningún momento había estado embarazada? ¿Qué significaba todo aquello?

- Ese día Top echo algo en tu bebida – continuo Jae – cuando fui a por el coche y te deje solo, ellos te subieron a una habitación y…
- Allí me cambie de ropa y, después de las fotos y de dejar la nota, nos fuimos
- ¿Por qué? – Yoochun parecía incapaz de creer nada de lo que estaban diciendo.
- Eso es…. Porque... el...
- No lo sabemos – interrumpió Jae antes de que Hae Rim dijera la verdad. Ella lo miro preguntando qué estaba haciendo, pero Jae negó con la cabeza. Si Yoochun recibía otra noticia, se volvería loco. La verdad es que Jae estaba sorprendido de como su amigo se lo había tomado. De ser otro, habría salido corriendo a por Top, pero él seguía allí.
- Aya aún no sabe nada – continuo Hae Rim – ella aún cree que tú y yo…
- No la nombres – Yoochun levanto la vista que había vuelto a esconder entre las manos. En sus ojos pudieron ver odio reflejado - ¿Os habéis divertido con nosotros?
- Créeme que nunca quise…
- Cuéntame toda la verdad – pidió el muy serio – en cuanto acabes, iré a ver a Top.

Jae comenzó a preocuparse. Yoochun se había sorprendido por la noticia, pero él esperaba tener un poco más de tiempo y que su amigo se lo tomara con calma, pero no parecía ser así. Yoochun estaba encajando los golpes y se mantenía callado, posiblemente esperaría a conocer toda la verdad para tomar una decisión. Pero, era peligroso. No mostraba ninguna reacción mientras Hae Rim hablaba, por lo que no sabía en que estaba pensando.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Sáb 21 Mar 2015 - 23:12




Capitulo 42: You only love

Yoochun la siguió con la mirada cuando ella se levanto y dejo el comic en la estantería. Después se dirigió al ordenador y apago la música. Todavía no estaba muy seguro de si ella estaba realmente allí o si su imaginación le estaba jugando una mala pasada. Observo como se recogía bien el pelo y salía de la habitación.

Tardo unos minutos en seguirla y la encontró sirviendo un poco de comida en los cuencos. Salió de la cocina y los dejo sobre la mesa del salón. Yoochun se quedo petrificado en la puerta de la habitación. Ella había dicho que quería que se lo explicara todo, pero… ¿Qué le iba a explicar? Ni el mismo sabía lo que había pasado. No consiguió hablar con Hae Rim, por lo que seguía sumido en un mar de dudas.

- Realmente debe haberte sorprendido verme aquí – sonrió ella desde el sofá - ¿Por qué no traes los vasos?

Yoochun obedeció a la petición y después se sentó frente a ella. Sus dedos se rozaron cuando le dio la cuchara y, una corriente eléctrica recorrió cada parte de su cuerpo. Ella le ofreció una tímida sonrisa, que no supo identificar y, comenzó a comer. No intercambiaron ninguna palabra durante un rato, cada uno estaba sumido en sus propios pensamientos.

- Me gustaría poder explicarte….
- ¿Qué quieres hacer después?
- ¿Cómo? – pregunto Yoochun levantando la mirada.
- Es cierto que he venido a hablar – Aya soltó la cuchara y se recostó un poco en el sofá – pero ahora mismo no me apetece. Vayamos a algún lado.
- ¿Me estas proponiendo una cita? – Yoochun no salía de su asombro.
- Somos amigos – respondió Aya – creo que podemos salir y divertirnos como tal, sin necesidad de mataros cada vez que nos vemos.

Aya se levanto y desapareció en la habitación. Al cabo de unos segundos apareció con una gorra en la mano y la chaqueta de Yoochun. Este se levanto y cogió las llaves del coche y las gafas de sol. La miro en silencio, formulando la pregunta de a donde tenia pensado ir.

- Se a donde quiero ir – sonrió ella – hace un día estupendo para hacer ejercicio.
- Ha nevado – le recordó Yoochun.
- Pero no lo hace ahora. Salgamos antes de que vuelva a nevar.

Jae entro en el pequeño restaurante donde Taeyang y Gdragon los habían citado. Después de que Top saliera de la sala de entrenamiento, mandaron el mensaje y dejaron a Daesung y a Seungri solos porque ellos necesitaban saber que pasaba. Junto con Jae, iba Changmin y Junsu, pues los tres estaban juntos en el momento en que recibió el mensaje. Taeyang y Gdragon los esperaban en una mesa apartada, donde podrían hablar con tranquilidad sin ser molestados. La gente sabia de su competencia en las listas de ventas, pero también conocían la buena amistad que tenían fuera de los escenarios.

- Hae Rim ha mentido – Taeyang no les dio tiempo a que se sentaran.
- Lo se – respondió Jae con calma.
- ¿Qué lo sabes? – Changmin miraba a uno y al otro con asombro - ¿Qué es lo que sabes? ¿Y porque decís que Hae Rim ha mentido?

Jae suspiro y conto todo lo que el sabia. Al principio las caras de asombro de los chicos le hicieron gracias, pues en su momento, él puso la misma, pero poco a poco a Taeyang y a Gdragon le fueron cuadrando muchas cosas, como los silencios de Top, las continúas llamadas e incluso el no haber visto a Hae Rim en mucho tiempo.

- ¿Por qué haría Top algo así? – fue Gdragon el primero en hablar.
- No lo se aun – respondió Jae – es lo que intento averiguar.
- ¿Yoochun lo sabe? – pregunto Junsu que tampoco salía de su asombro - ¿Y Aya? Cuando os fuisteis a hablar en su fiesta de…
- Ninguno de los dos sabe nada – Jae suspiro cansado – y creerme cuando digo que estoy tentando a contarle la verdad a ambos para que dejen de portarse como críos, pero ahora no es el momento.
- En verdad, Aya esta con Siwon… - Changmin suspiro.
- ¿Están juntos? – pregunto Taeyang – pensé que solo eran rumores…
- No se cuales son los verdaderos sentimientos de Siwon – explico Jae con una sonrisa traviesa – pero Aya solo intenta huir de Yoochun y yo se lo he demostrado.
- ¿Qué has hecho? – pregunto Changmin.
- Déjalo – Junsu suspiro al ver la expresión divertida y triunfante de Jae – creo que prefiero no saberlo.
- De todas formas – Taeyang dejo el vaso en la mesa – es extraño que Top haga todo esto. Si ya no esta interesado en Aya, porque…
- Quizás si lo este – se aventuro Gdragon – puede ser una relación del tipo de ni contigo ni sin ti.
- Creo que la relación de Aya con él es directamente sin Top – Jae sonrió – creo que es mas bien de odio.
- Pero por lo que decir de Hae Rim también parece ya cansada de este juego – Changmin se cruzo de brazos - ¿Creéis que dirá algo?
- Top se encargara de que no hable y ella le hará caso – Taeyang suspiro – parece que Hae Rim si esta enamorada de él.
- Ambos están jugando un juego muy peligroso – dijo Jae – Hae Rim lo sabe y esta intentando pararlo antes de que alguien salga herido.
- ¿Qué vamos a hacer? – pregunto Junsu.
- De momento esperar – respondió Jae – ninguno esta listo para saber la verdad-

Aya paro en seco y no pudo evitar soltar una carcajada cuando vio a Yoochun caer al suelo con los patines. No se había hecho daño, pero seguro que durante unos días tendría un cardenal. El joven no estaba convencido de que fuera buena idea patinar con la nieve caída, pero había sido incapaz de negarse a los deseos de la joven. La miro molesto, pero enseguida sonrió. Se sorprendía con la facilidad que tenía la joven de hacer que se sintiera tranquilo y pudiera actuar con normalidad. Todavía no se podía creer que estuviera allí con el, pero cuando salió de casa decidió que no le daría mas vueltas y disfrutaría el tiempo que ella le estaba dando.

- Te dije que no era buena idea patinar – se quejo el.

Observo la mano que ella le tendía para ayudarlo a levantarse y la cogió. Sintió un estremecimiento por todo su cuerpo y tuvo que hacer un gran esfuerzo para no tirar de ella y dejarla caer para abrazarla. Apoyo la mano en el suelo y se levanto. Aya lo miro durante unos segundos para comprobar que realmente estaba bien y se pregunto si ella había sentido el mismo estremecimiento que él. La joven sonrió.

- No me gustaría ser la causante de que un idol se diera de baja por una caída con patines.
- Estoy bien – respondió el.

Aya se giro y continúo patinando. Yoochun no tardo en unirse a ella. Por suerte el parque se encontraba vacío, aunque Yoochun suponía que debían ser los únicos locos que se aventurarían a patinar un día como ese, pero Aya era así de impredecible y eso le gustaba de ella. Tenía una ventaja, y esta era que no debía preocuparse por que nadie los molestara.

Continuaron patinando un rato mas, en el que estuvieron hablando de cosas graciosas y Yoochun casi se cae de nuevo, provocando otro ataque de risa en la joven. El joven tenía la sensación de que todo había vuelto al principio, antes de que cometiera ese error que lo había cambiado todo. Deseaba volver a ser el mismo, no el integrante de un grupo de música.

- Descansemos – pidió ella sentándose en un banco y relajando los gemelos.
- Traeré algo de beber – Yoochun comenzó a patinar hacia la maquina pero se giro – no te muevas de aquí.

Aya lo observo alejarse y sonrió. Estar con Yoochun era como si pudiera alejar todos los problemas de su lado. Conseguía hacerla olvidar cualquier preocupación y que se sintiera la persona más importante del planeta. Se encontró preguntándose a si misma que ocurriría si se dejara llevar por sus sentimientos y la respuesta no le disgusto.
Su teléfono sonó y ella respondió rápidamente. Siwon se encontraba al otro lado de la línea. Había terminado el rodaje y quería pasar un rato con ella. Aya vio a Yoochun que regresaba con unas latas.

- Nos vemos esta noche para cenar – dijo Aya cogiendo la lata caliente que él le ofrecía – hasta luego.
- Si estas ocupada, puedo…
- Esta bien – Aya la abrió y bebió. Yoochun la observaba en silencio cuando ella bajo los brazos - ¿Qué ocurre?
- No puedo darte una respuesta – dijo de repente Yoochun – ha pasado el tiempo y sigo sin saber la verdad. No he podido hablar con Hae Rim, pero una cosa siempre he tenido clara. Nunca lo habría hecho de manera voluntaria. Eres muy importante para mí y lo ultimo que querría seria hacerte daño…. Sé que todo lo que diga ahora va a sonar como una excusa pero… En ese momento cortar contigo me pareció lo correcto. No quería que te vieras envuelta en ningún escandalo mediático de nuevo. Aun cuando no estamos juntos, siento la necesidad de protegerte.
- Chunnie…
- Sé que pedir perdón ahora no arreglara las cosas, pero…

Aya alargo la mano y acaricio la mejilla de Yoochun, que cerro los ojos y dejo que el contacto de la joven inundara todo su cuerpo. La joven sintió como si algo dentro de ella se hubiera derrumbado y se pregunto si se trataba del muro que había creado a su alrededor para protegerse.

La joven cerró los ojos por un segundo y luego los abrió para mirarlo. Aya se perdió en aquellos ojos oscuros mientras se decía que tenía que parar y que no podía volver a enamorarse de él, pero era muy tarde. Nunca había dejado de quererlo.

Yoochun acaricio el pelo de la joven y supo que renunciaría a todo por ella. Le daba igual todo lo demás, si ella no estaba a su lado, no podría ser feliz. Observo que ella se mordía el labio, intentando contener un impulso, el cual él no iba a reprimir esta vez. Paso su mano por la nuca de ella y la inclino hacia él. Su nariz todo la de ella y ambos sonrieron. Aya sintió los labios de Yoochun rozar lentamente los suyos y delineo con la punta de la lengua sus labios sensuales. Yoochun sonrió y la joven noto que una de sus manos bajaba hacia su cadera. Aya hundió los dedos en su pelo y sus labios volvieron a chocar con lentitud. La joven acerco mas su rostro y el acerco su cuerpo con pasión.

Aya mordió su labio ligeramente, cuando decidió que el beso había terminado. Le dio otro minúsculo beso… más tierno. Entonces Yoochun quiso proseguir, pero ella puso sus manos sobre su pecho y lo separo con lentitud, como obligándose a rechazarlo.

- Tengo que irme….
- Deja que te lleve – Yoochun se levanto con el rostro inexpresivo y ambos caminaron en silencio hasta el coche. Antes de entrar, Yoochun la giro y le clavo la mirada - ¿eres feliz con Siwon?

Aya suspiro, conto hasta diez y abrió los ojos. Vio la esperanza reflejada en los ojos de Yoochun, pero ella aun no estaba preparada para perdonarlo. Era cierto que estaba con Siwon, pero se trataba de algo físico y nada más. Quería decirle la verdad, pero no era capaz.

- Si – susurró reprendiéndose mentalmente por mentir así.
- Siento haberme dejado llevar – Yoochun rodeo el coche y entro – no volverá a pasar.

Ninguno hablo en todo el trayecto y cuando dejo a la joven en casa, Yoochun solo levanto la mano en señal de despedida y se marcho.

Hae Rim solto el bolso sobre la cama de la habitación de su hotel y se acerco a la ventana de la habitación. Todavia estaba impresionada por su descubrimiento y aunque parecía imposible, ahora cuadraban bastantes de las acciones de Top.

Despues de enviarle el mensaje, se dirigio al apartamento. Tenia la llave, por lo que el joven no se extrañaría de verla allí dentro. Como siempre, la casa estaba demasiado ordenada. Dejo las cosas en el sofá y paseo la vista por el salón. A diferencia de otras veces, en esta ocasión, la puerta de la habiacion estaba entreabierta. No recordaba haberla visto asi nunca. Todas las veces que había estado con el en ese apartamento, siempre había estado cerrada y nadie parecía poder entrar allí.

No pudo resistir la tentación y se acerco. Si Top nunca había permitido a nadie entrar allí, era debido a que ocultaba algo. Sabia que el joven podía aparecer en cualquier momento, pero la curiosidad podía con ella.

- ¿Qué tendrá aquí que no quiere que vea nadie?
Empujo la puerta y, aunque la habitación estaba en penumbras, pudo distinguir el corto pasillo de entrada y vio los pies de la cama. Frente a ella estaba la televisión, a la altura perfecta para poder verla desde todos los angulos. La ventana tenia la persiana echada y frente a esta, había una pequeña habitación. Pensó que podría ser el armario, pero lo localizo al lado de la puerta del baño. Se asomo y vio que se trataba de un pequeño despacho. Había una mesa sobre la que descansaba un ordenador y varias partituras. También había un sillón de lectura, una lámpara y una mesita baja con un libro sobre ella.

Por inercia se dirigio a la mesa del ordenador. Había fotos del grupo en la sala de ensayo y de algún concertó cuando empezaron. Las partituras estaban junto al teclado y había anotaciones en ella, por lo que se serian canciones en las que estaba trabajando. Abrió el primer cajón y vio varios sobres. Contenían fotos de Dbsk y Aya. Eran las que estaba utilizando para jugar su juego. Los había estado siguiendo y vigilando, pero si ya no estaba interesado en Aya, ¿Por qué seguir molestándolos? No parecía que allí hubiera nada que pudiera darle una pista, asi que continuo mirando las fotos distraídamente y luego volvió a guardarlas.

Se dirigio al sillón de lectura y cogio lo que había en la mesa. Lo que en principio parecía un libro, resulto ser el guion de una película. Le echo una ojeada rápida al guion y suspiro.
- ¿Qué tienes aquí que tratas de ocultar? – susurro para si misma.

El sonido de su móvil la asusto y el libreto cayo al suelo. Al otro lado se encontraba Top y le indicaba que llegaría en 10 minutos. Después de colgar, recogio el libreto y, al volver a colocarlo sobre la mesa, una foto cayo de su interior. Se agacho para recogerla y, al darle la vuelta, le sorprendio el contenido. Se trataba de una foto de Yoochun, en la que estaba solo. No sabia muy bien de cuando era, pero estaba realmente guapo.

Mientras dejaba la foto otra vez en su sitio, se paro en seco. Se giro de nuevo hacia la mesa del ordenador y abrió rápidamente el cajón. Volvió a observar las fotos. Al principio no se dio cuenta, pero en ese cajón había tres sobre. Conocía lo meticuloso que era Top con el orden y, aunque antes no lo noto, al volver a revisar los sobres comprobó el contenido de cada uno. El primero tenia fotos del grupo, el segundo de la pareja y en el ultimo sobre, solo había fotos de Yoochun. Miro el reloj. Top no tardaría en llegar, por lo que cogio un par de fotos como prueba y salio de la habitación. Ahora comprendia cual era el verdadero motivo por el que Top se portaba asi, aunque el descubrimiento le parecía imposible.

Pocos minutos después Top entro por la puerta y descubio a Hae Rim enviando un mensaje con el teléfono móvil. El joven cerro la puerta y se apoyo en la mesa frente a ella.

- ¿Qué haces aquí? ¿Qué quieres decir con que vas a confesar? ¿Sabes las consecuencias de eso?
- ¿Te has dado cuenta de que cuanto mas pase el tiempo menos creible se vuelve la historia? – Hae Rim se levanto – no hay visitas al medico, preguntan porque Yoochun no se hace cargo o porque tu no has dicho nada. Estoy harta de estar escondida… Ninguna de las dos compañías se ha puesto en contacto conmigo para saber como estaba. Hay demasiados rumores.
- ¿Eso es lo que te preocupa? ¿Qué nadie se ha hecho cargo de ti?
- Seung Hyun – suspiro ella – no se que intentas conseguir, pero debemos dejar este juego. Alguien va a salir muy mal parado.
- Pronto se acabara – respondio el para sorpresa de Hae Rim.
- ¿Qué quieres decir? Se supone que ya no están juntos, ¿no es eso lo que querias? No entiendo porque…
- Aun la sigue buscando – dijo Top molesto y en voz baja, aunque Hae Rim lo escucho pero no dijo nada. Top se levanto y se acerco a ella – ya he pensado lo que haremos contigo. Diremos q hubo problemas y… lo perdiste.
- Realmente estas loco. Haz lo que quieras, pero no pienso seguir con esto. Se acabo.
- Esta bien – sonrio el y un esclofrio recorrio el cuerpo de la joven – d todas formas ya no te necesito. Yo me encargare de todo.
- ¿Qué vas a hacer?
- Estas fuera, por lo que no tengo que responderte. Márchate, tu presencia me molesta.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Mar 31 Mar 2015 - 15:32

Capitulo 43: Love bye love

Leila entro en la habitación de Aya para dejar la ropa que había planchado. El ensayo había terminado antes de tiempo y, como los chicos parecían estar ocupados, decidio pasar el tiempo en casa. En la habitación se encontraba la joven hablando por teléfono y sentada en la cama, estaba Hyori leyendo una revista. Se preguntaba que estaban tramando las dos.

- Lo siento Siwon – estaba diciendo la joven al teléfono mientras paseaba por la habitación – realmente no me encuentro bien para salir. Dejemos la cena para otro momento. Si… de acuerdo… nos vemos en unos días… hasta luego.
- Es genial que te quedes en casa – dijo Hyori cuando la joven colgó – asi podemos hablar de lo que te ha contado Yoochun.
- No podía quedar con el…. No después de haber visto a Chunnie.
- ¿Te has visto con el? – pregunto Leila que estaba a punto de salir de la habitación.
- Esta mañana – sonrio la joven acercándose al armario.
- No te entiendo – suspiro su amiga sentándose al lado de Hyori – no entiendo que te aferres a una persona y a una relación que….
- Debo ser muy estúpida – sonrio Aya tristemente – pero es que no puedo evitarlo.
- Estas realmente loca.
- ¿Tu que harias? – pregunto la joven mirando la pulsera de su muñeca – si estuvieras en mi misma situación.
- ¿Te refieres a si…
- No es tan difícil de entender – salto Hyori – en el caso de que fuera Yunho.

Leila se quedo en silencio unos minutos y luego negó con la cabeza. La sola idea de perder a Yunho le molestaba demasiado, pero tampoco estaba segura de poder perdonarlo.

- Ademas – continuo Hyori – hay que tener en cuenta que es posible que no sepas la verdad.
- ¿Qué quieres decir? – pregunto Aya maquillándose un poco. Hyori desvio la mirada, señal de que algo ocultaba.
- Quiero decir… ¿no es extraño que no haya fotos de Hae Rim? No se la ha visto desde que salto la noticia.

Leila se preguntaba porque Hyori animaba la relación de ambos. Desde su punto de vista, con Siwon estaba bien y Top debía pensar lo mismo, porque ni se molestaba en fastidiarlo todo. Aun asi, tampoco podía negar lo extraño que era todo. Cuando Hyori y Seung Hee volvieron de hablar con Hae Rim parecían disgustadas y no quisieron decir nada. Tampoco comprendia porque le ocultaban a su amiga, que se habían encontrado con ella. Lo único que dijeron fue que Jae había pedido silencio.
Basandose en los hechos, si ella fuese Aya, ya habría matado a Yoochun y hubiera puesto tierra de por medio. También era cierto que Jae y los demás no los dejaban tranquilos, por lo que tampoco tenia opciones para olvidarse de el. Al final llego a la conclusión de que quizás, al igual que Aya, estallaría en cólera, pero una vez las cosas se calmaran esperaría una explicación.

- Sabes tan bien como yo que Chunnie no lo haría de manera voluntaria – estaba diciendo Hyori.
- Supongo que le habras pedido explicaciones y… - continuo Leila.
- No recuerda nada – suspiro Aya poniéndose el abrigo.
- ¿Dónde vas? – pregunto Leila.
- A dar una vuelta – en ese momento sono el móvil de Aya y también el timbre- debe ser Taeyang.
- ¿Qué vas a hacer si Siwon…
- Esta ocupado – sonrio Aya saliendo del cuarto y sus amigas detrás – el mismo me lo ha dicho y yo…. Necesito despejarme.
- No regreses tarde – sonrio Hyori y luego saludo a Taeyang que estaba en la puerta y Seungri en el coche – cuidármela.

Jae entro en el pequeño bar en el que había quedado. Detrás de el iban Junsu, Seung Hee y Hyori. Días antes habían quedado para cenar, pero ante el mensaje que Jae había recibido, ninguno quiso perderse la conversación que iba a tener lugar.
Se sentaron en una pequeña habitación privada que había sido reservada con anterioridad y, mientras esperaban, estuvieron hablando de cosas sin importancia.
Hae Rim entro pidiendo disculpas por el retraso. Pocos minutos después entraron los camareros con las bebidas que había ordenado para sus invitados. Se sento frente a Hyori y ladeo la cabeza a modo de saludo.

- Si no estuviera delante mia en este momento, no podría creer esto – dijo Junsu fijando la mirada en el estomago de la recién llegada – realmente es todo una locura.
- Tengo poco tiempo – sonrio Hae Rim – pero quiero saber como están ambos.
- ¿Ahora vas a preocuparte por ellos? – estallo Hyori – esto es increíble.
- Nunca quise hacerles daño y ya me he disculpado con…
- ¿Qué querias decirnos? – las corto Jae antes de que se mataran.

Hae Rim saco las fotos que había robado de la casa de Top y las coloco encima de la mesa. Sus acompañantes miraron las fotos y luego la miraron a ella. Hae Rim suspiro consciente de que no tenían ni idea de lo que quería decir.

- La mayoría son de Yoochun.
- ¿Quieres decir que su odio no es hacia Aya? – pregunto Seung Hee – ¿Odia a Chunnie?
- No exactamente – sonrio Hae Rim – Top tiene una habitación privada dentro de su apartamento – es cierto que Aya no es santo de su devoción, pero no odia a Yoochun. Mas bien es al contario.
- No comprendo – respondio Junsu.
- El motivo por el que Top se ha portado asi y, por el cual no quiere que estén juntos, es porque esta enamorado de Yoochun.

El silencio reino en el reservado. Hae Rim observaba como digerían la noticia y ninguno se atrevia a hablar. Jae, quien parecía darle vueltas a todas las cosas ocurridas, fue el primero en hablar.

- Lo que nos estas contando no tiene sentido…. ¿Qué le gusta Yoochun? Pero si nunca….
- ¿Alguna vez ha demostrado algo? – pregnto Hae Rim – con esa personalidad tan fría y calculadora que tiene no se puede saber lo que esta pensando.
- Pero si estuvo saliendo con Aya – dijo Hyori sin poder creérselo.
- Puede que lo hiciera para alejarla.
- En teoría le comenzó a gustar cuando la conocio en aquel concierto benefico – recordó Seung Hee.
- Quizás le gustaba Yoochun de antes - comento Jae – se dio cuenta del odio que se tenían en ese momento e intento separarlos porque la vio como una enemiga en potencia.
- ¿No te parece todo un poco rebuscado? - Pregunto Junsu – Ademas… ¿enemiga en potencia? Por aquel entonces no se podían ni ver.
- Estamos hablando de Top… - susurro Jae pensativo.
- Yo tampoco lo puedo comprender – dijo Hae Rim – pero os aseguro que es asi.
- Necesito mas pruebas – dijo Hyori – no podemos creer solo en tu palabra.
- Tendras que conformarte con esto – dijo Hae Rim – ha decidido darme carpetazo. Seguira el solo.
- ¿Seguir? – pregunto Junsu.
- Esta planeando algo mas. Estaba murmurando que a pesar de todo lo que había hecho, Yoochun seguía buscándola – ante el silencio de los demás continuo - ¿ya habéis hablado con Yoochun?
- Todavia no – respondio Junsu – pero esto se esta volviendo demasiado complicado, deberíamos decírselo ya a…
- Yo hablare con el – dijo Hae Rim – si lo escucha de mi…
- No – respondio Jae – no podemos.
- Lo que no podemos hacer es dejar que siga pasando el tiempo y que estén cada vez mas distanciados – djo Hyori mirando a Jae – si ambos conocen la verdad, podrán protegerse el uno al otro.
- Aya esta con Siwon. No puede alejarse de Yoochun, pero no podemos tampoco interferir en la relación de ambos – Seung Hee parecía comprender la línea de los pensamientos de Jae.
- Tampoco podemos dejarlos en la ignorancia mas tiempo – Junsu miro a Jae y luego a Hae Rim – teneis que hablar con el.
- ¿Y quien va a hablar con Aya? – pregunto Seung Hee
- Dejemos que lo decida Yoochun – respondio Jae después de un rato de silencio. Luego miro a Hae Rim – gracias por compartir la información.
- Solo quiero ayudarles – Hae Rim bajo a mirada y parecía arrepentida – realmente lmento mucho todo esto y me gustaría poder arreglarlo.
- Dejanos uno días para pensarlo – Jae se levanto – te volveré a llamar en unos días.

Taeyang entreabrió la puerta de la habitación y dejo pasar un poco de luz. En el interior de la habitación todo estaba tranquilo y sobre la cama, la persona que allí se encontraba, apenas se movio cuando la luz le dio en la cara.
Aya dormia tranquilamente. Llevaba varios días saliendo de fiesta con los chicos y por las noches, se quedaba en casa de Taeyang. Habían terminado de rodar la serie y Siwon había salido de gira con el grupo. Las chicas, también estaban fuera promocionando, por lo que estaba sola. Le había pedido quedarse en su casa hasta que las chicas volvieran. El, no fue capaz de negarse y además, no le molestaba tener compañía en casa.
Se acerco a la cama y la llamo suavemente. Ella abrió los ojos lentamente y lo miro adormilada.

- Perdona que te moleste, pero han venido a verte – ella lo miro sin comprender – me marcho, tengo cosas que hacer. Levántate y habla con el.

¿Hablar con el? Se pregunto Aya mientras Taeyang subia la persiana y ella se arreglaba un poco el pelo. Al salir al pequeño salón, vio como Taeyang cerraba la puerta después de despedirse y ella se encontraba a Yunho sentado en el sofá esperando. Ella lo miro sorprendida. Esperaba encontrarse con Changmin e incluso con Jae, pero ¿Yunho?

- Si que estas sorprendida de verme aquí – dijo el con una sonrisa – Jae me dijo donde encontrarte.
- ¿Ha pasado algo? – pregunto ella – es extraño que tu me busques.
- No es nada de eso. No tienes que preocuparte. Digamos que tengo el dia libre. Cambiate de ropa y vámonos.
- ¿Irnos? – ella lo miro con desconfianza - ¿A dónde?
- No te preocupes. No soy como Jae y no planeo ningún tipo de encerrona. Se prodria decir que es como una cita.
- ¿Una cita? ¿Contigo?
- ¿No te parezco lo suficiente atractivo? – bromeo Yunho.
- No quise decir eso… - susurro ella cortada.
- Cambiate de ropa y vámonos. Necesito que me ayudes en una cosa.

Ella volvió a entrar en la habitación y salio después de un rato. No estaba muy segura de lo que su amigo planeaba, pero lo cierto era que no tenia nada que hacer. Yunho la llevo a un enorme centro comercial y antes de salir del coche, se puso una gorra y unas enormes gafas de sol. Aya no pudo evitar preguntarse como podían pasar desapercibidos solo con eso.

- ¿Qué hacemos aquí? – pregunto Aya mientras se cerraban las puertas del ascensor.
- Te dije que seria como una cita – respondio el joven, pero Aya volvió a mostrar cara de desconfianza, lo cual le hizo reir – vamos, ya te he dicho que no soy como Jae. Solo es… Leila y las chicas dijeron que estabas… ¿confusa?
- ¿Confusa? – las puertas del ascensor se abrieron en la primera planta del centro comercial y Yunho la empujo fuera del ascensor – no… no estoy confusa.
- Ellas solo están preocupadas – camino al lado de ella – se que no soy Changmin y que… quizás con el fuera mas sencillo hablar… incluso con Jae, pero quiero ayudarte y comprender lo que piensas.
- ¿Comprenderme? – respondio ella cogiendo un par de gafas de una tienda – todo se volvió demasiado incomprensible hace mucho tiempo. Quizás si estuve confusa, pero estos días he estado pensando ello y he tomado una decisión.
- ¿Una decisión? – pregunto Yunho – antes de que me la digas, quiero decirte algo. Yoochun realmente no sabe que paso. Se podría decir que Jae ha estado presionando, pero yo he estado a lado de Chunnie. El realmente…
- Me marcho de Corea – le interrumpio Aya. Continuo avanzando, pero al ver que Yunho se quedo parado en el sitio se giro y sonrio – estoy cansada de todo esto. Ni Yoochun ni yo nos merecemos seguir haciéndonos daños.
- ¿Realmente crees que poner tierra de por medio solucionara las cosas? – pregunto el joven - ¿Quién mas lo sabe?
- Eres el primero en saberlo. Sin embargo, te pido que de momento no digas nada. Jae y las chicas pondrían el grito en el cielo e intentarían convencerme de lo contrario. Quiero decírselo cuando ya no haya marcha atrás.
- ¿Estas segura?
- Creo que si – sonrio ella tristemente – creo que es la decisión adecuada
- Entonces con mas motivo necesito tu ayuda. Como dije, puedes pensar en esto como si fuera una cita. Te comprare lo que quieras, será mi compensación por levantarte y tu me ayudaras en algo.
- ¿Con que?
- Después de comer te lo dire – Yunho paso su brazo alrededor de los hombros de ella – ahora, vamos de compras.

Jae miraba fijamente el teléfono que estaba sobre la mesa. Seguia meditando sobre si llamara Hae Rim y descubrirlo todo o dejar pasar un poco mas el tiempo. Por muchas vueltas que le daba, no conseguia creérselo ni verle el sentido. ¿A Top le gustaba Chunnie? ¿Cómo había comenzado semejante locura? ¿Cómo se lo iba a explicar a Yoochun?

- El móvil no va a saltar de la mesa por mucho que lo mires – Changmin había colocado una taza frente a el y luego se sento a su lado. El joven no necesitaba preguntar que pasaba, le bastaba con una mirada - ¿Qué ha pasado ahora? No me hagas emborracharte para sacarte la verdad.
- ¿No vas a perdonarme por lo de aquella vez? – sonrio Jae.
- Suéltalo ya.
- Hae Rim no esta embarazada – dijo Jae sin rodeos. Espero unos minutos para que su amigo pudiera asimilar la confesión antes de continuar – y además, todo fue planeado por Top. El… el esta enamorado de Yoochun.
- ¿Qué? ¿Cómo.. – Changmin lo miro completamente alucinado - ¿todo esto se ha desatado por celos?
- Eso parece. Estoy pensando en la forma de decírselo a esos dos
- Díselo sin rodeos y a los dos a la vez, para que luego puedar dejarlos solos y asi ellos puedan…

Yoochun entro acompañado de Junsu. Ambos habían ido a por unas partituras. Jae cogio rápidamente la taza y se bebio el café quemándose la garganta. Changmin carraspeo, no muy seguro de si echarse a reir. Los recién llegados lo miraban como si esuviera loco.

- ¿Dónde esta Yunho? – pregunto Yoochun ignorando a Jae.
- Parece ser que tenia una cita – dijo Changmin.
- ¿Una cita? – Junsu cogio un bolígrafo – Leila esta con las chicas… ¿Con quien…
- Hay mas personas en el mundo a parte de Leila – Yoochun se dejo caer en el sofá que había en la habitación y se coloco la gorra sobre la cara – avisadme cuando regrese.
- ¿Vas a dormir? – pregunto Changmin
- He pasado mala noche.
- ¿Por alguien en especial? – susurro Jae poniéndose a su lado. Ante la mirada asesina, sonrio y lo levanto – tenemos que trabajar, este Yunho o no.

Yunho sonrio ante la cara de sorpresa de Aya. La joven lo había seguido hasta una de las plantas superiores del centro comercial, sin estar muy segura de a donde se dirigían. Suponía que iba a ser un regalo para Leila, ¿para que otra razón iban a estar allí? Pero no imagino que se trataría de algo tan importante, ni que contara con ella para algo asi.

- Leila se caera muerta cuando vea el regalo – Aya estaba sentado frente al joven tomando un café – ojala pudiera ver su cara. ¿Cuándo se lo vas a dar?
- No lo se aun – respondio el joven – ya sabes que nuestras agendas no están muy sincronizadas, ai que lo tengo un poco difícil… quizás en vacaciones.
- Exijo que me escribas o me llames para conocer su reacción – sonrio Aya.
- Podrias verla tu misma… si te quedaras.
- La decisión esta tomada y no hay vuelta a atrás.

Yunho recibió una llamada de Jae. El joven estaba molesto porque no había aparecido en toda la mañana. Después de disculparse y de comentarle que estaba con Aya, Jae se autoinvito a comer. La joven sonrio ante la cara de Yunho.

- Te hare compañía hasta que llegue, pero no me quedare a comer. Tengo… cosas que hacer.
- ¿Tienes miedo de que venga con Yoochun? Parecéis críos con este juego del gato y el raton.
- No tiene que ver con el – respondio la joven – es que estoy ocupada.

Yunho no insistió mas, pues ella no parecía dispuesta a ceder. Sonrio y alargo la mano para indicarle el camino y seguir comprando.
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Re: Always keep the faith (dbsk) +18

Mensaje por Ayame el Mar 31 Mar 2015 - 15:35

Capitulo 44: Toki wo tomete

Pasada una media hora, Jae llamo a Yunho, indicando que estaban aparcando. El joven estaba molesto porque había decidido saltarse los ensayos sin avisarlos, así que habían acordado vengarse teniendo el que pagar la comida de todos. Yunho se disculpó de nuevo y le indico que los esperaba en el restaurante que estaba en la parte más alta del centro comercial. Aya apuro los últimos tragos del refresco y se levantó.

- Esperare a que suba para despedirme. Creo que si me voy sin decirle nada, no me dejara tranquila.
A los pocos minutos, apareció Jae acompañado de Junsu. Ambos charlaban animadamente y saludaron con una amplia sonrisa. Junsu se sentó al lado de Yunho y comenzaron a mirar las partituras que el joven había traído. Jae miro a Aya que cogía las bolsas y se alejaba hacia el ascensor.
- ¿Por qué no te quedas?
- Lo demás suben ahora. Chunnie y Changmin están aparcando.
- Me marcho. Estoy ocupada.

Sin ni siquiera mirar atrás, la joven entro en el ascensor y pulso con tanta fuerza el botón para bajar, que pensó lo rompía. Escucho la voz de Yunho llamándola mientras se cerraba la puerta, pero no conseguiría que cambiara de opinión. Mientras esperaba a que bajara el ascensor, reviso las compras que había hecho y se dio cuenta de que le faltaba una bolsa. Posiblemente por eso la llamaba el joven. Le envió un mensaje de texto. Volvería a subir y, con un poco de suerte, no tendría que encontrarse con Yoochun. El ascensor se abrió y frente a ella estaba Changmin. La saludo y espero a que ella bajara, pero esta negó con la cabeza.

- Tengo que volver a subir. Me he dejado unas cosas – Changmin se puso al lado de ella cuando pulsaba el botón para volver a subir. Estuvieron unos segundos en silencio, hasta que ella pregunto - ¿Y Yoochun?
- Recibió una llamada. Supongo que enseguida subirá. ¿Por qué no te quedas con nosotros?
- ¿Por qué todos me hacéis la misma pregunta? – suspiro ella – estoy ocupada.
- ¿En qué? – pregunto el joven con curiosidad – la serie termino, Siwon no está aquí y las chicas tampoco. ¿A dónde vas a ir?
- Pareces mi padre – sonrió ella y luego suspiro – conozco a más gente. No todo gira entorno a los que has nombrado.
- No puedes engañarme – Changmin salió del ascensor y se paró en el descanso antes de entrar al restaurante – te conozco. Estas huyendo.
- ¡Claro que no! – se defendió ella – solo estoy…
- Tienes suerte de que estemos los dos solos – el joven mostro una sonrisa traviesa y saco el móvil del bolsillo – puedo llamar a Yoochun en este momento y retenerte hasta que el venga.
- ¡No serás capaz! – lo miro molesta – Min oppa, no lo hagas por favor.
- Hace tiempo que no estamos juntos – contesto el guardando el móvil – no te estoy pidiendo que te cortes una mano, solo que comas con nosotros.
- Sabe mejor que nadie que me gusta estar con todos vosotros y que también me gustaría quedarme...
- ¿Pero?
- No puedo… yo aún no…

Yunho apareció en ese momento con la bolsa en la mano. Ella la cogió y volvió a llamar al ascensor. Sin embargo, Changmin no parecía dispuesto a perder y, cogiéndola de la mano, la arrastro hasta la mesa. Jae y Junsu los miraron con curiosidad. Ella se disculpó en su susurro e intento marcharse, pero al girarse vio entrar a Yoochun hablando con Yunho. Se libró del agarre de Changmin y salió casi huyendo de allí. Debía mantenerse firme en la decisión que había tomado, peo estando junto a él, ¿Cómo iba a poder lograrlo? Además, ¿Por qué estaba tan condenadamente guapo hoy? Solo lo había mirado unos segundos, pero parecía haber sido tiempo suficiente para provocarle todo tipo de sensaciones.

- Aya – se giró para descubrir que Changmin la había seguido. La miraba fijamente y ella sabía que podía leer a través suyo - ¿de qué tienes miedo?
- Min oppa… - susurro ella dándose por vencida – no es miedo… está bien, lo reconozco. Estoy huyendo de él. ¿Sabes lo difícil que es estar a su lado y no poder tenerlo?
- ¿Él te ha dicho que te alejes? Nunca será capaz de hacerlo. Está esperando alguna reacción de tu parte para…
- Le quiero – dijo en un susurro que a Changmin le costó escuchar – me gusta tanto que cuando lo tengo cerca apenas puedo respirar, pero… no puedo estar con él. Ahora él va a tener un bebe y esta Hae Rim y…
- ¿Se lo has dicho?
- ¿Cómo quieres que se lo diga? No solo Hae Rim, también esta Siwon. Ahora mismo nos separa un abismo inquebrantable. Sé que él me extraña y yo también a él pero…. Debemos de seguir fingiendo que somos fuertes.

La puerta del ascensor se abrió y ella entro mirando con tristeza a su amigo. Comprendía lo que Changmin quería decir y ella no podía negar lo evidente, pero aun así se preguntaba porque seguía torturándose así. Lo más fácil era lanzarse a sus brazos sin importar nada más. Ella sabía que Yoochun la esperaba, no hacía falta que Changmin se lo dijera. Aya lo noto en aquel beso que se dieron en el parque, donde sin decir ni una palabra desarmo los muros donde se había encerrado y la volvió a conquistar con solo una mirada. Incluso le perdonaba lo ocurrido.

- ¿Por qué no elijo el camino fácil? – susurro para sí misma como reflexión final.

Se dirigió a la salida del centro comercial. A diferencia de esa mañana, ahora había mucha más gente y le costaba un poco avanzar. Haber confesado la verdad a Changmin, parecía haberle quitado un peso de encima, tanto que se encontraba debatiendo entre irse o quedarse.

Alguien tomo la decisión por ella. Se encontraba caminado fuera del edificio cuando alguien agarro su mano y la giro. Se encontró a Yoochun frente a ella. Ni siquiera intento resistirse cuando el tiro de ella hacia un pequeño parque alejado y tranquilo. No quería alejarlo y tenerlo cerca, le ayudaba a sentirse segura cuando estaba tan perdida.

Caminaron hasta estar lo bastante lejos de posibles miradas y donde pudieran hablar tranquilos. Se sentaron uno al lado del otro sin atreverse a hablar o a mirarse. Yoochun se había movido por impulso ante una palabra de Changmin. “Síguela” fue lo único que le dijo cuándo se acercó para preguntar que le pasaba. Esa simple palabra basto para que el siguiera la orden.

- Tal vez… no sea el momento – comenzó Aya insegura – quizás debí decir esto hace mucho y sé que te he estado poniendo excusas y…
- ¿Vas a ser sincera? – pregunto Yoochun mirándola fijamente por primera vez – porque realmente necesito que lo seas.
- Debería irme – Aya volvió a echarse para atrás. Tenía miedo de la reacción que pudiera causar sus acciones y palabras.
- ¿Por qué? ¿Por qué deberías irte?
- Porque te mereces ser feliz y yo… también necesito serlo.
- Mírame a la cara y dime que no me quieres – Yoochun, ante la indecisión de ella, pensó que lo mejor era echar todo el valor que tenía – dilo de manera sincera y desaparece para siempre. No volveré a molestarte.

Aya desvió la mirada al suelo. Era ahora o nunca. Yoochun le daba la oportunidad de decidirse. Una simple palabra podría llevarla directamente al infierno o por el contrario, agarrarse a él para no soltarlo jamás. Cerró los ojos sabiendo que se arrepentiría toda la vida de la decisión que había tomado, pero no podía hacer otra cosa. Lentamente los abrió, fijando la mirada en la de él. Sabía que él se daría cuenta de que mentía. La conocía lo suficiente para ella. Ella sabía que en su mirada o en un altibajo de la voz se delataría, pero llegados a ese punto, le daba igual. Aun así, lo más calmada que pudo, le dio su respuesta.

- No te quiero.
- ¿Dónde has aprendido a mentir así? – Yoochun le acaricio la cabeza - ¿Por qué te empeñas en hacernos daño?
- Quizás he prolongado con excusas esta conversación – comenzó ella notándose la inseguridad en la voz – lo que sentía por ti ya no existe y aunque tengo buenos recuerdos, no podemos seguir hiriéndonos el uno al otro. Y sé que…
- Déjame comprobarlo…. Demostrarte que estas mintiendo.

Aya trago saliva y comenzó a palidecer pensando en cómo salir de esa situación. Aquello se estaba saliendo se su control y tenía que volver a llevarlo a su terreno lo más rápidamente posible. Yoochun la miro sin decir nada, consciente de todas las dudas que le pasaban a ella por la cabeza. Se inclinó hacia delante para besarla y ella contuvo la respiración. Puso las manos sobre el pecho de el para frenarle pero Yoochun se las cogió, las llevo lentamente detrás de su cuello y la beso con dulzura. A los pocos segundos rompió el beso.

- Se lo que vas a decirme, pero tú todavía me quieres… aunque intentes ocultarlo. No puedes mentirme. No voy a permitir que una mentira nos separe. No entiendo porque estamos dando vueltas a ciegas y te empeñas en alejarte de mí. Haces que me sea imposible alcanzarte y yo… no sé qué voy a hacer sin ti. Ahora… vuelve a mirarme a los ojos y dime que no me quieres.

La miraba de una manera que ella no había visto en mucho tiempo, lleno de decisión y seguridad. Era una mirada intensa y comprometida. Luego, la beso de nuevo, tomando su rostro entre sus manos, grandes y masculinas, acariciándole la mejilla, la mandíbula y bajando hasta el cuello.

Aya sentía como temblaba y apenas se atrevía a deslizar la mano por la nuca de él. Había deseado tanto tiempo besarlo que ahora no sabía qué hacer y se notaba la respiración acelerada. Intento calmarse y para ello, acaricio el cabello de Yoochun con cario. El rompió el beso y le lanzo una sonrisa que no había visto en mucho tiempo y que a ella tanto le gustaba.
- No mientas más y tampoco te reprimas - susurro el.

La joven respiro para tranquilizarse y se separó de él. Se repetía a si misma que la decisión estaba tomada y no había marcha atrás.

- Chunnie… no puedo… no debemos hacerlo… Siwon… el sigue siendo mi…
- Te daré tiempo – dijo el levantándose y ayudándola con las bolsas – no importa lo que tardes. Estaré esperando por ti.
Era tarde, pero Top sabía que en el edificio al que se dirigía, le estaban esperando. Los paparazzi siempre estaban hambrientos de noticias y él les iba a dar una carnaza muy interesante. Aparco el coche y subió al ascensor. Mientras esperaba a llegar al piso, iba pensando en cómo decirlo para que fuera lo más impactante posible.

Seguía pensando que la culpa de todo era de Aya y, por lo tanto, era ella la que iba a salir peor parada. A pesar de estar seguro de que jamás seria correspondido por Yoochun, tampoco podía permitir que estuviera con ella… simplemente no podía permitirlo.

Abrió la puerta del despacho y frente a él, se encontraba un joven con gafas, que lo miraba sonriendo. Se conocían desde hacía tiempo. Él ha había pillado en un escándalo y, para comprar su silencio, le había prometido facilitarle información de primera mano. Además de ser el primero que se enteraba de todo lo que pasaba en el mundo de los famosos. Gracias a ello su editorial había prosperado mucho.

- ¿Cuál es la noticia que me traes?
- Es sobre Park Yoochun – respondió el.
- Ese chico no tiene nada interesante. No se mete en problemas – respondió el intentando leer su mente con la mirada – además, su discográfica es muy poderosa y no podremos sacar nada sin que lo paralicen.
- Esta vez te equivocas – Top sonrió y le entrego un sobre.

El joven la miro durante unos segundos más y después, abrió el sobre. En el interior solo había cuatro fotos. En ellas se veía a Yoochun acompañado de una joven, pero en las dos primeras fotos no se veía bien. En la tercera y cuarta sí. Aunque tenía rasgos asiáticos, se notaba que no era del continente.

- ¿Quién es?
- ¿Es que has estado ausente de todo? – Resoplo el molesto – estuve con ella hace tiempo. No es famosa, pero te puedo dar todos los detalles de ella.
- ¿Qué quieres conseguir con esto? No entiendo cómo te benefician los rumores. Tú, al haber estado con ella, entras dentro del escándalo. No solo dañas la imagen de Yoochun, también la tuya.
- Intentaras que me vean como el inocente que ha sido traicionado por su novia y su… amante – sonrió el – dejo el titular tu elección. Ah!, otra cosa, Hae Rim ha perdido él bebe….
- No se… Teniendo en cuenta que nunca estuvo embarazada…. Además, necesito alguna declaración de ella para hacerlo más creíble. – Dijo el joven tras pensarlo unos minutos – no me convence. La discográfica es muy poderosa, no quisiera tener problemas con ellos.
- Invéntate la declaración de Hae Rim, no tendrás problemas – el abrió la puerta para marcharse – tu solo haz el trabajo.

Hyori se encontraba terminando de ducharse en el camerino. Había sido un día muy duro de trabajo. Primero habían participado en un programa de variedades y por la noche habían dado un pequeño concierto. No le disgustaba su trabajo, pero a veces se hacía demasiado pesado y le entraban ganas de dejarlo todo y volver al anonimato del baile. Salió de la ducha y se sentó en el sofá donde Seung Hee estaba mirando las noticias. Frente a ellas, Leila y Sun Hee estaban jugando a un juego de móvil. Se giró al escuchar el sonido del suyo y vio que se trataba de un mensaje de Junsu. Le decía lo mucho que la echaba de menos y deseaba que el tiempo pasara más deprisa.

Lo cierto es que iba a ser una semana de locos, pues tenían la agenda repleta. Lo que más le molestaba era haber dejado sola a Aya en casa. Sabía que iba a estar bien, pero temía que las dudas que estaba teniendo, la terminaran de volver loca… Aunque pensándolo bien quizás eso era lo que necesita. Un empujo para cometer una locura. Seguía estando en contra de la decisión de Jae de no decirle nada a ninguno de los dos y, aunque había lanzado alguna indirecta, no parecían haber logrado su objetivo.

A ninguna de las chicas les gustaba mantener secretos entre ellas y, al igual que Hyori, no les parecía bien, que Aya no supiera la verdad. La única que parecía ver con buenos ojos la relación con Siwon era Leila, pero se cuidaba de no comentarlo para no desatar una guerra entre ellas. Aun así, también pensaba que era mejor decirlo que estar en la ignorancia.

- Estoy cansadísima – bostezo Sun Hee – solo quiero llegar al hotel y tirarme en la cama a dormir.
- Mañana también será un día muy largo – suspiro Seung Hee mirando la agenda – creo que no seré capaz de conseguirlo.
- Estamos a mitad de semana – intento animarla Leila – solo unos días más y seremos libres y podremos descansar.
- Aun así… los programas de variedades son agotadores.
- También son divertidos – respondió Hyori mirando su móvil que acaba de sonar. Tenía un mensaje de Jae. A medida que iba leyendo, la sonrisa se dibujó en su cara.
- ¿Qué ocurre? – pregunto Sun Hee con curiosidad.
- Jae ha decidido contárselo a los dos – respondió Hyori leyendo el mensaje de nuevo – parece ser que ha ocurrió algo importante, pero que es muy largo de contar por mensaje. Dice que va a esperar a que volvamos para ayudarle con el tema.
- ¿Qué puede haber ocurrido? – incluso Seung Hee sentía curiosidad – aun así me alegro de que por fin una buena noticia llegue para esos dos.
- Ya veremos cómo se lo toma Aya – respondió Leila levantándose – será una noticia impactante… Ahora estoy más ansiosa de que llegue el final de semana.
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Ayame
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Mensaje por Ayame el Mar 31 Mar 2015 - 15:37

Capitulo 45: Nothing`s over

Jae bajo la ventanilla del coche preguntándose qué narices pasaba. La puerta de la empresa se encontraba llena de periodistas, intentando interrogar a todo el que pasaba. ¿Quizás habían descubierto alguna relación oculta? Con tantos grupos famosos en la empresa, lo extraño era que no se formara este alboroto más a menudo. Su móvil recibió un mensaje y después de un rápido vistazo, respondió.

A los pocos minutos, alguien abrió la puerta del coche y se sentó a su lado. Yoochun había aparcado unos metros detrás de él. También se preguntaba qué era lo que podía estar pasando. Lo cierto era que tenía un mal presentimiento, pero no podía llegar a imaginar el porque.

- ¿Qué crees que ocurre? – pregunto después de unos minutos de silencio.
- He intentado hablar con Yunho. Hoy teníamos una reunión pero comunica. Tendríamos que estar ya dentro.
- No creo que los demás hayan llegado, quizás solo Yunho está dentro…. ¿Deberíamos intentar pasar?
- Creo que sería una locura – respondió Jae y señalo una furgoneta negra – no somos los únicos inquietos. Parece que ellos tampoco se atreven entrar.

Jae respondió al móvil que había empezado a sonar. Yoochun estaba ahora más intrigado. Las chicas estaban de gira y Super Junior estaba fuera del país, por lo que no podría tratarse de Aya y Siwon. Sin embargo, al mirar a Jae, comprendió enseguida que la noticia iba con ellos. ¿Es que nunca iban a poder tener un minuto de calma?

- Lo tengo a mi lado – decía Jae – si…. No te preocupes…. Yo me ocupo de todo. Vale… te paso con él.

Yoochun cogió el teléfono mientras Jae arrancaba el coche. Se había quedado muy serio y callado, cosa bastante extraña en él. Estaban saliendo del aparcamiento, cuando los periodistas notaron que el coche se movía y comenzaron a correr hacia ellos. Por suerte, Jae fue rápido y no pudieron perseguirlos.

- Yunho – Yoochun se puso el teléfono en la oreja - ¿Qué esta….
- Necesito que estés lo más calmado posible…
- ¿Esto es por Aya? ¿ Nos vieron el otro día? Hemos estado hablando, pero nosotros no…
- No tiene que ver con ella… directamente. El presidente va a mediar en esto. Esta vez no podemos solucionarlo solos. No debes venir a la empresa en este momento.
- ¿Qué está pasando? – Yoochun miro a Jae, que seguía en silencio y con la mirada fija en la conducción.
- Vale… Chunnie… escúchame y mantén la calma – Yunho parecía coger aire antes de hablar – alguien ha fotografiado a Hae Rim. Se encuentra en Corea y ella… ella..
- ¡Me estas poniendo nervioso! –exclamo Yoochun - ¡Habla de una vez!
- Dicen que ha perdido el bebe.

El silencio reino en ambos lados del teléfono. Las palabras de Yunho habían caído como una gran losa. Yoochun creyó escuchar a Yunho decir algo más, pero el teléfono se resbalo de sus manos y él se las llevó a la cabeza. ¿Qué iba a hacer ahora? Todavía estaba haciéndose a la idea de lo que había ocurrido. Le había dicho a Aya que la esperaría pero…. ¿Cómo iba a dejar ahora Hae Rim así? Se encontraba perdido y no sabía muy bien cómo debía continuar. Había sacrificado su relación con Aya para nada, ya que Hae Rim no haba estado interesada en ponerse en contacto ya ahora, salía esa noticia. ¿Para que habían dado tantas vueltas? ¿Para que habían sacrificado tanto?

Jae conducía en silencio y miraba de reojo a su amigo, que parecía seguir en shock. Le pidió a Yoochun que recogiera el móvil, no muy seguro de que lo hubiera escuchado. Sin embargo, este se agacho en silencio y le devolvió el teléfono. Realizo una marcación rápida y alguien respondió al otro lado.

- ¿Qué ha pasado? – pregunto el joven – te dije que esperaras unos días pero… ¿Qué no has sido tú? ¡Espera! Dijiste que él estaba tramado algo… debe ser esto. Vamos a reunirnos. Si… de acuerdo… te veo allí en media hora… ¿Yoochun? Esta… asimilando la noticia. Dale unos minutos… No puedo soltarle otra bomba en su estado.

Jae colgó el teléfono y volvió a mirar a su amigo. Estaba con la cabeza agachada y mirándose las manos. Se preguntaba que estaba pasando por su cabeza en ese momento.

- Aya – susurro al fin y luego levanto la cabeza - ¿Dónde está? ¿Ya lo sabe?

Changmin colgó el teléfono y volvió a sentarse en la mesa frente a Aya. La joven había quedado con él para desayunar. Con el conseguía poner en orden sus ideas, porque la escuchaba en silencio. Además, después de todo lo ocurrido, lo consideraba más que un amigo. Era casi como un hermano.

- Se ha suspendido la reunión – dijo de manera calmada – soy totalmente tuyo.
- Me pregunto qué diría Sun Hee ante esa frase – dijo Aya con una sonrisa.
- ¿Qué quieres hacer? – pregunto Changmin – la reunión era lo único que teníamos para hoy… te propongo apagar los móviles y desaparecer un par de horas.
- ¿No pasara nada si lo apagas? – pregunto ella divertida. Changmin lo apago y se lo mostro. Ella lo puso en silencio – no creo que sea buena idea que estemos incomunicados. Y en cuanto a que hacer…. ¿Recuerdas el circuito de motos? Vamos a dar un par de vueltas.

Después de una pequeña discusión sobre quien pagaba el desayuno, se dirigieron hacia el circuito. Comprobaron que estaba un poco concurrido y no parecía buena idea que Changmin fuera descubierto. Sin estar muy seguros de que hacer, Changmin decidió pasar por un pequeño barrio que estaba en las afueras de la ciudad. Allí había una pequeña propiedad que pertenecía a unos familiares del joven. Se trataba de una pequeña casa rural que el joven estaba remodelando.

- Solo vengo en mis días libres – explico entrando por la puerta y abriendo las ventanas – Sun Hee ha venido un par de veces a ayudarme.
- Esto es… - Aya miro a su alrededor – es una casa tradicional preciosa.
- Dicen que es buena idea invertir en algo – sonrió Changmin – me gustaría abrirlo como hotel. Hemos terminado de arreglar la planta baja y ahora estamos con la superior… te he traído porque quiero pedirte ayuda.
- ¿Ayuda? – Aya miro la herramientas en una esquina cerca de la puerta - ¿no pretenderás que me ponga a…
- No – Changmin se echó a reír – llevo días pensando en cómo pedirte que seas mi decoradora. Pero estas tan ocupada con todo que…
- ¿Realmente puedo? – pregunto ella moviéndose por la estancia principal e imaginando como colocaría las cosas.
- Ahora mismo no estas ocupada no?.... seria genial que pudieras hacerlo.
- Claro que si – sonrió ella.

Changmin se mantenía en silencio mientras ella le iba explicando cómo colocaría las cosas. El teléfono de la joven vibraba, pero ella estaba tan distraída que no le presto atención. El chico había conseguido su objetivo. Distraerla para calmar un poco las aguas antes de decirle la verdad.

Yunho y Junsu estaban sentados frente a la mesa del director de la empresa. Yunho había terminado de hablar con Changmin, que parecía haber entretenido a la joven, pero se preguntaba cuanto tiempo conseguirían mantenerlo oculto. No solo había saltado la noticia de que Hae Rim había perdido él bebe, también que Yoochun se estaba viendo con una chica. Yunho seguía preguntándose que habían hecho mal para sufrir este cumulo de ataques y se preguntaba que lo causaba y quien los perpetraba.

Junsu estaba en contacto con Jae. Yuhno aún no sabía nada de lo que había ocurrido en los últimos días y Junsu iba a aprovechar esta noticia de Hae Rim para decirle la verdad.
“También díselo al presidente” Le había escrito Jae en un mensaje: “Necesitamos toda la ayuda posible”.

- Esto es una locura – suspiro Yunho.
- Cuando el presidente venga, tengo que contaros una cosa a los dos – el teléfono de Junsu volvió a sonar. Después de unos minutos de conversación, colgó – Jae va a hablar con Hae Rim. Yoochun está con él.
- ¿Qué van a hablar con Hae Rim? – Yunho intentaba adivinar que pasaba – Su… ¿Cómo es que Jae sabe dónde está Hae Rim?
- Pronto conocerás a verdad. Solo tienes que esperar un poco más.

Volvieron a quedar en silencio y pocos minutos después entro el presidente. Después de entrar en el despacho, se sentó en la mesa. Junsu y Yunho se encontraban frente a él. A los pocos segundos entro un hombre con un montón de carpetas, que dejo encima de la mesa y se marchó después de saludar.

El presidente apoyo los codos sobre la mesa y dejo descansar la barbilla sobre sus manos, esperando que alguno de los dos empezara a explicar lo ocurrido.

- Espero que tengáis una buena respuesta para todo lo que está pasando aquí. Ya es lo suficientemente grave un embarazo, para que ahora se haya producido la pérdida del bebe. ¿Qué estáis haciendo? Sois un grupo que nunca ha dado problemas.
- Lamentamos todo lo ocurrido – comenzó Yunho – no estoy muy seguro de lo ocurrido, pero…
- Soy yo quien tiene la culpa de esto – continuo el presidente – tendría que haber cortado todo esto desde el principio… en el momento en que confesasteis que teníais novia…
- Nada de esto es culpa nuestra – intervino Junsu – voy a intentar explicar todo lo ocurrido, aunque no se todos los detalles. Es Jae quien realmente está puesto en esto.
- Antes de que empieces a hablar… - le interrumpió el presidente - ¿Quién es esa Hae Rim? Hemos intentado hablar con su empresa desde que saltó la noticia del embarazo, pero no hay ninguna. Todos los datos son ficticios.
- La conocimos cuando era novia de Top – explico Yunho – pero nunca hemos tenido contacto con ella.
- Excepto Yoochun – puntualizo el presidente.
- El tampoco – volvió a intervenir Junsu. Sus interlocutores lo miraron atónitos – Hae Rim y Yoochun nunca estuvieron juntos y tampoco hubo un embarazo. Dejad que os lo explique todo con calma.

Jae guio a Yoochun hasta un pequeño reservado de una cafetería. Conocía a los dueños desde hacía tiempo y sabía que allí no iban a tener problemas ni serian molestados. Dejo a su amigo unos minutos a solas y se dirigió a los camareros para pedir algo de beber y hacerse con la revista que dio la exclusiva. Yoochun necesitaba asimilar lo ocurrido y también tiempo para pensar. Jae sabía que otra “noticia bomba” podría ser mucho, pero no había otra alternativa.

¿Qué demonios había hecho Top? ¿Es que se había vuelto loco? Jae ojeaba las noticias sin dar crédito. No solo había mentido sobre el embarazo, sino que también lo había convertido en aborto. Y además, no contento con eso, había vuelto a exponer a Aya al revelar que se veía con Yoochun.

- Todo esto es una locura – suspiro apoyándose en la pared. Su móvil sonó en ese momento. Changmin era quien llamaba. Solo le habían pedido que mantuviera a Aya ocupada, pero nada más. Seguramente estaría preocupado – Min… gracias por colaborar. Top parece haberse adelantado y soltado la bomba. Todo es un poco complicado ahora.
- Imaginaba que algo así pasaría – le oyó suspirar al otro lado de la línea – he salido a por algo de comer. Tengo a Aya entretenida dibujando posibles decorados para la casa de mis tíos, pero no se cuánto podré retenerla… Además, Siwon o las chicas llamaran…
- Estoy esperando a Hae Rim – dijo Jae – vamos a decirle la verdad a Yoochun. Dejare que él decida qué hacer.
- ¿Es que no sabes lo que hará? – pregunto Changmin alarmado – primero matara a Top y después…
- Voy a intentar solucionar todo esto. Quédate con Aya y entretenla todo lo que puedas.

Jae colgó y se quedó pensativo. Changmin tenía razón y, seguramente, la primera reacción de Yoochun sería ir a buscar a Top. Por eso mismo, debía tener mucha precaución. Se incorporó a ver a Hae Rim llegar acompañada de una camarera. Ninguno dijo nada, solo un frio saludo, tras el cual Jae se incorporó y la joven lo siguió.

Yoochun estaba sentado en una silla y con la vista clavada en la mesa. Intentaba dejar la mente en blanco, para intentar pensar con más claridad, pero no lo conseguía. Ahora que no había bebe, nada le impedía volver con Aya, si esta estaba dispuesta a perdonarlo. Sin embargo, Hae Rim debía estar pasando un momento muy duro, no podía dejarla sola, ahora menos que nunca. Se pasó las manos por la cabeza y escucho la puerta abrirse. Vio a Jae pasar por un lado y al otro pasó alguien que no reconoció, pero era una mujer. Lo noto por los tacones y el perfume. Sin embargo, no era Aya. Conocía la marca de su colonia y no era esa. Lentamente, levanto la vista a los recién llegados. Primero miro a Jae, quien desvió la mirada y luego a su acompañante. No pudo disimular la sorpresa e su cara al verla allí.

Ella estaba nerviosa y parecía a punto de echarse a llorar. ¿Qué era lo que esperaba? Acababa de perder al hijo que esperaba. Yoochun no sabía que decir ni que hacer. Ni siquiera estaba seguro de poder pensar con claridad.

- Chunnie… ella tiene algo que decirte – comenzó Jae, pero Hae Rim levanto la mano pidiendo hablar.
- Llevo mucho tiempo queriendo hablar contigo. Lamento mucho todo esto.
- ¿Qué tú lo lamentas? – Yoochun sonaba derrotado – soy yo quien lo lamenta… Lamento que tengas que pasar por todo esto y también que lo hagas sola. Realmente quise…
- Para – pidió Hae Rim sentándose frente a el – no digas nada más y escúchame. Hay algo que debes saber.
- Antes de nada – intervino Jae – Chunnie ante todo mantén la calma.
- ¿Qué está pasando? – pregunto.
- No hubo embarazo – comenzó Hae Rim – todo fue una artimaña de Top para separaros.
- ¿Qué? – pregunto Yoochun mirando a uno y a otro sin comprender - ¿Qué quieres decir con que no hubo embarazo?
- Me utilizo para conseguir su objetivo. Al principio me deje manejar porque era idiota y quería ser famosa, pero no quiero eso… no a costa de vuestra felicidad.
- Pero no puede ser… yo tengo tu vestido de ese día…. Yo...
Yoochun se llevó las manos a la cabeza intentando recordar. Aquella noche seguía en blanco, pero… ¿Había escuchado bien? ¿En ningún momento había estado embarazada? ¿Qué significaba todo aquello?
- Ese día Top echo algo en tu bebida – continuo Jae – cuando fui a por el coche y te deje solo, ellos te subieron a una habitación y…
- Allí me cambie de ropa y, después de las fotos y de dejar la nota, nos fuimos
- ¿Por qué? – Yoochun parecía incapaz de creer nada de lo que estaban diciendo.
- Eso es…. Porque... el...
- No lo sabemos – interrumpió Jae antes de que Hae Rim dijera la verdad. Ella lo miro preguntando qué estaba haciendo, pero Jae negó con la cabeza. Si Yoochun recibía otra noticia, se volvería loco. La verdad es que Jae estaba sorprendido de como su amigo se lo había tomado. De ser otro, habría salido corriendo a por Top, pero él seguía allí.
- Aya aún no sabe nada – continuo Hae Rim – ella aún cree que tú y yo…
- No la nombres – Yoochun levanto la vista que había vuelto a esconder entre las manos. En sus ojos pudieron ver odio reflejado - ¿Os habéis divertido con nosotros?
- Créeme que nunca quise…
- Cuéntame toda la verdad – pidió el muy serio – en cuanto acabes, iré a ver a Top.

Jae comenzó a preocuparse. Yoochun se había sorprendido por la noticia, pero él esperaba tener un poco más de tiempo y que su amigo se lo tomara con calma, pero no parecía ser así. Yoochun estaba encajando los golpes y se mantenía callado, posiblemente esperaría a conocer toda la verdad para tomar una decisión. Pero, era peligroso. No mostraba ninguna reacción mientras Hae Rim hablaba, por lo que no sabía en que estaba pensando.
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